{"id":75499,"date":"2025-03-19T09:30:00","date_gmt":"2025-03-19T08:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=75499"},"modified":"2025-03-15T20:36:41","modified_gmt":"2025-03-15T19:36:41","slug":"vivir-con-las-secuelas-del-covid-persistente-cinco-anos-despues-de-la-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=75499","title":{"rendered":"Vivir con las secuelas del covid persistente cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la pandemia"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Mar\u00eda se contagi\u00f3 del virus primero en 2020 cuando a\u00fan no hab\u00eda vacunas y una segunda vez en 2022, sufriendo s\u00edntomas que le impidieron trabajar y llevar una vida normal<\/li>\n\n\n\n<li>Ahora, lo peor de la enfermedad pas\u00f3, pero persisten secuelas como episodios de niebla mental asociados a momentos de estr\u00e9s y afecci\u00f3n en las articulaciones con brotes desde 2021<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda es una cordobesa de 54 a\u00f1os, profesora y una de las personas afectadas por las secuelas del covid persistente cinco a\u00f1os despu\u00e9s del inicio de la pandemia que cambi\u00f3 por completo su vida. Se contagi\u00f3 por primera vez en noviembre de 2020, cuando a\u00fan no hab\u00eda vacuna para el virus, y ah\u00ed empez\u00f3 un calvario que a\u00fan hoy persiste, despu\u00e9s de haber pasado por la enfermedad en una segunda ocasi\u00f3n en 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el primer a\u00f1o y medio, se le desencadenaron m\u00faltiples s\u00edntomas que le impidieron trabajar y llevar una vida normal, con crisis constantes; luego, con el paso del tiempo, las peores afecciones neurol\u00f3gicas mejoraron y pudo incorporarse a su puesto, pero, desde entonces, a\u00fan sufre secuelas con episodios de niebla mental en momentos de estr\u00e9s o afecci\u00f3n de articulaciones con brotes continuos. Aquella tan nombrada entonces &#8216;normalidad&#8217; postcovid, nunca lleg\u00f3 a su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDe la noche a la ma\u00f1ana comenz\u00f3 todo\u201d, recuerda en conversaci\u00f3n con <em>Cord\u00f3polis, <\/em>pidiendo preservar su anonimato en las im\u00e1genes. Tras el primer contagio de covid, estuvo de baja casi a\u00f1o y medio. En ese tiempo, sufri\u00f3 todo tipo de s\u00edntomas asociados al covid persistente: falta de memoria y niebla mental, no pod\u00eda hablar, cambiaba palabras y tartamudeaba, no pod\u00eda ni concentrarse ni leer, ten\u00eda cansancio permanente, falta de olfato y gusto, y fuertes dolores musculares y de articulaciones, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se contagi\u00f3 por segunda vez con el virus, en febrero de 2022, \u201cparad\u00f3jicamente, mejor\u00e9. Los principales s\u00edntomas neurol\u00f3gicos desaparecieron\u201d, como la falta de memoria, la afecci\u00f3n al hablar y leer, o la falta de concentraci\u00f3n, que le imped\u00edan trabajar. Y, ante la conclusi\u00f3n de su baja y el abismo de que le otorgasen la incapacidad permanente, intent\u00f3 volver al trabajo -\u201cconsideraba que pod\u00eda hacerlo, aunque fuera con dificultad\u201d, relata. Lo hizo en abril de 2022, \u201caunque no puedo ejercer mi profesi\u00f3n al 100%\u201d, constata.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/static.eldiario.es\/clip\/4c2745e7-0409-4109-9616-3b3f2e3f462f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mar\u00eda sufre a\u00fan secuelas del Covid persistente. \u00c1LEX GALLEGOS<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Envejecer 20 a\u00f1os de golpe<\/h2>\n\n\n\n<p>A\u00fan hoy, sufre episodios de niebla mental asociados a momentos de estr\u00e9s y afecci\u00f3n en las articulaciones. \u201cEs como si hubiera envejecido 20 a\u00f1os\u201d, dice sobre brotes de una \u201cartrosis galopante\u201d en manos y rodillas. Porque, con el alta oficial del covid persistente no desaparecieron ese tipo de s\u00edntomas que a\u00fan perduran. \u201cHan mejorado una serie de condiciones, pero los sigo