{"id":79935,"date":"2025-11-11T10:05:01","date_gmt":"2025-11-11T09:05:01","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=79935"},"modified":"2025-11-07T17:08:13","modified_gmt":"2025-11-07T16:08:13","slug":"los-arquitectos-del-nuevo-fascismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=79935","title":{"rendered":"Los arquitectos del nuevo fascismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry-content\">\n<div class=\"container\">\n<h3 style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Una mentira puede dar la vuelta a la tierra en el tiempo que tarda la verdad en ponerse los zapatos.<\/em>\u201d \u00a0Mark Twain<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estupor. Consternaci\u00f3n. Desconsuelo. A menudo cuesta entender el porqu\u00e9 de tanta falsedad. Nos seguimos llevando las manos a la cabeza cuando escuchamos bulos, imposturas, como si el mundo se hubiera convertido en un chismorreo constante. La informaci\u00f3n convertida en una algarab\u00eda de taberna, en una conversaci\u00f3n de patio de colegio, donde insultos y calumnias se suceden a golpe de titular. Donald Trump alertando contra el paracetamol en embarazadas, las mentiras de Ayuso sobre la Covid o las de Maz\u00f3n acerca de la Dana. <strong>Redes infestadas de noticias falsas, televisiones que difaman con desparpajo, escupiendo injuria y desprecio<\/strong>. La ofensa, antes un exceso aislado, se ha convertido en norma. Los gritos sustituyen el argumento, el escarnio ocupa el lugar del debate. Y las im\u00e1genes, propagadas como el fuego, nos producen un des\u00e1nimo cada vez m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos libros han intentado explicar el auge de los populismos y de la extrema derecha. Ensayos que buscan respuestas a una tendencia que parece imparable y que amenaza los propios cimientos de la democracia. Entre todos ellos destaca \u201c<em>Los ingenieros de caos<\/em>\u201d de <strong>Giuliano da Empoli<\/strong> (editorial Oberon). Publicado en 2019 y actualizado en 2024, este ensayo pol\u00edtico analiza el trabajo de una nueva generaci\u00f3n de estrategas: expertos en imagen, comunicaci\u00f3n digital y manipulaci\u00f3n de datos que, a trav\u00e9s de las redes sociales y la explotaci\u00f3n de las emociones, moldean la opini\u00f3n p\u00fablica y reconfiguran el orden social. Da Empoli muestra c\u00f3mo estos \u00abingenieros\u00bb fabrican el desorden para canalizar mejor la ira popular, \u201carquitectos\u201d como Steve Bannon en EE.UU., Gianroberto Casaleggio en Italia y Dominic Cummings en el Reino Unido. Lejos de ser marginales, estos actores desempe\u00f1an un papel decisivo en el ascenso de l\u00edderes populistas y el progresivo debilitamiento de las instituciones democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Peri\u00f3dicos y redes sociales saturados de mensajes incendiarios, dise\u00f1ados deliberadamente para moldear ideolog\u00edas<\/strong>. Cuervos oportunistas que se alimentan del desconcierto de ciudadanos que ven tambalearse su mundo, debilitado por la inoperancia de gobiernos que incumplen, una y otra vez, las promesas ilusorias de un mundo m\u00e1s pr\u00f3spero y seguro. \u201c<em>Detr\u00e1s de la ira del p\u00fablico hay causas reales. Los votantes castigan a las fuerzas pol\u00edticas tradicionales y se vuelven hacia l\u00edderes y movimientos cada vez m\u00e1s extremistas porque se sienten amenazados por una sociedad multi\u00e9tnica y, en general, penalizados por los procesos de innovaci\u00f3n y globalizaci\u00f3n que las \u00e9lites les han hecho tragar a dosis elevadas durante el \u00faltimo cuarto de siglo\u201d<\/em> [Traducci\u00f3n propia]<em>.