{"id":7275,"date":"2016-03-17T10:30:40","date_gmt":"2016-03-17T09:30:40","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=7275"},"modified":"2019-12-28T12:55:56","modified_gmt":"2019-12-28T11:55:56","slug":"7275","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=7275","title":{"rendered":"\u00abEL CID EN ATARFE\u00bb por Jos\u00e9 Enrique Granados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En el especial de las fiestas de IDEAL del a\u00f1o 1996, Antonio Rodr\u00edguez G\u00f3mez nos deleit\u00f3 con el art\u00edculo titulado<strong> \u201cCuando el Cid estuvo en Atarfe (marzo de 1091)\u201d.<\/strong> <!--more-->I<br \/>\nHay pueblos que no tienen nombres ni fechas que conmemoren su participaci\u00f3n en la Historia. Otros, m\u00e1s afortunados, disfrutan del privilegio de haber sido testigo de numerosos acontecimientos hist\u00f3ricos; \u00e9ste es el caso de Atarfe.<em> Su nombre aparee relacionado con Cervantes, Lope de Vega, P\u00e9rez Gald\u00f3s,<\/em> etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las vi\u00f1etas hist\u00f3ricas m\u00e1s curiosas y desconocidas de que Atarfe fue escenario es <strong>la participaci\u00f3n del Cid en una de las numerosas campa\u00f1as que los reyes castellanos mantuvieron en la Vega de Granada.<\/strong> Ocurri\u00f3 en marzo de 1091, y as\u00ed lo documentan la \u00abHistoria Roderici\u00bb, la \u00abCr\u00f3nica de 1344\u00bb y la \u00abCr\u00f3nica de Veinte Reyes\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1086 el rey Alfonso VI hab\u00eda sido derrotado por los almor\u00e1vides en Sagrajas (Badajoz). Alfonso era un leon\u00e9s rudo y empecinado, acostumbrado a resolver sus conflictos, dom\u00e9sticos expeditivamente: lo mismo hac\u00eda asesinar a su hermano, que expulsaba de su reino a quien disent\u00eda, o renegaba de su religi\u00f3n para disfrutar de la lujuriosa musulmana Raquel. El fiero Yusuf hab\u00eda supuesto un serio rev\u00e9s para su orgullo; necesitaba resarcirse y puso sus ojos en el d\u00e9bil Reino de Granada. Una incursi\u00f3n repentina a\u00f1adir\u00eda una victoria a sus cronistas latinos y un bot\u00edn a sus soldados. S\u00ed, dejar\u00eda pasar el invierno y caer\u00eda sobre Granada. As\u00ed se lo cont\u00f3 a su reciente esposa, mientras cenaban, aburridos, en su palacio leon\u00e9s. Con las manos llenas de grasa de carne de jabal\u00ed, le se\u00f1al\u00f3 su presa en un viejo mapa.<br \/>\nLa reina Constanza era una princesa borgo\u00f1esa, acostumbrada a los refinados lujos de una corte poblada de trovadores lampi\u00f1os, caballeros andantes y cl\u00e9rigos aristot\u00e9licos, harta de la amante \u00e1rabe de su marido y de aquellos nobles barbudos con sus capas de oso y armi\u00f1o, armados hasta los dientes. Entonces tuvo un impulso: organizar\u00eda una cruzada contra esos renegados del sur, a la que acudir\u00edan ej\u00e9rcitos de toda Europa, y ella ser\u00eda su patrocinadora. \u00bfPorqu\u00e9 no? Ser\u00eda admirada en todas las cortes y puede que beatificada.<br \/>\nSe apresur\u00f3 a mandar cartas selladas a Borgo\u00f1a y a Roma que obtuvieron pronta y un\u00e1nime respuesta afirmativa. Alfonso VI \u00abs\u00f3lo\u00bb tendr\u00eda que hacerse cargo de la manutenci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos que vinieran. Cuando se lo comunic\u00f3 a su marido, \u00e9ste estaba emborrach\u00e1ndose con Ans\u00farez, Alvar D\u00edaz y Garci Ord\u00f3\u00f1ez y cuatro furcias desdentadas. Un cl\u00e9rigo traduc\u00eda, tr\u00e9mulo, las cartas firmadas por reyes, duques y cardenales; la mirada torva de Alfonso espes\u00f3 el sal\u00f3n. Los galgos, gru\u00f1endo, dejaron la estancia, sigilosos y con el rabo entre las patas. \u00a1No le hab\u00edan socorrido en Sagrajas y ahora ven\u00edan a repartirse el bot\u00edn de la vega de Granada! \u00a1Malditos franceses! \u00a1Malditos cardenales! Pero las cartas eran concluyentes: ya estaban en camino.