{"id":60864,"date":"2023-04-25T10:16:56","date_gmt":"2023-04-25T08:16:56","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=60864"},"modified":"2023-04-23T13:28:20","modified_gmt":"2023-04-23T11:28:20","slug":"la-lluvia-sucede-siempre-en-el-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=60864","title":{"rendered":"\u00abLa lluvia sucede siempre en el pasado\u00bb por Antonio Mu\u00f1oz  Molina"},"content":{"rendered":"<h3 dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Moreno Bonilla y sus defensores de los regad\u00edos ilegales de Do\u00f1ana deber\u00edan leer la columna de Mu\u00f1oz Molina hoy en El Pa\u00eds<\/h3>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Aunque me esfuerzo no logro acordarme de la \u00faltima vez que vi llover, o que o\u00ed la lluvia sin verla desde el interior protegido de mi casa. Durante a\u00f1os mi dormitorio tuvo un techo inclinado y una claraboya, y cuando llov\u00eda en mitad de la noche me despertaba en la oscuridad un rumor cercano que un poco antes hab\u00eda empezado a filtrarse en el sue\u00f1o. Algunas veces el recuerdo de la lluvia nocturna ten\u00eda por la ma\u00f1ana la vaguedad de un sue\u00f1o que se volv\u00eda real cuando al abrir la claraboya entraba en el dormitorio una corriente de aire fresco oliendo a tierra empapada. De todo esto hace mucho tiempo. La melancol\u00eda del soneto de Borges que acaba con una invocaci\u00f3n piadosa de su padre ahora cobra para nosotros una exactitud de titular: \u201cLa lluvia es una cosa\/ que sin duda sucede en el pasado\u201d. Del pasado vienen, como im\u00e1genes de postales, escenas de ciudades bajo la lluvia, de arboledas espesas en que al sonido copioso de las gotas se mezclaba el del viento o la brisa en las hojas. Algunas veces, sorprendido por la lluvia en una ciudad extranjera, he tenido la sensaci\u00f3n de que en realidad hab\u00eda viajado a ella no para ver sus monumentos ni los cuadros de sus museos sino para contemplar la lluvia a\u00f1orada, para empaparme de ella con los cinco sentidos, olerla y tocarla en mi cara alzada y en las palmas de mis manos, degustarla como una bebida vigorizadora. En mitad de las ruinas de los foros, las lluvias s\u00fabitas de la primavera romana. En las noches de verano de Nueva York, en las que el aire caliente adquiere un espesor de sauna, gotas de tormenta gruesas como uvas han estallado sobre el pavimento y sobre las copas de los \u00e1rboles sacudidas por un vendaval que despejaba la atm\u00f3sfera con los \u00faltimos coletazos de un hurac\u00e1n del Caribe.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">De joven quise irme a pa\u00edses donde hubiera una libertad que aqu\u00ed no exist\u00eda. Con el paso de los a\u00f1os he tenido el impulso hacia un exilio no pol\u00edtico pero s\u00ed clim\u00e1tico. Llegando a Portugal, casi antes de cruzar la frontera, el paisaje ya se va suavizando y reverdeciendo, y en el horizonte se adivina una brumosa anchura atl\u00e1ntica. He ido hacia el aeropuerto atravesando la aridez color de calavera de las periferias de Madrid y unas horas m\u00e1s tarde ya estaba respirando la brisa h\u00fameda de la desembocadura del Tajo en Lisboa, que deja un olor a mar en la ropa tendida a secar en los balcones, y luego en los armarios en los que se la guarda. En el Retiro y en el Bot\u00e1nico de Madrid se nota mucho el esfuerzo por mantener regadas las plantas, la amenaza de una polvorienta sequedad que est\u00e1 siempre acechando. En el Bot\u00e1nico de Lisboa, m\u00e1s tupido todav\u00eda porque est\u00e1 en una ladera que complica y profundiza las perspectivas, a uno le parece que est\u00e1 sumergi\u00e9ndose en los bosques sucesivos de varios continentes, en espesuras asi\u00e1ticas de bamb\u00fa, en manglares de Luisiana, bajo palmeras verticales de los mares del Sur.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s a quienes nos criamos en tierras de secano se nos ha quedado una propensi\u00f3n gen\u00e9tica a la a\u00f1oranza de la lluvia, una respuesta de felicidad instant\u00e1nea al sonido del agua, en un arroyo o en una acequia, agua que fluye generosa en una penumbra vegetal, o permanece inm\u00f3vil como un espejo al fondo de un pozo. Cada noche mi padre, despu\u00e9s de echar el pienso a los animales y antes de subir a acostarse, se asomaba al corral a mirar el cielo, queriendo encontrar signos de una lluvia posible, que pocas veces llegaba cuando m\u00e1s falta hac\u00eda, ni con la abundancia necesaria. La falta de agua era uno de los rasgos de la injusticia invariable del mundo. Cuando ca\u00eda mansa y copiosa, mi padre se la quedaba mirando extasiado, desde el cobertizo donde nos proteg\u00edamos de ella en la huerta: \u201cEs lo mismo que si estuvieran cayendo billetes verdes\u201d, dec\u00eda siempre \u2014aquellos billetes anchos y crujientes de mil pesetas, de entonces, con su verdor vegetal de una riqueza so\u00f1ada\u2014.