{"id":7771,"date":"2016-03-30T08:29:59","date_gmt":"2016-03-30T08:29:59","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=7771"},"modified":"2016-03-23T17:54:14","modified_gmt":"2016-03-23T17:54:14","slug":"intimidad-el-paraiso-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=7771","title":{"rendered":"Intimidad, el para\u00edso perdido"},"content":{"rendered":"<p>Gobiernos, operadoras y empresas saben cada vez m\u00e1s de nosotros, la p\u00e9rdida de privacidad parece imparable. Pero algunos movimientos arrojan una luz de esperanza<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo un tiempo no tan lejano en el que la mayor\u00eda de la gente no acostumbraba a colocar un cartel en la puerta de su casa para comunicar a quien quisiera darse por enterado que se iba de vacaciones a una playa al otro extremo del pa\u00eds. A nadie se le ocurr\u00eda actualizar p\u00fablicamente y a diario la informaci\u00f3n sobre sus planes personales. Al contrario, lo normal era pedir a familiares o amigos \u00edntimos que recogiesen nuestro correo mientras verane\u00e1bamos lejos del domicilio. Que las cartas rebosasen el buz\u00f3n se consideraba una imprudencia porque daba pistas a los cacos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, los amigos de los amigos de nuestros hijos tienen acceso a trav\u00e9s de las redes sociales a fotograf\u00edas que <b>nos etiquetan y geolocalizan <\/b>en un chiringuito situado a 500 kil\u00f3metros de nuestro hogar. A menudo, estas im\u00e1genes vienen acompa\u00f1adas de informaci\u00f3n adicional: \u201c\u00a1El viernes se acaba lo bueno!\u201d. Hemos abierto las puertas de nuestra esfera privada a desconocidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los <b>dispositivos electr\u00f3nicos <\/b>que hemos incorporado a nuestra vida cotidiana <b>han modi\ufb01cado <\/b>nuestra mentalidad y <b>nuestros h\u00e1bitos<\/b>. Compramos comida o ropa por internet, a trav\u00e9s del ordenador, la tableta o el <i>smartphone<\/i>, y aceptamos \u2013ya sea por desconocimiento o por indiferencia\u2013 ser identi\ufb01cados en cada transacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando vamos a un supermercado o a la mercer\u00eda nadie nos pide el DNI a la hora de pagar, ni siquiera si usamos la tarjeta de cr\u00e9dito. En cambio, cada vez que operamos por internet, todas las compa\u00f1\u00edas involucradas en el proceso de venta \u2013el buscador o la red social que nos ha dirigido a la tienda on line; el distribuidor y el fabricante del producto que compramos, y los anunciantes que se publicitan en estas webs\u2013 pueden saber qui\u00e9nes somos, d\u00f3nde estamos en el momento en que nos conectamos a su servicio, cu\u00e1l es la direcci\u00f3n de nuestro domicilio y en qu\u00e9 entidad depositamos nuestro dinero. Y si se lo proponen, podr\u00edan averiguar tambi\u00e9n cu\u00e1l es la marca y el sabor del yogur favorito de nuestro hijo o a qui\u00e9n votamos en las \u00faltimas elecciones.<\/p>\n<div class=\"story-leaf-despiece\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"story-leaf-despiece-title\">Intimidad bajo vigilancia<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el 2015 salieron a la luz p\u00fablica varios sucesos que nos ponen sobre aviso de las <b>consecuencias <\/b>que pueden tener los <b>descuidos <\/b>que cometemos en nuestra actividad <b>on line <\/b> <b>y<\/b> la <b>desprotecci\u00f3n <\/b>de los <b>canales digitales<\/b> en los que nos relacionamos con conocidos y extra\u00f1os. Entre los casos que m\u00e1s trascendieron est\u00e1 el de la web de citas Ashley Madison, una plataforma que supuestamente pon\u00eda un especial \u00e9nfasis en la privacidad de sus usuarios \u2013al estar dirigida espec\u00edficamente a personas que pretenden ser in\ufb01eles a su pareja\u2013 y que sin embargo no pudo impedir que se \ufb01ltraran los datos personales de m\u00e1s de 37 millones de clientes; o el del futbolista del Real Madrid implicado por presunta complicidad en el chantaje a un compa\u00f1ero de selecci\u00f3n por un v\u00eddeo sexual que cay\u00f3 en manos de un delincuente com\u00fan (no un experto pirata inform\u00e1tico); o el de la australiana que public\u00f3 en su muro de Facebook una fotograf\u00eda en la que aparec\u00eda exultante, sujetando una apuesta ganadora, y se encontr\u00f3 con que alguien de su red de contactos imprimi\u00f3 el c\u00f3digo de barras del boleto y cobr\u00f3 el premio en su lugar.