{"id":77953,"date":"2025-07-04T09:25:00","date_gmt":"2025-07-04T07:25:00","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=77953"},"modified":"2025-06-30T13:17:35","modified_gmt":"2025-06-30T11:17:35","slug":"los-cuadernos-de-katherine-mansfield-desmienten-su-imagen-angelical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=77953","title":{"rendered":"Los cuadernos de Katherine Mansfield desmienten su imagen angelical"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>P\u00e1ginas de Espuma publica cuentos y anotaciones de la escritora, que revelan a una mujer divertida, bisexual y con altibajos emocionales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Katherine Mansfield tuvo una vida breve, a los 34 a\u00f1os muri\u00f3 de tuberculosis. Sin embargo, a pesar de su corta existencia, pudo desarrollar una carrera literaria de fuste y convertirse en una maestra del relato breve. Mansfield (1888-1923) sinti\u00f3 una fascinaci\u00f3n temprana por la literatura, como demuestra el hecho de que escribiera su primer cuento a los nueve a\u00f1os. Nacida en Wellington (Nueva Zelanda), a principios del siglo XX su familia se traslad\u00f3 a Londres, donde la ni\u00f1a estudi\u00f3 en el Queen&#8217;s College. Pronto qued\u00f3 fascinada por la obra de Ibsen y Oscar Wilde, una influencia de la que m\u00e1s adelante se desprender\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dotada de una capacidad asombrosa para atrapar lo cotidiano, los peque\u00f1os dramas y alegr\u00edas de la vida, y para conferir a los objetos un aliento animado, Mansfield es considerada una figura clave del modernismo literario. Como buena miembro de este movimiento, se obsesion\u00f3 por la identidad, un asunto que constituye el eje central de su obra. Bajo el t\u00edtulo de &#8216;Cuentos y prosas breves&#8217;, la editorial P\u00e1ginas de Espuma ha recopilado todos los cuentos, en orden cronol\u00f3gico, que no hab\u00edan sido traducidos al espa\u00f1ol, adem\u00e1s de los textos y anotaciones de sus cuadernos de notas.<\/p>\n\n\n\n<p>Patricia D\u00edaz Pereda, encargada de la edici\u00f3n y la traducci\u00f3n de todos los escritos reunidos en este volumen, cree que existe un paralelismo entre Katherine Mansfield y Virginia Woolf, quien dijo que era la \u00fanica persona de cuya escritura sent\u00eda celos. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de las concomitancias entre ambas, D\u00edaz Pereda sostiene que ha cuajado una imagen desfigurada de la personalidad de la escritora neozelandesa: \u00abNos han vendido una imagen de Mansfield como una figura casi espiritual, et\u00e9rea, fr\u00e1gil, como si fuera una llama que arde en un plano ajeno al mundano. Esta imagen la cultiv\u00f3 y promovi\u00f3 su marido tras su muerte\u00bb, asegura D\u00edaz.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esa estampa falsa y arbitraria es desmentida por los comentarios de quienes de verdad la conocieron. El marido de Virginia Woolf la describ\u00eda como una persona divertida, ir\u00f3nica y mundana. \u00abMansfield era una mujer que tuvo aventuras amorosas, que mostraba escepticismo hacia los roles de g\u00e9nero, que trabaj\u00f3 en oficios diversos, incluso en cabarets en Londres, para ganarse la vida\u00bb, aduce la editora, que sostiene que la narradora adolec\u00eda de altibajos emocionales acusados.<\/p>\n\n\n\n<p>A su muerte, la escritora dej\u00f3 57 cuadernos que deber\u00edan haber acabado en el fuego, de acuerdo con las instrucciones que transmiti\u00f3 a su marido, John Middleton Murry, quien, a la postre, incumpli\u00f3 su deseo y los entreg\u00f3 a la imprenta, aunque gravemente distorsionados y manipulados. Primero los present\u00f3 como un diario, cuando nunca lo fueron, y luego los retoc\u00f3 e incluso invent\u00f3 relatos. De esa intromisi\u00f3n viene la imagen de Mansfield como un ser fr\u00e1gil y casi angelical. \u00abEsto plantea un debate sobre su intenci\u00f3: para algunos, quiso honrarla y garantizar que su obra perdurara; para otros, simplemente pretendi\u00f3 lucrarse