{"id":77531,"date":"2025-06-12T09:12:00","date_gmt":"2025-06-12T07:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=77531"},"modified":"2025-06-10T18:17:40","modified_gmt":"2025-06-10T16:17:40","slug":"la-enigmatica-huella-de-los-microplasticos-en-la-salud-se-desconocen-los-efectos-a-largo-plazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=77531","title":{"rendered":"La enigm\u00e1tica huella de los micropl\u00e1sticos en la salud: \u201cSe desconocen los efectos a largo plazo\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Los cient\u00edficos han observado estas diminutas part\u00edculas en el intestino, el h\u00edgado e, incluso, en el cerebro. Los expertos tienen indicios de que pueden provocar da\u00f1os en el ADN<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El mundo est\u00e1 infestado de pl\u00e1sticos, atiborrado de unos materiales que contienen m\u00e1s de 10.000 sustancias qu\u00edmicas, incluidos carcin\u00f3genos y <a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2024-10-10\/disruptores-endocrinos-los-quimicos-invisibles-que-disparan-enfermedades.html\">disruptores endocrinos<\/a> (unos compuestos capaces de emular el efecto de las hormonas del cuerpo y afectar a la salud). Los pl\u00e1sticos est\u00e1n por todas partes, han entrado en la cadena tr\u00f3fica y no hay un lugar libre de ellos: en forma de diminutas part\u00edculas \u2014micro o nanopl\u00e1sticos, seg\u00fan su tama\u00f1o\u2014, estos compuestos ya se han identificado, incluso, dentro del h\u00edgado, el ri\u00f1\u00f3n, el intestino o el cerebro humano. Se presumen nocivos, pero la comunidad cient\u00edfica <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-024-02968-x\">todav\u00eda desconoce el impacto <\/a>real en la salud de estos min\u00fasculos materiales que pueblan nuestro organismo. Los expertos tienen indicios, eso s\u00ed, de que provocan da\u00f1os en el ADN de las c\u00e9lulas y sospechan que pueden espolear numerosas dolencias, desde inflamatorias hasta cardiovasculares.<\/p>\n\n\n\n<p>La plaga de pl\u00e1sticos en el planeta tiene cifras: hay<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-024-02968-x\"> 6.000 millones<\/a> de toneladas esparcidos por el globo; y creciendo. En 2019, se produjeron 353 millones de toneladas de residuos pl\u00e1sticos, y se prev\u00e9 que esa cifra se triplique hasta superar los 1.000 millones para 2060. Pero todos estos restos no reposan en un cementerio de materiales, aislados del mundo. Estos pol\u00edmeros se van degradando en fragmentos m\u00e1s peque\u00f1os \u2014los micropl\u00e1sticos son trocitos de menos de cinco mil\u00edmetros\u2014 y se diseminan sin freno, por todas partes. Est\u00e1n en los oc\u00e9anos, en el aire, en el suministro de alimentos; y llegan tambi\u00e9n a los humanos: inhalamos y comemos micropl\u00e1sticos que alcanzan el torrente sangu\u00edneo y se esparcen por nuestras entra\u00f1as. M\u00e1s informaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2024-10-10\/disruptores-endocrinos-los-quimicos-invisibles-que-disparan-enfermedades.html\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/GXMLGJYYLZBOPI5FI2HKXWGAT4.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"Disruptores endocrinos\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2024-10-10\/disruptores-endocrinos-los-quimicos-invisibles-que-disparan-enfermedades.html#?rel=mas_sumario\">Disruptores endocrinos, los qu\u00edmicos invisibles que disparan enfermedades<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia se est\u00e1 volcando en intentar entender qu\u00e9 implicaciones tiene eso para la salud. Pero no es f\u00e1cil, advierte Emma Calikanzaros, epidemi\u00f3loga ambiental en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal): \u201cTodos los estudios con micropl\u00e1sticos deben interpretarse con cuidado porque hay mucho debate sobre la calidad de los m\u00e9todos y la fiabilidad