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"story-leaf-body-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"img-responsive\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p3\/WebSite\/2016\/03\/04\/Recortada\/img_lestadella_20160304-105909_imagenes_lv_getty_482189037-kqXC--572x381%40LaVanguardia-Web.jpg?w=640\" alt=\"En el origen de todos estos casos hay un par de comunes denominadores: no tenemos conciencia del valor que tienen nuestros datos personales y no hemos aprendido a percibir el riesgo de interactuar con los objetos conectados a la red\" \/><figcaption>En el origen de todos estos casos hay un par de comunes denominadores: no tenemos conciencia del valor que tienen nuestros datos personales y no hemos aprendido a percibir el riesgo de interactuar con los objetos conectados a la red (Innocenti &#8211; Getty)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"lv-publi-box\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ya empieza a ser <b>urgente <\/b>un <b>cambio de chip<\/b>, porque dentro de muy poco pr\u00e1cticamente todas las m\u00e1quinas que est\u00e1n a nuestro alrededor estar\u00e1n conectadas a internet: el televisor, la nevera, el horno, el coche, la c\u00e1mara de vigilancia de nuestro beb\u00e9, etc\u00e9tera. Y lo que no son m\u00e1quinas \u2013o no lo parecen, como la mu\u00f1eca habladora que dejaron los Reyes Magos o la pulsera y las zapatillas que usamos para hacer deporte\u2013, tambi\u00e9n. Es lo que se conoce como el internet de las cosas. En lo que ata\u00f1e a la privacidad, la cuesti\u00f3n de fondo es que cuando los aparatos que nos rodean est\u00e1n interconectados, nuestros datos personales tambi\u00e9n suelen estarlo.<\/p>\n<div class=\"story-leaf-despiece story-leaf-despiece-quotes\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"story-leaf-despiece-title\">El mundo cibern\u00e9tico nos facilita la vida, para lo bueno y para lo malo\u201d<\/div>\n<div class=\"story-leaf-despiece-author\">\n<div class=\"story-leaf-despiece-author-bottom\"><span class=\"story-leaf-despiece-author-link\">Bosco Espinosa<\/span><\/p>\n<p class=\"author-city\">Portavoz en Espa\u00f1a de la empresa de ciberseguridad Kaspersky Lab<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, sectores como el de los fabricantes de juguetes no son industrias tecnol\u00f3gicas. Su objetivo es que sus productos funcionen y se vendan. Si para que se vendan m\u00e1s conviene que est\u00e9n conectados a internet, as\u00ed se har\u00e1. Ya se est\u00e1 haciendo. Pero es probable que en este proceso se dejen puertas entreabiertas, porque no son expertos en la producci\u00f3n de objetos conectados y porque la protecci\u00f3n de nuestros datos no es un elemento directo de su negocio. Ah\u00ed est\u00e1 la reciente pol\u00e9mica con Hello Barbie, una mu\u00f1eca de Mattel que integra un programa de aprendizaje autom\u00e1tico que le permite no s\u00f3lo repetir unas frases pregrabadas, sino tambi\u00e9n almacenar (en los servidores de Mattel) las conversaciones que tiene con sus peque\u00f1as propietarias, con el \ufb01n \u2013sostienen en la compa\u00f1\u00eda\u2013 de desarrollar habilidades conversacionales. Un experto en seguridad hacke\u00f3 el sistema y a trav\u00e9s de las conversaciones grabadas tuvo conocimiento de detalles privados de la familia: \u201cTuve acceso a informaci\u00f3n que nunca hubiera tenido que obtener\u201d, asegur\u00f3 el investigador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para <b>Bosco Espinosa<\/b>, portavoz en Espa\u00f1a de la empresa de ciberseguridad Kaspersky Lab, la clave se halla en la concienciaci\u00f3n: \u201cEl mundo cibern\u00e9tico nos facilita la vida, para lo bueno y para lo malo. Nos permite formas de comunicaci\u00f3n que hasta hace poco eran impensables, pero tambi\u00e9n favorece el abuso. Lo esencial es entender que lo que hacemos en el ciberespacio nos puede afectar en la vida real\u201d.