{"id":7179,"date":"2016-03-04T06:15:41","date_gmt":"2016-03-04T06:15:41","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=7179"},"modified":"2016-03-02T09:20:03","modified_gmt":"2016-03-02T09:20:03","slug":"padres-hiperprotectores-hijos-sin-autonomia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=7179","title":{"rendered":"Padres hiperprotectores, hijos sin autonom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Los padres quieren lo mejor para su prole, pero a veces el instinto de protecci\u00f3n es tan intenso que acarrea consecuencias negativas. La nueva hiperpaternidad ve a los hijos como seres intocables, que tienen m\u00e1s miedos que nunca<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el 2008 \u00c1lex, un profesor universitario de Barcelona, visit\u00f3 <b>Estados Unidos<\/b> por motivos de trabajo. De aquel viaje no se le olvidar\u00e1 nunca esta escena, que tuvo lugar en una librer\u00eda de <b>Washington,<\/b> la capital. \u201cEstaba con N\u00faria, una colega, y camin\u00e1bamos por un pasillo entre las estanter\u00edas. Hab\u00eda un ni\u00f1o, de unos once a\u00f1os, ojeando un libro, que nos bloqueaba el paso y N\u00faria le toc\u00f3 el hombro, levemente, para apartarlo\u201d. Fue un gesto casi autom\u00e1tico, de hecho, el ni\u00f1o \u201capenas se dio cuenta\u201d, describe \u00c1lex: \u201cPero la madre\u2026 \u00a1Ella s\u00ed se dio cuenta!\u201d, recuerda. \u201cApareci\u00f3 de repente y se puso a gritarle a N\u00faria como una posesa, dici\u00e9ndole que c\u00f3mo se atrev\u00eda a tocar a su hijo y, que si lo volv\u00eda a hacer, iba a llamar a la polic\u00eda\u2026 Nos quedamos de piedra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una situaci\u00f3n similar la vivi\u00f3 en <b>Nueva York<\/b> el escritor y periodista <b>David Sedaris<\/b>. La relata en su \u00faltimo libro, <b> <i>Let\u2019s explore diabetes with owls<\/i> <\/b>(Little Brown), e implica tambi\u00e9n tocar ligeramente por el hombro a un ni\u00f1o. En este caso, un adolescente que hab\u00eda estado grafiteando un buz\u00f3n de la calle mientras sus padres hac\u00edan la compra en un supermercado. Cuenta Sedaris que, ante aquel acto inc\u00edvico, un vecino pos\u00f3 su mano sobre el hombro del chico y empez\u00f3 a llamarle la atenci\u00f3n. Cuenta tambi\u00e9n Sedaris como, al escuchar los gritos, emergieron del supermercado los padres de la criatura, quienes corrieron junto a su reto\u00f1o. No se inmutaron, sin embargo, al o\u00edr lo que \u00e9ste hab\u00eda estado haciendo mientras ellos compraban. Se limitaron a encararse con el hombre (quien segu\u00eda posando ligeramente la mano sobre el hombro del adolescente), y le espetaron, indignados, lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2013\u00bfQui\u00e9n le ha dado a usted derecho a tocar a nuestro hijo?<\/em><br \/>\n<em>El hombre, un poco confundido, les explic\u00f3 lo\u00a0 que su hijo hab\u00eda estado haciendo con un enorme rotulador, que yac\u00eda ahora a sus pies, pero los pro\u00adgenitores continuaron, indignados:<\/em><br \/>\n<em>\u2013No me importa lo que hac\u00eda mi hijo \u2013le dijo la madre\u2013. Usted no tiene derecho a tocar a mi hijo. \u00bfQui\u00e9n se ha cre\u00eddo usted que es?