{"id":59821,"date":"2023-03-12T10:23:31","date_gmt":"2023-03-12T09:23:31","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=59821"},"modified":"2023-03-10T10:46:34","modified_gmt":"2023-03-10T09:46:34","slug":"cinco-mandamientos-que-maleducan-a-las-mujeres-ir-al-contenido-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=59821","title":{"rendered":"Cinco mandamientos que (mal)educan a las mujeres ir al contenido ( PARTE 2): NO EXISTIR\u00c1S"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"\" style=\"text-align: justify;\">No existir\u00e1s<\/h2>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">\u201cNos cerraron las puertas de las aulas, pero nunca podr\u00e1n impedir que sigamos estudiando\u201d, Marzia A., Afganist\u00e1n.<\/h3>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Marzia A. tiene 22 a\u00f1os, vive en Kabul, era alumna de Medicina y trabaja como comadrona a tiempo parcial en un hospital. Para la mayor\u00eda de gente que la rodea, esta es su vida. Lo que no saben es que su existencia cobra sentido cuando sale de la cl\u00ednica y se dirige a una casa de la capital afgana donde ella misma cre\u00f3 hace meses una escuela clandestina para decenas de ni\u00f1as privadas de educaci\u00f3n por los talibanes.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">\u201cTodo empez\u00f3 porque mi hermana peque\u00f1a tuvo que dejar de ir a clase por orden del Gobierno, mientras que mi hermano s\u00ed pod\u00eda seguir estudiando. Comenzamos a darle clases en casa. Ella llam\u00f3 a varias amigas y vecinas, r\u00e1pidamente eran decenas de ni\u00f1as y decidimos alquilar un lugar\u201d, explica. Marzia sonr\u00ede al recordarlo, al otro lado de la pantalla. Su rostro ani\u00f1ado choca a menudo con su tono firme y su discurso impregnado de zozobra. Son las siete de la tarde en Kabul y ya ha ca\u00eddo la noche. En su casa, donde vive con su madre y varios de sus 10 hermanos y hermanas, no hay electricidad y una peque\u00f1a l\u00e1mpara solar ilumina su rostro y las paredes desnudas y descascaradas.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/afganistan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Afganist\u00e1n<\/a> es el \u00fanico pa\u00eds del mundo donde un Gobierno <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2022-12-20\/los-talibanes-prohiben-a-las-mujeres-estudiar-en-la-universidad-en-afganistan.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">veta la educaci\u00f3n a todas las mujeres de m\u00e1s de 12 a\u00f1os<\/a>. En zonas especialmente conservadoras, donde ni siquiera existen escuelas femeninas de primaria, en la pr\u00e1ctica se proh\u00edbe a todas las ni\u00f1as ir al colegio, independientemente de su edad. Seg\u00fan la<a href=\"https:\/\/www.unesco.org\/es\/articles\/educacion-para-las-ninas-afganas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"> Unesco, <\/a>\u201cactualmente, el 80% (2,5 millones de personas) de las ni\u00f1as y j\u00f3venes en edad escolar\u201d no pueden acudir a los centros de ense\u00f1anza secundaria y ni a la universidad. En los \u00faltimos 20 a\u00f1os, las afganas s\u00ed hab\u00edan podido acceder, con restricciones, a la educaci\u00f3n y al mundo laboral. Esta ventana al mundo se cerr\u00f3 con el<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2021-08-18\/el-regreso-de-los-talibanes-es-catastrofico-para-las-mujeres.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"> retorno de los talibanes al poder en agosto de 2021<\/a>. Ante la inacci\u00f3n de la comunidad internacional, hay personas dentro del pa\u00eds que batallan por seguir educando a las ni\u00f1as de manera clandestina, con todos los peligros que eso implica.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">\u201cNo escribas que es una escuela ilegal, es secreta. Nos cerraron las puertas de las aulas, pero nunca podr\u00e1n impedir que sigamos estudiando. Aprender nunca podr\u00e1 ser ilegal, es nuestro derecho y nuestra resistencia. No salimos a la calle a protestar, pero seguimos en pie y no hemos desaparecido\u201d, insiste Marzia.