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"story-leaf-body-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"img-responsive\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p3\/WebSite\/2016\/03\/04\/Recortada\/img_lestadella_20160304-110520_imagenes_lv_getty_182350367-kqXC--572x381%40LaVanguardia-Web.jpg?w=640\" alt=\"El aprendizaje es esencial para los menores. Nadie les marca las normas de uso de las nuevas tecnolog\u00edas y las redes sociales. Y tampoco est\u00e1n avisados que su huella digital perdurar\u00e1 en la red en el futuro\" \/><figcaption>El aprendizaje es esencial para los menores. Nadie les marca las normas de uso de las nuevas tecnolog\u00edas y las redes sociales. Y tampoco est\u00e1n avisados que su huella digital perdurar\u00e1 en la red en el futuro (albert mollon &#8211; Getty)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este <b>aprendizaje <\/b>es especialmente importante <b>para los menores<\/b>. Pero nadie les est\u00e1 ense\u00f1ando las normas de uso de las redes sociales. Tampoco les estamos advirtiendo que su huella digital perdurar\u00e1 y que eso les puede afectar en el futuro. O en el presente. Casi todos tienen acceso a Facebook y WhatsApp antes de los 13 a\u00f1os, y muchos se est\u00e1n acostumbrando a convivir con actitudes delictivas: \u201cEl <b> <i>ciberbullying <\/i> <\/b>es m\u00e1s peligroso que el <i>bullying<\/i>, porque es m\u00e1s f\u00e1cil atreverse a hostigar a un menor delante de una pantalla que en la escuela o en la calle, donde terceras personas pueden afear la conducta de los acosadores\u201d, re\ufb02exiona Espinosa. Kaspersky est\u00e1 llevando a cabo el proyecto Familia Segura, con el que pretende concienciar a padres e hijos de los riesgos que puede conllevar el uso imprudente de internet. \u201cMuchos padres nos dicen: mi hijo no hace esto ni lo otro. Y tal vez sea as\u00ed, pero igualmente pueden ser el objetivo de ataques\u201d.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"story-leaf-body-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"img-responsive\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p3\/WebSite\/2016\/03\/04\/Recortada\/img_lestadella_20160304-112956_imagenes_lv_getty_ciberataque2-kqXC--572x396%40LaVanguardia-Web.jpg?w=640\" alt=\"El ransomware es una tendencia. Se trata de un ataque de bloqueo de dispositivos que encripta archivos y el usuario pierde el control de la informaci\u00f3n y de sus datos.\" \/><figcaption>El ransomware es una tendencia. Se trata de un ataque de bloqueo de dispositivos que encripta archivos y el usuario pierde el control de la informaci\u00f3n y de sus datos. (Getty)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, todos estamos expuestos. Una de las tendencias que se\u00f1alan todos los expertos en seguridad inform\u00e1tica es el <b> <i>ransomware<\/i> <\/b>, un tipo de <b>ataque <\/b>que <b>bloquea dispositivos ajenos<\/b> de forma remota y <b>encripta <\/b>los <b>archivos<\/b>, de modo que el usuario pierde el control de su informaci\u00f3n y de los datos que tiene almacenados. A cambio de quitar esta restricci\u00f3n, el ciberdelincuente pide un rescate. Normalmente, dinero. Algunos usuarios de Ashley Madison sufrieron este tipo de extorsi\u00f3n: \u201cCada vez se conocen m\u00e1s casos de gente que no guarda en ning\u00fan otro sitio las fotos de sus hijos o documentos de trabajo y que est\u00e1 dispuesta a ceder a peque\u00f1os chantajes, como pagar 50 euros, con tal de recuperarlos\u201d, sostiene el experto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mejor de los casos, estas <b>brechas de seguridad <\/b>sirven para que nuestra<b> informaci\u00f3n personal <\/b>se convierta en <b>metadatos <\/b>que ser\u00e1n <b>explotados <\/b> <b>por <\/b>las <b>empresas <\/b>cuyo negocio consiste en segmentar los datos. <em>Es decir, en transformar la informaci\u00f3n personal en per\ufb01les de consumidor.