de los resultados. El gran reto es la contaminaci\u00f3n cruzada: cuando tienes una muestra de un tejido en la que encuentras micropl\u00e1sticos, no est\u00e1 claro si esas part\u00edculas vienen del cuerpo humano o de herramientas que se usan en el laboratorio para recolectar las muestras. Hay micropl\u00e1sticos en todas partes, en el aire, tambi\u00e9n en el laboratorio\u201d. La investigadora pide cautela en la interpretaci\u00f3n de todos los datos \u2014tambi\u00e9n los de algunas investigaciones que se mencionan en este reportaje\u2014 y hace una advertencia inicial: \u201cSe ha visto en modelos animales y cultivos celulares toxicidad asociada a micropl\u00e1sticos, pero en salud humana no tenemos evidencia clara. No sabemos c\u00f3mo afectan a la salud a largo plazo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, Ethel Eljarrat, directora del Instituto de Diagn\u00f3stico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), recuerda que los micropl\u00e1sticos no son un todo homog\u00e9neo. \u201cNo dejan de ser trocitos de pl\u00e1sticos que est\u00e1n formados, a su vez, por diversos tipos de pol\u00edmeros a los que se le a\u00f1aden distintos compuestos qu\u00edmicos, algunos de los cuales son t\u00f3xicos para salud. La toxicidad del micropl\u00e1stico vendr\u00e1 determinada por el tipo de pol\u00edmero, el tipo de aditivo que lleva asociado y depender\u00e1 tambi\u00e9n de la forma y el tama\u00f1o\u201d. Cuanto m\u00e1s peque\u00f1o sea \u2014el nanopl\u00e1stico est\u00e1 por debajo de la micra\u2014, m\u00e1s capacidad tendr\u00e1 para atravesar membranas celulares y penetrar en todas las capas del organismo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Una \u201ccuchara de pl\u00e1stico\u201d en el cerebro<\/h3>\n\n\n\n<p>Hace unos meses, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2025-02-03\/asi-se-acumulan-los-microplasticos-en-el-cuerpo-mas-en-el-cerebro-y-menos-en-el-higado.html\">una investigaci\u00f3n<\/a> publicada en<em> Nature Medicine <\/em>alertaba de que las concentraciones de micropl\u00e1sticos halladas en tejido humano eran de siete a 30 veces m\u00e1s altas en muestras cerebrales que las observadas en h\u00edgado o ri\u00f1\u00f3n. En la pr\u00e1ctica, lo encontrado en el cerebro (unos siete gramos) era algo as\u00ed como tener el equivalente a \u201cuna cuchara de pl\u00e1stico\u201d en la sede del raciocinio, explicaba hace un par de semanas en<a href=\"https:\/\/genomicpress.kglmeridian.com\/view\/journals\/brainmed\/aop\/article-10.61373-bm025g.0062\/article-10.61373-bm025g.0062.xml\"> un editorial <\/a>de la revista<em> Brain Medicine<\/em> la investigadora Ma-Li Wong: \u201cLa barrera hematoencef\u00e1lica [una membrana que regula el paso de mol\u00e9culas del torrente sangu\u00edneo al tejido cerebral], considerada durante mucho tiempo como una l\u00ednea de defensa anat\u00f3mica sagrada, ha sido cruzada. Ahora tenemos pol\u00edmeros donde ocurre la cognici\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos que publicaron<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-024-03453-1\"> el art\u00edculo <\/a>en<em> Nature Medicine <\/em>no solo descubrieron la presencia de micropl\u00e1sticos en el cerebro, sino que encontraron tambi\u00e9n que los cerebros de personas con demencia ten\u00edan muchos m\u00e1s micropl\u00e1sticos que los de aquellas personas sanas, aunque los autores admit\u00edan que no sab\u00edan si eso era porque la barrera hematoencef\u00e1lica de los enfermos se hab\u00eda vuelto m\u00e1s porosa y dejaba entrar m\u00e1s compuestos sint\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Eljarrat se muestra cautelosa con las conclusiones que se pueden sacar de este tipo de investigaciones. Y recuerda que las t\u00e9cnicas de detecci\u00f3n son heterog\u00e9neas, pueden dar informaci\u00f3n diversa y todav\u00eda no est\u00e1n capacitadas para hacer comparaciones entre investigaciones o sobre los \u00f3rganos d\u00f3nde hay m\u00e1s o menos micropl\u00e1sticos. \u201cLo que sabemos hasta ahora es que los micropl\u00e1sticos entran en nuestro organismo, pero no sabemos qu\u00e9 efectos nos est\u00e1n produciendo y en qu\u00e9 dosis nos est\u00e1n afectando. En todo caso, no es normal que en nuestro cerebro haya trozos de pl\u00e1stico y, por principio de precauci\u00f3n, no deber\u00edamos dejar que vaya a m\u00e1s\u201d, zanja.