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-h\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"_db a_m_w\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-h\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/0wOTOtvHyu5mro3vtshRTvDtX6U%3D\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/5R2YP4SWXZE5PDAP4PRMBYO5IE.jpeg?resize=414%2C232&#038;ssl=1\" sizes=\"auto, (min-width: 1199px) 760px,(min-width: 1001px) cal(100vw - 62vw),(min-width: 768px) 767px, 100vw\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/0wOTOtvHyu5mro3vtshRTvDtX6U=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/5R2YP4SWXZE5PDAP4PRMBYO5IE.jpeg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/-rszpvRjSUafWvwwKmDBSvnPoMs=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/5R2YP4SWXZE5PDAP4PRMBYO5IE.jpeg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/fQUzoAH6kHUqsEYbqQGw3O809kw=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/5R2YP4SWXZE5PDAP4PRMBYO5IE.jpeg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/0S-fpgePGSH16hxKG9bUPhNKxSs=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/5R2YP4SWXZE5PDAP4PRMBYO5IE.jpeg 1960w\" alt=\"Un grupo de afganas asiste a las clases de la escuela secreta de Marzia A. en Kabul.\" width=\"414\" height=\"232\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\">Un grupo de afganas asiste a las clases de la escuela secreta de Marzia A. en Kabul.<span class=\"a_m_m\">Fotograf\u00eda cedida<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Su escuela funciona 10 horas al d\u00eda de s\u00e1bado a jueves gracias a una docena de profesoras voluntarias. Desde fuera, parece una vivienda m\u00e1s, pero en sus tres peque\u00f1as habitaciones las ni\u00f1as se sientan cada d\u00eda en el suelo, muy pegadas unas de otras, y escuchan. No hay mesas, ni pizarras ni libros de texto. La familia de Marzia es conocida en el barrio y los vecinos han decidido callar y no denunciar lo que pasa dentro de la casa. \u201cNos ayudan y nos avisan si hay talibanes cerca\u201d, explica la joven.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Y si los talibanes llaman a la puerta, como ya ha sucedido, una mujer adulta sale a explicar que es un centro de oraci\u00f3n o de estudio del Cor\u00e1n para ni\u00f1as. Por ahora han cre\u00eddo su historia y no han puesto un pie dentro de la casa, pero un miedo dif\u00edcil de imaginar a miles de kil\u00f3metros de distancia las acecha cada d\u00eda. \u201cLas normas son que las alumnas no pueden traer ni libros ni cuadernos y no pueden hablar con nadie de lo que est\u00e1n haciendo aqu\u00ed\u201d, enumera Marzia. La casa tiene tambi\u00e9n una sala subterr\u00e1nea, con una entrada que pasa desapercibida, en la que esta joven profesora desea poder ofrecer pronto clases <i>online<\/i> para universitarias, gracias a acuerdos con facultades extranjeras. Lo que empez\u00f3 como un plan improvisado y pasajero se ha afianzado y la escuela ya tiene nombre: GLORY, acr\u00f3nimo del Genious Learning Organization for Remarkable Youths (Organizaci\u00f3n de aprendizaje ingenioso para j\u00f3venes extraordinarias).<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Marzia y el resto de las maestras, con la ayuda de algunas familias, pagan con sus salarios el alquiler de la casa y el poco material escolar que necesitan. Cuando esta primera escuela clandestina se qued\u00f3 peque\u00f1a, decidieron abrir otra en un barrio m\u00e1s alejado, que comenz\u00f3 a recibir ni\u00f1as en diciembre de 2022, justo cuando los talibanes prohibieron a las mujeres ir a la universidad. \u201cEn total, unas 1.000 alumnas. Una gota en el mar comparado con el n\u00famero de ni\u00f1as que no pueden estudiar\u201d, asegura esta joven, que pertenece a la <a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2021-09-23\/dasht-e-barchi-el-barrio-mas-amenazado-de-kabul.