{"id":82170,"date":"2026-02-22T08:26:29","date_gmt":"2026-02-22T07:26:29","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=82170"},"modified":"2026-02-22T08:54:38","modified_gmt":"2026-02-22T07:54:38","slug":"la-palabra-victima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=82170","title":{"rendered":"La palabra v\u00edctima"},"content":{"rendered":"<header class=\"a_e a_e-o _g _g-xs\">\n<div class=\"a_e_txt _df\">\n<h3 class=\"a_st\" style=\"text-align: justify;\">En un mundo donde los poderes producen m\u00e1s y m\u00e1s v\u00edctimas, ser una de ellas no te da derechos.<\/h3>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"a_c clearfix\" data-dtm-region=\"articulo_cuerpo\">\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Ser v\u00edctima siempre tuvo sus ventajas. Es cierto que nadie quiere serlo, pero no cualquiera puede serlo. La palabra <i>v\u00edctima<\/i> viene del lat\u00edn y era, entonces, el chivo, el buey, la yegua o incluso la persona que se sacrificaba a esos dioses distra\u00eddos. Ser v\u00edctima era un trabajo ef\u00edmero pero muy prestigioso: para los dioses, por supuesto, lo mejor, por si las moscas.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Hasta su consagraci\u00f3n definitiva: la religi\u00f3n que nos pari\u00f3 fue el invento de una supuesta v\u00edctima. El hijo de su dios <a title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2004\/06\/19\/babelia\/1087600635_850215.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2004\/06\/19\/babelia\/1087600635_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2004\/06\/19\/babelia\/1087600635_850215.html\">se hizo aplicar la peor tortura, una reservada a los esclavos, para salvarnos<\/a>. Sus seguidores m\u00e1s fieles \u2014los llamados \u201csantos\u201d\u2014 tambi\u00e9n fueron v\u00edctimas. Y, aunque la palabra <i>v\u00edctimo<\/i> siga faltando, \u00bfc\u00f3mo sorprenderse de que esa condici\u00f3n nos resultara c\u00f3moda, incluso prestigiosa?<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Pas\u00f3 el tiempo. Muchos dioses se fueron aburriendo de esos rituales sanguinarios y permitieron que las v\u00edctimas pudieran serlo de cualquiera. As\u00ed que ya no necesitaban ser tan especiales pero volverse v\u00edctimas las hac\u00eda especiales. \u201cLa v\u00edctima es el h\u00e9roe de nuestro tiempo. Ser v\u00edctima otorga prestigio, exige escucha, promete y fomenta reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de autoestima. Inmuniza contra cualquier cr\u00edtica, garantiza la inocencia m\u00e1s all\u00e1 de toda duda razonable\u201d, <a title=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2022-10-09\/la-victima-protagonista-de-nuestro-tiempo.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2022-10-09\/la-victima-protagonista-de-nuestro-tiempo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/opinion\/2022-10-09\/la-victima-protagonista-de-nuestro-tiempo.html\">escribi\u00f3 hace a\u00f1os el fil\u00f3sofo italiano Daniele Giglioli<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Ser v\u00edctima legitimaba en tiempos en que no estaba muy claro qu\u00e9 otras condiciones lo lograban. La v\u00edctima, es obvio, <a title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/05\/16\/opinion\/1210888805_850215.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/05\/16\/opinion\/1210888805_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/05\/16\/opinion\/1210888805_850215.html\">pod\u00eda ser individual, una persona, pero tambi\u00e9n colectiva<\/a>: una etnia, un g\u00e9nero, una clase, un arroyito. Un ser que, por ser maltratado, se volv\u00eda ang\u00e9lico, mod\u00e9lico. Un ser que no produc\u00eda discusi\u00f3n sino al contrario, silencio casi hip\u00f3crita: nadie se atrev\u00eda a cuestionar a quien ha sufrido y sufre, estaba feo.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fueron las v\u00edctimas hasta hace poco; parece que ya no. \u00daltimamente <a title=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2025-03-31\/mas-de-500-mujeres-denuncian-por-violencia-machista-cada-dia-en-espana.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2025-03-31\/mas-de-500-mujeres-denuncian-por-violencia-machista-cada-dia-en-espana.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2025-03-31\/mas-de-500-mujeres-denuncian-por-violencia-machista-cada-dia-en-espana.html\">hubo mujeres v\u00edctimas de abusos laborales\/sexuales que denunciaron<\/a>, por fin, a sus abusadores. En muchos casos la reacci\u00f3n \u2014sobre todo de la gran derecha\u2014 fue decir que ment\u00edan: son mujeres. Acusar a una v\u00edctima de mentir sol\u00eda ser muy caro. Ya no: en un mundo donde los poderes producen m\u00e1s y m\u00e1s v\u00edctimas, ser una de ellas no te da derechos. Han perdido esa forma rara de respeto que el sufrimiento les prestaba y que se traduc\u00eda, antes que nada, en que hab\u00eda que creerles: las v\u00edctimas no mienten, ya bastante han sufrido, pobrecitas.