{"id":6333,"date":"2016-02-02T08:45:49","date_gmt":"2016-02-02T08:45:49","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=6333"},"modified":"2016-02-02T08:52:48","modified_gmt":"2016-02-02T08:52:48","slug":"memorias-de-una-noche-relatos-de-elvira-camara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=6333","title":{"rendered":"\u00abMemorias de una noche\u00bb relatos de Elvira\u00a0C\u00e1mara, por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p class=\"entry-title\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Memorias de una noche y otros relatos, de Elvira C\u00e1mara Aguilera (Oca\u00f1a, Editorial Lastura, diciembre de 2015, 246 p\u00e1ginas) es uno de los \u00faltimos libros que he le\u00eddo en 2015, un a\u00f1o de abundante lectura y, en general, bien escogida. S\u00f3lo conozco a la autora de haber coincidido con ella en el libro colectivo de relatos que varios autores le hemos dedicado al V Centenario de Teresa de \u00c1vila.<!--more--><\/p>\n<p>He visto en internet que ya hab\u00eda publicado antes otros relatos. Poco m\u00e1s pod\u00eda decir hace unos d\u00edas de la se\u00f1ora C\u00e1mara, pero la lectura de su libro me ha producido una corriente de proximidad hacia ella por la cercan\u00eda de sus tramas, personajes y situaciones. Incluso he cre\u00eddo ver muchos puntos en contacto con los relatos que escribo yo, lo que provoca en m\u00ed una sincera empat\u00eda hacia la autora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El libro aparece dividido estructuralmente en siete apartados. El primero de ellos lleva el ep\u00edgrafe M\u00e1s de dos e incluye siete relatos en los que las relaciones personales se complican: adulterios, tr\u00edos, encuentros furtivos, cr\u00edmenes pasionales y sorpresas er\u00f3ticas nos acercan a esa b\u00fasqueda de la felicidad, desoladoramente imposible, en que el ser humano pone sus est\u00e9riles empe\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En un segundo apartado, El final tambi\u00e9n existe, tres hermosos cuentos nos plantean la muerte, la soledad y ese estado de \u00e1nimo que se conoce como duelo. La muerte como una parte m\u00e1s de la vida, en s\u00edntesis, y eso no tiene remedio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Le siguen los cuatro cuentos que componen el tercer apartado: Por la ciudad. Son relatos urbanos que hablan de situaciones muy comunes en ese escondite gregario que es una ciudad: la rutina laboral y los sue\u00f1os que la contrarrestan, una simple migra\u00f1a y el efecto benefactor de la m\u00fasica, la transexualidad, las enso\u00f1aciones que distraen el caminar\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_7100\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify; width: 404px;\" data-shortcode=\"caption\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/01\/foto-elvira-cc3a1mara-aguilera.jpg\" rel=\"attachment wp-att-7100\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-7100\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/01\/foto-elvira-cc3a1mara-aguilera.jpg?w=560&#038;h=996&#038;fit=560%2C996&#038;resize=394%2C701\" alt=\"Elvira C\u00e1mara \" width=\"394\" height=\"701\" \/><\/a>Elvira C\u00e1mara<\/div>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La subdivisi\u00f3n m\u00e1s numerosa (quince relatos) se llama M\u00e1s all\u00e1 de las relaciones convencionales. Ya el t\u00edtulo lo deja todo claro: la conciencia de lo que se ha podido perder irremediablemente y s\u00f3lo entonces se valora, los secretos largamente atesorados que al fin se abren, la segunda oportunidad de una pareja para reencontrase, relaciones er\u00f3ticas entre generaciones distintas, los desconocidos con que nos encontramos cada d\u00eda, el hablar sin tapujos de cuatro amigas, la profesora que consigue motivar al alumno indiferente, un indigente que encuentra un trabajo y remueve el alma de una mujer solitaria, la madre ausente por motivos laborales, las relaciones entre una empleada y su jefa, la madre que va a la contra sobre el vestuario de su hija adolescente para que \u00e9sta escoja precisamente lo que desea su progenitora\u2026 Es, posiblemente, el apartado m\u00e1s eficaz: los relatos rezuman proximidad y calor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una quinta parte, Gotas de erotismo, comprende solamente dos relatos, pero bien intensos: una terapia de pareja consistente en renovar el deseo adormecido mediante el reencuentro con la piel aletargada por la rutina y una joven que se ofrece en un anuncio por palabras para esconder su rostro y el de sus acompa\u00f1antes bajo diferentes m\u00e1scaras elaboradas por ella. La imaginaci\u00f3n es libre para digerir el denso contenido er\u00f3tico de este par de cuentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Artificiales fronteras, la sexta secci\u00f3n del libro contiene seis relatos, que nos acercan al impersonal ambiente de un as\u00e9ptico aeropuerto futurista, las diferencias que percibe un personaje entre la vida en Alemania y en el Mediterr\u00e1neo, una aristocr\u00e1tica familia irlandesa que vive entre dos continentes, la vida de un ni\u00f1o inmigrante que sobrevive en Brooklyn, el reencuentro con la libertad de una esposa anulada por su marido, la amarga peripecia de una ni\u00f1a de doce a\u00f1os nacida en Mal\u00ed que tiene que hacerse cargo de sus hermanos menores cuando su madre muere de sida en la pobreza africana\u2026 En estos cuentos, que se salen de la cercan\u00eda localista (e incluso autobiogr\u00e1fica) de la autora, se acumulan las situaciones m\u00e1s problem\u00e1ticas e irresolubles desde el punto de vista humano. El muestrario de injusticias nos demuestra que toda frontera pol\u00edtica es irrelevante frente al sufrimiento humano que, ese s\u00ed, deber\u00eda ser lo esencial en nuestras conciencias.