{"id":81892,"date":"2026-02-09T08:12:40","date_gmt":"2026-02-09T07:12:40","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=81892"},"modified":"2026-02-07T19:54:48","modified_gmt":"2026-02-07T18:54:48","slug":"azucar-la-bomba-invisible-asi-te-la-cuelan-en-la-comida-sin-que-tu-lo-sepas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=81892","title":{"rendered":"Az\u00facar, la bomba invisible: as\u00ed te la cuelan en la comida sin que t\u00fa lo sepas"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">Nuevos estudios demuestran que disminuir dr\u00e1sticamente el consumo de az\u00facar en la infancia es clave para reducir en la edad adulta enfermedades cardiacas, respiratorias, hipertensi\u00f3n, diabetes tipo 2, trastornos metab\u00f3licos&#8230; Los datos son abrumadores y muchos pa\u00edses ya toman medidas, como se hizo contra el tabaco. El az\u00facar ha colonizado la alimentaci\u00f3n moderna y todo empez\u00f3 hace solo 70 a\u00f1os.<\/h3>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">ubo una generaci\u00f3n de ni\u00f1os brit\u00e1nicos que so\u00f1aba con caramelos y pasteles. Hab\u00edan crecido en un pa\u00eds hambriento de az\u00facar, restringido desde 1942 por el <span class=\"paywall pw-open\">racionamiento de la Segunda Guerra Mundial y la escasez de la posguerra. Finalmente, en septiembre de 1953, se levantaron las restricciones. En las fotos de la \u00e9poca se ven largas colas a las puertas de las tiendas de dulces. En poco tiempo, el consumo de az\u00facar se duplic\u00f3.<\/span><\/p>\n<div class=\"paywall\" data-mrf-recirculation=\"Link art\u00edculos\">\n<div id=\"wms-intext\" class=\"wms-intext\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"jw-wms7878\">\n<div class=\"jw-wrapper\">\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Aquellos ni\u00f1os que crecieron privados de golosinas y los que nacieron justo despu\u00e9s, en un mundo ya inundado de chuches, se convertir\u00edan en cobayas del experimento m\u00e1s extraordinario en la historia de la nutrici\u00f3n. En enero, la revista <em>Nature <\/em>public\u00f3 el \u00faltimo hallazgo: los que fueron expuestos a restricci\u00f3n de az\u00facar durante sus primeros 1000 d\u00edas de vida \u2013desde el \u00fatero hasta los 2 a\u00f1os\u2013 tienen un 14 por ciento menos de riesgo de insuficiencia cardiaca que los que la consumieron a su antojo.<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-c-cmp--t1 \" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"v-cmp-smy\">\n<div class=\"v-a v-a--cmp-smy  \">\n<div class=\"v-a-info-c\">\n<h3 class=\"v-a-t\">La gran diferencia con el tabaco es que los beb\u00e9s consumen az\u00facar incluso antes de nacer, en el \u00fatero. EE.UU. acaba de establecer l\u00edmites muy estrictos para la poblaci\u00f3n<\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">No es la \u00fanica conclusi\u00f3n. En octubre de 2024, <em>Science <\/em>public\u00f3 los primeros resultados de lo que ya se conoce como \u00abel experimento del racionamiento\u00bb: los ni\u00f1os con restricci\u00f3n de az\u00facar en su primera infancia ten\u00edan un 35 por ciento menos de diabetes tipo 2 y un 20 por ciento menos de hipertensi\u00f3n d\u00e9cadas despu\u00e9s. El estudio, que utiliz\u00f3 datos del UK Biobank, una base de datos biom\u00e9dica masiva, caus\u00f3 tal impacto que ha generado toda una familia de investigaciones derivadas. En octubre de 2025, el<em> British Medical Journal <\/em>a\u00f1adi\u00f3 los primeros datos cardiovasculares: 25 por ciento menos de infartos, 31 por ciento menos de ictus. Otros equipos han encontrado beneficios contra el h\u00edgado graso y contra enfermedades respiratorias. \u00abEstudiar los efectos a largo plazo del az\u00facar a\u00f1adido es un desaf\u00edo enorme\u00bb, explica Tadeja Gracner, cient\u00edfica de la Universidad del Sur de California y autora principal. \u00abEs muy dif\u00edcil encontrar situaciones donde las personas est\u00e9n expuestas a diferentes entornos nutricionales en su infancia y seguirlas durante 50 o 60 a\u00f1os. El fin del racionamiento nos proporcion\u00f3 un experimento natural \u00fanico\u00bb.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Para que te quede claro: lo que tu madre comi\u00f3 durante el embarazo y lo que comiste en tus dos primeros a\u00f1os de vida puede estar determinando hoy si vas a enfermar o no.<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-n-mrg\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"v-cmp-suh\">El az\u00facar: el nuevo enemigo n\u00famero uno<\/h3>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">El az\u00facar se ha convertido en el nuevo enemigo p\u00fablico n\u00famero uno, ocupando el lugar que el tabaco ten\u00eda hace cuarenta a\u00f1os. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) lo trata ya con las mismas herramientas. En julio de 2025 lanz\u00f3 la iniciativa 3 by 35, que agrupa tabaco, alcohol y bebidas azucaradas como los tres productos que los gobiernos deber\u00edan gravar con impuestos del 50 por ciento de aqu\u00ed a 2035 para prevenir 50 millones de muertes prematuras en los pr\u00f3ximos cincuenta a\u00f1os. En Europa, el sistema Nutri-Score, el etiquetado que clasifica alimentos seg\u00fan su calidad nutricional, actualiz\u00f3 su algoritmo en 2024 para penalizar m\u00e1s severamente el az\u00facar. Y, en Estados Unidos, el Departamento de Salud acaba de publicar las nuevas gu\u00edas diet\u00e9ticas 2026-2030, que desaconsejan por primera vez cualquier cantidad de az\u00facar a\u00f1adido para menores de 10 a\u00f1os. El departamento lo dirige Robert F. Kennedy Jr., que ha declarado una \u00abguerra al az\u00facar a\u00f1adido\u00bb y lo califica literalmente de \u00abveneno\u00bb. A pesar de ser una figura pol\u00e9mica por sus declaraciones antivacunas, su posicionamiento contra el az\u00facar ha sido elogiado incluso por <em>The New York Times.<\/em><\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Unos 80 pa\u00edses ya imponen alg\u00fan tipo de restricci\u00f3n, por ejemplo en comedores escolares. Y, como ocurri\u00f3 con el tabaco, la batalla se libra tambi\u00e9n en el etiquetado. Chile fue el primer pa\u00eds del mundo en colocar advertencias sanitarias en los productos con exceso de az\u00facar, grasas o sodio. La gran diferencia con el tabaco, que es un producto prohibido para menores de 18 a\u00f1os, es que los ni\u00f1os consumen az\u00facar desde antes incluso de nacer. Y, adem\u00e1s, est\u00e1 en todas partes.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">El estadounidense medio consume 126 gramos de az\u00facar al d\u00eda, m\u00e1s de 30 cucharaditas. Los europeos, algo menos, aunque en Alemania y Pa\u00edses Bajos rondan los 100 gramos diarios. En Espa\u00f1a somos un poco menos golosos: unos 72 gramos. La OMS recomienda una ingesta ideal de 25 gramos o menos, y considera altamente nocivo cualquier consumo por encima de los 50 gramos.<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-n-mrg\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"v-cmp-suh\">La diferencia entre glucosa y fructosa<\/h3>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 nos cuesta tanto reducir su ingesta? Una raz\u00f3n es que el az\u00facar se ha vuelto invisible. Se esconde bajo m\u00e1s de 60 nombres distintos en las etiquetas: dextrosa, maltosa, jarabe de ma\u00edz, concentrado de zumo de fruta, n\u00e9ctar de agave, jarabe de arroz, melaza&#8230; Esta fragmentaci\u00f3n no es casual. Si un fabricante usa cuatro tipos de az\u00facar en lugar de uno, ninguno aparece entre los primeros ingredientes de la lista, que se ordena por cantidades. El consumidor ve \u00abharina de trigo\u00bb como primer ingrediente y asume que el producto no es especialmente dulce. Pero el az\u00facar aparece donde menos te lo esperas. Pan de molde, salsas de tomate, embutidos, ali\u00f1os para ensalada, sopas de sobre\u2026<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-c-cmp--t1 \" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"v-cmp-smy\">\n<div class=\"v-a v-a--cmp-smy  \">\n<div class=\"v-a-info-c\">\n<h3 class=\"v-a-t\">El az\u00facar se disfraza bajo 60 nombres distintos: dextrosa, maltosa, melaza&#8230; Usar varios tipos en un mismo alimento hace que nunca aparezca como ingrediente principal en la etiqueta<\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Una aclaraci\u00f3n. El az\u00facar de mesa \u2013la sacarosa\u2013 est\u00e1 formado por dos mol\u00e9culas, glucosa y fructosa, a partes iguales. La glucosa es el combustible principal de nuestras c\u00e9lulas y nuestro cerebro. Es esencial. Tu cuerpo la necesita y la obtiene de casi cualquier carbohidrato que comes: el pan, la pasta, el arroz y las patatas son cadenas largas de glucosa (almid\u00f3n) que el cuerpo descompone.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">La fructosa, en cambio, es otra historia. No es biol\u00f3gicamente necesaria. Durante la mayor parte de nuestra existencia como especie, apenas la consum\u00edamos. Casi toda la fructosa que inger\u00edamos proced\u00eda de peque\u00f1as cantidades de fruta y miel. El problema actual es que cada vez que la industria a\u00f1ade az\u00facar a algo est\u00e1 a\u00f1adiendo fructosa innecesaria, una mol\u00e9cula que al h\u00edgado le cuesta metabolizar casi tanto como el alcohol.