{"id":78691,"date":"2025-09-16T11:00:10","date_gmt":"2025-09-16T09:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=78691"},"modified":"2025-09-15T18:18:14","modified_gmt":"2025-09-15T16:18:14","slug":"manuel-de-tarfe-personaje-de-galdos-por-antonio-rodriguez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=78691","title":{"rendered":"\u00abManuel de Tarfe, personaje de Gald\u00f3s\u00bb por Antonio Rodr\u00edguez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">La ciudad de Atarfe ha sido elegida como sobrenombre\u00a0de varios personajes ficticios. Sin duda, los m\u00e1s\u00a0conocidos son el cervantino don \u00c1lvaro de Tarfe\u00a0y el siniestro moro Tarfe. Menos tratado ha sido el\u00a0protagonista de varias novelas de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s,\u00a0Manuel de Tarfe.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manolo Tarfe, como suele ser llamado, aparece, con\u00a0mayor o menor protagonismo, en siete novelas de\u00a0Gald\u00f3s pertenecientes a los Episodios Nacionales:\u00a0O\u2019Donnell, Alta Tettaunen, Carlos VI en La R\u00e1pita, La\u00a0vuelta al mundo en la Numancia, Prim, La de los tristes\u00a0destinos y Espa\u00f1a Tr\u00e1gica. P\u00e9rez Gald\u00f3s lo describe\u00a0como \u201cun tanto diablesco, rebosante de ingenio y de\u00a0gracia (&#8230;). Era rubio, de azules ojos, simp\u00e1tico y de\u00a0hablar expedito y donoso. Rico por su casa, Tarfe quer\u00eda\u00a0lucir en el terreno pol\u00edtico y no carec\u00eda de bien fundadas\u00a0ambiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya era diputado, y con la protecci\u00f3n de\u00a0O\u2019Donnell ser\u00eda todo lo que quisiese. Su frivolidad y\u00a0los h\u00e1bitos de ocio elegante en los altos c\u00edrculos, o en\u00a0los pasatiempos y deportes andaluces (pues esta doble\u00a0naturaleza era en \u00e9l caracter\u00edstica), se iban corrigiendo\u00a0con el trato de personas elegantes (&#8230;). Algunos le ten\u00edan\u00a0por cuco y ve\u00edan en sus jactanciosas actitudes, dentro\u00a0de las dos naturalezas, un medio de abrirse camino en\u00a0la pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan P\u00e9rez Gald\u00f3s, naci\u00f3 en 1833, el a\u00f1o en que muri\u00f3\u00a0Fernando VII y comenz\u00f3 el reinado de Isabel II, y deja\u00a0de aparecer cuando la Reina se exilia, en 1868. Por\u00a0tanto, simboliza las virtudes, miserias y contradicciones\u00a0de toda una \u00e9poca de la historia de Espa\u00f1a. Su familia\u00a0era adinerada y puso su fortuna a disposici\u00f3n de la\u00a0formaci\u00f3n y la carrera pol\u00edtica de su \u00fanico heredero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque P\u00e9rez Gald\u00f3s lo describe siempre ejerciendo\u00a0de andaluz (forma de hablar, car\u00e1cter y costumbres),\u00a0se asent\u00f3 en Madrid y a menudo viajaba por sus pagos\u00a0(Andaluc\u00eda, Atienza, Valencia) y al extranjero (Francia e Inglaterra).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera aparici\u00f3n de este personaje es en el a\u00f1o\u00a01849, durante la boda de su prima Luisa Beramendi con\u00a0Pepe Fajardo, que en adelante se convertir\u00eda en su mejor\u00a0amigo; all\u00ed conoci\u00f3 a Lucila Ans\u00farez, de una belleza\u00a0salvaje y su primer gran amor. Ten\u00eda \u201calgo de celt\u00edbero,\u00a0de aborigen, de raza madre prehist\u00f3rica\u201d. En aquella\u00a0\u00e9poca, la gran fantas\u00eda er\u00f3tica es una madrile\u00f1a criada a\u00a0base de una dieta de tacos de jam\u00f3n, garbanzos y sopas\u00a0de ajo, y abandonada por su marido. Alcanza su saz\u00f3n\u00a0llegada la madurez y no se l\u00eda con cualquiera; requiere\u00a0un joven que no se