{"id":62914,"date":"2023-09-04T09:19:40","date_gmt":"2023-09-04T07:19:40","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=62914"},"modified":"2023-09-03T17:14:37","modified_gmt":"2023-09-03T15:14:37","slug":"leamos-la-marca-en-la-pared-cuento-de-virginia-woolf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=62914","title":{"rendered":"Leamos \u00abLa marca en la pared\u00bb, cuento de Virginia Woolf"},"content":{"rendered":"<div id=\"main\" class=\"main section\">\n<div id=\"Blog1\" class=\"widget Blog\" data-version=\"2\">\n<div class=\"blog-posts hfeed item-post-wrap\">\n<article class=\"blog-post hentry item-post\">\n<div class=\"item-post-inner\">\n<div class=\"entry-content-wrap\">\n<div id=\"post-body\" class=\"post-body entry-content\">\n<h3 class=\"separator\" style=\"text-align: justify;\">Magn\u00edfico relato de la brit\u00e1nica Virginia Woolf. Esta es la primera vez que comparto un cuento de ella y espero sea de tu agrado y me lo hagas saber en los comentarios para compartir m\u00e1s de su arte. Woolf fue una autora destacada y su final conmocion\u00f3 a mucho<\/h3>\n<h1 style=\"text-align: justify;\">LA MARCA EN LA PARED<\/h1>\n<div style=\"text-align: justify;\">Creo que fue a mediados de enero de este a\u00f1o cuando levant\u00e9 la vista y vi la marca en la pared por primera vez. Para indicar una fecha primero debo recordar lo que vi. As\u00ed que ahora pienso en el fuego, en la luz amarilla fija sobre la p\u00e1gina de mi libro, en los tres crisantemos en el florero redondo sobre la chimenea. S\u00ed, seguramente era invierno, y reci\u00e9n habr\u00edamos terminado de tomar el t\u00e9, porque recuerdo que estaba fumando un cigarrillo cuando levant\u00e9 la vista y vi la marca en la pared por primera vez. Mir\u00e9 por entre el humo del cigarrillo y mi vista se detuvo un instante en el carb\u00f3n ardiendo; se me vino a la mente aquella vieja imagen de la bandera roja flameando en la torre del castillo, y pens\u00e9 en los caballeros rojos ascendiendo por la ladera de la roca negra. Para mi alivio, ver la marca en la pared interrumpi\u00f3 el pensamiento, pues es una imagen vieja, una imagen autom\u00e1tica, que constru\u00ed de ni\u00f1a tal vez. La marca era peque\u00f1a y redonda, negra sobre la pared blanca, situada a unos quince cent\u00edmetros sobre la chimenea.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Con qu\u00e9 facilidad los pensamientos se lanzan sobre un nuevo objeto; lo elevan unos instantes \u2014como hormigas cargando una brizna de paja con tanta avidez\u2014 y luego lo abandonan\u2026 Si un clavo hab\u00eda dejado esa marca, no pod\u00eda haber sido por un cuadro; tendr\u00eda que haber sido por una miniatura, la miniatura de una dama de rulos blancos, de mejillas empolvadas y labios como rojos claveles. Una falsificaci\u00f3n desde luego, pues los que viv\u00edan en esta casa antes que nosotros habr\u00edan escogido ese tipo de cuadros: un viejo cuadro para una vieja habitaci\u00f3n. Esa clase de personas eran: personas muy interesantes. Y pienso en ellos tan a menudo, en lugares tan extra\u00f1os, pues nunca los volver\u00e9 a ver, nunca supe lo que pas\u00f3 despu\u00e9s. Dejaban esta casa porque quer\u00edan cambiar el estilo de los muebles, as\u00ed dijo \u00e9l; y estaba por decir que, en su opini\u00f3n, detr\u00e1s de todo arte debe haber ideas cuando nos separaron, como nos separamos de la se\u00f1ora que est\u00e1 por servir el t\u00e9, o del joven que est\u00e1 por golpear la pelota de tenis en el patio trasero de una casa en las afueras al pasar r\u00e1pido en el tren.