<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-n-mrg\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"v-cmp-suh\">La epidemia de infartos<\/h3>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s grave es que conocemos los peligros del az\u00facar desde hace tiempo, pero la industria convenci\u00f3 a las autoridades para ignorarlos. Hagamos un poco de historia.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Londres, 1971. John Yudkin abandona su despacho en el Queen Elizabeth College. A sus 60 a\u00f1os, el fundador del Departamento de Nutrici\u00f3n del Reino Unido se retira sinti\u00e9ndose un marginado. Escribi\u00f3 un libro que ser\u00e1 su legado: <em>Pure, white and deadly <\/em>(&#8216;Pura, blanca y mortal&#8217;), pero que tardar\u00e1 medio siglo en ser reivindicado.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">A finales de los cincuenta, Estados Unidos se enfrentaba a una epidemia aterradora: los infartos estaban matando a hombres de mediana edad a un ritmo alarmante. En 1955, cuando el presidente Eisenhower sufri\u00f3 un ataque al coraz\u00f3n, el pa\u00eds entero se moviliz\u00f3 para encontrar al culpable. El tabaquismo ya empezaba a estar en el punto de mira, pero tambi\u00e9n urg\u00eda saber si alg\u00fan alimento estaba matando a tantos hombres en la flor de la vida. Dos cient\u00edficos ofrecieron respuestas diferentes.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Ancel Keys, un medi\u00e1tico fisi\u00f3logo estadounidense, lanz\u00f3 en 1958 el <em>Estudio de los siete pa\u00edses<\/em>, una investigaci\u00f3n que relacionaba las grasas saturadas con las enfermedades cardiacas. Keys lleg\u00f3 a la portada de <em>Time <\/em>en 1961 y se convirti\u00f3 en el ap\u00f3stol de la dieta baja en grasas. Pero el estudio ten\u00eda un sesgo: Keys hab\u00eda seleccionado siete pa\u00edses entre veintid\u00f3s para los que dispon\u00eda de datos, eligiendo aquellos que respaldaban su hip\u00f3tesis. Quedaron fuera contraejemplos inc\u00f3modos como Francia, donde se consum\u00eda mucha mantequilla, pero la incidencia de enfermedad cardiaca era baja.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Al otro lado del Atl\u00e1ntico, el mencionado m\u00e9dico brit\u00e1nico John Yudkin llegaba a conclusiones distintas. En 1957 public\u00f3 un estudio que mostraba que la correlaci\u00f3n entre consumo de az\u00facar y mortalidad cardiaca era incluso m\u00e1s fuerte que la correlaci\u00f3n con las grasas. Yudkin argumentaba que el az\u00facar refinado estaba detr\u00e1s de la explosi\u00f3n de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares. \u00abHemos estado comiendo mantequilla durante siglos \u2013escribi\u00f3\u2013, mientras que el az\u00facar, hasta 1850, era un capricho raro para la mayor\u00eda de la gente\u00bb.<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-n-mrg\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"v-cmp-suh\">La industria contraataca<\/h3>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">En 1965, el <em>lobby <\/em>azucarero pag\u00f3 6500 d\u00f3lares (unos 48.000 en dinero actual) a tres cient\u00edficos de Harvard para que escribieran un informe sobre az\u00facar, grasas y enfermedades cardiacas. Las conclusiones eran categ\u00f3ricas: la \u00fanica medida recomendada para prevenir infartos era reducir el colesterol en la dieta y sustituir grasas saturadas por insaturadas. Sobre el az\u00facar, descartaba los estudios de Yudkin por considerarlos inconsistentes.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Keys gan\u00f3 la batalla. En 1980, el Gobierno estadounidense emiti\u00f3 sus primeras gu\u00edas diet\u00e9ticas que recomendaban reducir las grasas saturadas. Reino Unido sigui\u00f3 el ejemplo en 1983. La industria alimentaria respondi\u00f3 con entusiasmo: si quitabas la grasa, habr\u00eda que a\u00f1adir algo para que la comida supiera bien y tuviera una textura agradable. Su sustituto fue el az\u00facar.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Yogures desnatados que llevaban el doble de az\u00facar que sus versiones enteras. Galletas &#8216;saludables&#8217; cargadas de jarabe de ma\u00edz. Salsas <em>light <\/em>endulzadas para compensar la p\u00e9rdida de sabor. Los productos<em> low f<\/em>at se convirtieron en una industria multimillonaria donde el az\u00facar pas\u00f3 a ser el ingrediente b\u00e1sico. Y, en ese contexto, las tasas de obesidad y diabetes se dispararon. La relaci\u00f3n causal es compleja \u2013intervienen factores como el sedentarismo, el aumento de calor\u00edas totales y factores socioecon\u00f3micos\u2013, pero la evidencia es que d\u00e9cadas de pol\u00edtica nutricional centrada en reducir la grasa nunca consiguieron frenar esta epidemia metab\u00f3lica.