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">El agua era un prodigio imprevisible. Ca\u00eda del cielo o brotaba del interior oscuro de la tierra, de la roca muy dura, como en un milagro b\u00edblico, de pozos y manantiales que se reg\u00edan por sus propias leyes secretas. El agua era una divinidad cruel que pod\u00eda bendecir el esfuerzo del trabajo igual que pod\u00eda aniquilarlo. Hab\u00eda fuentes muy celebradas por la limpidez y la pureza de sus aguas, en parajes arbolados, frescos en verano, donde la gente guardaba turno para llenar los c\u00e1ntaros. El agua para el riego y para el consumo y la higiene se administraba seg\u00fan t\u00e9cnicas transmitidas al menos desde los tiempos de la antigua Mesopotamia, perfeccionadas en la Andaluc\u00eda musulmana, tan eficientes en su simplicidad como el dise\u00f1o de los c\u00e1ntaros en los que se llevaba a las casas antes de la llegada del agua corriente, que en mi provincia atrasada solo se generaliz\u00f3 hacia finales de los a\u00f1os sesenta. Fue por entonces cuando yo vi por primera vez una piscina. Su azul lujoso de cloro me sorprendi\u00f3 tanto como la desenvoltura de la gente ociosa que nadaba \u00e1gilmente en ella y luego se tumbaba a tomar el sol, en vez de protegerse de \u00e9l, como hac\u00edamos nosotros. Ese azul de las piscinas pronto iba a sustituir al verde turbio de las albercas de las huertas, con sus espesores de ovas en las que se mimetizaban los lomos de las ranas y sobre los que volaban las lib\u00e9lulas con un zumbido de temblor en las alas.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">En poco tiempo desapareci\u00f3 aquella econom\u00eda severa del agua, y tambi\u00e9n la reverencia hacia ella. La variedad de los cultivos de secano \u2014cereal, olivar, vi\u00f1a\u2014 dio paso a extensiones de olivos de riego que exig\u00edan cantidades masivas de fertilizantes y pesticidas qu\u00edmicos. En los solares de las huertas abandonadas se construyeron chalets ilegales con piscinas y praderas de c\u00e9sped, que exig\u00edan mucha m\u00e1s agua que el cultivo perdido de las hortalizas y los frutales. Los acu\u00edferos se fueron agotando, y se extingui\u00f3 el caudal de aquellas fuentes c\u00e9lebres a las que la gente peregrinaba como a modestos santuarios paganos.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Nadie que haya conocido la dureza de la vida de antes quiere volver a ella. Pero hay una lecci\u00f3n de entonces que s\u00ed es necesario aprender, ahora que la aceleraci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico est\u00e1 arruinando en todas partes el espejismo de una abundancia ilimitada. Es la lecci\u00f3n inmemorial de la mesura, de la conciencia de los l\u00edmites, de la gratitud hacia los dones comunes, los esenciales, los que no se pueden recobrar si se pierden, ni quedar sometidas al capricho ni a la codicia, ni a la compraventa: el agua y el aire, las que durante demasiados a\u00f1os hemos dejado malbaratar y envenenar, por la rapacidad de unos cuantos y la negligencia de casi todos. Un vaso de agua, \u201cun vidrio de agua fresca\u201d, como dice Cervantes, es ya un lujo muy dif\u00edcilmente accesible para una parte grande de la humanidad, y lo ser\u00e1 m\u00e1s cada a\u00f1o t\u00f3rrido que pase. Hasta en las llanuras f\u00e9rtiles del Po, en las que parece que no hay fronteras seguras entre el agua y la tierra, reina ahora la sequ\u00eda. Ya nos cuesta imaginar una lluvia que ocurra en el presente, no en la memoria ni en los sue\u00f1os. Hemos vivido el salto atolondrado de la penuria al despilfarro, y no sabemos si hay ya tiempo ni forma de alcanzar el t\u00e9rmino medio de la sensatez que haga habitable el porvenir.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">EL PAIS<\/div>\n<div dir=\"auto\">FOTO: RTVE<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Moreno Bonilla y sus defensores de los regad\u00edos ilegales de Do\u00f1ana deber\u00edan leer la columna&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":60865,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,7671,6937,15],"tags":[2791,8921],"class_list":["post-60864","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-politica","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-donana","tag-regadios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/img2.rtve_.jpg?fit=1600%2C900&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/60864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=60864"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/60864\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60871,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/60864\/revisions\/60871"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/60865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=60864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=60864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=60864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}