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Los ingenieros del caos<\/em> comprendieron antes que nadie que la ira era una fuente de energ\u00eda colosal y que pod\u00eda explotarse mediante algoritmos para alcanzar cualquier objetivo<\/strong>. Un estudio reciente del MIT descubri\u00f3 que la informaci\u00f3n falsa tiene, en promedio, un 70% m\u00e1s de probabilidades de compartirse en l\u00ednea porque, por lo general, es m\u00e1s original y atractiva que la verdad. Seg\u00fan los investigadores, en redes sociales, la verdad tarda seis veces m\u00e1s que las noticias falsas en llegar a 1500 personas. La persuasi\u00f3n al servicio del fraude. La sugesti\u00f3n al servicio de la manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al avivar la ira individual sin preocuparse por la coherencia del conjunto, el algoritmo de estos ingenieros disuelve las antiguas barreras ideol\u00f3gicas y reconfigura el conflicto pol\u00edtico en torno a una oposici\u00f3n simplista entre \u00abel pueblo\u00bb contra \u00ablas \u00e9lites\u00bb. La complejidad del mundo se traduce en f\u00f3rmulas reduccionistas, hasta diluir los l\u00edmites entre la verdad y la mentira. <em>El populismo sustituye la verdad por una ficci\u00f3n movilizadora donde la mentira no se presenta como falsedad, sino como una verdad emocionalmente m\u00e1s poderosa que los hechos<\/em>. <strong>Hannah Arendt<\/strong> advert\u00eda sobre el peligro de la mentira pol\u00edtica: su amenaza no consiste solo en ocultar la realidad, sino en destruir el espacio com\u00fan donde la verdad puede compartirse. Cuando la mentira se convierte en norma, los ciudadanos ya no saben qu\u00e9 creer, y la pol\u00edtica degenera en una pura lucha de relatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los pol\u00edticos convertidos en bufones conscientes de su propia imperfecci\u00f3n, actores de un nuevo imaginario colectivo.<\/strong> Mienten sin pudor, seguros de que la exposici\u00f3n en redes y medios no se mide en credibilidad sino en <em>likes <\/em>y seguidores. \u201c<em>Los defectos de los l\u00edderes populistas se convierten, a los ojos de sus votantes, en cualidades. Su inexperiencia es la prueba de que no pertenecen al c\u00edrculo corrupto de las \u00e9lites y su incompetencia es garant\u00eda de su autenticidad. Las tensiones que generan a nivel internacional son una muestra de su independencia, y las noticias falsas que salpican su propaganda, una muestra de su libertad de esp\u00edritu<\/em>\u201d, nos revela Da Empoli en su ensayo. Nuevos antih\u00e9roes alabados por sus defectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por si fuera poco, los humanos hemos aceptado de buen grado ser vigilados y as\u00ed, una vez perdido el control, nos han convertido en seres medibles, en objetos clasificables, en algoritmos. La <em>big data<\/em> nos observa, sabe qu\u00e9 hacemos, pensamos y deseamos. Gracias a ellos <em>los<\/em> <em>ingenieros del caos<\/em> pueden identificar a quienes, por ejemplo, \u00a0les preocupa el tema de la seguridad, y as\u00ed enviarles mensajes a medida (a trav\u00e9s de Facebook o Instagram), resaltando la dureza de los <em>buenos<\/em> y la laxitud de los <em>malos<\/em>. \u201c<em>Ahora se pueden abordar los temas m\u00e1s controvertidos, dirigi\u00e9ndolos solo a aquellos que son sensibles a ellos, sin correr el riesgo de perder el apoyo de otros votantes que piensan de manera diferente<\/em>.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este universo de adulteraci\u00f3n digital y de inquietudes prefabricadas, emerge la piedra angular de todas las estrategias populistas, el vector que impulsa el nuevo fascismo: la inmigraci\u00f3n. Las redes sociales plagadas de pol\u00e9micas manipuladas, se\u00f1alan una y otra vez a la inmigraci\u00f3n como fuente de conflicto e inseguridad. La t\u00e1ctica es simple y persistente: no dejar de hablar de ella, como una gota malaya que cala sin descanso, inventando subjetividades, reforzando estereotipos, alentando prejuicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La inmigraci\u00f3n se convierte as\u00ed en el arma narrativa m\u00e1s poderosa de los ingenieros del caos: f\u00e1cil de usar, altamente emocional y extraordinariamente amplificable.