{"id":70281,"date":"2024-06-30T09:33:27","date_gmt":"2024-06-30T07:33:27","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=70281"},"modified":"2024-06-28T12:14:13","modified_gmt":"2024-06-28T10:14:13","slug":"la-bruja-averia-contra-eros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=70281","title":{"rendered":"La Bruja Aver\u00eda contra Eros"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry-content\">\n<div class=\"main-content\">\n<div class=\"content-inside\">\n<h3 id=\"attachment_84436\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\" aria-describedby=\"caption-attachment-84436\">&#8216;Mujer reclinada con medias verdes&#8217; de Egon Schiele<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Qui\u00e9n iba a decirnos a quienes crecimos en los 80 escuchando a <strong>la Bruja Aver\u00eda<\/strong> pregonar su famoso eslogan \u00ab<strong>\u00a1Viva el mal, viva el capital!<\/strong>\u00bb que, 40 a\u00f1os despu\u00e9s del estreno del programa, dicho eslogan se convertir\u00eda en una inquietante profec\u00eda, traspasando fronteras hasta meterse en nuestras camas. La l\u00f3gica mercantilista ha llegado a las relaciones para desense\u00f1ar a desaprender c\u00f3mo se deshace la er\u00f3tica.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00abEstar en el mercado\u00bb se ha convertido en<strong> una expresi\u00f3n habitual para se\u00f1alar la disponibilidad \u00aber\u00f3tica\u00bb<\/strong> de quienes no tienen un compromiso afectivo que impida nuevas interacciones o encuentros. Y como si del arte del escaparatismo se tratara, para \u00abestar en el mercado\u00bb, especialmente cuando hemos estado fuera de \u00e9l un tiempo, realizamos <strong>una serie de acciones con las que aparecer de nuevo en el cat\u00e1logo<\/strong>: preparamos nuestro cuerpo, cambiamos de <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">look<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, exploramos nuevos <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">hobbies<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, compramos ropa, subimos nuevas fotos a las redes sociales y activamos la aplicaci\u00f3n de citas del momento.\u00a0<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Resulta curioso ver como<strong> hemos naturalizado el lenguaje propio de la econom\u00eda para hablar de seducciones, interacciones er\u00f3ticas o sexualidad<\/strong>, lo que se traduce en un desplazamiento de la l\u00f3gica er\u00f3tica por una mercantil y contractual. Una de las formulaciones b\u00e1sicas de lo que conocemos como \u00abley de la oferta y la demanda\u00bb indica que si la oferta supera la demanda, los precios disminuyen. Es esta la l\u00f3gica que se ha instaurado en los procesos de seducci\u00f3n que, cada vez m\u00e1s, parecen haberse convertido en interacciones de mercadillo.<strong> La oferta<\/strong>, en lo que podr\u00edamos nombrar como la era <strong>Tinder<\/strong>, parece inacabable, por lo que no necesito pagar un precio muy alto para tener encuentros o parejas que nacen ya con fecha de caducidad. El <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">low cost<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> ha llegado a las relaciones. Si no funciona, si no es perfecto, o f\u00e1cil, o r\u00e1pido, lo descarto, no compensa reparar ni invertir mucho, \u00abhay muchos peces en el mar\u00bb. Las tres erres de la ecolog\u00eda: reutilizar, reducir y reciclar, parecen no tener sentido en la mercantilizaci\u00f3n de la er\u00f3tica, cuyas premisas ser\u00edan la ant\u00edtesis de estas: <strong>utilizar<\/strong> (el otro o la otra no es m\u00e1s que un instrumento para nuestro placer), <strong>incrementar<\/strong> (el n\u00famero de conquistas, de relaciones, de satisfacciones, de orgasmos, etc.) y <strong>desechar<\/strong> (tirar al otro\/a, eliminarlo -en redes, literalmente- cuando ya no se considera \u00fatil).<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<div id=\"sc_intxt_container\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"sc-intext-passback\" data-google-query-id=\"CO2As7rm9IYDFZ5bHQkdn8ENEg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/5555,9573807\/adconion.publico.es\/default-intext\/opinion_intext_0__container__\">\u00a0<span data-contrast=\"auto\">Vivimos en un <strong>mundo apresurado<\/strong>, en el que exigimos<strong> respuestas inmediatas y una actualizaci\u00f3n constante de todo<\/strong>: solicitamos entrega urgente de art\u00edculos comprados en un clic, los necesitemos o no con urgencia, visualizamos series una vez que est\u00e1n todos los episodios disponibles, hacemos seguimiento permanente al n\u00famero de <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">likes<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\"> en las publicaciones de redes sociales buscando ese refuerzo tambi\u00e9n inmediato. Cuando queremos algo, lo queremos ya. Trasladado a la er\u00f3tica tambi\u00e9n<strong> intentamos acortar la distancia de los juegos de seducci\u00f3n<\/strong>, el \u00ab<strong>cortejo<\/strong>\u00bb se limita a la<strong> elecci\u00f3n de im\u00e1genes de cuerpos<\/strong> y un <strong>intercambio r\u00e1pido de preguntas y respuestas<\/strong> casi preestablecidas. Y puesto que la sexualidad es meramente recreativa, es suficiente con unos m\u00ednimos requisitos, habitualmente, est\u00e9ticos, superficiales. Esta podr\u00eda