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/5KMQUAHIGJDHVL5XVHVTILAYHI.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"Una investigadora realiza, en un laboratorio de la UAB, un tratamiento de cultivo celular con nanopl\u00e1sticos para evaluar la toxicidad.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Una investigadora realiza, en un laboratorio de la UAB, un tratamiento de cultivo celular con nanopl\u00e1sticos para evaluar la toxicidad.Massimiliano Minocri<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La literatura cient\u00edfica est\u00e1 salpicada ya de casos, hallazgos y v\u00ednculos sobre el impacto de los micropl\u00e1sticos en la salud, pero la evidencia, en conjunto, es limitada, admiten todas las voces consultadas. Se han encontrado micropart\u00edculas de pl\u00e1stico en diversos tejidos y \u00f3rganos humanos, como la sangre, los pulmones, la placenta y la leche materna. Tambi\u00e9n en el h\u00edgado, los ri\u00f1ones o el intestino. Y se han descubierto asociaciones clave, como la reportada el a\u00f1o pasado en <a href=\"https:\/\/www.nejm.org\/doi\/full\/10.1056\/NEJMoa2309822\">un art\u00edculo<\/a> de la revista <em>New England Journal of Medicine<\/em>, con cuadros cardiovasculares. En placas de aterosclerosis (acumulaci\u00f3n de grasa) extirpadas quir\u00fargicamente de las arterias car\u00f3tidas a unas 300 personas se detect\u00f3 micropl\u00e1sticos en la mitad y ese dep\u00f3sito de pol\u00edmeros en las placas se asoci\u00f3 con el desarrollo de enfermedad cardiovascular: las personas con evidencia de micropl\u00e1sticos en sus placas presentaron m\u00e1s riesgo de infarto e ictus.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-021-04489-w\">investigaci\u00f3n <\/a>de cient\u00edficos del CSIC revel\u00f3 en 2022 que la ingesta de micropl\u00e1sticos altera el equilibrio del microbioma intestinal, que es ese ecosistema de microorganismos<a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2023-01-01\/somos-mitad-humano-mitad-bacteria-que-pueden-hacer-por-nosotros-los-microbios-que-pueblan-nuestro-organismo.html\"> que habita <\/a>en el aparato digestivo. En concreto, los investigadores descubrieron que la ingesta de micropl\u00e1sticos reduce la diversidad bacteriana y hace que disminuyan las bacterias con efectos positivos para la salud a la vez que incrementa la presencia de otras familias microbianas pat\u00f3genas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Hemos visto algunos signos de que se est\u00e1n produciendo cosas a nivel molecular en las c\u00e9lulas cuando est\u00e1n expuestas a micropl\u00e1sticos\u201dAlba Hern\u00e1ndez, profesora del Departamento de Gen\u00e9tica y Microbiolog\u00eda de la UAB<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los cient\u00edficos sospechan que hay una especie de puente entre la dieta, la contaminaci\u00f3n y las enfermedades. No en vano,<a href=\"https:\/\/digital.csic.es\/handle\/10261\/388097\"> un estudio reciente<\/a> liderado por Eljarrat analiz\u00f3 la presencia de aditivos asociados al pl\u00e1stico en alimentos representativos de la dieta espa\u00f1ola y encontr\u00f3 que en el 85% de las 109 muestras evaluadas hab\u00eda alguno de estos aditivos (unque los valores medios de ingesta hallados eran inferiores a los recomendados por las autoridades sanitarias). Para detectar la transmisi\u00f3n de plastificantes durante la cocci\u00f3n, los autores tambi\u00e9n analizaron platos envasados para cocinar y descubrieron que los procesos de cocci\u00f3n aumentan la exposici\u00f3n a los compuestos hasta 50 veces.