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Pero en cuanto a la marca, no estoy segura; no creo que haya sido provocada por un clavo despu\u00e9s de todo. Es demasiado grande, demasiado redonda. Deber\u00eda levantarme, pero si lo hago y la miro, apuesto diez a uno que no sabr\u00eda decirlo, pues cuando algo est\u00e1 hecho, nunca nadie sabe c\u00f3mo sucedi\u00f3. \u00a1Oh pobre de m\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 misteriosa es la vida! \u00a1Qu\u00e9 inexacto es el pensamiento! \u00a1Qu\u00e9 ignorante es la humanidad! Para demostrar cu\u00e1n poco control tenemos sobre nuestras posesiones, qu\u00e9 fortuita es la vida aun despu\u00e9s de todos estos a\u00f1os de civilizaci\u00f3n, d\u00e9jenme hacer un recuento de algunas de las cosas que perdemos a lo largo de la vida, comenzando por la que siempre me ha parecido una de las p\u00e9rdidas m\u00e1s misteriosas\u2026 \u00bfQu\u00e9 gato mordisquear\u00eda, qu\u00e9 rata roer\u00eda, tres latas celestes con herramientas para encuadernar? Y estaban las jaulas de los p\u00e1jaros, los aros de hierro, los patines de acero, los cubos para el carb\u00f3n estilo Queen Anne, la tabla de bagatelas, el \u00f3rgano, todos perdidos; y las joyas tambi\u00e9n. \u00d3palos y esmeraldas yacen bajo las ra\u00edces de los nabos. \u00a1Qu\u00e9 asunto tan trivial por cierto! Lo asombroso es que est\u00e9 vestida, que est\u00e9 aqu\u00ed sentada entre muebles s\u00f3lidos. Porque\u2026 \u00a1Si uno quiere comparar la vida con algo, habr\u00eda que hacerlo con salir despedida por el t\u00fanel del metro a ochenta kil\u00f3metros por hora y aparecer del otro lado sin una sola horquilla en el cabello! \u00a1Arrojarse a los pies de Dios completamente desnuda! \u00a1Caer rodando por las praderas de asf\u00f3delos como un paquete marr\u00f3n arrojado por la oficina de correos! Con el cabello al viento, como la cola de un caballo de carrera. S\u00ed, eso parece expresar la rapidez de la vida, el gasto y la renovaci\u00f3n constantes; todo tan pasajero, tan arbitrario\u2026<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y despu\u00e9s de la vida. Los gruesos tallos verdes tirando suavemente hacia abajo para que el capullo de la flor, al abrirse, nos invada con su luz p\u00farpura y roja. Despu\u00e9s de todo, \u00bfpor qu\u00e9 no podr\u00edamos nacer all\u00ed como nacemos aqu\u00ed, indefensos, sin poder hablar ni fijar la vista, andando a tientas entre las ra\u00edces del c\u00e9sped, entre los dedos de los gigantes? En cuanto a decir qu\u00e9 son los \u00e1rboles, y qu\u00e9 son los hombres y las mujeres, o si existen tales cosas, no estaremos en condiciones de hacerlo en, digamos, cincuenta a\u00f1os. No habr\u00e1 nada m\u00e1s que espacios de luz y oscuridad atravesados por gruesos tallos, y m\u00e1s bien en lo alto, tal vez, manchas con forma de rosa de vagos colores, tenues rosas y azules que, con el tiempo, se volver\u00e1n m\u00e1s definidos, se volver\u00e1n, no s\u00e9 qu\u00e9 cosa\u2026<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y a\u00fan esa marca en la pared no es en absoluto un agujero. Algo negro y redondo la debe haber dejado, algo as\u00ed como la hoja de una peque\u00f1a rosa que haya quedado all\u00ed desde el verano y yo, que no soy un ama de casa demasiado atenta\u2026 Mira el polvo sobre la chimenea, por ejemplo, el polvo que, as\u00ed dicen, enterr\u00f3 a Troya tres veces, tan solo fragmentos de vasijas que se resistieron a la aniquilaci\u00f3n total, lo cual parece ser cierto.