<\/em> \u00bfQui\u00e9nes compran estos informes? Otras empresas a las que les interesa conocer mejor a sus potenciales clientes. El resultado son expedientes que clasifican a las personas en grupos como \u201cjoven vegetariana con altos ingresos\u201d o \u201cenfermo de diabetes con deudas\u201d.<\/p>\n<div class=\"story-leaf-despiece\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"story-leaf-despiece-title\">Cuando un servicio es gratuito, el producto eres t\u00fa<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las corporaciones empresariales aducen que el objetivo del <b>tratamiento <\/b>masivo de nuestros <b>datos personales <\/b>es mejorar nuestras condiciones de vida. Y es cierto que, en general, este proceso facilitar\u00e1 la gesti\u00f3n de nuestras actividades. Como consumidores, recibiremos ofertas de productos adaptados a nuestros gustos, incluso a trav\u00e9s de aplicaciones que vendr\u00e1n preinstaladas en nuestros frigor\u00ed\ufb01cos; como pacientes, podremos medir nuestros niveles de glucosa simplemente poniendo nuestro pulgar en el sensor t\u00e1ctil del m\u00f3vil; como usuarios de la v\u00eda p\u00fablica, el navegador de nuestros coches nos dirigir\u00e1 autom\u00e1ticamente a los huecos libres para aparcar. Podremos incluso controlar el termostato y el microondas de manera remota a trav\u00e9s del <i>smartphone<\/i>, de modo que cuando entremos por la puerta de casa nos encontremos una temperatura agradable y la comida preparada.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"story-leaf-body-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"img-responsive\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p3\/WebSite\/2016\/03\/04\/Recortada\/img_lestadella_20160304-111949_imagenes_lv_getty_155292708-kqXC--572x430%40LaVanguardia-Web.jpg?w=640\" alt=\"Estamos expuestos al mundo. Los servicio gratis como Google, Facebook y WhatsApp los pagamos con nuestra privacidad y datos personales.\" \/><figcaption>Estamos expuestos al mundo. Los servicio gratis como Google, Facebook y WhatsApp los pagamos con nuestra privacidad y datos personales. (Monty Rakusen &#8211; Getty)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La constataci\u00f3n de la <b>vigilancia masiva <\/b>a la que estamos sometidos, cuesti\u00f3n que pas\u00f3 al primer plano del inter\u00e9s ciudadano con las revelaciones de Julian Assange (Wikileaks) y Edward Snowden (sopl\u00f3n de las actividades de espionaje de la NSA), ha provocado reacciones contrapuestas. Por una parte, hay personas que est\u00e1n dispuestas a <b>renunciar a su privacidad<\/b>, o a buena parte de ella, como <b>contraprestaci\u00f3n <\/b>de los <b>servicios <\/b>que disfrutan. Google, Facebook y WhatsApp nos hacen la vida m\u00e1s f\u00e1cil y divertida. Y son <b>gratis<\/b>. Y en cualquier caso, aducen, \u201cno tengo nada que esconder\u201d. Ante esta postura cabr\u00eda objetar una frase muy recurrida por los expertos en marketing digital: \u201cCuando un servicio es gratuito, el producto eres t\u00fa\u201d. Tambi\u00e9n hay quienes compran el principal motivo que aducen los gobiernos para controlar la red: la monitorizaci\u00f3n como garant\u00eda de seguridad ante amenazas como el terrorismo o la pederastia. Otros dibujan un panorama apocal\u00edptico: un mundo vigilado que ha superado con creces la \ufb01cci\u00f3n dist\u00f3pica descrita por George Orwell en su novela 1984 o etapas oscuras de la historia, como la RDA de la Stasi.