arrugue, aguante el tipo en todo\u00a0momento y mantenga a raya a todos los competidores,\u00a0pues sus carnes reprimidas bajo el revestimiento de\u00a0varias enaguas son pieza codiciada. As\u00ed es descrita Lucila\u00a0por el mujeriego P\u00e9rez Gald\u00f3s, y Tarfe es el gal\u00e1n ideal;\u00a0para \u00e9l la pasi\u00f3n amorosa es un don de la vida que\u00a0consume \u00e1vidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En pleno Romanticismo, en todos\u00a0los fuegos ard\u00eda sin temor a consumirse. Le atra\u00edan m\u00e1s\u00a0las mujeres marginales que las damas de los salones, pero\u00a0a todas se entregaba. Sin embargo, sufri\u00f3 el desd\u00e9n de su\u00a0gran amor, Teresa Villaescusa.\u00a0A lo largo de su vida observ\u00f3 la evoluci\u00f3n de los\u00a0liberales espa\u00f1oles de su generaci\u00f3n, pasando del\u00a0idealismo rom\u00e1ntico al pragmatismo burgu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando\u00a0\u00a0se instal\u00f3 en Madrid, el verano de 1858, se alist\u00f3 en\u00a0la Uni\u00f3n Liberal, con tanta devoci\u00f3n por su l\u00edder, el\u00a0general Leopoldo O\u2019Donnell, que todos le llamaban\u00a0\u201cO\u2019Donnell el Chico\u201d, no s\u00f3lo por su fervor, sino por\u00a0cierto parecido f\u00edsico, aunque de menor estatura, con el\u00a0general y jefe de Estado, un fornido pelirrojo de origen\u00a0irland\u00e9s. Para \u00e9l, la Uni\u00f3n Liberal \u201cal par de los derechos\u00a0pol\u00edticos para todos los espa\u00f1oles, trae los derechos\u00a0alimenticios. Viene a destruir la mayor de las tiran\u00edas,\u00a0que es la pobreza (&#8230;), nadie ha pensado en que Espa\u00f1a\u00a0<i>Benito Perez Gald\u00f3s <\/i>es un pobre riqu\u00edsimo, un viejo haraposo, que debajo de las baldosas del tugurio tiene escondidos inmensos\u00a0tesoros. Pues O\u2019Donnell levantar\u00e1 las baldosas, sacar\u00e1\u00a0las ollas repletas de oro, que es m\u00e1s de riqueza talism\u00e1n,\u00a0le dar\u00e1 al vejete unos pases por todo el cuerpo, a manera\u00a0de friegas, devolvi\u00e9ndole la juventud, la fuerza f\u00edsica y la mental \u201d. P\u00e9rez Gald\u00f3s dice que \u201cManolo era el esp\u00edritu\u00a0mismo y la esencia de O\u2019Donnell el Grande, trasvasados\u00a0a un ser familiar, un tanto diablesco, rebosante de\u00a0ingenio y de gracia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para triunfar en la vida pol\u00edtica\u00a0isabelina era necesario cautivar en los salones femeninos,\u00a0donde se jugaba a la pol\u00edtica con menos seriedad que al\u00a0bacarr\u00e1, pero arriesgando m\u00e1s. Los chismes de alcoba\u00a0se mezclaban con los contubernios pol\u00edticos y todos se\u00a0dirig\u00edan directamente al Palacio Real y al de Villahermosa\u00a0(residencia del presidente de Gobierno). Aqu\u00ed el de\u00a0Atarfe se mov\u00eda con desparpajo. Tambi\u00e9n era confidente\u00a0de la Reina como en una ocasi\u00f3n le recordar\u00eda: \u201cYo,\u00a0Se\u00f1ora, y mi prima, Carolina Monteorgaz, le contamos\u00a0a Vuestra Majestad una noche, a\u00f1os ha, el caso de aquel\u00a0herrerito que entr\u00f3 a componer las cerraduras en casa de\u00a0la hija de don Seraf\u00edn de Socobio, Virginia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la Reina le suplicaba, m\u00e1s que le reprochaba: \u201cEst\u00e1s hecho un\u00a0perdido, Tarfe. Me tienes muy olvidada. Mil a\u00f1os hace\u00a0que no vienes a verme\u201d. La reina Isabel II se divert\u00eda\u00a0m\u00e1s con estas confidencias del atarfe\u00f1o que con las\u00a0representaciones de \u00f3pera en el teatro que hab\u00eda hecho\u00a0construir. Una de sus bromas m\u00e1s alabadas por sus\u00a0amigos era la gracia con que