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El \u00e1rbol junto a la ventana golpea suavemente contra el cristal\u2026 Quiero pensar con tranquilidad, con calma, con tiempo, sin que nada me interrumpa, sin tener que levantarme del sill\u00f3n; deslizarme f\u00e1cilmente de una cosa a la otra, sin dificultad ni obst\u00e1culos. Quiero hundirme m\u00e1s y m\u00e1s profundo, lejos de la superficie y de sus duras verdades. Para recobrar el equilibrio, d\u00e9jenme atrapar la primera idea que pase\u2026 Shakespeare\u2026 Bueno, servir\u00e1 tan bien como cualquiera. Un hombre permanec\u00eda horas sentado en el sill\u00f3n, mirando el fuego, y una lluvia de ideas ca\u00eda sin cesar desde el alto cielo directo hacia su mente. Llevaba la frente a la mano, y las personas miraban por la puerta abierta (pues esta escena debe haber tenido lugar una noche de verano). \u00a1Pero qu\u00e9 aburrida es la ficci\u00f3n hist\u00f3rica! No me interesa en absoluto. Desear\u00eda dar con una l\u00ednea de pensamiento agradable, una l\u00ednea de la que, indirectamente, me sienta orgullosa, pues tales son los pensamientos agradables, muy frecuentes incluso en las personas modestas y sencillas que de veras creen que les desagrada escuchar elogios. No son pensamientos que nos elogien directamente \u2014en ello radica su belleza\u2014; son pensamientos as\u00ed:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00abEntr\u00e9 en la habitaci\u00f3n. Discut\u00edan sobre bot\u00e1nica. Cont\u00e9 c\u00f3mo hab\u00eda visto crecer una flor en un mont\u00edculo de tierra en el terreno de una vieja casa en Kingsway. La semilla, dije, debe haber sido sembrada durante el reinado de Carlos I. \u00bfQu\u00e9 flores hab\u00eda durante el reinado de Carlos I?\u00bb, pregunt\u00e9 (pero no recuerdo la respuesta). Flores altas con capullos p\u00farpura tal vez. Y as\u00ed sucesivamente. Todo el tiempo intento embellecer la imagen de m\u00ed misma en mi mente, cari\u00f1osamente, a hurtadillas, sin adorarla abiertamente, pues me descubrir\u00eda haci\u00e9ndolo y tomar\u00eda instant\u00e1neamente un libro para protegerme. Es curioso cu\u00e1n instintivamente protegemos nuestra imagen de la idolatr\u00eda o de cualquier otro trato que pudiera ponerla en rid\u00edculo, o la hiciera tan diferente de la original que ya no se pudiera creer en ella. \u00bfNo es curioso despu\u00e9s de todo? Un asunto de gran importancia. Imaginen que el espejo se rompa en pedazos: la imagen desaparecer\u00eda; la rom\u00e1ntica figura rodeada de verdes y profundos bosques ya no est\u00e1 all\u00ed, sino tan solo la envoltura de una persona tal como es vista por los otros, \u00a1qu\u00e9 sofocante, superficial, vac\u00edo, imponente se vuelve el mundo! Un mundo inhabitable. Cuando cruzamos miradas en los metros y los autobuses vemos el espejo que refleja el vac\u00edo, lo vidrioso en nuestros ojos. Y los escritores en el futuro caer\u00e1n m\u00e1s y m\u00e1s en la cuenta de la importancia de estos reflejos, pues, desde luego, no existe uno solo sino una infinidad de reflejos. Tales son las profundidades que explorar\u00e1n, los fantasmas que perseguir\u00e1n; dejar\u00e1n cada vez m\u00e1s de lado la descripci\u00f3n de la realidad en sus historias, dando por sentado que todos la conocen, tal como lo hicieron los griegos, y Shakespeare tal vez. Pero estas generalizaciones no sirven para nada. El sonido militar en el mundo es suficiente. Nos recuerda a art\u00edculos de primera plana, a ministros de estado, a toda una serie de cosas que, de chico, uno pensaba en s\u00ed mismas; la referencia, lo real, de lo que no pod\u00eda apartarse a riesgo de sufrir una indecible condena. Las generalizaciones, de alguna manera, traen de vuelta los domingos en Londres, las caminatas de domingo por la tarde, los almuerzos de domingo; y tambi\u00e9n formas de hablar de los muertos, vestimenta y h\u00e1bitos, como el h\u00e1bito de sentarse todos juntos en una habitaci\u00f3n hasta cierta hora aunque a nadie le agradara. Una regla para cada cosa. La regla de los manteles en ese momento era que fueran bordados, con peque\u00f1as divisiones amarillas, como las de las alfombras de los pasillos de los palacios reales que