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se pierde, entonces, otro de los escasos criterios de verdad que nos quedaban. Nuestra relaci\u00f3n con la verdad est\u00e1 completamente desgarrada: ya no sabemos c\u00f3mo hacer para saber qui\u00e9n la respeta, cu\u00e1ndo. Durante siglos tuvimos un truco que funcionaba bien: si \u201cjurabas por Dios\u201d que dec\u00edas la verdad, en principio dec\u00edas la verdad. Supon\u00edas que ese dios, adem\u00e1s de existir, ten\u00eda el poder de castigarte mucho, muy caliente, as\u00ed que, por si acaso, prefer\u00edas no mentir. Ahora, en cambio, <a title=\"https:\/\/elpais.com\/eps\/2025-09-06\/la-palabra-verdad.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/eps\/2025-09-06\/la-palabra-verdad.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/eps\/2025-09-06\/la-palabra-verdad.html\">no nos queda muy claro qu\u00e9 perder\u00edamos mintiendo<\/a>.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Lo formul\u00f3 con precisi\u00f3n siniestra el ventr\u00edlocuo derecho de la se\u00f1ora Ayuso, un Rodr\u00edguez que declar\u00f3 hace poco ante un tribunal que \u00e9l <a title=\"https:\/\/elpais.com\/espana\/2025-11-04\/miguel-angel-rodriguez-se-contradice-en-el-supremo-y-alega-que-es-periodista-no-notario.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/espana\/2025-11-04\/miguel-angel-rodriguez-se-contradice-en-el-supremo-y-alega-que-es-periodista-no-notario.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/espana\/2025-11-04\/miguel-angel-rodriguez-se-contradice-en-el-supremo-y-alega-que-es-periodista-no-notario.html\">no era un notario para andar diciendo siempre la verdad<\/a>. Fue m\u00e1gico: con esas pocas palabras redujo el n\u00famero de los espa\u00f1oles cre\u00edbles a 2.866 \u2014notario m\u00e1s, notario menos, porque es una profesi\u00f3n de personas mayores. Los otros 48 millones, seg\u00fan este pr\u00f3cer del gobierno madrile\u00f1o, no tienen ninguna raz\u00f3n clara para decir verdad.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Todos somos v\u00edctimas de esto, y todos somos victimarios. Nos cargamos un sistema de garant\u00edas de la verdad basado en la superstici\u00f3n pero no hemos sabido construir otro \u2014y cuando gente razonable empieza a extra\u00f1ar supersticiones algo no est\u00e1 bien. Pero es cierto que, tras su naufragio, no hemos dado con otro sistema para garantizar que se diga la verdad. Un americano intent\u00f3 reemplazarla <a title=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/06\/16\/futuro\/1276639202_850215.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/06\/16\/futuro\/1276639202_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/06\/16\/futuro\/1276639202_850215.html\">por un aparato que controlaba el coraz\u00f3n<\/a>; no sirvi\u00f3 para mucho. Un italiano por Pinocho y su nariz; tampoco. Las justicias de algunos pa\u00edses, por castigos que no asustan suficiente; los peri\u00f3dicos, por garant\u00edas que no garantizan.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Y no aparecen otros criterios eficaces y se dir\u00eda que la partera de la verdad es la amenaza: <a title=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2025-04-15\/quien-vigila-al-vigilante-la-nueva-ley-espanola-de-ia-apenas-castiga-a-la-administracion.html\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2025-04-15\/quien-vigila-al-vigilante-la-nueva-ley-espanola-de-ia-apenas-castiga-a-la-administracion.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-link-track-dtm=\"\" data-mrf-link=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2025-04-15\/quien-vigila-al-vigilante-la-nueva-ley-espanola-de-ia-apenas-castiga-a-la-administracion.html\">si no hay castigo por mentir, mentimos<\/a>. Es un l\u00edo: lo que llamamos \u201c\u00adlaverdad\u201d supone que todos nos ponemos de acuerdo en ciertas cosas porque las consideramos \u201cverdaderas\u201d. Ese acuerdo es la base indispensable para armar sociedades. Sin \u00e9l no hay consensos posibles; s\u00f3lo imposiciones de los que tienen la fuerza necesaria para conseguir que todos los dem\u00e1s seamos sus v\u00edctimas \u2014deslegitimadas, poco cre\u00edbles, despojadas de esas prerrogativas que el sufrimiento, al menos, sab\u00eda darnos. V\u00edctimas mentirosas, otro invento de estos tiempos turbios.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Mart\u00edn Caparr\u00f3s<\/h3>\n<p>FOTO: Una concentraci\u00f3n por el d\u00eda de la Eliminaci\u00f3n de la violencia contra las Mujeres el 25 de noviembre de 2025 en Madrid. Fernando S\u00e1nchez (Europa Press \/ ContactoPhoto)<\/p>\n<p>https:\/\/elpais.com\/eps\/2026-02-21\/la-palabra-victima.html<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un mundo donde los poderes producen m\u00e1s y m\u00e1s v\u00edctimas, ser una de ellas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":82171,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,14,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-82170","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-feminismo","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/54XCPYTHSRG7NM26N242SFA2DM.avif","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=82170"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82172,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/82170\/revisions\/82172"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/82171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=82170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=82170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=82170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}