{"id":82058,"date":"2026-02-15T10:45:55","date_gmt":"2026-02-15T09:45:55","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=82058"},"modified":"2026-02-15T09:31:24","modified_gmt":"2026-02-15T08:31:24","slug":"ensayo-clinico-sobre-el-amor-enamorado-por-javier-castejon-medico-y-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=82058","title":{"rendered":"\u00abEnsayo cl\u00ednico sobre el amor enamorado\u00bb por JAVIER CASTEJ\u00d3N M\u00e9dico y escritor"},"content":{"rendered":"<h3 dir=\"auto\">Ideal ofreci\u00f3 ayer una columna que une el an\u00e1lisis inteligente de lo que supone el amor para la neurociencia y la sensibilidad para tocar el tema del d\u00eda de los enamorados al margen de lo comercial:<\/h3>\n<div dir=\"auto\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Cada 14 de febrero el calendario se ruboriza. Corazones de cart\u00f3n, flores apresuradas, promesas envueltas en celof\u00e1n. Pero el amor no naci\u00f3 en una fecha comercial ni en un escaparate. Naci\u00f3 mucho antes, cuando el ser humano descubri\u00f3 que la soledad no bastaba. Que necesitaba del otro no solo para sobrevivir, sino para desear, para reconocerse en una piel ajena, para verse reflejado en una mirada que se enciende y confirma que existe.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>La tradici\u00f3n sit\u00faa el origen del D\u00eda de los Enamorados en Valent\u00edn de Roma, un m\u00e9dico, detalle casi siempre obviado, que desafi\u00f3 al poder casando en secreto a j\u00f3venes soldados. En tiempos del emperador Claudio II, el matrimonio estaba prohibido: se cre\u00eda que los hombres enamorados combat\u00edan peor, que el deseo los volv\u00eda vulnerables, m\u00e1s atentos al recuerdo de un cuerpo amado que a la disciplina de la guerra. Valent\u00edn sostuvo lo contrario: que el amor no debilitaba, sino que daba arraigo y sentido. Por esa desobediencia \u00edntima fue ejecutado un 14 de febrero del a\u00f1o 269.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Desde entonces, el amor qued\u00f3 ligado a la clandestinidad, a la transgresi\u00f3n dulce y al riesgo. Quiz\u00e1 por eso sigue inquietando tanto: porque amar implica siempre una forma de insumisi\u00f3n frente a lo establecido. Porque amar nunca ha sido un acto inocente.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>La neurociencia contempor\u00e1nea ha entrado en el territorio del amor con microscopios y resonancias, y ha confirmado algo perturbador: enamorarse no es una met\u00e1fora, es un estado biol\u00f3gico identificable. Cuando deseamos, el cerebro se ilumina como una ciudad en fiesta. Se activan regiones profundas: el sistema l\u00edmbico y el n\u00facleo accumbens. Y se desencadena una cascada de neurotransmisores que altera la percepci\u00f3n del tiempo, del riesgo y del propio cuerpo.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>La dopamina empuja, promete, fija la atenci\u00f3n en un gesto o una voz. La noradrenalina acelera el pulso, enciende la piel, roba el sue\u00f1o. La serotonina desciende, y con ella la prudencia. Por eso el enamorado razona menos y siente m\u00e1s. Por eso el amor se parece a una forma benigna de locura. Y la oxitocina, la hormona del apego, sella el v\u00ednculo: invita a quedarse, a tocar, a confiar, incluso cuando la raz\u00f3n aconsejar\u00eda huir.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>El cerebro no pregunta si conviene. El cuerpo decide. La raz\u00f3n llega despu\u00e9s, si llega.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Mucho antes de que la ciencia pusiera nombre a las neuronas espejo o a los circuitos de recompensa, los poetas ya hab\u00edan cartografiado el amor con asombrosa precisi\u00f3n. Gustavo Adolfo B\u00e9cquer lo resumi\u00f3 en una frase imposible de mejorar: \u00abPoes\u00eda\u2026 eres t\u00fa\u00bb. No hablaba solo de belleza, sino de reconocimiento, de ese instante en que el otro se vuelve centro de gravedad.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Federico Garc\u00eda Lorca entendi\u00f3 que el amor no es solo gozo, sino herida. \u00abEl amor duerme en el pecho del poeta\u00bb, escribi\u00f3, porque sab\u00eda que amar es exponerse, abrirse a la posibilidad del placer y tambi\u00e9n del dolor. La neurociencia lo confirma: la misma am\u00edgdala cerebral que gestiona el miedo se activa cuando amamos. Por eso el deseo da v\u00e9rtigo. Por eso nadie ama sin temblar.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Desde un punto de vista evolutivo, el amor no es un lujo sentimental, sino una estrategia de supervivencia. El v\u00ednculo protege, cuida y cohesiona. El contacto reduce el estr\u00e9s, modula el sistema inmunitario y amortigua el dolor. No es casual que la soledad prolongada enferme y que la cercan\u00eda cure. Pero el amor no se deja domesticar del todo. No obedece a algoritmos ni a manuales de autoayuda. En una \u00e9poca obsesionada con el control y la eficiencia, el deseo sigue siendo una zona salvaje. Se cuela por las rendijas de la voluntad y desordena la agenda. Nos vuelve vulnerables, menos productivos quiz\u00e1, pero m\u00e1s humanos.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Amar es perder control y ganar sentido. Por eso San Valent\u00edn no es solo un icono rom\u00e1ntico. Es el s\u00edmbolo de una intuici\u00f3n profunda: que el deseo compartido construye humanidad. Tal vez el D\u00eda de los Enamorados deber\u00eda servir para algo m\u00e1s que intercambiar regalos. Tal vez deber\u00eda recordarnos que estamos biol\u00f3gicamente hechos para vincularnos, que el \u00abyo\u00bb aislado es una ficci\u00f3n reciente y fr\u00e1gil. Que amar es tambi\u00e9n una forma de resistencia frente a un mundo cada vez m\u00e1s fr\u00edo y fragmentado. La ciencia explica c\u00f3mo sucede el amor. La poes\u00eda explica por qu\u00e9 importa. Entre ambas se tiende un puente invisible: el que une la neurona con el verso, el impulso el\u00e9ctrico con la palabra, el latido con el significado.<\/em><\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div dir=\"auto\" style=\"text-align: justify;\"><em>Y quiz\u00e1 ah\u00ed resida la verdad m\u00e1s honda de San Valent\u00edn: que amar no es solo sentir, sino atreverse. Atreverse a salir de uno mismo. Atreverse a depender. Atreverse a vivir con el coraz\u00f3n, ese m\u00fasculo obstinado y un poco desprotegido. Porque, al final, como intu\u00edan los poetas y ahora confirma la ciencia, no estamos hechos para estar solos. Estamos hechos para amar, aun sabiendo que amar siempre comporta un riesgo. Bendito riesgo<\/em><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ideal ofreci\u00f3 ayer una columna que une el an\u00e1lisis inteligente de lo que supone el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":82059,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-82058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/14f.jpg?fit=299%2C168&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=82058"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82060,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82058\/revisions\/82060"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/82059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=82058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=82058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=82058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}