{"id":68455,"date":"2024-04-10T11:00:15","date_gmt":"2024-04-10T09:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=68455"},"modified":"2024-04-08T14:42:02","modified_gmt":"2024-04-08T12:42:02","slug":"auto-de-fe-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=68455","title":{"rendered":"\u00abAUTO DE FE\u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<div>\n<div class=\"\" dir=\"auto\">\n<div id=\":r18c:\" class=\"x1iorvi4 x1pi30zi x1swvt13 xjkvuk6\" data-ad-comet-preview=\"message\" data-ad-preview=\"message\">\n<div class=\"x78zum5 xdt5ytf xz62fqu x16ldp7u\">\n<div class=\"xu06os2 x1ok221b\">\n<div class=\"xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs x126k92a\">\n<h3 dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">En 2009 tuve un temerario atrevimiento: llevaba tiempo queriendo reescribir, a la manera de un ejercicio de estilo, una versi\u00f3n del mejor cuento de Cort\u00e1zar: La noche boca arriba. Me conformaba con un resultado aceptable, pues eso de jugar con un texto del gran Cronopio era un atrevimiento desvergonzado. Result\u00f3 el cuento que aparece a continuaci\u00f3n, que le dediqu\u00e9 a <a class=\"x1i10hfl xjbqb8w x1ejq31n xd10rxx x1sy0etr x17r0tee x972fbf xcfux6l x1qhh985 xm0m39n x9f619 x1ypdohk xt0psk2 xe8uvvx xdj266r x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r xexx8yu x4uap5 x18d9i69 xkhd6sd x16tdsg8 x1hl2dhg xggy1nq x1a2a7pz xt0b8zv x1fey0fg xo1l8bm\" tabindex=\"0\" role=\"link\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/francisco.gilcraviotto?__cft__[0]=AZWdN7Fn4q_zzay9fFN1Hp4pjjfnh5MZR5APrMFIt53X6e36vin8RDYl6q13oVRLzlB4EpLrZnBd0TwYGWIsVbKJYnBtMXKpW8pVnpqFEXSvJxsChPNyqdU2k8RwiCinoy_N-aQd0mZn-Enxpirb3h7k&amp;__tn__=-]K-R\"><span class=\"xt0psk2\">Francisco Gil Craviotto<\/span><\/a><\/h3>\n<\/div>\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 dir=\"auto\">AUTO DE FE (27\/01\/09)<\/h3>\n<\/div>\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\" style=\"text-align: justify;\">\n<div dir=\"auto\">Sabe cu\u00e1l va ser su final. Su dolorido cuerpo le recuerda todos y cada uno de los golpes recibidos, cada castigo infligido, cada punzada en su piel. Le recuerda c\u00f3mo empez\u00f3 todo. C\u00f3mo jugaba con \u00e9l durante su ni\u00f1ez. \u00a1Su inseparable compa\u00f1ero, su igual de tanto tiempo! Y ahora&#8230; ahora su perseguidor, su verdugo. Hab\u00edan pasado juntos la ceremonia inici\u00e1tica de la caza y se conviertieron en adultos a la vez. Ganaron prestigio como guerreros y cazadores siempre juntos y tomaron esposas en la misma \u00e9poca. Eran importantes en el clan, tal vez llegar\u00edan a ser l\u00edderes de aquel grupo.<\/div>\n<div dir=\"auto\">Recuerda c\u00f3mo aquella noche del rayo todo cambi\u00f3. El clan se desplazaba en busca de caza y les sorprendi\u00f3 una terrible tormenta. Los truenos eran ensordecedores, los rayos y rel\u00e1mpagos iluminaban la vasta extensi\u00f3n de la pradera. Se guarecieron en unas rocas, acosados por la lluvia, el viento y el fr\u00edo. El miedo sobrecog\u00eda sus almas. Las hembras y los cachorros lloraban apret\u00e1ndose entre s\u00ed. Un rayo cay\u00f3 junto a ellos, olor a fuego, ruido atronador, luz cegadora y p\u00e1nico, incluso entre los guerreros m\u00e1s valientes. Y el nunca visto gesto adusto de su compa\u00f1ero.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">A partir de ese momento, su amigo empez\u00f3 a decirse conocedor de la verdad revelada. Una criatura todopoderosa, una nueva divinidad reci\u00e9n advertida, le dec\u00eda en sue\u00f1os, en la disposici\u00f3n de las nubes o en las mil formas del humo, del agua o del fuego, lo que estaba bien y lo que deb\u00eda evitarse. Lo que gustaba o no al dios. Lo bueno y lo malo para el clan. Hab\u00eda dejado de ser un guerrero para inventarse una nueva clase sacerdotal, conocedora de la voluntad del todopoderoso. Ahora era un ser especial, un intermediario con su dios. Era toda una nueva clase de poder espiritual que no necesitaba armas, sino habilidad para convencer.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">Y aquel guerrero, siempre su compa\u00f1ero hasta entonces, se revisti\u00f3 de ese poder que los distanci\u00f3. Cada vez que comunicaba al clan alguno de los designios del dios ganaba en prestigio. Cu\u00e1nto m\u00e1s crueles fueran aquellos designios divinos, cuanto m\u00e1s incomprensibles, despiadados y absurdos, su amigo se iba consolidando m\u00e1s y m\u00e1s como l\u00edder espiritual, como ser excepcional dotado por su dios de una capacidad especial, temida y venerada hasta el fanatismo, est\u00fapidamente consagrada por el clan. Ese arbitrario sacerdocio consagraba a su amigo, al tiempo que los distanciaba cada vez m\u00e1s. Ya no se reconoc\u00edan como los buenos amigos de siempre y cada uno rechazaba el sentido cr\u00edtico que adivinaba en el otro, cambiando la camarader\u00eda por un oculto rencor, por una t\u00e1cita censura.