{"id":81370,"date":"2026-01-16T11:09:46","date_gmt":"2026-01-16T10:09:46","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=81370"},"modified":"2026-01-16T21:06:54","modified_gmt":"2026-01-16T20:06:54","slug":"la-aceituna-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=81370","title":{"rendered":"\u00abLA ACEITUNA\u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<div class=\"x14z9mp xat24cr x1lziwak x1vvkbs xtlvy1s x126k92a\">\n<h3 dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Los olivos llevaban todo el a\u00f1o haciendo su trabajo, pero al llegar noviembre era necesario concretar la faena de la aceituna: depend\u00eda de la lluvia recogida, de las temperaturas registradas, del tama\u00f1o que las aceitunas hubieran ido alcanzando, para echar a andar la campa\u00f1a.<\/h3>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Era necesario que un manijero de toda confianza reclutara la cuadrilla, comprometiera a los muleros que transportar\u00edan hasta el molino los sacos pringosos de aceitunas, los fardos ten\u00edan que estar recosidos y las cribas, capachos y cuartillas, dispuestos. Los vareadores ten\u00edan que haber preparado sus piquetas y las mujeres ya hab\u00edan dispuesto sus refajos, sus mantones de lana tupida y sus mitones. Toda una log\u00edstica milenaria de la que ya no queda nada.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">En diciembre el pueblo cambiaba. Las cuadrillas quedaban en las afueras mucho antes de que el sol saliera, pese al fr\u00edo, en esa \u00e9poca pr\u00f3ximo a los cero grados. Los hombres entraban al Bodeg\u00f3n a echar un aguardiente para matar el gusanillo del fr\u00edo, costumbre vedada a las mujeres, que se calentaban envolvi\u00e9ndose en las sucesivas capas de abrigo. Y llegado el momento, toda una caravana que se o\u00eda de lejos, abandonaba el pueblo camino de los m\u00faltiples tajos en que se iba a solventar la econom\u00eda de cientos de familias.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia, el tajo estaba a cuatro o cinco kil\u00f3metros del n\u00facleo urbano, pues el t\u00e9rmino municipal era muy extenso. Una caminata como para abrir boca en la jornada de esfuerzo que les aguardaba. Llegados al tajo, encend\u00edan varios fuegos de le\u00f1a de olivo para que la escarcha adherida al terreno se fuera deshaciendo, pues coger la aceituna con la tierra helada supon\u00eda eccemas, saba\u00f1ones y dolores articulares en las sufridas manos. Se empezaba sobre las ocho y media de la ma\u00f1ana, cuando ya llevaban un par de horas de pie. Muchas de las aceituneras llevaban, adem\u00e1s a sus beb\u00e9s porque ten\u00edan que amamantarlos durante la jornada. Los acunaban cerca de una lumbre y empezaban a extender los fardos que inmediatamente empezaban a llenarse con las aceitunas que los vareadores hac\u00edan caer a base de palos sobre las ramas, faena que requer\u00eda una t\u00e9cnica especial que no da\u00f1ara al olivo.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Aquella aceituna, llena de ramas, se cribaba para que el molinero la valorara y fijara el precio en funci\u00f3n del grado de limpieza, lo que hac\u00eda que se tuvieran que quitar los pegotes de barro, los guijarros o las aceitunas m\u00e1s estropeadas. Despu\u00e9s se empezaban a llenar y atar los sacos, que se cargaban a lomos de mulos y burros. Para cuando el sol estaba alto, ya hab\u00edan salido para el molino indicado varias caballer\u00edas con los sacos recogidos hasta el momento. Y se paraba la faena un par de veces para que la gente repusiera fuerzas con la comida preparada a las cinco de la ma\u00f1ana. La bota de vino circulaba y alguna mujer con buena voz entonaba alguna jotilla de aceituneros para tomarse la vida de una forma menos esforzada. Cuando el sol estaba casi llegando al ocaso, la caravana regresaba al pueblo. El cansancio de un d\u00eda agotador quedaba compensado por los jornales que iban a cobrar, que supon\u00edan la subsistencia de toda la familia.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Esta rutina cambiaba los d\u00edas en que, tras el madrug\u00f3n y la caminata hasta el tajo el cielo decretaba lluvia y todo el esfuerzo resultaba bald\u00edo. Los hombres blasfemaban y las mujeres volv\u00edan a sus casas empapadas y ateridas, maldiciendo la perra vida que les hab\u00eda tocado.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Durante los sesenta, cuando la tragedia de la guerra y el hambre ya eran un mal recuerdo, las casas cambiaron las cuadras de las bestias por una cochera donde aparcaban el Land Rover, el tractor, o el volquete y pronto fueron los seat-seiscientos, los Renault 5 y otros utilitarios los que transportaban a los miembros de la cuadrilla, que se ahorraban dos caminatas y ganaban con ello un buen rato de descanso. Y la gente se fue acomodando y se abandon\u00f3 la costumbre del esfuerzo tit\u00e1nico: ahora la dur\u00edsima faena de la recogida de la aceituna se dejaba en manos de los emigrantes africanos, que luchaban contra la miseria con el mismo af\u00e1n, con el mismo denuedo, que hab\u00edan puesto los nacionales hasta unos a\u00f1os antes, solo que los nuevos aceituneros hac\u00edan su trabajo en unas condicione mucho m\u00e1s precarias, con frecuencia pr\u00f3ximas a la explotaci\u00f3n esclavista, lejos de su entorno y en medio de un clima de desprecio y rechazo.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Se abrieron guarder\u00edas para que los ni\u00f1os no se vieran obligados a sufrir los rigores del invierno, se decretaron normas m\u00e1s humanas sobre las condiciones de trabajo, se adaptaron naves industriales como albergue para los migrantes que empezaron a llegar masivamente y se vigil\u00f3 que tuvieran contratos legales de trabajo, aunque tambi\u00e9n hubo cosecheros que estafaban abiertamente a los africanos, que para eso eran negros y estaban fuera de su \u00e1mbito.<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">Varias d\u00e9cadas despu\u00e9s, estos migrantes son, seg\u00fan algunos, los causantes de todos los males, aunque las botellas de aceite de oliva virgen, ahora llamado AOVE cuando es de calidad extra, siguen estando en nuestras cocinas y en las estanter\u00edas de los supermercados, como han estado siempre en nuestras mismas vidas, en nuestros paladares y en nuestro recuerdo.<\/div>\n<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">Publicado en Ideal del 15\/01\/2026<\/div>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\">FOTO: https:\/\/www.alertadigital.com<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los olivos llevaban todo el a\u00f1o haciendo su trabajo, pero al llegar noviembre era necesario&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":81371,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,10791,1161,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-81370","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-andalucia","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/temporeros-300x199-1.jpg?fit=300%2C199&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=81370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81372,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81370\/revisions\/81372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/81371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=81370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=81370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=81370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}