se ven en las fotograf\u00edas. Manteles de otro tipo no eran verdaderos manteles. Qu\u00e9 espantoso, y a la vez, qu\u00e9 maravilloso era descubrir que estas cosas reales, los almuerzos de domingo, las caminatas, las casas de campo y los manteles, no eran completamente reales, que en verdad eran casi fantasmas, y la condena para el que no cre\u00eda en ellos era tan solo una sensaci\u00f3n de ileg\u00edtima libertad. \u00bfQu\u00e9 ocupa el lugar de esas cosas ahora?, me pregunto. El lugar de esas cosas reales, los puntos de referencia. Los hombres tal vez, si eres mujer; el punto de vista masculino que gobierna nuestras vidas, que marca el par\u00e1metro, que establece la Tabla de Precedencias de Whitaker, que desde la guerra se ha convertido, creo yo, en una especie de fantasma para muchas mujeres y hombres y pronto, cabe esperar, causar\u00e1n gracia e ir\u00e1n a parar a la basura, a donde van a parar los fantasmas, los aparadores de caoba y las impresiones de Landseer, los dioses y los demonios, el infierno y todo lo dem\u00e1s, dej\u00e1ndonos con una embriagadora sensaci\u00f3n de ileg\u00edtima libertad, si es que la libertad existe\u2026<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Bajo ciertas luces la marca pareciera, en efecto, proyectarse desde la pared. Tampoco es completamente circular. No podr\u00eda asegurarlo pero pareciera proyectar una sombra perceptible que hace creer que, de recorrer con el dedo esa grieta, en determinado punto se elevar\u00e1 y descender\u00e1 un peque\u00f1o mont\u00edculo, un mont\u00edculo suave como los de South Downs que, seg\u00fan dicen, son cementerios y campamentos. De los dos, preferir\u00eda que fueran cementerios, con ese gusto por la melancol\u00eda tan propio de los ingleses, que nos resulta natural pensar, al final del camino, en los huesos desparramados bajo el c\u00e9sped\u2026 Debe haber un libro sobre ello. Alg\u00fan coleccionista de antig\u00fcedades habr\u00e1 desenterrado esos huesos y les habr\u00e1 dado un nombre\u2026 Me pregunto qu\u00e9 clase de hombre es un coleccionista de antig\u00fcedades. Coroneles retirados en su mayor\u00eda, dir\u00eda yo, l\u00edderes de partidos de trabajadores retirados, examinando terrones de tierra y piedra, envi\u00e1ndose correspondencia con el clero vecino. Las cartas se abren en el desayuno, lo que las hace parecer importantes; y la comparaci\u00f3n de puntas de flecha exige emprender viajes a lo ancho del pa\u00eds, rumbo a los pueblos del condado; algo que los alegra a ellos y a sus ancianas esposas, que desean hacer dulce de ciruela o limpiar el estudio, y tener todas las razones para mantener en perpetuo suspenso la pregunta sobre los campamentos o las tumbas, mientras el Coronel mismo se siente agradablemente filos\u00f3fico acumulando evidencia a ambos lados de la cuesti\u00f3n. Es cierto que al final se inclina por creer en los campamentos; y encontrando oposici\u00f3n, redacta un panfleto que est\u00e1 por leer en la reuni\u00f3n trimestral de la sociedad local cuando tiene un derrame cerebral y en lo \u00faltimo que piensa no es en su esposa o en su hijo sino en el campamento y la punta de flecha, que ahora est\u00e1 en una vitrina en el museo junto al pie de un chino asesino, un pu\u00f1ado de u\u00f1as isabelinas, unas cuantas pipas de cer\u00e1mica de los Tudor, una pieza de cer\u00e1mica romana, y la copa de vino que se bebi\u00f3 Nelson, lo cual es evidencia\u2026 No s\u00e9 de qu\u00e9 verdaderamente.