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El libro se cierra con un s\u00e9ptimo apartado, Desde el campo y junto al mar (cuatro relatos) en que se pierde el sentido urbanita predominante en esta obra. Una ni\u00f1a que conoce la casa de sus antepasados y las formas de vida y de relacionarse ya olvidadas, la familia criada en la Catalu\u00f1a de la emigraci\u00f3n que regresa a la \u00cdtaca de su madre, la chica humilde y mesetaria que empieza a servir en casa de unos se\u00f1ores y conoce la costa c\u00e1ntabra o la profesional que se compra pares y pares de zapatos para enfrentarse a sus propios estados de \u00e1nimo.<a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/ecamara_memoriasdeunanoche_cubierta1.jpg?ssl=1\" rel=\"attachment wp-att-6334\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6334\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/ecamara_memoriasdeunanoche_cubierta1.jpg?resize=560%2C822&#038;ssl=1\" alt=\"ecamara_memoriasdeunanoche_cubierta1\" width=\"560\" height=\"822\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/ecamara_memoriasdeunanoche_cubierta1.jpg?w=560&amp;ssl=1 560w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/ecamara_memoriasdeunanoche_cubierta1.jpg?resize=204%2C300&amp;ssl=1 204w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estos cuarenta y un relatos nos acercan, en s\u00edntesis, a ese \u00e1ngel fieramente humanoque somos cada uno de nosotros, tal como lo formul\u00f3 Blas de Otero. Da la sensaci\u00f3n de que a Elvira C\u00e1mara, como a Pablo de Tarso, nada humano le es ajeno, algo que estos cuentos reflejan sobradamente al hablar de personajes normales, como cualquiera de nosotros, ya sean frescos y triunfadores o complicados en sus miserias y contradicciones. Creo que los sue\u00f1os compartidos, la rutina diaria, la b\u00fasqueda de un analg\u00e9sico, el disfrute del aire fresco de la ma\u00f1ana, la conversaci\u00f3n con las vecinas del rellano, la fruta llena de color y aromas que sirve como excitante a la sensibilidad, el simple hecho de dejar de fumar\u2026 son situaciones tan comunes que podr\u00edan sucedernos a cualquiera de nosotros, a nuestros vecinos y amigos, a la persona desconocida con que nos cruzamos cada d\u00eda en el supermercado, en el bar o en la farmacia. La materia narrativa de estos cuentos est\u00e1 formada con ilusiones y sue\u00f1os rotos, con expectativas y decepciones, con el desgaste de las relaciones por la rutina, por el desamor\u2026, pero tambi\u00e9n por la enconada lucha contra la existencia, por el deseo de felicidad. Elvira C\u00e1mara les otorga trascendencia a estos atormentados arquetipos humanos que forman nuestro entorno, si no somos nosotros mismos. Y es que lo que hay en este libro es contempor\u00e1neo y pr\u00f3ximo (con las excepciones se\u00f1aladas, en que las tramas se sit\u00faan en otra \u00e9poca o en lugares remotos), es pulso, vida cotidiana, personas de las que desconocemos aspectos secretos que estos cuentos nos acercan con delicadeza, frescura, aceptaci\u00f3n estoica de la infelicidad y una optimista constancia en las ganas de alcanzar la dicha. Gracias, Elvira C\u00e1mara, por este tierno escaparate de seres humanos, demasiado humanos, como tal vez dir\u00eda un Nietzsche que no creyera en el Superhombre sino en los h\u00e9roes cotidianos que transitan a nuestro lado y sobreviven, que ya es bastante heroicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n<div class=\"wpcnt\">\n<div class=\"wpa wpmrec\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"6qZl8NqKwK\"><p><a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2016\/01\/14\/memorias-de-una-noche-relatos-de-elvira-camara\/\">Memorias de una noche, relatos de Elvira&nbsp;C\u00e1mara<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abMemorias de una noche, relatos de Elvira&nbsp;C\u00e1mara\u00bb \u2014 Alberto Granados\" src=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2016\/01\/14\/memorias-de-una-noche-relatos-de-elvira-camara\/embed\/#?secret=0s4kxCToDj#?secret=6qZl8NqKwK\" data-secret=\"6qZl8NqKwK\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p class=\"u\" style=\"text-align: justify;\">\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Memorias de una noche y otros relatos, de Elvira C\u00e1mara Aguilera (Oca\u00f1a, Editorial Lastura,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6337,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,12,44,15],"tags":[1073,491,459],"class_list":["post-6333","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-cultura","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-alberto-granados","tag-lectura","tag-libros"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/73198d7552b3ac43b9a84eddbfe7ba9d.jpg?fit=720%2C279&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6333"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6333\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6342,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6333\/revisions\/6342"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6337"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}