<br \/>\nEnseguida adivin\u00f3 que ser\u00eda inevitable convocar tambi\u00e9n a los reyes hisp\u00e1nicos aliados. Habr\u00eda preferido volver a enfrentarse con Yusuf antes que terciar entre aquella chusma de almibarados cortesanos. Adem\u00e1s tambi\u00e9n tendr\u00e1 que convocar a quien m\u00e1s odiaba, a Rodrigo D\u00edaz de Vivar. Cuando s\u00f3lo era alf\u00e9rez, su padre, el rey Fernando, lo enviaba a misiones que requer\u00edan nobleza para ser signadas, se permit\u00eda fijar alianzas y declarar la guerra mientas que \u00e9l, el heredero, no pod\u00eda mandar ni en el cuerpo de guardia. En enero de 1091 empezaron a llegar a Toledo, donde se hab\u00eda fijado la reuni\u00f3n de todos los ej\u00e9rcitos, los primeros, y, uno a uno, todos preguntaban por el Cid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En marzo se puso en marcha la comitiva de presuntuosas y coloridas huestes entre los que los leoneses parec\u00edan osos mugrientos. Cruzaron la Mancha y la cordillera sin que nadie saliera a su encuentro, pero Abd&#8217;allah, el anciano rey granadino, ya habr\u00eda sido avisado. Conforme se acercaban a Granada, el rey mandaba acelerar el paso con la esperanza de que Rodrigo no llegara a tiempo. El conde de Barcelona le hab\u00eda comunicado que estaba sitiando Liria, que se hab\u00eda negado a pagar la alfarda, y nadie conoc\u00eda los designios del combate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por fin avistaron la Sierra que los \u00e1rabes llamaban el Sol y Nieve. El cronista nos dice que, siguiendo escrupulosamente el orden jer\u00e1rquico, \u00abhincaron las tiendas al pie de los negruzcos y pelados riscos de Sierra Elvira, junto a los ba\u00f1os termales, all\u00ed los cristianos miraban codiciosos la opulenta vega y el maravilloso panorama de la ciudad renaciente\u00bb y ocuparon la Vega Alta entre la sierra y el r\u00edo Genil. En la tienda real, que hab\u00eda sido relegada a la retaguardia con el pretexto de garantizar su seguridad, los pr\u00edncipes de Borgo\u00f1a don Enrique y don Ram\u00f3n, prometido a su hija Urraca y futuro rey de Espa\u00f1a, dispusieron el orden de ataque y el reparto del bot\u00edn. Los que intervinieran en la primera acometida podr\u00edan elegir las casas m\u00e1s nobles y ricas. Decidieron que no atacar\u00edan la alcazaba real; as\u00ed habr\u00eda menos bajas y Abd&#8217;allah satisfacerla un suculento tributo, que ser\u00eda el \u00fanico beneficio personal que obtendr\u00eda el rey de esta malhadada campa\u00f1a. El ataque ser\u00eda al mediod\u00eda de la ma\u00f1ana siguiente. No parec\u00eda que los granadinos fueran a oponer resistencia, as\u00ed que levantar\u00edan el campo dos d\u00edas despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744754_965221536897195_4566723652660913677_n.jpg?ssl=1\" rel=\"attachment wp-att-7276\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7276\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744754_965221536897195_4566723652660913677_n.jpg?resize=475%2C315&#038;ssl=1\" alt=\"12744754_965221536897195_4566723652660913677_n\" width=\"475\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744754_965221536897195_4566723652660913677_n.jpg?w=475&amp;ssl=1 475w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744754_965221536897195_4566723652660913677_n.jpg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 475px) 100vw, 475px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fotograf\u00eda realizada en enero de 2006, cerro del Sombrerete nevado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II<\/p>\n<div