<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-n-mrg\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"v-cmp-suh\">Az\u00facar por todas partes<\/h3>\n<\/div>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Hoy sabemos que Yudkin identific\u00f3 correctamente varios mecanismos por los que el az\u00facar da\u00f1a nuestra salud. Las bebidas azucaradas \u2013refrescos, colas, bebidas ener-g\u00e9ticas\u2013 son el ejemplo m\u00e1s claro: aportan enormes cantidades de az\u00facar no saciante, lo que los investigadores llaman &#8216;calor\u00edas vac\u00edas&#8217;. Solo en 2020 se atribuyeron mundialmente alrededor de 2,2 millones de nuevos casos de diabetes y 1,2 millones de enfermedades cardiovasculares al consumo de estas bebidas.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Y hay m\u00e1s: estudios recientes muestran que el az\u00facar desencadena procesos inflamatorios y activa c\u00e9lulas inmunitarias &#8216;agresivas&#8217; que atacan los propios tejidos. Por eso, algunos expertos aconsejan limitar el az\u00facar tambi\u00e9n en enfermedades como la psoriasis, el asma o los trastornos intestinales cr\u00f3nicos.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">La reivindicaci\u00f3n de la figura de Yudkin se produjo en 2009, cuando Robert Lustig, un endocrin\u00f3logo que trataba a ni\u00f1os con obesidad m\u00f3rbida, lleg\u00f3 a conclusiones similares. Y en 2016 se confirm\u00f3 el esc\u00e1ndalo: la investigadora Cristin Kearns desenterr\u00f3 en los archivos de Harvard los documentos que demostraban la manipulaci\u00f3n. Hoy existe un amplio consenso cient\u00edfico en que un consumo elevado de az\u00facares a\u00f1adidos contribuye de forma importante a la obesidad, la diabetes tipo 2, el h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico y las enfermedades cardiovasculares.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Desde entonces, las evidencias se acumulan. El a\u00f1o pasado, un an\u00e1lisis de la Universidad Brigham Young confirm\u00f3 en un estudio con m\u00e1s de medio mill\u00f3n de personas que el az\u00facar en l\u00edquidos es m\u00e1s da\u00f1ino que el az\u00facar consumido en alimentos s\u00f3lidos. El zumo de naranja natural, metab\u00f3licamente, se parece m\u00e1s a un refresco azucarado que a una naranja. La fibra de la fruta entera ralentiza la absorci\u00f3n del az\u00facar; sin ella, el p\u00e1ncreas recibe un latigazo de glucosa que, repetido miles de veces a lo largo de los a\u00f1os, acaba provocando resistencia a la insulina.<\/p>\n<p class=\"v-p\" style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos vivir perfectamente sin consumir un solo gramo de az\u00facar a\u00f1adido, como ocurr\u00eda hasta avanzado el siglo XX. Hoy, caramelos, boller\u00eda, refrescos, yogures azucarados: todos llevan fructosa a\u00f1adida en cantidades industriales. El ser humano no ha tenido tiempo de adaptarse a esta explosi\u00f3n. Y nuestro cuerpo lo est\u00e1 pagando muy caro.<\/p>\n<p><strong>Carlos Manuel S\u00e1nchez<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Imagen: Another Sea<\/p>\n<p>https:\/\/www.ideal.es\/xlsemanal\/salud\/azucar-bomba-invisible-comida-peligro-20260206092708-ntrc.html<\/p>\n<div class=\"v-c-cmp v-c-cmp--t1\">\n<div class=\"v-cmp-exp\">\n<article class=\"v-a v-a--cmp-exp v-a--p-t\">\n<div class=\"v-a-img-c \">\n<figure class=\"v-a-fig\">\n<div class=\"v-a-link\">\u00a0<\/div>\n<\/figure>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuevos estudios demuestran que disminuir dr\u00e1sticamente el consumo de az\u00facar en la infancia es clave&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":81893,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,10],"tags":[],"class_list":["post-81892","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-salud"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/xlsemanal-ilustracion-azucar-kJDE-U20484294315fIG-1920x1080%40RC.webp?fit=1179%2C786&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=81892"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81892\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81894,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/81892\/revisions\/81894"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/81893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=81892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=81892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=81892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}