imitaba la forma de hablar\u00a0campechana de la Reina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El talante abierto y moderno de Manuel Tarfe,\u00a0familiarizado con los h\u00e1bitos y lecturas modernas en\u00a0sus a\u00f1os vividos en Par\u00eds, le convirti\u00f3 en personalidad\u00a0emblem\u00e1tica de la Uni\u00f3n Liberal y los valores que\u00a0postulaba para la modernizaci\u00f3n social y moral de\u00a0Espa\u00f1a: \u201cCon esta prematura expansi\u00f3n de la vida\u00a0obra, de los risue\u00f1os programas de la Uni\u00f3n, se\u00a0resquebraj\u00f3 m\u00e1s el ya vetusto edificio de la moral\u00a0privada, reflejo de la p\u00fablica. Cund\u00edan los ejemplos y\u00a0casos de irregularidades dom\u00e9sticas y matrimoniales y\u00a0se relajaba gradualmente aquel rigor con que la opini\u00f3n\u00a0juzgaba el escandaloso lujo de las guapas mujeres que\u00a0eran gala y recreo de los ricos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre \u00e9stas, es envidiada por todo Madrid Teresa\u00a0Villaescusa, siempre cambiando d\u00e9 amante y con la\u00a0que Manuel Tarfe r\u00edo pudo disfrutar m\u00e1s que un fugaz\u00a0devaneo. El envidia su vitalidad y absoluta libertad, embriaguez que ambos comparten. Esa mujer era la\u00a0\u00fanica persona que se mov\u00eda por s\u00ed misma, era poderosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos tiempos, observaba Tarfe, \u201clos dem\u00e1s\u00a0caminan sobre muletas, y cuando alguno tropiece,\u00a0arrastrar\u00e1 a todos\u201d. Y Ira Reina, parec\u00eda empe\u00f1ada en\u00a0el juego de zancadillear a los que la rodeaban. Destitu\u00eda\u00a0ministros con la misma frecuencia que amantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acontecimientos se precipitaron. La Uni\u00f3n Liberal\u00a0fue nuevamente obligada a dejar el poder (\u201cesa se\u00f1ora es imposible \u201d, exclam\u00f3 el abnegado O\u2019Donnell) en manos\u00a0del sanguinario general Narv\u00e1ez y los mu\u00f1idores legislativos\u00a0C\u00e1ndido Nocedal y Luis Bravo Murillo. Entonces\u00a0sobrevino la desbandada y la Revoluci\u00f3n. Pero la burgues\u00eda\u00a0latifundista y liberal que representa Manolo Tarfe utilizar\u00e1\u00a0al pueblo \u00fanicamente para sobrevivir. En este momento se\u00a0produce una escisi\u00f3n ideol\u00f3gica, la renuncia a sus ideales y\u00a0la b\u00fasqueda de su propio beneficio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos \u201cse\u00f1oritos de la clase media y arist\u00f3cratas\u00a0revolucionarios\u201d se api\u00f1aron alrededor del general\u00a0Prim. Nuevamente Manuel Tarfe protagoniza un\u00a0acontecimiento importante: en la visita que realiz\u00f3\u00a0a la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds en 1867 urde la\u00a0alianza entre las distintas fuerzas pol\u00edticas descontentas\u00a0con Isabel II. Gald\u00f3s le da tanta importancia a su\u00a0intervenci\u00f3n que declara: \u201cEn su \u00edntimo pensamiento\u00a0se dec\u00eda: La ciencia de aquellas brujas es superior a la de\u00a0los mortales. Y las brujas del tiempo de estas historias\u00a0se llamaba O\u2019Donnell el Chico\u201d. La cita ser\u00eda el 28 de\u00a0septiembre de 1868, y el lugar, el puente de Alcolea. M\u00e1s\u00a0que una batalla fue un trueno sin tormenta, pero bast\u00f3\u00a0para destronar a la Reina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la revoluci\u00f3n, llamada Gloriosa, intervinieron\u00a0Manolo Tarfe y un joven entusiasta al qu\u00e9 una vez\u00a0salv\u00f3 la vida y que hab\u00eda utilizado para pasar mensajes\u00a0entre los conspiradores; se llamaba, significativamente,\u00a0Santiago Ibero. Se trata de otro personaje simb\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Representa al proletariado, al pueblo espa\u00f1ol y sirve para\u00a0mostrar en toda su crudeza la imposibilidad de conciliar\u00a0los principios progresistas de quien es un \u201cse\u00f1orito\u00a0andaluz\u201d con los intereses del burlado pueblo espa\u00f1ol.