{"id":78565,"date":"2025-09-20T09:15:34","date_gmt":"2025-09-20T07:15:34","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=78565"},"modified":"2025-08-29T18:17:57","modified_gmt":"2025-08-29T16:17:57","slug":"la-antartida-esta-en-peligro-extremo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=78565","title":{"rendered":"La Ant\u00e1rtida est\u00e1 en peligro extremo"},"content":{"rendered":"<div>\n<div>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">En solo diez a\u00f1os, la Ant\u00e1rtida ha perdido en invierno el mismo hielo marino que el \u00c1rtico en los \u00faltimos 46. Un nuevo estudio cient\u00edfico apunta a varios \u201ccambios abruptos\u201d que amenazan con llevar al continente m\u00e1s all\u00e1 del punto de no retorno.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vista desde el espacio, la <strong>Ant\u00e1rtida<\/strong> parece mucho m\u00e1s simple que los dem\u00e1s continentes: una gran plancha de hielo en contraste con las oscuras aguas del Oc\u00e9ano Austral que la rodea. Pero al acercarse, lo que aparece no es una simple capa de agua congelada, sino una extraordinaria y compleja interacci\u00f3n entre el oc\u00e9ano, el hielo marino, las plataformas y las capas de hielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa relaci\u00f3n est\u00e1 en grave peligro. Un <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-025-09349-5\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">nuevo art\u00edculo<\/a> cient\u00edfico publicado en la revista <em>Nature<\/em> recopila c\u00f3mo varios \u201ccambios abruptos\u201d \u2014como la dr\u00e1stica p\u00e9rdida de hielo marino en la \u00faltima d\u00e9cada\u2014 se est\u00e1n desarrollando en la Ant\u00e1rtida y en sus aguas circundantes, reforz\u00e1ndose mutuamente y amenazando con llevar al continente m\u00e1s all\u00e1 del <strong>punto de no retorno<\/strong>. El resultado: inundaciones en ciudades costeras de todo el mundo a medida que el nivel del mar se eleve varios metros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEstamos viendo toda una serie de cambios abruptos y sorprendentes en la Ant\u00e1rtida, pero no ocurren de manera aislada\u201d, se\u00f1ala la cient\u00edfica del clima <strong>Nerilie Abram<\/strong>, autora principal del estudio [realiz\u00f3 la investigaci\u00f3n en la Universidad Nacional de Australia, aunque ahora es cient\u00edfica jefe en la Divisi\u00f3n Ant\u00e1rtica Australiana]. \u201cCuando alteramos una parte del sistema, se generan efectos en cadena que empeoran los cambios en otras partes. Y hablamos de transformaciones con consecuencias globales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cient\u00edficos definen el cambio abrupto como aquel en el que una parte del entorno se modifica mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo esperado. En la Ant\u00e1rtida, estos cambios pueden darse en escalas de tiempo muy diferentes: d\u00edas o semanas en el caso del colapso de una plataforma de hielo, y siglos o m\u00e1s en el caso de las capas de hielo. El problema es que, a medida que los humanos siguen calentando el planeta, estos cambios abruptos pueden <strong>retroalimentarse<\/strong> y volverse imparables. \u201cSon las decisiones que estamos tomando ahora mismo, en esta d\u00e9cada y la siguiente, sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, las que determinar\u00e1n compromisos a cambios de muy largo plazo\u201d, advierte Abram.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los principales motores de las crisis encadenadas de la Ant\u00e1rtida es la <strong>p\u00e9rdida de hielo marino flotante<\/strong>, formada en invierno. En 2014 alcanz\u00f3 su m\u00e1xima extensi\u00f3n registrada desde que comenzaron las observaciones por sat\u00e9lite en 1978: 20,11 millones de km\u00b2. Desde entonces, la cobertura ha ca\u00eddo de forma tan precipitada que ha retrocedido unos 120 kil\u00f3metros hacia la costa. Durante los inviernos, cuando el hielo marino llega a su m\u00e1ximo, la disminuci\u00f3n en la Ant\u00e1rtida ha sido 4,4 veces m\u00e1s r\u00e1pida en la \u00faltima d\u00e9cada que en el \u00c1rtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho de otra manera: <strong>en solo diez a\u00f1os, la Ant\u00e1rtida ha perdido en invierno la misma cantidad de hielo marino que el \u00c1rtico en los \u00faltimos 46.