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa intersecci\u00f3n entre dieta, contaminaci\u00f3n y enfermedades, otro estudio que analizaba el v\u00ednculo entre los micropl\u00e1sticos y la enfermedad inflamatoria intestinal detect\u00f3 hasta 15 tipos de micropl\u00e1sticos en heces humanas. Y las concentraciones de pol\u00edmeros en muestras fecales fue m\u00e1s elevada en personas con enfermedad inflamatoria intestinal que en personas sanas. No encontraron causalidad, pero s\u00ed una correlaci\u00f3n entre el nivel de micropl\u00e1sticos fecales y la gravedad de la dolencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cuesti\u00f3n que plantea el hallazgo de micropl\u00e1sticos en las heces es la capacidad m\u00e1s o menos efectiva del organismo para eliminar estos materiales del cuerpo. Se han localizado en muestras fecales, en orina y en sudor, lo que significa que se excretan. Pero los cient\u00edficos desconocen cu\u00e1nto micropl\u00e1stico del que entra sale y si, por el camino, provoca da\u00f1os igualmente. \u201cNo sabemos cu\u00e1nto eliminamos y si lo que queda dentro es lo m\u00e1s peligroso. Hay contaminantes que pueden llegar a ser t\u00f3xicos aunque los metabolicemos y los eliminemos. El bisfenol A no se acumula en el organismo, pero su recorrido es t\u00f3xico\u201d, argumenta Eljarrat.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Indicios de toxicidad<\/h3>\n\n\n\n<p>La ciencia no es capaz, todav\u00eda, de dibujar con precisi\u00f3n la huella que dejan los micropl\u00e1sticos en el organismo, pero hay ya indicios de toxicidad, cuenta Alba Hern\u00e1ndez, profesora del Departamento de Gen\u00e9tica y Microbiolog\u00eda de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Ella es la investigadora principal de<a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2025-03-11\/el-riesgo-de-vivir-rodeados-de-microplasticos-pueden-acceder-al-torrente-sanguineo-y-distribuirse-por-diferentes-organos.html\">l proyecto europeo PlasticHeal,<\/a> centrado en descifrar el impacto de los micropl\u00e1sticos en la salud: \u201cHemos visto algunos signos de que se est\u00e1n produciendo cosas a nivel molecular en las c\u00e9lulas cuando est\u00e1n expuestas a micropl\u00e1sticos\u201d, explica la cient\u00edfica. La investigaci\u00f3n estudi\u00f3 a trabajadores expuestos a la industria del pl\u00e1stico (del reciclaje, el textil&#8230;) y tambi\u00e9n analiz\u00f3 modelos animales y celulares in vitro.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas muestras de laboratorio, cuenta, encontraron par\u00e1metros de toxicidad que apuntalan el potencial riesgo para la salud. \u201cVemos que son capaces de llegar a da\u00f1ar el ADN de las c\u00e9lulas, se producen cambios en la manera de las c\u00e9lulas de regular los genes e incluso, cuando estas est\u00e1n expuestas a bajas dosis durante mucho tiempo, que es lo que asumimos que les puede pasar a las personas, empiezan a mostrar signos de transformaci\u00f3n de c\u00e9lula cancerosa. Tambi\u00e9n hemos visto que se desregula el sistema inflamatorio y el microbioma, y que hay da\u00f1o oxidativo\u201d, enumera la cient\u00edfica. Todo esto podr\u00eda abocar a problemas inmunol\u00f3gicos, gastrointestinales, en la fertilidad, en la salud fetal o relacionados con el c\u00e1ncer, afirma Hern\u00e1ndez.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/O7CWHKRWVZDHVEKXTEBUOKAJKY.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"La investigadora Alba Hern\u00e1ndez, investigadora de la UAB, en su laboratorio en Cerdanyola del Vall\u00e8s (Barcelona).