<\/em><br \/>\nY acto seguido, indic\u00f3 a su marido que llamara a la polic\u00eda, cosa que, cuenta Sedaris, el marido ya estaba haciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <b>hiperpaternidad<\/b> es un modelo de crianza originado en Estados Unidos, basado en una <b>incansable supervisi\u00f3n<\/b> por parte de los padres sobre los hijos, que se ha importado con \u00e9xito a Europa. Y a las ya conocidas variedades de los <b> <i>padres helic\u00f3ptero<\/i> <\/b> (que sobrevuelan sin tregua las vidas de sus reto\u00f1os, pendientes de todos sus deseos y necesidades) y de los <b> <i>padres apisonadora<\/i> <\/b> (quienes allanan sus caminos para que no se topen con dificultades) se les ha a\u00f1adido la de los padres guardaespaldas: progenitores extremadamente susceptibles ante cualquier cr\u00edtica sobre sus hijos o a que se les toque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Ignasi<\/b>, profesor de educaci\u00f3n f\u00edsica, con casi treinta a\u00f1os trabajando con cr\u00edos, ha vivido en primera persona esta \u00faltima versi\u00f3n de los <b>hiperpadres<\/b>. El a\u00f1o pasado era el coordinador del equipo de monitores de una escuela p\u00fablica de Barcelona, un trabajo que depend\u00eda del ampa (la asociaci\u00f3n de madres y padres). Un empleo que ya no tiene desde que un mediod\u00eda llamara la atenci\u00f3n a un grupo de ni\u00f1os por su mal comportamiento. \u201cDespu\u00e9s de comer hac\u00edamos rotaci\u00f3n de zonas de recreo: unas clases iban a la pista de f\u00fatbol, otras al patio, otras al gimnasio\u2026\u201d, explica Ignasi. \u201cAll\u00ed hab\u00eda empezado a trabajar un monitor nuevo, as\u00ed que fui a ver c\u00f3mo iban las cosas\u201d. Al abrir la puerta, vio que las cosas no iban bien: ni\u00f1os y ni\u00f1as descontrolados, saltando como posesos, jugando a la pelota, los zapatos tirados por todas partes\u2026 El griter\u00edo era ensordecedor e Ignasi los mand\u00f3 callar a todos de inmediato: \u201cLes dije que pararan \u2013recuerda\u2013 y que no sab\u00eda si estaba entrando en el gimnasio de la escuela o en la matanza del cerdo de mi pueblo\u201d. Los ni\u00f1os callaron pero, dos d\u00edas despu\u00e9s, el ampa recibi\u00f3 una carta de un grupo de padres y madres indignados, denunciando que Ignasi hab\u00eda llamado \u201ccerdos\u201d y \u201canimales\u201d a sus hijos. \u201cCuando me pasaron la carta, mi primera reacci\u00f3n fue no creer lo que le\u00eda\u201d, recuerda. \u201cDespu\u00e9s pens\u00e9 que quiz\u00e1s no hab\u00eda transmitido bien el mensaje a los ni\u00f1os y que ellos no lo hab\u00edan transmitido bien en casa, as\u00ed que propuse una reuni\u00f3n con los padres, para explicarme\u201d.<\/p>\n<div class=\"lvamp-ad-publi\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0La reuni\u00f3n, muy concurrida (\u201cOjal\u00e1 en una reuni\u00f3n informativa de la escuela o del ampa se presentaran tantas familias\u201d, apostilla Ignasi), no fue bien. \u201cAunque hubo algunos padres conciliadores, ganaron los reivindicativos, quienes estaban convencidos de que hab\u00eda llamado \u201ccerdos\u201d a sus hijos\u201d. Ignasi ya no est\u00e1 en la escuela despu\u00e9s de esto: \u201cEl <b>ampa<\/b> recibi\u00f3 tanta presi\u00f3n que decid\u00ed irme. Fue un acoso y derribo\u201d, concluye.