{"id":6550,"date":"2016-02-14T07:23:47","date_gmt":"2016-02-14T07:23:47","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=6550"},"modified":"2016-02-09T09:15:24","modified_gmt":"2016-02-09T09:15:24","slug":"la-carretera-de-la-muerte-por-alejandro-torrus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=6550","title":{"rendered":"\u00abLa carretera de la muerte\u00bb por  ALEJANDRO TORR\u00daS"},"content":{"rendered":"<p id=\"m43-2-44\">Imaginaos 150.000 hombres, mujeres y ni\u00f1os que huyen en busca de refugio, temerosos del ej\u00e9rcito nacionalista del general Queipo de Llano. No hay m\u00e1s que un camino. No hay m\u00e1s v\u00eda de escape. La ciudad que buscan es Almer\u00eda, y hay que andar hasta all\u00ed cerca de 200 kil\u00f3metros (&#8230;) Tienen que caminar mujeres, ancianos y ni\u00f1os&#8230; tambale\u00e1ndose, tropezando, abri\u00e9ndose los pies en los pedernales polvorientos, mientras que los fascistas los bombardean sin piedad desde los aviones y los ca\u00f1onean desde el mar\u00bb.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">El testimonio pertenece a la libreta de anotaciones de Norman Bethune, reputado cirujano pulmonar canadiense que acudi\u00f3 a la Guerra Civil espa\u00f1ola como voluntario del Socorro Rojo. Su testimonio escrito y las fotos de su ayudante, Hazen Size, es de lo poco se conserva de uno de los episodios m\u00e1s tr\u00e1gicos, y desconocidos, de la Guerra Civil: la llamada <em>desband\u00e1<\/em>.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">El 6 de febrero de 1937 las tropas del general Gonzalo Queipo de Llano llegaron a M\u00e1laga. La mayor\u00eda de los pueblos de la parte occidental de la provincia ya estaba en manos de Franco, y la \u00fanica salida que quedaba para los milicianos republicanos, las mujeres, los ni\u00f1os y los ancianos era la ruta de la costa, un camino que hoy se recuerda como \u00abla carretera de la muerte\u00bb (la actual N-340).<\/p>\n<p>\u00abPor tierra, mar y aire, las tropas franquistas, apoyadas por italianos y alemanes, atacaron a miles de civiles inocentes\u00bb<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">Por el norte de M\u00e1laga llegaban las tropas italianas; por el oeste, el ej\u00e9rcito de Queipo de Llano; y por mar, los buques del bando franquista. \u00abPor tierra, mar y aire, las tropas franquistas, apoyadas por italianos y alemanes, atacaron a miles de civiles inocentes\u00bb, asegura la historiadora de la Universidad de M\u00e1laga, Encarna Barranquero, autora del libro Poblaci\u00f3n y Guerra Civil en M\u00e1laga: Ca\u00edda, \u00e9xodo y refugio.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">Entre 100.000 y 150.000 personas salieron de M\u00e1laga hacia Almer\u00eda por la ruta de la costa. Saber con precisi\u00f3n cu\u00e1nta gente muri\u00f3 es imposible, aunque algunas fuentes hablan de entre 5.000 y 7.500 personas. Muchos cad\u00e1veres acabaron en fosas comunes o se los llev\u00f3 el r\u00edo Guadalfeo. \u00abS\u00f3lo en la fosa com\u00fan del cementerio de San Rafael de M\u00e1laga ya se han identificado a m\u00e1s de 4.300 v\u00edctimas\u00bb, se\u00f1ala Andr\u00e9s Fern\u00e1ndez, arque\u00f3logo y responsable cient\u00edfico de las investigaciones en el cementerio de San Rafael.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">\u00abLos ni\u00f1os llevaban solamente su pantal\u00f3n y las ni\u00f1as su vestido ancho, medio desnudos todos bajo el sol&#8230; Ni\u00f1os con los bracitos y las piernas enredados en trapos ensangrentados: ni\u00f1os sin zapatos, con los pies hinchados; ni\u00f1os que lloraban desesperados de dolor, de hambre, de cansancio&#8230; cuatro d\u00edas perseguidos por los aviones de los b\u00e1rbaros fascistas, y cuatro noches de caminar en grupo compacto hombres, mujeres, ni\u00f1os, mulas, burros y cabras, tratando de mantenerse juntas las familias, llam\u00e1ndose por el nombre propio, busc\u00e1ndose en las sombras\u00bb, prosigue el relato de Bethune.