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">No, no, ninguna evidencia, nada se sabe. Y si me fuera a levantar en este mismo momento y asegurar que la marca en la pared es en verdad, \u00bfqu\u00e9 dir\u00eda?, la cabeza de un clavo gigante, que alguien martill\u00f3 hace doscientos a\u00f1os y que ahora, debido al paciente trabajo de generaciones de amas de casa, revel\u00f3 su cabeza sobre la capa de pintura y est\u00e1 echando su primer vistazo de la vida moderna frente a una pared blanca en una habitaci\u00f3n con el fuego encendido, \u00bfqu\u00e9 ganar\u00eda? \u00bfConocimiento? \u00bfQu\u00e9 son nuestros sabios sino los descendientes de brujas y ermita\u00f1os que se agachaban en las cuevas y preparaban brebajes de hierbas en el bosque, hablando con las musara\u00f1as y escribiendo el idioma de las estrellas? Y cuanto menos los honramos, a medida que disminuye la superstici\u00f3n y aumenta el respeto por la belleza y la salud mental\u2026 S\u00ed, uno podr\u00eda imaginarse un mundo realmente agradable; calmo, espacioso, con flores rojas y azules en los campos. Un mundo sin maestros ni especialistas ni amas de casa con el perfil de polic\u00edas; un mundo que uno pudiera recortar con el pensamiento, como un pez recorta el agua con su aleta, rozando los tallos de los lirios, suspendidos sobre nidos de blancos huevos de mar\u2026 Qu\u00e9 bien se est\u00e1 aqu\u00ed en el fondo, enclavado en el centro del universo y observando a trav\u00e9s de las aguas grises, con repentinos destellos de luz y sus reflejos. \u00a1Si no fuera por el Almanaque Whitaker, si no fuera por la Tabla de Precedencia!<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Debo levantarme y ver por m\u00ed misma qu\u00e9 es en verdad la marca en la pared, \u00bfun clavo, la hoja de una rosa, una grieta?<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed est\u00e1 la naturaleza otra vez, con su viejo juego de la propia preservaci\u00f3n, creyendo que este tren de pensamiento amenaza con ser un mero gasto de energ\u00eda, incluso, tal vez, un choque con la realidad, pues \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00e1 alguna vez a levantar un dedo contra la Tabla de Precedencia de Whitaker? El Arzobispo de Canterbury est\u00e1 por encima del Presidente de la C\u00e1mara de los Lores, el Presidente de la C\u00e1mara de los Lores est\u00e1 por encima del arzobispo de York. Todos est\u00e1n por encima de alguien, tal es la filosof\u00eda de Whitaker; y lo importante es saber qui\u00e9n est\u00e1 por encima de qui\u00e9n. Whitaker sabe y no se hable m\u00e1s; as\u00ed la Naturaleza te aconseja, te consuela, no te rega\u00f1a; y si nada te sirve de consuelo, si debes arruinar esta hora de tranquilidad, piensa en la marca en la pared.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Entiendo el juego de la Naturaleza, c\u00f3mo nos motiva a entrar en acci\u00f3n de modo que aniquilemos cualquier pensamiento que amenace con alterarnos o causarnos dolor. As\u00ed, supongo, comienza nuestro leve desprecio por los hombres de acci\u00f3n. Hombres que no piensan, creemos. Sin embargo, no causa ning\u00fan da\u00f1o ponerle punto final a pensamientos desagradables mirando la marca en la pared.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">De hecho, ahora que acabo de fijar los ojos en ella, siento haber dado con una tabla en medio del mar; siento una gratificante sensaci\u00f3n de realidad, que de inmediato transporta a los dos Arzobispos y al Presidente de la C\u00e1mara de los Lores a las sombras. Aqu\u00ed hay algo definido, algo real. As\u00ed, saliendo de un horroroso sue\u00f1o de medianoche, r\u00e1pidamente uno enciende la luz y se queda inm\u00f3vil, admirando la cajonera, admirando la solidez, admirando la realidad, admirando el mundo impersonal que es la prueba de la existencia de otras cosas aparte de nosotros mismos. De eso es de lo que queremos estar seguros\u2026 La madera es algo bueno en qu\u00e9 pensar. Nace de un \u00e1rbol, y los \u00e1rboles crecen, y no sabemos c\u00f3mo. Crecen durante a\u00f1os y