a costa de ella\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Conforme a la experta, la narrativa de Mansfield, autora de t\u00edtulos como &#8216;En una pensi\u00f3n alemana&#8217; (1911), &#8216;Felicidad&#8217; (1920) y &#8216;Fiesta en el jard\u00edn&#8217; (1922), sobresale por su capacidad de observaci\u00f3n y creaci\u00f3n de ambientes, adem\u00e1s de un extremo cuidado por la musicalidad de la prosa. No en vano, de ni\u00f1a aspir\u00f3 a ser violonchelista. Sus cuentos est\u00e1n especialmente trabajados y pulidos, cada palabra aparece colocada a prop\u00f3sito para que suene de una determinada manera. Conced\u00eda adem\u00e1s una gran importancia al motivo de los espejos, al tiempo que se sent\u00eda seducida por los objetos, a los que dota de vida propia. \u00abSi en James Joyce son muy relevantes las epifan\u00edas, en Katherine Mansfield destacan las revelaciones \u00edntimas que asaltan al personaje a trav\u00e9s de un hecho aparentemente nimio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Piezas inconclusas<\/h3>\n\n\n\n<p>Para confeccionar este libro, D\u00edaz Pereda ha partido de una edici\u00f3n en dos tomos de la Universidad de Edimburgo, que contiene 220 piezas fechadas entre 1898 y 1922, de las cuales alrededor de 80 permanec\u00edan in\u00e9ditas en espa\u00f1ol. Entre ellas hay relatos, pero tambi\u00e9n fragmentos de diversa \u00edndole y cuentos inconclusos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la traductora, Mansfield puede considerarse una escritora rompedora, toda vez que se enfrent\u00f3 a la tradici\u00f3n de la novela victoriana y eduardiana, muy apegada al realismo. \u00abComo tambi\u00e9n hac\u00eda Woolf, Mansfield fragmenta la estructura del cuento, de manera que el argumento no es lo m\u00e1s importante. Eso supone una ruptura con la linealidad narrativa, lo que ayuda a representar la subjetividad interna del personaje, una t\u00e9cnica presente en T. S. Eliot, Joyce y Woolf\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En los cuadernos de notas, la autora era mucho m\u00e1s audaz que en los cuentos que vieron la luz. D\u00edaz Pereda argumenta que en esos papeles abord\u00f3 temas peliagudos y escandalosos para la \u00e9poca. Pone como ejemplo una violaci\u00f3n incestuosa que \u00abprobablemente nunca habr\u00eda publicado en vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Al morir, dej\u00f3 57 cuadernos que se deber\u00edan haber quemado, pero que su marido acab\u00f3 publicando<\/h3>\n\n\n\n<p>En un viaje de regreso a Nueva Zelanda, la escritora se dedic\u00f3 a sacudir las r\u00edgidas convenciones de la sociedad de Wellington al protagonizar aventuras rom\u00e1nticas y sexuales tanto con hombres como con mujeres. Sin embargo, a diferencia del grupo de Bloomsbury, no hizo de su bisexualidad una bandera reivindicativa, sino que confin\u00f3 este aspecto de su vida a la esfera privada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>P\u00e1ginas de Espuma publica cuentos y anotaciones de la escritora, que revelan a una mujer&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":77954,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[14,7721,44],"tags":[],"class_list":["post-77953","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-feminismo","category-mujeres-que-cambiaron-la-historia","category-noticias-de-hoy"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/exactas-pinceladas-katherine-mansfield_97-RV3QoYgGyqzIfC0xPS84XSP-1200x840%40RC.webp?fit=1200%2C840&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=77953"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77953\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":77955,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/77953\/revisions\/77955"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/77954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=77953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=77953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=77953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}