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">minor\u00eda chi\u00ed hazara<\/a>, muy perseguida desde hace d\u00e9cadas en el pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Ingl\u00e9s, arte, dibujo, past\u00fan&#8230; Las jornadas en esta escuela tan particular est\u00e1n organizadas como en un colegio normal, hay ex\u00e1menes y hasta se entregan diplomas para motivar a las alumnas, aunque no tengan ninguna validez.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">\u201cHace tres noches que no duermo, estoy pasando miedo\u201d, confiesa Marzia, temblorosa. \u201cEn la zona de nuestra nueva escuela en Kabul han aumentado los controles, hay vecinos que no nos quieren all\u00e1 y parece que han hablado con los talibanes. Si vienen, nos van a detener a todas. Y eso es peor que la muerte: nos van a torturar, a violar&#8230;\u201d, teme.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">La joven maestra ya recibe ataques diarios por su defensa de los derechos humanos en las redes sociales. Sufre amenazas por internet, la llaman por tel\u00e9fono por la noche para decirle que la van a encontrar y matar, y hace poco un hombre la intent\u00f3 apu\u00f1alar en la calle, aunque logr\u00f3 huir. Pese a todo, Marzia sigue estudiando online por las noches y, aunque ha recibido propuestas para seguir form\u00e1ndose en el extranjero, no quiere abandonar Afganist\u00e1n, de donde no ha salido desde que naci\u00f3. \u201cMe juego la vida cada d\u00eda, pero no voy a parar. Esta escuela es un mensaje de esperanza. Si las ni\u00f1as reciben una educaci\u00f3n cuando sean madres no dejar\u00e1n que sus hijos se radicalicen y tampoco estar\u00e1n sometidas a sus maridos. Los talibanes tienen miedo de las mujeres formadas porque nuestro impacto en la sociedad puede ser enorme\u201d.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><strong>POR BEATRIZ LECUMBERRI<\/strong><\/p>\n<p>FOTO: CINTA ARRIBAS<\/p>\n<p>https:\/\/elpais.com\/planeta-futuro\/2023-03-07\/cinco-mandamientos-que-maleducan-a-las-mujeres.html?prm=ep-app-articulo<\/p>\n<header class=\"a_e _g _g-xs\">\n<div class=\"a_e_txt _df\">\n<h3 class=\"w_t\">Cr\u00e9ditos<\/h3>\n<div class=\"w_b\">\n<div class=\"w-cr_a\">Textos: Patricia R. Blanco, Beatriz Lecumberri, Alejandra Agudo, Luc\u00eda Foraster Garriga y Paula Herrera.<\/div>\n<div class=\"w-cr_a\">Coordinaci\u00f3n: Ana Carbajosa\u00a0y Patricia R. Blanco.<\/div>\n<div class=\"w-cr_a\">Ilustraciones Cinta Arribas<\/div>\n<div class=\"w-cr_a\">Dise\u00f1o: Ana Fern\u00e1ndez<\/div>\n<div class=\"w-cr_a\">Direcci\u00f3n de arte: Fernando Hern\u00e1ndez<\/div>\n<div class=\"w-cr_a\">Desarrollo: Alejandro Gallardo<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/header>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No existir\u00e1s \u201cNos cerraron las puertas de las aulas, pero nunca podr\u00e1n impedir que sigamos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":59822,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,14,44,7671,6937,15],"tags":[10115,19,10116],"class_list":["post-59821","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-feminismo","category-noticias-de-hoy","category-politica","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-mandamientos","tag-mujeres","tag-no-existiras"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Screenshot-2023-03-10-at-10-27-13-Cinco-mandamientos-que-maleducan-a-las-mujeres.png?fit=689%2C660&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=59821"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59821\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59839,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/59821\/revisions\/59839"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/59822"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=59821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=59821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=59821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}