a\u00f1os, sin prestarnos ninguna atenci\u00f3n; en praderas, en bosques, al costado de los r\u00edos\u2026 Todas cosas en las que nos gusta pensar. La vacas golpean sus colas sobre sus troncos en las tardes de calor; pintan los r\u00edos tan verdes que cuando un p\u00e1jaro se zambulle uno espera ver sus alas color verde al salir. Me gusta pensar en los peces nadando contra la corriente como banderas flameando; y en los escarabajos de agua atravesando lentamente mont\u00edculos de lodo sobre las camas de agua. Me gusta pensar en el \u00e1rbol en s\u00ed mismo: primero, en la cercana sensaci\u00f3n de sequedad de la madera; despu\u00e9s, pensarlo bajo la tormenta; y m\u00e1s tarde en el lento, delicioso rezumar de la savia. Me gusta pensar en \u00e9l, tambi\u00e9n, en las noches de invierno, en el campo vac\u00edo, con las hojas casi plegadas, sin nada expuesto abiertamente a las balas de acero de la luna; un m\u00e1stil desnudo sobre una tierra que va dando vueltas y vueltas durante toda la noche. El canto de los p\u00e1jaros debe sonar muy fuerte y extra\u00f1o llegado junio; y qu\u00e9 fr\u00edos se deben sentir los pies de los insectos mientras caminan, trabajosamente, por las grietas de la corteza, o se tumban al sol sobre las hojas verdes y miran a su alrededor con ojos rojos como diamantes\u2026 Una a una las fibras se parten con la inmensa y fr\u00eda presi\u00f3n de la tierra. Despu\u00e9s llega la \u00faltima tormenta y las ramas m\u00e1s altas, al caer, vuelven a hundirse en la tierra. As\u00ed y todo, la vida no se acaba; todav\u00eda hay millones de vidas pacientes esperando por un \u00e1rbol, por todo el mundo, en habitaciones, en barcos, en la acera, en habitaciones revestidas, donde hombres y mujeres se sientan despu\u00e9s de tomar el t\u00e9 a fumar cigarrillos. Est\u00e1 lleno de pensamientos agradables, felices, este \u00e1rbol. Me gustar\u00eda pensarlos de a uno, pero algo se interpone en el camino\u2026 \u00bfD\u00f3nde estaba? \u00bfA qu\u00e9 ven\u00eda todo esto? \u00bfUn \u00e1rbol? \u00bfUn r\u00edo? \u00bfLas Downs? \u00bfEl Almanaque Whitaker? \u00bfLos campos de asf\u00f3delos? No recuerdo nada. Todo se mueve, cae, resbala, desaparece\u2026 Son demasiadas cosas. Hay alguien de pie enfrente de m\u00ed que dice:<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u2014Voy a comprar el peri\u00f3dico.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfS\u00ed?<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u2014Aunque de qu\u00e9 sirve comprar el peri\u00f3dico\u2026 Nunca pasa nada \u00a1Maldita guerra!\u2026 Como sea, no veo por qu\u00e9 deber\u00edamos tener un caracol en la pared.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div>Ah, \u00a1la marca en la pared! Era un caracol.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>FIN<\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><strong><span class=\"entry-author\"><span class=\"by sp\">Por <\/span><span class=\"author-name\">Mar de fondo<\/span><\/span><\/strong><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"custom-ads\">\n<div>https:\/\/www.mardefondope.com\/2023\/08\/leamos-la-marca-en-la-pared-cuento-de-virginia-woolf.html?fbclid=IwAR2zw_Mn0cDJRNpFuwx_xBvDGuf-TIg3sCb2FTExx8MifzvNZGC_GvGyc-g&amp;m=1<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div id=\"storyify-pro-main-after-ad\" class=\"section\">\n<p>FOTO:<\/p>\n<table class=\"tr-caption-container\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\" align=\"center\">\n<tbody>\n<tr>\n<td class=\"tr-caption\">Imagen tomada de Pinterest: Sally Ryan Art.\u00a0https:\/\/pin.it\/3h2nPhd<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Magn\u00edfico relato de la brit\u00e1nica Virginia Woolf. 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