id=\"globalContainer\" class=\"uiContextualLayerParent\">\n<div id=\"content\" class=\"fb_content clearfix \">\n<div>\n<div id=\"mainContainer\">\n<div id=\"contentCol\" class=\"clearfix hasRightCol _5r-_ homeWiderContent _5ss6\">\n<div id=\"contentArea\">\n<div id=\"stream_pagelet\" data-referrer=\"stream_pagelet\">\n<div class=\"_5pcb\">\n<div id=\"u_0_s\" class=\"_4-u2 mbm _5jmm _5pat _5v3q _5uun _4-u8\" data-ft=\"{&quot;fbfeed_location&quot;:5}\" data-testid=\"permalink_stream_story\">\n<div id=\"u_0_t\" class=\"_3ccb\" data-gt=\"{&quot;type&quot;:&quot;click2canvas&quot;,&quot;fbsource&quot;:703,&quot;ref&quot;:&quot;nf_generic&quot;}\">\n<div class=\"userContentWrapper _5pcr\">\n<div class=\"_1dwg\">\n<div id=\"js_3\" class=\"_5pbx userContent\" data-ft=\"{&quot;tn&quot;:&quot;K&quot;}\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Segunda parte del art\u00edculo titulado <strong>\u201cCuando el Cid estuvo en Atarfe (marzo de 1091)\u201d de Antonio Rodr\u00edguez G\u00f3mez<\/strong> publicado en el especial de las fiestas de IDEAL del a\u00f1o 1996.<br \/>\nEn su camastro, el rey intentaba conciliar el sue\u00f1o en la fr\u00eda noche granadina. So\u00f1aba con la voluptuosa Raquel. De pronto, pareci\u00f3 que bajo la tierra bull\u00eda el fluido volc\u00e1nico dormido de Sierra Elvira. El rey se sobrecogi\u00f3; la algazara que sigui\u00f3 era un signo cierto: hab\u00eda aparecido. Era \u00e9l. Con las ropas a\u00fan ensangrentadas, su mesnada se fund\u00eda en abrazos con los soldados castellanos del renegado, que ofrec\u00edan vino y daban noticia de sus familias a aquellos rebeldes. El rey sali\u00f3 e intentaba vislumbrarlo entre la oscuridad con los labios fruncidos y la garganta reseca; entonces lo sinti\u00f3 a su espalda. Se volvi\u00f3 y all\u00ed estaba, sobre un soberbio caballo \u00e1rabe blanco, sin duda robado a alg\u00fan taifa, en medio de las hachas encendidas que sosten\u00edan, enseguida los reconoci\u00f3, Minaya, Mart\u00edn Antol\u00ednez, Pedro Berm\u00fadez y F\u00e9lez Mu\u00f1oz y seguido de una turba de ni\u00f1os y hombres de Atarfe que lo contemplaban embelesados. Hasta en aquel conf\u00edn era famoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s tenemos varios testimonios. Nos la cuenta la \u00abHistoria Roderici\u00bb: \u00abRex, vero per montan\u00e1, loca, in loco qui dicitur llibbriella, omnia sua figi arque locari iussit. Rodericus autem per planitiem, in loco qui erta ante castra regis et nobilis\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la \u00abCr\u00f3nica de 1344\u00bb: \u00abE fueron de so uno fasta Granada e pos\u00f3 el rey en la Sierra de Elvira e el lid pos\u00f3 en el llano ante \u00e9l\u00bb. Tambi\u00e9n la \u00abCr\u00f3nica de Veinte Reyes\u00bb, pr\u00e1cticamente en los mismos t\u00e9rminos, aunque rest\u00e1ndole encono al enojo regio: \u00abE fueron en uno fasta que pass\u00f3 el rey la Sierra de Elvira y el lid iba por lo m\u00e1s baxo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto empezaron a acudir los concurrentes con la noticia: el Cid estaba desplegando sus tiendas en la primera l\u00ednea, \u00aben el llano m\u00e1s baxo de la Sierra Elvira\u00bb, es decir, donde actualmente se extiende Atarfe; \u00e9l abrir\u00eda las puertas de Granada, \u00e9l desvalijar\u00eda los mejores palacios, \u00e9l polarizar\u00eda la gesta para la que ellos hab\u00edan cruzado media Europa. Al amanecer, la campa\u00f1a no tendr\u00eda sentido; deber\u00eda expulsarlo, le suger\u00edan. Expulsarlo, \u00bfy qui\u00e9n lo hab\u00eda hecho llamar? \u00a1Maldito Cid! \u00a1Maldita campa\u00f1a! \u00a1Maldita Constanza! En cuanto volviera a Le\u00f3n la encerrar\u00eda en un convento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTun rex ductus invidia ait suis. Videte et consid\u00e9rate gualem injuriam et gualem injuriam et guale dedecus nobis Rodericus infert&#8230; et Rodericum de audacter nimic presumptione, sibi in omnibus invidentes coram rege illum vituperaverunt .