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del asunto, saca varias conclusiones. La primera, que cada vez hay menos l\u00edmites por parte de los padres: \u201cNos creemos capaces de poder actuar sobre todo, de criticarlo todo, de hablar sobre todo\u2026 Y es cierto que siempre ha sido as\u00ed pero, la diferencia es que ahora somos capaces de actuar, hay m\u00e1s medios para hacerlo, y las redes sociales son uno de ellos\u201d. Tambi\u00e9n ha detectado que la <b>influencia de los progenitores<\/b> es cada vez mayor en las <b>escuelas<\/b>, en especial, en aquellas con ampas potentes. \u201cLos padres cada vez est\u00e1n m\u00e1s involucrados en los <b>colegios<\/b>, lo que, aunque es bueno en muchas cosas, puede tambi\u00e9n provocar malas din\u00e1micas\u201d, se\u00f1ala. Porque pese a su labor positiva, las ampas a veces tambi\u00e9n pueden ser plataformas para que haya progenitores que hagan lo que ellos quieran. \u201cEn una escuela en la que trabaj\u00e9, el comedor lo llevaba el ampa, y hab\u00eda una madre que se meti\u00f3 en la organizaci\u00f3n simplemente para dise\u00f1ar el men\u00fa para sus hijos, en base a lo que les gustaba a ellos y lo que no\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Samantha Biosca<\/b>, tutora de <b>ESO<\/b> y <b>bachillerato<\/b> en una escuela privada de Barcelona ya desaparecida, tambi\u00e9n se ha encontrado con este tipo de padres guardaespaldas durante sus quince a\u00f1os como docente. \u201cEn varias ocasiones me han dicho, tal cual, que \u2018no les iba bien\u2019 que castigara a su hijo a quedarse un viernes por la tarde a recuperar deberes, porque se iba de fin de semana, o que no aceptaban que les hubiera confiscado el m\u00f3vil en clase\u201d. Tambi\u00e9n recuerda como, en unas convivencias, cuando quiso enviar a casa a un adolescente al que pill\u00f3 fumando porros, la respuesta del padre fue un contundente: \u201cNi se te ocurra. Mi hijo se queda. He pagado las colonias\u201d. Este tipo de intervenciones, asegura, han ido aumentando en los \u00faltimos a\u00f1os. \u201cLos ni\u00f1os son cada vez m\u00e1s <b>intocables<\/b>: saben que pueden hacer lo que les da la gana y que no les pasar\u00e1 nada, porque tienen detr\u00e1s a sus padres, quienes los protegen de lo que sea. Se ha ido perdiendo el respeto por la figura del maestro: se nos ha ido desautorizando. La culpa siempre la tienen los otros\u201d, lamenta. Una actitud que, comenta, no deja de ser sorprendente: \u201cPorque los padres hoy est\u00e1n muy desorientados y algunos no tienen, literalmente, el tiempo de educar\u201d. Y, aunque se\u00f1ala que muchos a\u00fan conf\u00edan en el maestro, cada vez son m\u00e1s los que lo cuestionan, incluso con gran virulencia: \u201cY yo, como muchos otros docentes, estoy dispuesta a luchar para educar a los ni\u00f1os, pero los padres nos han de dar el poder para ello. Si nos desautorizan, si no vamos a la par\u2026 \u00a1Acabamos!\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Samantha, quien se ha especializado en <b>coaching para adolescentes<\/b>, esta crianza hiperprotectora deriva en \u201cni\u00f1os tiranos\u201d que, parad\u00f3jicamente, lo tendr\u00e1n dif\u00edcil en la vida como adultos debido a la excesiva supervisi\u00f3n paterna. <b>Ignasi <\/b>tambi\u00e9n cree que el excesivo respaldo paterno es contraproducente porque, unido a la ya habitual falta de l\u00edmites, produce personas que creen que \u00adtienen muchos derechos pero ning\u00fan deber, con el coste que ello implica para la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encima, los <b>ni\u00f1os sobreprotegidos<\/b> tampoco lo pasan bien durante la infancia. En parte porque tanta protecci\u00f3n, tantos parachoques, hacen que los miedos los inunden, ya que no han tenido que enfrentarse a ellos. De ello da fe <b>Cristina Guti\u00e9rrez Lest\u00f3n<\/b>, codirectora de <b>La Granja Escola<\/b> de Santa Maria de Palautordera: un centro de colonias a las faldas del Montseny especializado en <b>educaci\u00f3n emocional<\/b>, por el