<\/p>\n<p>\u00abLo peor que una persona puede ver\u00bb<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">Una de esas ni\u00f1as que caminaba junto a su familia es Natalia Montasaroa. Ten\u00eda 13 a\u00f1os aquel 7 de febrero de 1937. Hoy, 76 a\u00f1os despu\u00e9s, recuerda para P\u00fablico, con voz temblorosa, lo que vivi\u00f3 durante aquellos d\u00edas.<\/p>\n<div class=\"main\">\n<p id=\"m43-2-44\">Salimos de M\u00e1laga el d\u00eda 7 a las diez de la noche. Ten\u00edamos miedo porque o\u00edamos a Queipo de Llano por la radio, que dec\u00eda: &#8216;Malague\u00f1os, maricones, ponedle pantalones a la luna&#8217;. La carretera estaba llena de gente. No se me olvidar\u00e1 nunca una mujer con un ni\u00f1o peque\u00f1o en brazos; hab\u00edan disparado desde el barco un proyectil, y las piedras que saltaron le dieron a la mujer en la cara: ella qued\u00f3 muerta con el ni\u00f1o en brazos, al que no le pas\u00f3 nada&#8230;\u00bb, recuerda Natalia, quien en 1937 ten\u00eda apenas 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">La familia de Natalia, no obstante, no lleg\u00f3 nunca a M\u00e1laga. El ej\u00e9rcito italiano los alcanz\u00f3 antes. \u00abLa cuarta noche de traves\u00eda recuerdo que ve\u00edamos muchas luces detr\u00e1s nuestra. Le pregunt\u00e9 a mi padre que qu\u00e9 era y me dijo que se tratar\u00eda del alumbrado de alguna localidad. No era cierto. Se trataba de los tanques italianos. La gente se escondi\u00f3 en el monte. Desde los tanques disparaban con las ametralladoras a todo lo que se mov\u00eda. Al d\u00eda siguiente regresamos al camino, una mujer escondida en la cuneta hab\u00eda sido aplastada por los tanques. Ya no ten\u00eda sentido seguir adelante, los nacionales hab\u00edan cortado la carretera de Motril\u00bb, asegura.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">No obstante, la peor parte del camino aun no hab\u00eda llegado para la familia de Natalia. A pesar de que ya no corr\u00edan el peligro de ser atacados por el ej\u00e9rcito italiano, el camino de vuelta a casa dej\u00f3 marcadas en su retina \u00ablo peor que una persona puede ver\u00bb.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">\u00abPor la carretera vimos muchos muertos: milicianos ahorcados; una familia entera (el padre miliciano, la madre y tres ni\u00f1os) con tiros en la cabeza; muchos prefirieron suicidarse y dar muerte a su familia antes de caer en manos de los nacionales. Cuando llegamos a M\u00e1laga a mucha gente la encerraron en un barco que hab\u00eda en el puerto, y a otros muchos los fusilaron\u00bb, sentencia Natalia.<\/p>\n<p>\u00abLo m\u00e1s cercano al infierno\u00bb<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">Salvador Guzm\u00e1n, de 85 a\u00f1os, s\u00ed consigui\u00f3 llegar a Almer\u00eda con su familia. Su padre, Jos\u00e9 Guzm\u00e1n, era el primer teniente de alcalde del ayuntamiento de Co\u00edn (M\u00e1laga), gobernado por una coalici\u00f3n de PCE y PSOE. Su huida arranc\u00f3 la madrugada del 7 de febrero. En un coche, \u00absimilar al Renault 4-L de los 60\u00bb, la familia del alcalde de la ciudad y la suya emprendieron un largo camino con destino en Almer\u00eda. En total, diez personas en un coche de 1937.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">\u00abLo primero que se queda en mi retina sucedi\u00f3 nada m\u00e1s salir de M\u00e1laga. En un cruce, vi como un hombre le peg\u00f3 un tiro en la sien a sus dos hijas, despu\u00e9s a su mujer y, por \u00faltimo, a \u00e9l mismo. Fueron los primeros muertos que vi en mi vida pero, desgraciadamente, no fueron los \u00faltimos\u00bb, recuerda para P\u00fablico Salvador, que asegura que a lo largo de su traves\u00eda su veh\u00edculo fue objeto de los disparos de los buques del bando franquista el Cervera y el Canarias.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">\u00abLos primeros misiles los tiraron a nuestro coche porque pensar\u00edan que \u00e9ramos tropa. Aquello era lo m\u00e1s cercano al infierno que he visto nunca. Conseguimos refugiarnos en un corte de la carretera. Entonces, vimos a unos paisanos de Co\u00edn que tambi\u00e9n hu\u00edan. Les dijimos que no pasaran, pero no nos hicieron caso. Vimos como su coche reventaba en cientos de pedazos\u00bb, asegura Salvador.