ser la l\u00f3gica detr\u00e1s de programas de citas en los que las personas participantes se eligen tras ver y analizar sus cuerpos desnudos, \u00abempezar por el final para evitar decepciones\u00bb. Pero \u00bfson solo cuerpos lo que nos atrae? \u00bfNo hemos reivindicado, principalmente las mujeres, ser algo m\u00e1s que cuerpos? \u00bfNo necesitamos, todos y todas, que esos cuerpos sean algo m\u00e1s que carne? <\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">As\u00ed, en el deseo er\u00f3tico, surge una y otra vez lo que podr\u00edamos nombrar como apor\u00eda. Este t\u00e9rmino es definido por la RAE como un \u00abenunciado que expresa o que contiene una inviabilidad de orden racional\u00bb, cuando partimos de premisas falsas, la cuesti\u00f3n se torna irresoluble. Buscamos pareja, anhelamos v\u00ednculos fuertes,<strong> relaciones que nos hagan sentir especiales<\/strong>, despertar el deseo en el otro o la otra, pretendemos experiencias er\u00f3ticas excepcionales. Pero lo hacemos desde la ausencia del compromiso e implicaci\u00f3n, desde la independencia y la aparente invulnerabilidad. <strong>Todo est\u00e1 en venta, nosotros, tambi\u00e9n<\/strong>. Nos vivimos, utilizando el t\u00e9rmino propuesto por <strong>Foucault<\/strong>, como <strong>empresarios de nosotros mismos<\/strong>, y en nuestra marca, en nuestra empresa, no puede haber fisuras: no hay hueco para la debilidad inherente a la condici\u00f3n humana, ni para la p\u00e9rdida de soberan\u00eda que implica el amor o la vulnerabilidad propia del deseo er\u00f3tico. <strong>Evitamos mostrar nuestra fragilidad y son las relaciones, los v\u00ednculos, los que se vuelven fr\u00e1giles.<\/strong><\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">\u00abLa experiencia er\u00f3tica es una de las que descubren a los seres humanos de modo m\u00e1s punzante la ambig\u00fcedad de su condici\u00f3n, pues en ella se experimentan como carne y esp\u00edritu, como el otro y como sujeto\u00bb escrib\u00eda<strong> Simone de Beauvoir<\/strong> en <em>El Segundo Sexo<\/em>. Las premisas actuales dificultan la expresi\u00f3n de esta vulnerabilidad. <strong>La experiencia er\u00f3tica forma parte del \u00e1mbito del ocio<\/strong> (tambi\u00e9n de su mercado) y se convierte as\u00ed en un fen\u00f3meno neutro, intrascendente, que consiste b\u00e1sicamente en la instrumentalizaci\u00f3n del cuerpo del otro para la consecuci\u00f3n de mi placer sexual. Puedo mostrar mi cuerpo desnudo, pero no puedo desnudarme ante el otro.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\">Este proceso de devaluaci\u00f3n de la er\u00f3tica hace que los encuentros, como se\u00f1alaron Masters y Johnson, queden reducidos a u<strong>na uni\u00f3n de partes anat\u00f3micas separadas y casi descorporeizadas<\/strong>, donde aprendemos no a tocar y acariciar a otro ser humano, sino a manipular otro cuerpo. Hace que permitamos a los valores de un mundo neoliberal (inmediatez, independencia, autosuficiencia, libertad) inmiscuirse en nuestra intimidad y hacer exigentes los v\u00ednculos seg\u00fan las reglas del mercado, no de Eros. Los v\u00ednculos er\u00f3ticos se hacen dif\u00edciles de pensar, se vuelven fr\u00e1giles, d\u00e9biles e inestables: son tiempos de amores <\/span><i><span data-contrast=\"auto\">low cost<\/span><\/i><span data-contrast=\"auto\">, amores de usar y tirar, como si se tratara de productos baratos de un bazar an\u00f3nimo.<\/span><span data-ccp-props=\"{&quot;201341983&quot;:0,&quot;335551550&quot;:6,&quot;335551620&quot;:6,&quot;335559738&quot;:120,&quot;335559739&quot;:160,&quot;335559740&quot;:283}\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span data-contrast=\"auto\"><strong>Eros<\/strong>, de quien se suele se\u00f1alar que es juguet\u00f3n, tambi\u00e9n es obstinado y, pese a todo, ocasionalmente, nos enreda y hace surgir estos v\u00ednculos, pues <strong>el placer es vinculante<\/strong>. La er\u00f3tica, no se vende ni se compra, se cultiva y se comparte. Eros no sigue las reglas del mercado sino las del juego, m\u00e1s propias de amantes y sus seducciones.<\/span><\/p>\n<div class=\"author-content\">\n<div class=\"author-item\">\n<p class=\"author\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Inma Mart\u00ednez Cerrillo\u00a0 <\/strong>Sex\u00f3loga y socia fundadora de Insex, Iniciativa Sexol\u00f3gica y Acci\u00f3n social<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mujer reclinada con medias verdes&#8217; de Egon Schiele<\/p>\n<p>https:\/\/blogs.publico.es\/otrasmiradas\/84427\/la-bruja-averia-contra-eros\/<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;Mujer reclinada con medias verdes&#8217; de Egon Schiele Qui\u00e9n iba a decirnos a quienes crecimos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":70283,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-70281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/EROS.jpg?fit=1200%2C671&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=70281"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":70362,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70281\/revisions\/70362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/70283"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=70281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=70281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=70281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}