teniendo\u201d, como ese \u201ctrastorno con lagunas mentales, la niebla mental vuelve si tengo mucho estr\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no solo esas afecciones f\u00edsicas. Porque otras de las secuelas que el covid persistente y todo lo que le produjo en su vida le ha dejado a Mar\u00eda son s\u00edntomas psicol\u00f3gicos, sufriendo \u201cdepresi\u00f3n y ansiedad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo este proceso, la acompa\u00f1\u00f3 su m\u00e9dica de medicina general -\u201cla \u00fanica que me trat\u00f3 como covid persistente\u201d, destaca-, porque a partir de cada s\u00edntoma ve\u00eda y ve ahora con un especialista. \u201cTe tratan por separado. No hay un tratamiento ni investigaci\u00f3n sobre la enfermedad del covid persistente. Y solo se ponen parches a los s\u00edntomas, en vez de tratar la enfermedad\u201d, se queja.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenta Mar\u00eda que sobrelleva su d\u00eda a d\u00eda \u201cintentando llevar una vida lo m\u00e1s tranquila posible\u201d, que no le genere ese estr\u00e9s que le desencadena episodios de niebla mental. Imparte sus clases pese a los s\u00edntomas que persisten y con brotes que hacen que el dolor de sus articulaciones le suponga un obst\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo eso, desde el entorno, no siempre se entiende. \u201cComo no es una herida, algo que vean, la gente piensa que est\u00e1s bien, pero realmente no lo est\u00e1s. Al final te cansas de contar lo que te pasa, porque no lo acaban de creer. Y solo la gente m\u00e1s allegada lo sabe\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay personas que creen que el covid fue un resfriado. Pero hay muchas personas afectadas por el covid persistente, con muchas secuelas\u201d, dice en alusi\u00f3n a todas las que se integran en la asociaci\u00f3n que las agrupa en Andaluc\u00eda. \u201cYo soy una afortunada que puedo llevar una vida medio normal\u201d. \u201cMedio normal\u201d: porque precisamente eso, aquella tan nombrada &#8216;normalidad&#8217; postcovid, nunca lleg\u00f3 a sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/cordopolis.eldiario.es\/autores\/carmen-reina\/\"><strong>Carmen Reina<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>FOTO: Mar\u00eda, una cordobesa con secuelas del Covid persistente. \u00c1LEX GALLEGOS<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/cordopolis.eldiario.es\/cordoba-hoy\/sociedad\/vivir-secuelas-covid-persistente-cinco-anos-despues-pandemia_1_12122334.html?_gl=118tjst1_gaNDE3MDQ4MTc1LjE3MDkxMzc0NDU._ga_4RZPWREGF3*MTc0MjA2NjMxMi40Mi4xLjE3NDIwNjY5NjMuMS4wLjA.\">https:\/\/cordopolis.eldiario.es\/cordoba-hoy\/sociedad\/vivir-secuelas-covid-persistente-cinco-anos-despues-pandemia_1_12122334.html?_gl=118tjst1_gaNDE3MDQ4MTc1LjE3MDkxMzc0NDU._ga_4RZPWREGF3*MTc0MjA2NjMxMi40Mi4xLjE3NDIwNjY5NjMuMS4wLjA.<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda es una cordobesa de 54 a\u00f1os, profesora y una de las personas afectadas por&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":75500,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,7149,44,10],"tags":[],"class_list":["post-75499","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-coronavirus","category-noticias-de-hoy","category-salud"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/9427076e-f743-4e7c-9373-e9d227e0f8fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp?fit=1200%2C675&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/75499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=75499"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/75499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":75501,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/75499\/revisions\/75501"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/75500"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=75499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=75499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=75499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}