{"id":78062,"date":"2025-07-12T11:00:00","date_gmt":"2025-07-12T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=78062"},"modified":"2025-07-10T21:22:33","modified_gmt":"2025-07-10T19:22:33","slug":"al-sumaysir-el-poder-de-la-palabra-por-antonio-rodriguez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=78062","title":{"rendered":"\u00abAl- Sumaysir, el poder de la palabra\u00bb por Antonio Rodr\u00edguez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"\n<p>E<strong>l escritor Al-Sumaysir, cuyo nombre completo es Abul-Qasim ibn Faray al-Ilbiri al-Sumaysir, naci\u00f3 en Ilbiris en el primer cuarto del siglo XI, coincidiendo con la instauraci\u00f3n de la dinast\u00eda de los zir\u00edes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>. Estos reyes establecieron la capital del reino en el Albaic\u00edn, lo que supuso la decadencia de la antigua capital de la <em>cora<\/em> y, a la postre, su desaparici\u00f3n. Al-Sumaysir era contempor\u00e1neo de otro ilbiritano ilustre, el col\u00e9rico pol\u00edtico y escritor Abu Isaac al-Ilbiri y, como \u00e9l, detestaba la pol\u00edtica abierta seguida por el tercero de los reyes zir\u00edes, Badis ibn Habus, que admit\u00eda dentro de su corte a bereberes, a cristianos o a jud\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrario a este esp\u00edritu tolerante, al-Sumaysir lanzaba furibundas invectivas a sus gobernantes, dentro de la corriente integrista que lidera su paisano Abu Isaac y que reivindicaba el orgullo y la conciencia de la naci\u00f3n hispano-musulmana, unida y poderosa, a la que ve\u00eda amenazada por los extranjeros y los infieles. <\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la debilidad del reino compuso unos versos prof\u00e9ticos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pregunta a nuestros gobernantes y diles: \u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is tomado?<\/em>. <em>Hab\u00e9is entregado el islam dej\u00e1ndolo cautivo de los enemigos y<\/em> <em>permanec\u00e9is inactivos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Es un deber sublevarse contra vosotros, puesto que vosotros os<\/em> <em>sublev\u00e1is con ayuda de los cristianos.<\/em> <em>Fund\u00e1bamos en vosotros nuestra esperanza, pero nos hab\u00e9is<\/em> <em>enga\u00f1ado.<\/em> <em>Tendremos paciencia, pues el tiempo est\u00e1 sujeto a cambios radicales,<\/em> <em>y seguro que lo sabr\u00e9is entender.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es terrible esta \u00faltima sentencia. Palabras hirientes,amenazadoras. Cuando el rey Badis ejecut\u00f3 al poeta Abu l-Futuh al-Yuryani por sus cr\u00edticas soeces y destituy\u00f3 y confin\u00f3 a la r\u00e1bita de Sierra Elvira al poderoso Abu Isaac, al-Sumaysir decidi\u00f3 que era el momento de huir de Granada. <\/p>\n\n\n\n<p>Antes de abandonar la ciudad dej\u00f3 numerosas copias manuscritas de sus feroces s\u00e1tiras distribuidas por las principales mezquitas de la ciudad con la complicidad de los alfaqu\u00edes. Cabalg\u00f3 toda la noche y cuando el rey decidi\u00f3 arrestarlo, ya se hallaba lejos de las fronteras del reino. Una de estas s\u00e1tiras dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>D\u00eda que pasa, d\u00eda que empeoramos, la orina, por excrementos nos<\/em> <em>cambian.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Un d\u00eda jud\u00edos y al siguiente los cristianos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si a nuestro rey Dios le concede larga vida, seguro que terminar\u00e1<\/em> <em>haci\u00e9ndonos paganos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al-Sumaysir se march\u00f3 a Almer\u00eda, donde reinaban desde hac\u00eda dos generaciones los Banu Sumadih, descendientes de uno de los primeros caudillos de la conquista que entraron en la pen\u00ednsula en el siglo VIII. All\u00ed lo acogi\u00f3 el rey al- Mutasin, celoso defensor de la fe (<em>T\u00fa has sido<\/em> <em>un Ali guerreando sin piedad contra ese vil reba\u00f1o<\/em>) y gran benefactor de las artes y las letras en su reino durante los cuarenta a\u00f1os que ocup\u00f3 el trono (1052-1091). Este rey ambicioso y justo dio los a\u00f1os de mayor prosperidad a la ciudad portuaria, que se benefici\u00f3 de un largo periodo de paz para consolidar las relaciones comerciales con las ciudades del Mediterr\u00e1neo, tanto de la pen\u00ednsula como africanas. Al-Mutasin bas\u00f3 su pol\u00edtica en  mantenerse al margen de las guerras que sangraban a los otros reyes de taifas y en la construcci\u00f3n de una considerable flota de nav\u00edos ligeros y pesados, repetidamente elogiada por los poetas panegiristas que pregonaban las cualidades de su se\u00f1or y hac\u00edan enf\u00e1ticas descripciones de las bellezas de la ciudad de la bah\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquella corte encontraron asilo numerosos poetas y literatos, como el africano Rafi al-Awla, Ibn al-Sahid, Ibn Saraf de Berja o Ibn Ujt Ganiar. Pero al-Ilbiri encontr\u00f3 su principal amigo y valedor en otro exiliado pol\u00edtico granadino, el poeta y m\u00fasico de Guadix Abu Abd Allah Ibn al-Haddad, famoso por los apasionados versos que dedic\u00f3 durante toda su vida a una mujer cristiana de su pueblo, de la que se hab\u00eda enamorado en su juventud. Los dos poetas derrochaban humor e iron\u00eda y se hac\u00edan imprescindibles en todas las reuniones de la corte almeriense. M\u00e1s tarde, el accitano tambi\u00e9n deber\u00eda de fugarse de Almer\u00eda, v\u00edctima de su