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llam\u00f3 a Rodrigo, que acudi\u00f3 acompa\u00f1ado del \u00absabidor\u00bb Malanda y Alvar F\u00e1\u00f1ez, y le expuso sus condiciones: deb\u00eda ocupar la posici\u00f3n que le correspond\u00eda a su estado, la retaguardia, y acatar las \u00f3rdenes de sus superiores jer\u00e1rquicos. Mio Cid sonri\u00f3, le apenaba ver as\u00ed a su rey y decidi\u00f3 retirarse a Valencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los aliados del Cid decidieron acompa\u00f1arlo en su retirada, y entre los extranjeros cundi\u00f3 la confusi\u00f3n. Los musulmanes estaban instalados a su alrededor y los cristianos ignoraban el compromiso que el Cid pod\u00eda haber adquirido con ellos; adem\u00e1s desconfiaban de su capacidad para asaltar solos la ciudad. Se presentaron ante el rey y le comunicaron su decisi\u00f3n, desist\u00edan de la empresa y le exig\u00edan que juzgara al Cid por su traici\u00f3n. El rey ya no les escuchaba, mand\u00f3 recoger sus banderas y levantar el campamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atr\u00e1s quedaba el sue\u00f1o del suntuoso palacio con sus c\u00e1maras adornadas de esteras, tapices y cortinas de ensue\u00f1o; y, por doquiera, esmeraldas, rub\u00edes, diamantes, perlas, vasos de cristal, de plata y de oro que deslumbraban la vista. Todo abandonado. Era como el despertar de un sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arzobispo encomend\u00f3 la custodia del Cid al monje cluniacense Jer\u00f3nimo de Perigord y todos cabalgaron juntos hasta \u00dabeda. Al llegar all\u00ed, las tropas del Cid se desviaron hacia Valencia, con Jer\u00f3nimo entre ellos. La fatigada tropa cristiana, desolada, ve\u00eda alejarse con envidia la ense\u00f1a del Cid. Algunos atarfe\u00f1os se hab\u00edan sumado a la escuadra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744275_965251456894203_3812741887685099155_n.jpg?ssl=1\" rel=\"attachment wp-att-7277\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7277\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744275_965251456894203_3812741887685099155_n.jpg?resize=276%2C395&#038;ssl=1\" alt=\"12744275_965251456894203_3812741887685099155_n\" width=\"276\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744275_965251456894203_3812741887685099155_n.jpg?w=276&amp;ssl=1 276w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/12744275_965251456894203_3812741887685099155_n.jpg?resize=210%2C300&amp;ssl=1 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ilustraci\u00f3n se corresponde con uno de los trabajos presentados al concurso de pintura Ciudad de Atarfe, en el a\u00f1o 2005.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el especial de las fiestas de IDEAL del a\u00f1o 1996, Antonio Rodr\u00edguez G\u00f3mez nos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7280,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[2,12,1225,38,44,15],"tags":[81,2305,2304,598],"class_list":["post-7275","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-atarfe","category-cultura","category-ha-de-atarfe","category-opinion-de-jose-enrique-granados","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-atarfe","tag-cid","tag-rey","tag-sierra-elvira"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/cid.jpg?fit=259%2C194&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7275"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36465,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7275\/revisions\/36465"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}