<\/strong> \u201cSiempre se pens\u00f3 que la Ant\u00e1rtida no estaba cambiando en comparaci\u00f3n con el \u00c1rtico, pero ahora vemos se\u00f1ales claras de que eso ya no es as\u00ed\u201d, afirma el climat\u00f3logo <strong>Ryan Fogt<\/strong>, de la Universidad de Ohio, que no particip\u00f3 en el estudio. \u201cEstamos viendo cambios igual de r\u00e1pidos \u2014y en muchos casos, m\u00e1s r\u00e1pidos\u2014 en la Ant\u00e1rtida que en el \u00c1rtico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los cient\u00edficos necesitan m\u00e1s datos para confirmar si esto es el inicio de un cambio fundamental, las se\u00f1ales son preocupantes. \u201cEstamos empezando a ver c\u00f3mo se dibuja el panorama de que podr\u00edamos estar entrando en una nueva etapa de dram\u00e1tica p\u00e9rdida de hielo marino ant\u00e1rtico\u201d, cuenta <strong>Zachary M. Labe<\/strong>, investigador de Climate Central.<\/p>\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align: justify;\">Un c\u00edrculo vicioso y puede que irreversible<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este declive extraordinario est\u00e1 activando un<strong> bucle de retroalimentaci\u00f3n clim\u00e1tica<\/strong>. El \u00c1rtico se calienta unas cuatro veces m\u00e1s r\u00e1pido que el resto del planeta en gran parte porque ha perdido reflectividad. El hielo marino es blanco y brillante, y devuelve la energ\u00eda solar al espacio, enfriando la regi\u00f3n. Cuando desaparece, deja al descubierto aguas oscuras que absorben esa energ\u00eda. Menos reflectividad significa m\u00e1s calentamiento, lo que derrite m\u00e1s hielo, lo que genera a\u00fan m\u00e1s calentamiento, y as\u00ed sucesivamente. \u201cEsperamos que ese mismo proceso se active ahora en el hemisferio sur, porque hemos perdido una cantidad equivalente de hielo marino\u201d, dijo Abram.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En torno a la Ant\u00e1rtida, sin embargo, las consecuencias podr\u00edan ser a\u00fan mayores y m\u00e1s complejas que en el \u00c1rtico, y quiz\u00e1 <strong>irreversibles<\/strong>. Los modelos clim\u00e1ticos prev\u00e9n que, si el clima global se estabilizara, el hielo marino \u00e1rtico tambi\u00e9n lo har\u00eda. \u201cNo vemos lo mismo en la Ant\u00e1rtida\u201d, advirte Abram. \u201cAunque estabilices el clima y dejes correr las simulaciones durante siglos, el hielo marino ant\u00e1rtico sigue disminuyendo porque el Oc\u00e9ano Austral contin\u00faa absorbiendo calor extra de la atm\u00f3sfera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto puede ser desastroso para la enorme masa de hielo del continente. Consta de dos partes: las<strong> capas de hielo<\/strong>, apoyadas sobre tierra, y las<strong> plataformas de hielo<\/strong>, que flotan en el mar. El problema no es tanto el sol derritiendo desde arriba, sino las aguas cada vez m\u00e1s c\u00e1lidas que erosionan las plataformas por abajo. Y cuanto m\u00e1s desaparece el hielo marino, m\u00e1s se calientan esas aguas. Adem\u00e1s, el hielo marino funciona como un escudo, absorbiendo la energ\u00eda de las olas que, de otro modo, golpear\u00edan los bordes de las plataformas hasta fracturarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hielo marino sostiene a las plataformas, y estas sostienen a las capas de hielo continentales. \u201cCuando se derriten las plataformas, dejan de frenar a las capas de hielo detr\u00e1s de ellas, y eso acelera el flujo de hielo hacia el oc\u00e9ano\u201d, detalla <strong>Matthew England<\/strong>, ocean\u00f3grafo y coautor del estudio. Una de esas capas, la de la Ant\u00e1rtida Occidental, podr\u00eda colapsar si la temperatura global alcanza los 2 \u00baC por encima de los niveles preindustriales, elevando el nivel del mar m\u00e1s de tres metros. Y aun antes de ese umbral podr\u00eda colapsar parcialmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que se derriten, las plataformas tambi\u00e9n alteran un sistema oce\u00e1nico clave: la <strong><a href=\"https:\/\/climatica.coop\/amoc-desinformacion-alarmismo-especialistas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">AMOC<\/a><\/strong> (Circulaci\u00f3n de vuelco meridional del Atl\u00e1ntico). Cuando se forma hielo marino, expulsa sal, generando agua muy fr\u00eda y salada que se hunde por su densidad y alimenta la circulaci\u00f3n oce\u00e1nica. Pero el deshielo la diluye, ralentizando el proceso y permitiendo que m\u00e1s agua c\u00e1lida alcance las plataformas y el hielo marino. \u201cEsta retroalimentaci\u00f3n amplificadora ocurre entre sistemas\u201d, se\u00f1ala England. \u201cDel oc\u00e9ano al hielo, y del hielo de vuelta al oc\u00e9ano, lo que puede desatar un cambio descontrolado y hacer que la circulaci\u00f3n colapse por completo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa circulaci\u00f3n tambi\u00e9n sube aguas profundas cargadas de nutrientes para el <strong>fitoplancton<\/strong>, diminutos organismos fotosint\u00e9ticos que absorben carbono y liberan ox\u00edgeno. Son responsables de secuestrar la mitad del carbono de la fotos\u00edntesis mundial y constituyen la base de la cadena alimentaria: alimentan al zooplancton, que a su vez alimenta peces y crust\u00e1ceos. El hielo marino es adem\u00e1s un h\u00e1bitat clave para ellos, por lo que perder\u00edan tanto su refugio como sus nutrientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los<strong> ping\u00fcinos emperador <\/strong>tambi\u00e9n cr\u00edan sobre el hielo marino estable, donde sus polluelos desarrollan el plumaje impermeable que necesitan para nadar. \u201cEse hielo est\u00e1 desapareciendo antes de que los polluelos puedan emplumar; cuando ocurre, toda la colonia sufre un fracaso reproductivo esa temporada\u201d, dijo Abram. \u201cEstamos viendo esos colapsos reproductivos catastr\u00f3ficos alrededor de todo el continente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El calentamiento implacable de la Ant\u00e1rtida y sus aguas es una tendencia de largo plazo \u2014una especie de enfermedad cr\u00f3nica del extremo sur\u2014, pero se ve agravado por ataques agudos, como la ola de calor de marzo de 2022 en la Ant\u00e1rtida Oriental, que dispar\u00f3 las temperaturas 40 \u00baC por encima de lo normal, pulverizando r\u00e9cords y dejando at\u00f3nita a la comunidad cient\u00edfica. \u201cLa intensidad de ese evento extremo\u201d, explica Fogt, \u201cpuede empujar regiones ya vulnerables m\u00e1s all\u00e1 de un punto de no retorno del que no se recuperar\u00e1n en mucho, mucho tiempo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La peque\u00f1a buena noticia es que cada a\u00f1o los investigadores recopilan m\u00e1s datos sobre<strong> c\u00f3mo responde la Ant\u00e1rtida al cambio clim\u00e1tico <\/strong>provocado por el ser humano, lo que permite modelar con mayor precisi\u00f3n qu\u00e9 podr\u00eda ocurrir en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Y los cient\u00edficos saben muy bien c\u00f3mo tratar esa \u201cenfermedad cr\u00f3nica\u201d: reducir de forma inmediata y dr\u00e1stica las emisiones de gases de efecto invernadero, o afrontar las consecuencias. \u201cCada fracci\u00f3n de grado de calentamiento que logremos evitar aumenta las probabilidades de escapar a estos cambios catastr\u00f3ficos\u201d, advirte England. \u201cUn aumento del nivel del mar de varios metros supondr\u00e1 una inestabilidad pol\u00edtica global que eclipsar\u00e1 lo que vemos ahora mismo\u201d.<\/p>\n<h3 class=\"name\">Grist<\/h3>\n<p>FOTO: <span class=\"legend\">La Ant\u00e1rtida registr\u00f3 el 18 de marzo de 2022 una anomal\u00eda de temperatura de 40 \u00baC. Un suceso que \u00abreescribe la climatolog\u00eda ant\u00e1rtica\u00bb, seg\u00fan Stefano Di Battista.<\/span> <span class=\"title\">Foto: Alexandre Meneghini\/REUTERS<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"O5bm5fswkF\"><p><a href=\"https:\/\/climatica.coop\/antartida-peligro-extremo\/\">La Ant\u00e1rtida est\u00e1 en peligro extremo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abLa Ant\u00e1rtida est\u00e1 en peligro extremo\u00bb \u2014 Clim\u00e1tica, el medio especializado en clima y biodiversidad\" src=\"https:\/\/climatica.coop\/antartida-peligro-extremo\/embed\/#?secret=0IuphT5lgp#?secret=O5bm5fswkF\" data-secret=\"O5bm5fswkF\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En solo diez a\u00f1os, la Ant\u00e1rtida ha perdido en invierno el mismo hielo marino que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":78566,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[10797,1161,44],"tags":[],"class_list":["post-78565","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/Screenshot-2025-08-29-at-18-09-36-La-Antartida-esta-en-peligro-extremo-Climatica-el-medio-especializado-en-clima-y-biodiversidad.png?fit=996%2C490&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/78565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=78565"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/78565\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78567,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/78565\/revisions\/78567"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/78566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=78565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=78565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=78565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}