<\/strong> Despierta miedos y fobias, iras y ansiedades identitarias. Permite movilizar de manera r\u00e1pida y masiva, sin necesidad de argumentos complejos. El extranjero, el migrante, se presenta como una amenaza constante, generando as\u00ed una cohesi\u00f3n artificial en torno a un rechazo compartido. Un rechazo que, desgraciadamente, se ha normalizado en las conversaciones cotidianas: <em>que si el velo, las mezquitas, que si las ayudas familiares, la delincuencia<\/em>\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un \u00e9xito rotundo de los <em>ingenieros<\/em>, que han colocado este debate prefabricado en la agenda de todos, elevando la inmigraci\u00f3n al podio de las tres principales preocupaciones de los europeos. Un enga\u00f1o cuidadosamente orquestado que normaliza la pol\u00edtica del resentimiento y desv\u00eda la atenci\u00f3n de los aut\u00e9nticos desaf\u00edos globales: desigualdad, guerras y crisis clim\u00e1tica. Es la normalizaci\u00f3n de la xenofobia, la transformaci\u00f3n de un discurso marginal en un tema mainstream. No se trata de un nuevo debate, sino un artefacto pol\u00edtico dise\u00f1ado para sembrar p\u00e1nico y consolidar el poder.<\/p>\n<figure id=\"attachment_27716\" class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\" aria-describedby=\"caption-attachment-27716\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/espacio-publico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Abascal.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-27716 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/espacio-publico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Abascal.jpg?resize=640%2C426&#038;ssl=1\" sizes=\"auto, (max-width: 706px) 89vw, (max-width: 767px) 82vw, 740px\" srcset=\"https:\/\/espacio-publico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Abascal.jpg 1300w, https:\/\/espacio-publico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Abascal-300x200.jpg 300w, https:\/\/espacio-publico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Abascal-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/espacio-publico.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Abascal-768x512.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-27716\" class=\"wp-caption-text\">El l\u00edder de Vox, Santiago Abascal, en un acto de campa\u00f1a en Murcia. Edu Botella \/ Europa Press<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n migratoria disuelve las diferencias ideol\u00f3gicas, se convierte en el eje alrededor del cual la derecha populista puede aliarse con la izquierda populista. Es el nuevo fascismo encarnado en <strong>Orb\u00e1n<\/strong> (Hungr\u00eda) con sus campa\u00f1as masivas contra \u201cla invasi\u00f3n migratoria\u201d; en <strong>Salvini<\/strong> (Italia) con puertos cerrados y criminalizaci\u00f3n de las ONG que rescatan personas en el Mediterr\u00e1neo; en <strong>Trump<\/strong> y el muro con M\u00e9xico, s\u00edmbolo de identidad y soberan\u00eda; en <strong>Abascal<\/strong> cuando proclama que \u201c<em>estamos asistiendo a una invasi\u00f3n migratoria bruta<\/em>l\u00bb; o en la campa\u00f1a del <strong>Brexit<\/strong> (Reino Unido) que promet\u00eda \u201crecuperar el control\u201d con im\u00e1genes de migrantes turcos como amenaza. Este avance autoritario y ultranacionalista justifica pol\u00edticas de excepci\u00f3n (militarizaci\u00f3n, muros, recorte de derechos) en nombre de la seguridad nacional. Todo se reduce en ofrecer respuestas radicales a una poblaci\u00f3n ahogada en desinformaci\u00f3n, negacionismo, resentimiento y racismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tesis de Giuliano da Empoli es clara: <strong>el caos ya no es un accidente de la pol\u00edtica, sino una estrategia.