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">Y lleg\u00f3 el d\u00eda en que el sacerdote lo acus\u00f3 de her\u00e9tico por las muestras de escepticismo y el distanciamiento. Y el clan dio la raz\u00f3n al sacerdote. Ahora era un maldito y su prestigio de guerrero valiente, de cazador eficaz, de verdadero benefactor del clan&#8230; se esfum\u00f3 en medio de la sospecha, del descr\u00e9dito, del rechazo por parte de los suyos. Sus mujeres lo rechazaban y le apartaban a sus hijos, sus compa\u00f1eros le volv\u00edan la espalda y no lo quer\u00edan al lado en las batidas contra las fieras, en las partidas de caza.<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">Y un d\u00eda, el sacerdote acord\u00f3 que deb\u00eda ser sacrificado para que el dios les fuera propicio. Y fue pintado con las pinturas rituales, ungido con resinas y fragantes aceites, despojado de sus abalorios y adormecido con la bebida de los elegidos. S\u00f3lo se despert\u00f3 cuando le acercaron un tiz\u00f3n encendido a la cara, para cegar definitivamente sus ojos, para que no pudiera ver el rostro de cada uno de los guerreros que iban a ir asest\u00e1ndole un golpe, un pinchazo, un escupitajo, un \u00faltimo escarnio entre dolores insoportables e inexplicables culpabilidades. Ahora, a punto de morir, con todos sus huesos quebrantados, sus ojos cegados, su cuerpo roto, sabe el final. Muy pronto ser\u00e1 tendido en la pira y, antes de encender la le\u00f1a, su amigo le hundir\u00e1 el cuchillo de piedra en el coraz\u00f3n. Lo sabe. Empieza a oler el fuego que alguien est\u00e1 acercando y siente que ese dios que exige su muerte s\u00f3lo es un invento hecho a la imagen y semejanza de las ambiciones, de los miedos, de la crueldad de su antiguo amigo. De sus miserias, en definitiva. Empieza a sentir el fuego a su alrededor, la angustia le hace presentir el inmediato final&#8230;<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\" style=\"text-align: justify;\">\n<div dir=\"auto\">******<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\">\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Fray Juan se despierta sobresaltado, sudoroso. No sabe cu\u00e1nto tiempo ha estado durmiendo, cu\u00e1ndo empez\u00f3 su extra\u00f1a, dolorosa pesadilla. Hace un intento de enderezar su cuerpo, pero el dolor se lo impide. Un dolor que le aclara su terrible verdad. Que le sorprende al ver el extra\u00f1o paralelismo entre la pesadilla que acaba de tener y su realidad. \u00c9l, un monje dominico, ambicioso, brillante, que hab\u00eda estado en las reci\u00e9n descubiertas Indias, que hab\u00eda visto imparable su camino hacia Roma, que hab\u00eda llevado a tanta gente a la hoguera en su calidad de Inquisidor&#8230; \u00e9l, a su vez, hab\u00eda sido acusado de her\u00e9tico y hab\u00eda sido torturado. Como el salvaje de su pesadilla, tambi\u00e9n sab\u00eda c\u00f3mo iba a acabar su castigo. Tambi\u00e9n hab\u00eda sido cegado y recibido miles de golpes. Tambi\u00e9n sab\u00eda que iba a terminar en la hoguera. Tambi\u00e9n ve\u00eda el absurdo de un dios cruel inventado seg\u00fan las peores obsesiones del triste ser humano. Tambi\u00e9n sent\u00eda en sus carnes el fuego de la hoguera. Tambi\u00e9n iba a morir. Iba a morir en un instante, sin llegar nunca a saber si el desgarrador grito que se o\u00eda proced\u00eda de su garganta o de su pesadilla.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 2009 tuve un temerario atrevimiento: llevaba tiempo queriendo reescribir, a la manera de un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68456,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-68455","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/La-Noche-Boca-Arriba-2-1024x576-1.webp?fit=1024%2C576&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=68455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":68457,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/68455\/revisions\/68457"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/68456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=68455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=68455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=68455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}