\u00a0Al concluir la batalla tiene lugar una an\u00e9cdota elocuente:\u00a0ambos regresaban a Madrid en el mismo tren y Tarfe\u00a0insiste en pagar a Santiago sus servicios, pero \u00e9ste lo\u00a0rechaza, pues aceptarlo implicar\u00eda la invalidez de la\u00a0revoluci\u00f3n y la reproducci\u00f3n del mismo sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a Madrid, Santiago corre hacia Teresa (otro nombre, evidentemente, simb\u00f3lico de Espa\u00f1a) que,ante \u00e9l estupor de Tarfe, aplaude su conducta. \u201cYo estoy\u00a0contenta. \u00bfVerdad que somos felices? No me canso de\u00a0celebrar que rechazaras los cien duros que quiso darte\u00a0el sinverg\u00fcenza de Tarfe\u201d. Juntos abandonan Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHuimos del pasado; huimos de una vieja respetable\u00a0que se llama do\u00f1a Moral de los Aspavientos, viuda de\u00a0don Dec\u00e1logo Vinagre&#8230;; somos la Espa\u00f1a sin honra\u00a0y huimos, desaparecemos, pobres gatas perdidas en el\u00a0torrente europeo, juntos para siempre\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, Tarfe se instala como diputado progresista\u00a0en el supuesto nuevo orden. Aqu\u00ed se encuentra rodeado\u00a0de los que han sabido salvarse de la quema: \u201cEl\u00a0romanticismo, ya pasado de moda en el teatro, no hab\u00eda\u00a0dejado ni una chispa de fuego en las almas glaciales de\u00a0los se\u00f1oritos de clase media\u201d. Eso se\u00f1ala el desprecio\u00a0de Santiago y Teresa Villaescusa hacia el c\u00ednico Tarfe\u00a0que, en el fondo, nunca entiende los intereses reales\u00a0del pueblo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un personaje con quien Gald\u00f3s\u00a0simpatiza durante los a\u00f1os 50, pero al que considera\u00a0rebasado por los acontecimientos a partir del 68.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frecuentemente, desde su esca\u00f1o parlamentario,\u00a0reflexiona melanc\u00f3licamente. Manolo Tarfe hab\u00eda sido\u00a0un rom\u00e1ntico y ahora era un c\u00ednico. No lo reconoc\u00eda y le\u00a0dol\u00eda la incomprensi\u00f3n de sus amigos Santiago y Teresa.\u00a0No pod\u00eda creer que las personas que m\u00e1s admiraba y\u00a0deseaba proteger hablaran de \u00e9l como un sinverg\u00fcenza.\u00a0Alguna herida invisible manaba incesantemente en su\u00a0interior y supo que sus labios jam\u00e1s cicatrizar\u00edan, y\u00a0tambi\u00e9n supo su nombre: vejez, y su duraci\u00f3n siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya no era el \u201crisue\u00f1o Tarfe\u201d, ni \u201cun joven muy simp\u00e1tico y bien vestido \u201d, ni \u201cel buen Tarfe\u201d, ni \u201cla caja de m\u00fasica m\u00e1s bonita y menos cansada de Madrid\u201d. Ahora s\u00f3lo era \u201cun caballerete \u201d y \u201cun sinverg\u00fcenza\u201d. A sus cuarenta y cinco a\u00f1os era un viejo ego\u00edsta incapaz de comprender la inapelable armon\u00eda de la juventud y el mundo, que \u00e9l mismo hab\u00eda disfrutado.<\/p>\n<h3><strong>Art\u00edculo editado por Corporaci\u00f3n de Medios de Andaluc\u00eda y el Ayuntamiento de Atarfe, coordinado por Jos\u00e9 Enrique Granados y tiene por nombre \u00abAtarfe en el papel\u00bb<\/strong><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciudad de Atarfe ha sido elegida como sobrenombre\u00a0de varios personajes ficticios. 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