\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La investigadora Alba Hern\u00e1ndez, investigadora de la UAB, en su laboratorio en Cerdanyola del Vall\u00e8s (Barcelona).Massimiliano Minocri<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los expertos sospechan que la dosis ser\u00e1 clave para determinar el potencial da\u00f1o. El problema es que no saben todav\u00eda medir con exactitud cu\u00e1nto micropl\u00e1stico hay realmente en el organismo y cu\u00e1l es la cantidad da\u00f1ina. \u201cNo tenemos claro el l\u00edmite de seguridad\u201d, conviene la investigadora de la UAB.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Sinergias con otros contaminantes<\/h3>\n\n\n\n<p>Otra cosa que hace estremecer a los expertos, por su complejidad para detectarlo y su potencial riesgo, son las sinergias de estos micropl\u00e1sticos con otros contaminantes, como las sustancias qu\u00edmicas que acompa\u00f1an a estos pol\u00edmeros o a las que estamos expuestos en el medioambiente. \u201cPienso en el humo del tabaco, los metales pesados&#8230; Esa coexposici\u00f3n, cuando act\u00faan juntos, el pl\u00e1stico agrava los efectos de esos contaminantes\u201d, apunta Hern\u00e1ndez. La hip\u00f3tesis es que, a lo mejor, los pl\u00e1sticos, per se, no llegan a producir un efecto claro en una enfermedad, pero junto con otros elementos, espolean la aparici\u00f3n de alguna dolencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Eljarrat recuerda que \u201ccada micropl\u00e1stico es un mundo\u201d y hay estudios que apuntan que la toxicidad de estos pol\u00edmeros vendr\u00e1 determinada por los compuestos qu\u00edmicos que lleva. \u201cNo hay que obsesionarse, pero no es normal que tengamos micropl\u00e1sticos corriendo por nuestra sangre. Teniendo en cuenta los primeros indicios, hay que tomar medidas para reducir estos contaminantes\u201d, defiende.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay investigaciones que estudian c\u00f3mo eliminarlos del aire e incluso se postulan estrategias como la af\u00e9resis terap\u00e9utica, pero los expertos consultados sostienen que, por ahora, el m\u00e9todo m\u00e1s fiable es <a href=\"https:\/\/elpais.com\/salud-y-bienestar\/2025-03-04\/los-microplasticos-estan-por-todas-partes-pero-hay-formas-sencillas-para-esquivarlos.html\">la prevenci\u00f3n. <\/a>\u00bfC\u00f3mo? Evitando, por ejemplo, comer mucho ultraprocesado, calentar <em>tuppers<\/em> de pl\u00e1stico en el microondas o beber agua embotellada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/v2\/2JATZ2Z34ZHE3NXCVVTKSLUVNQ.jpg?w=640&#038;ssl=1\" alt=\"Detalle del proceso de raspado de fragmentos de botellas de pl\u00e1stico para obtener micropl\u00e1sticos para estudiarlos en el laboratorio.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Detalle del proceso de raspado de fragmentos de botellas de pl\u00e1stico para obtener micropl\u00e1sticos para estudiarlos en el laboratorio<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los cient\u00edficos han observado estas diminutas part\u00edculas en el intestino, el h\u00edgado e, incluso, en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":77532,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[10797,1161,44,10],"tags":[],"class_list":["post-77531","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-salud"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Screenshot-2025-06-10-at-18-14-05-La-enigmatica-huella-de-los-microplasticos-en-la-salud-Se-desconocen-los-efectos-a-largo-plazo-Salud-y-bienestar-EL-PAIS.png?fit=885%2C673&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=77531"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77531\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77533,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77531\/revisions\/77533"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/77532"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=77531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=77531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=77531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}