incontinencia verbal, perseguido por las v\u00edctimas de sus burlas rumbo a Zaragoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Al-Sumaysir se convirti\u00f3 en el poeta de moda en la pr\u00f3spera ciudad de Almer\u00eda. Todos los comerciantes y magnates se disputaban sus poemas para inmortalizar acontecimientos familiares, y los pagaban generosamente. Cuando en alg\u00fan caso alguno se distra\u00eda a la hora de pagar, era v\u00edctima de la feroz vena sat\u00edrica del poeta atarfe\u00f1o, de quien nos consta alguna denuncia inmisericorde en este sentido. Recopil\u00f3 una colecci\u00f3n de sus innumerables s\u00e1tiras, amables o mordaces (breves, muchas veces se limita a un pareado, por ello m\u00e1s eficaz en la caricatura) en su libro <strong>Sifa al-amrad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n viaj\u00f3 incansablemente y en su obra encontramos sabrosas descripciones de las principales ciudades musulmanas, en algunos casos como en la descripci\u00f3n de Valencia, utiliza tintes corrosivos y mordaces (<em>El exterior de Valencia todo son flores y al interior<\/em> <em>no hay m\u00e1s que charcos y basuras<\/em>); en otros casos, como ante la contemplaci\u00f3n de Medina Zahara, la poes\u00eda trasciende la descripci\u00f3n pintoresca para convertirse en reflexi\u00f3n emocionada y cargada de subjetividad (<em>\u00a1Oh Zahara!, he dicho, \u00a1vuelve! Y ella me ha contestado:<\/em> <em>\u00bfPuede volver lo que ha muerto?<\/em>). Esta dram\u00e1tica llamada in\u00fatil (<em>\u00a1vuelve!<\/em>) es el leit-motiv de su obra; ese af\u00e1n desalentado, fracasado, de vuelta a la grandeza pasada, pero que \u00e9l no cesa de invocar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero al-Sumaysir es tambi\u00e9n un poeta asc\u00e9tico y hondo que reflexiona de forma pesimista ante el futuro de su pa\u00eds. Recuerda el desgarr\u00f3n afectivo que significa siglos despu\u00e9s Quevedo. Por un lado, poeta de circunstancias, mordaz e irreverente; por otro, fiel asceta hondamente angustiado y comprometido con su \u00e9poca. \u00c9l, como muchos espa\u00f1oles musulmanes, a\u00f1oraba los tiempos seguros en que todas las tierras al sur del Duero y del Ebro compart\u00edan un \u00fanico y poderoso rey, y presiente el fin de la independencia de su pa\u00eds, cat\u00e1strofe que ocurrir\u00e1 tres a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte con la invasi\u00f3n de los bereberes de Yusuf ibn Tasufin (1090). Testimonio de su amargo pesimismo acerca de la condici\u00f3n humana son estos sobrecogedores y misteriosos versos, que tienen el perfume de los poemas cargados de premoniciones tr\u00e1gicas de Garc\u00eda Lorca:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Vigila tus vestiduras y gu\u00e1rdalas cuidadosamente; si no, te las<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>pondr\u00e1s como traje de luto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Piensa bien de todas las especies animales; en cuanto a los hijos de<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ad\u00e1n, al\u00e9jate de ellos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los hombres han venido para atacarme, pero los he rechazado y<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>han retrocedido todos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La paz est\u00e1 en uno mismo, ahora casi parafrasea el eterno \u201cnosce te ipsum\u201d d\u00e9lfico:<\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00e9 como el camino para el que pasa por \u00e9l; el que pasa se va, pero<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00e9l permanece siempre el mismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es una invitaci\u00f3n simple a sobrevivir y a escapar de cualquier tipo de enga\u00f1o o de vanidad, una invitaci\u00f3n a buscar en uno mismo la \u00fanica certeza posible en una realidad compleja. Y el reflejo de uno mismo est\u00e1 en sus palabras. Que a la vez son de todos. Palabras estremecedoras en un poeta tildado de fr\u00edvolo y mundano.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo editado por Corporaci\u00f3n de Medios de Andaluc\u00eda y el Ayuntamiento de Atarfe, coordinado por Jos\u00e9 Enrique Granados y tiene por nombre \u00abAtarfe en el papel\u00bb<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El escritor Al-Sumaysir, cuyo nombre completo es Abul-Qasim ibn Faray al-Ilbiri al-Sumaysir, naci\u00f3 en Ilbiris&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":78063,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[2,1225,186,5359,10431,44],"tags":[],"class_list":["post-78062","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-atarfe","category-ha-de-atarfe","category-instituciones","category-madinat-ilbira","category-medina-elvira-2","category-noticias-de-hoy"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Captura20250706132934.png?fit=347%2C381&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/78062","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=78062"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/78062\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78065,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/78062\/revisions\/78065"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/78063"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=78062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=78062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=78062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}