<\/strong> En una \u00e9poca de incertidumbre y cambios profundos, el desorden se instala y en estas aguas movedizas, el nuevo fascismo se muestra imbatible. Pero \u00bfc\u00f3mo combatir este tsunami destructivo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente la rabia y el resentimiento acumulados podr\u00edan contrarrestarse con un ant\u00eddoto tan antiguo como eficaz: la honestidad. Es decir, la disposici\u00f3n responsable a ser veraz de forma \u00edntegra, consciente y \u00e9tica. Hoy estos valores parecen huecos, at\u00e1vicos, desprovistos de valor moralizante. Recuperar la verdad implica nobleza y respeto, consiste en no enga\u00f1ar y en reconquistar el espacio progresista perdido entre mentiras e incumplimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La izquierda debe superar el estigma Woke y rescatar sus fundamentos socialdem\u00f3cratas: defensa de la justicia social, del estado de bienestar y los servicios p\u00fablicos, reducci\u00f3n de las desigualdades y regulaci\u00f3n del mercado. Todo lo que no respete este alineamiento, todo lo que haga el juego al capital neoliberal, a los oligopolios especulativos y armament\u00edsticos, provocar\u00e1 la deserci\u00f3n de millones de j\u00f3venes, trabajadores, obreros y clase media, enga\u00f1ados por la connivencia de la izquierda con las \u00e9lites econ\u00f3micas globales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Entre tanto fraude, las instituciones se debilitan, la confianza se erosiona y el debate racional es reemplazado por esl\u00f3ganes virales.<\/strong> El caos se normaliza como forma de gobierno y la inestabilidad se convierte en herramienta de poder autoritario e imperialista. <em>Los Ingenieros del Caos<\/em> nos obligan a recordar que la democracia no es un hecho adquirido y que est\u00e1 en serio peligro: debe defenderse mediante vigilancia colectiva, regulaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas (contenci\u00f3n del tecnofeudalismo) y rehabilitaci\u00f3n del debate basado en la raz\u00f3n y el discernimiento. Los Trump, Putin y Netanyahu son una amenaza real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos perdido demasiado tiempo. La bronca, la falsedad y el desconcierto no deben ser la norma. \u201cA<em>pagar\u201d<\/em> el m\u00f3vil, recuperar la democracia, el respeto y el compromiso social es esencial. El nuevo fascismo acecha, y sus arquitectos no descansan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>C<\/em><em>uando los l\u00edderes actuales pasen de moda, es poco probable que los votantes, acostumbrados a las drogas fuertes del populismo nacionalista, vuelvan a reclamar la manzanilla de los partidos tradicionales. Pedir\u00e1n algo nuevo y quiz\u00e1s a\u00fan m\u00e1s fuerte<\/em>.\u201d Da Empoli.<\/p>\n<p><strong>Paco Peris<\/strong><\/p>\n<p>FOTO: Imagen generada con IA<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"AhseJvZAVH\"><p><a href=\"https:\/\/espacio-publico.com\/los-arquitectos-del-nuevo-fascismo\">Los arquitectos del nuevo fascismo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abLos arquitectos del nuevo fascismo\u00bb \u2014 \" src=\"https:\/\/espacio-publico.com\/los-arquitectos-del-nuevo-fascismo\/embed#?secret=QJLzysqFPh#?secret=AhseJvZAVH\" data-secret=\"AhseJvZAVH\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cUna mentira puede dar la vuelta a la tierra en el tiempo que tarda la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":79936,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,7671,6937],"tags":[],"class_list":["post-79935","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-politica","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-fascismo-e1760087566169.jpg?fit=1299%2C710&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=79935"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79935\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":79937,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79935\/revisions\/79937"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/79936"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=79935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=79935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=79935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}