que pasan cada a\u00f1o m\u00e1s de diez mil alumnos. \u201cEn los treinta a\u00f1os que llevo de profesi\u00f3n juro que nunca hab\u00eda visto tantos ni\u00f1os con tantos miedos. Nunca\u201d, remarca. \u201cEn los \u00faltimos cinco a\u00f1os ha sido brutal. Hay miedos a todo y miedos fuert\u00edsimos, de par\u00e1lisis: miedo a sacarse la chaqueta, a decir no, a decidir, a la comida, a los animales\u2026 Tambi\u00e9n hay una acuciante falta de autonom\u00eda que veo que, como los miedos, est\u00e1 causada por la sobreprotecci\u00f3n\u201d. Sobreprotecciones como aquella ni\u00f1a a quien, descubrieron, su madre le daba el antit\u00e9rmico Dalsy cada vez que le lavaba el pelo (para que no se resfriara) o el elevad\u00edsimo porcentaje de ni\u00f1os y ni\u00f1as de segundo de primaria que todav\u00eda usan pa\u00f1al por la noche porque, para los padres, \u201ctodav\u00eda no est\u00e1n preparados para sac\u00e1rselo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y los ni\u00f1os criados as\u00ed, entre tantos algodones y amortiguadores, contin\u00faa Cristina, tienen \u201cmuchos miedos y muy exagerados: miedo a uno mismo, a no tener amigos, a perder, a cosas que te sorprenden: \u00a1Hay ni\u00f1os que no vienen aqu\u00ed por miedo a que les pongamos para comer algo que no les guste!\u201d. Son ni\u00f1os evidentemente <b>sin autonom\u00eda<\/b>, algo que en un futuro pasa factura: \u201cPorque el miedo provoca que uno no pueda ser uno mismo y a partir de esto empiezan otros problemas m\u00e1s serios: la falta de identidad, la tolerancia cero a la frustraci\u00f3n\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristina, que acaba de publicar un libro sobre educaci\u00f3n, <b> <i>Entrena\u2019l per a la vida<\/i> <\/b> (Plataforma), entiende el instinto de protecci\u00f3n hacia los hijos. Es algo natural: la <b>inseguridad<\/b>, el <b>miedo<\/b> y las <b>ansias de protegerlos\u00a0<\/b>son sensaciones que existen entre la mayor\u00eda de los padres. Sin embargo, esta pedagoga cree que es fundamental preguntarse qui\u00e9n va a educar al hijo o la hija, los padres o los miedos de los padres: \u201cEl problema es que no podemos esconderles las piedras en el camino porque las piedras est\u00e1n ah\u00ed; el mundo est\u00e1 lleno de dificultades\u201d. Por ello, insta a los padres a que, \u201csi hay piedras, se las ense\u00f1en\u201d, y si el hijo o hija se caen, \u201cmiren c\u00f3mo se cae y le ayuden a levantarse, pero que no impidan a toda costa que se caiga, porque en la vida hay que saber levantarse. Los padres tienen que saber que sobreproteger es desproteger\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los padres quieren lo mejor para su prole, pero a veces el instinto de protecci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7180,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[186,44,15],"tags":[2279,2278,2280],"class_list":["post-7179","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-instituciones","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-hiperpaternidad","tag-hiperproteccion","tag-proteccionistas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/LV_20141022_LV_FOTOS_D_54418175047-992x558%40LaVanguardia-Web.jpg?fit=992%2C558&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7179","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7179"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7181,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7179\/revisions\/7181"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}