<\/p>\n<p>\u201cVimos como abrieron las compuertas de un pantano llev\u00e1ndose a much\u00edsima gente por delante\u201d, recuerda un superviviente<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">Cuatro d\u00edas despu\u00e9s, la familia de Salvador consigui\u00f3 llegar a Almer\u00eda. Por el camino quedaron cientos de v\u00edctimas. \u00abVimos como abrieron las compuertas de un pantano llev\u00e1ndose a much\u00edsima gente por delante entre gritos de desesperaci\u00f3n de sus familiares\u00bb, recuerda. La llegada a la capital almeriense, no obstante, no puso fin al peligro.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">La aviaci\u00f3n italiana estaba esperando a los fugitivos. \u00abLos aviones italianos vinieron todas las noches. Bombardeaban el centro de la ciudad donde hab\u00eda miles de refugiados\u00bb, relata Salvador, que se encontraba refugiada en la casa de unos amigos de la familia. Las noches de bombardeos sobre la capital de Almer\u00eda ser\u00edan los \u00faltimos que la familia de Salvador pasara unida. Terminada la guerra su padre fue detenido, humillado p\u00fablicamente y encarcelado. En 1947, fue fusilado.<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">El bombardeo sobre Almer\u00eda fue recogido por el doctor canadiense, quien lleg\u00f3 a la ciudad tras cuatro d\u00edas trasladando enfermos desde M\u00e1laga a la ciudad almeriense. \u00abCuando aquellas 50.000 personas exang\u00fces hab\u00edan llegado al sitio que cre\u00edan un abrigo seguro, los aeroplanos fascistas, alemanes e italianos, desataron sobre la poblaci\u00f3n un nutrido bombardeo&#8230; arrojaron diez bombas en el centro mismo de la ciudad, en la calle principal de Almer\u00eda, donde, amontonados en el pavimento, dorm\u00edan exhaustos los refugiados. La calle parec\u00eda un degolladero, con los muertos y los agonizantes, alumbrado por las llamas de los edificios que ard\u00edan\u00bb, escribe Norman Bethune en su cuaderno.<\/p>\n<p>\u201cSu \u00fanico crimen hab\u00eda sido el de votar por un Gobierno del pueblo\u201d, sentencia el doctor Bethune<\/p>\n<p id=\"m43-2-44\">La dureza de la imagen y la crueldad del destino de los republicanos que huyeron de M\u00e1laga llev\u00f3 a a Bethune, a los supervivientes y a los historiadores contactados por este diario a pensar que la operaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos del bando franquista se trataba de un plan organizado de exterminio. \u00ab\u00bfQu\u00e9 crimen hab\u00edan cometido estos hombres de la ciudad para ser asesinados de modo tan sangriento?\u00bb, se pregunta Bethune en la conclusi\u00f3n de sus escritos. \u00abSu \u00fanico crimen hab\u00eda sido el de votar por un Gobierno del pueblo; moderado paliativo contra la carga aplastante de siglos de codicia del capitalismo\u00bb, concluye.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"ligatus_content\">\n<div id=\"ligatusframe_46441\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imaginaos 150.000 hombres, mujeres y ni\u00f1os que huyen en busca de refugio, temerosos del ej\u00e9rcito&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6551,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,186,44,15],"tags":[764,254],"class_list":["post-6550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-instituciones","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-franquismo","tag-guerra"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/refugiados_malaguenos.jpg?fit=320%2C218&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6550"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6550\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6552,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6550\/revisions\/6552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}