<\/p>\n<div class=\"story-leaf-despiece story-leaf-despiece-quotes\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"story-leaf-despiece-author\">\n<div class=\"story-leaf-despiece-author-bottom\">\n<p class=\"author-city\">Analista y consultor de nuevas tecnolog\u00edas<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El analista y consultor de nuevas tecnolog\u00edas Pablo Iglesias es moderadamente optimista respecto al futuro de la privacidad. Y apunta algunas tendencias positivas: \u201c<strong>WhatsApp empez\u00f3 hace m\u00e1s de un a\u00f1o a cifrar los mensajes que pasan por sus servidores para protegerlos de los intrusos; casi todos los servicios masivos de comercio electr\u00f3nico han apostado por los protocolos de comunicaci\u00f3n m\u00e1s seguros (HTTPS<\/strong>); las empresas est\u00e1n poniendo m\u00e1s inter\u00e9s en los procesos de anonimizaci\u00f3n de bases de datos, de tal modo que <strong>la informaci\u00f3n personal que se recaba de los usuarios no permite identificarlos<\/strong>, y algunos gigantes de internet est\u00e1n instalando sus centros de datos en Europa, ya que en EE.UU. est\u00e1n obligados a ceder los datos al gobierno, mientras que en la UE la legislaci\u00f3n no es tan restrictiva\u201d. Y quien de todos modos no acepte este trato tiene cada vez m\u00e1s alternativas, como la gu\u00eda pr\u00e1ctica que ofrece Mozilla para navegar de inc\u00f3gnito a trav\u00e9s de <strong>Firefox<\/strong> o la<strong> red de anonimato Tor<\/strong>, que mantiene en secreto la direcci\u00f3n IP (la que identi\ufb01ca el dispositivo de conexi\u00f3n a internet) y la informaci\u00f3n que viaja por ella.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"story-leaf-body-image\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"img-responsive\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.lavanguardia.com\/r\/GODO\/LV\/p3\/WebSite\/2016\/03\/04\/Recortada\/img_lestadella_20160304-113754_imagenes_lv_getty_597064337-kqXC--572x381%40LaVanguardia-Web.jpg?w=640\" alt=\"En mensajer\u00eda instant\u00e1nea empieza a ganar terreno las aplicaciones y sistemas que crean comunicaci\u00f3n ef\u00edmera. Como es el caso de Snapchat\" \/><figcaption>En mensajer\u00eda instant\u00e1nea empieza a ganar terreno las aplicaciones y sistemas que crean comunicaci\u00f3n ef\u00edmera. Como es el caso de Snapchat (Westend61 &#8211; Getty)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la mensajer\u00eda instant\u00e1nea, est\u00e1n ganando terreno los sistemas que utilizan la comunicaci\u00f3n ef\u00edmera. Como Snapchat, una aplicaci\u00f3n para enviar mensajes y archivos que se autodestruyen a los pocos segundos de haber sido vistos por el destinatario. Los j\u00f3venes demandan este tipo de servicios. A los menos j\u00f3venes estas herramientas les evocar\u00e1n los tiempos del <i>Superagente 86<\/i>, que trabajaba para la agencia de esp\u00edas CONTROL y combat\u00eda a KAOS, \u201cla organizaci\u00f3n del mal\u201d. <em>En nuestros d\u00edas, el caos del ciberespacio tambi\u00e9n se combate con el contro<\/em>l. Del uso responsable de nuestros gadgets (nombre de otro inspector que usaba la comunicaci\u00f3n ef\u00edmera) depender\u00e1 que sean tan \u00fatiles para nuestros intereses como el <i>zapat\u00f3fono <\/i>de Maxwell Smart.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gobiernos, operadoras y empresas saben cada vez m\u00e1s de nosotros, la p\u00e9rdida de privacidad parece&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7772,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[44,15],"tags":[164,2369,35],"class_list":["post-7771","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-consumo","tag-datos","tag-tecnologia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/img_lestadella_20160304-105006_imagenes_lv_getty_473779284-kqXC-U40190825978iNH-992x558%40LaVanguardia-Web.jpg?fit=900%2C532&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7771"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7771\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7773,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7771\/revisions\/7773"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7772"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}