{"id":83973,"date":"2026-07-04T09:30:48","date_gmt":"2026-07-04T07:30:48","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=83973"},"modified":"2026-07-04T09:56:11","modified_gmt":"2026-07-04T07:56:11","slug":"viajeros-ingleses-por-la-vega-de-granada-atarfe-y-sierra-elvira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=83973","title":{"rendered":"Viajeros ingleses por la Vega de Granada, Atarfe y Sierra Elvira"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">A la necesidad que siempre ha sentido el ser humano\u00a0de viajar se ha unido la de dejar constancia de haber realizado el viaje.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde mediados del siglo XVIII Espa\u00f1a se convirti\u00f3 en\u00a0foco de atracci\u00f3n para las miradas y mentes aventureras\u00a0de toda Europa. Comenzaron a venir a Espa\u00f1a cientos\u00a0de extranjeros que luego de vuelta a sus respectivos\u00a0pa\u00edses de origen, publicaban sus diarios que, a modo\u00a0de \u201clibros de bit\u00e1cora\u201d, recog\u00edan hasta los m\u00e1s \u00ednfimos\u00a0detalles de todo lo que hab\u00edan visto y sentido en su\u00a0\u201caventura espa\u00f1ola\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que de todas las ciudades espa\u00f1olas Granada era la que m\u00e1s\u00a0ans\u00edaba visitar el viajero. Granada era una Meca a la que\u00a0peregrinar. Pero Granada no habr\u00eda sido lo que fue sin su\u00a0Vega.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Granada era esa perla en una copa de esmeraldas,\u00a0como bien dice Richard Ford que la sol\u00edan describir los\u00a0\u00e1rabes desde las cumbres de Sierra Nevada.\u00a0Muertos de miedo ellos y ellas, avanzaban por las\u00a0tenebrosas gargantas que como afiladas dagas penetraban\u00a0en el coraz\u00f3n de las \u00e1ridas monta\u00f1as que rodean la\u00a0Vega. La horripilante visi\u00f3n de los cientos de cruces\u00a0mortuorias que flanqueaban los caminos,\u00a0 humildes monumentos en honor de aquellos que hab\u00edan ca\u00eddo a\u00a0manos de bandoleros y atracadores, les hac\u00edan temblar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero contemplar Granada y el esplendor de exuberante\u00a0Vega que la rodeaba, bien merec\u00eda el esfuerzo de tres\u00a0d\u00edas de viaje si ven\u00edan desde la vecina M\u00e1laga, o nueve si\u00a0lo hac\u00edan desde la regi\u00f3n levantina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Vega de Granada, escenario de gestas heroicas y de\u00a0sangrientas batallas entre moros y cristianos, se abr\u00eda\u00a0ante la mirada at\u00f3nita del viajero que, cansado de la\u00a0monoton\u00eda de las tierras de secano, de las des\u00e9rticas\u00a0monta\u00f1as por las que ten\u00eda que atravesar en su camino\u00a0hacia Granada, recib\u00eda con sumo deleite el verdor delos campos profusamente cultivados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto si ven\u00eda\u00a0desde las zonas de C\u00f3rdoba y Ja\u00e9n, cruzando grandes extensiones de olivar, o del Levante por Baza y Guadix,\u00a0con sus rojizas monta\u00f1as horadadas, formando\u00a0troglod\u00edticas moradas, como si lo hac\u00eda por las \u00e1ridas\u00a0tierras entre Alhama y la Malah\u00e1, la Vega con sus\u00a0frescas alamedas y con el resplandeciente blanco de\u00a0las casas blanqueadas en los pueblos que la salpican,\u00a0proporcionaba al viajero la agradable sensaci\u00f3n de\u00a0alcanzar algo intensamente deseado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Vega de Granada\u00a0no era algo que sorprendiera al viajero por inesperada,\u00a0ya que su existencia, era conocida de antemano. Todos\u00a0hab\u00edan o\u00eddo hablar o hab\u00edan le\u00eddo algo sobre la Vega.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todos les era familiar el episodio en el que la Reina\u00a0Isabel de Castilla hab\u00eda cruzado la Vega desde Santa Fe a\u00a0la Zubia escoltada por su numeroso s\u00e9quito para desde\u00a0all\u00ed poder contemplar la ciudad de Granada. Tambi\u00e9n\u00a0era legendaria su exuberancia, como lo era la perfecci\u00f3n\u00a0de su sistema de regad\u00edo, la riqueza de sus cultivos, sus\u00a0plateados r\u00edos y las rosadas tonalidades de su inmenso\u00a0cielo a la puesta de sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, aunque muchos viajeros sol\u00edan\u00a0estar predispuestos a la desilusi\u00f3n en otros aspectos y\u00a0momentos de sus viajes, no es este nunca el sentimiento\u00a0que les provoca. De hecho, la Vega, descrita desde sus\u00a0propios campos o descrita desde lo alto de los torreones de la Alhambra, siempre da lugar a relatos que dejan ver\u00a0el profundo placer que causa su contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sir John Carr en 1809 nos dice \u201cDespu\u00e9s de estar\u00a0subiendo durante dos d\u00edas, por fin, a una distancia\u00a0de aproximadamente una legua y media, al llegar a\u00a0un abrupto promontorio, entramos en la enorme y\u00a0magn\u00edfica llanura llamada la Vega de Granada, de casi\u00a0noventa millas de circunferencia, repleta de cortijos,\u00a0prados, r\u00edos, bosques, arboledas y alquer\u00edas, rodeada\u00a0de vi\u00f1edos, naranjos, limoneros, olivos, moreras e\u00a0higueras, representando todo un panorama lleno de\u00a0exuberancia raro de encontrar.\u201d Ese mismo a\u00f1o William\u00a0Jacob al llegar a la Vega la describe en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNada pod\u00eda superar el panorama que entonces se abri\u00f3\u00a0ante nosotros: los ricos y poblados campos, repletos\u00a0de \u00e1rboles y claros riachuelos que descend\u00edan de las monta\u00f1as y que de forma artificial eran conducidos\u00a0para cruzarlos por todos lados\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una d\u00e9cada m\u00e1s\u00a0tarde, Charles Rochfort Scott nos habla del primitivo\u00a0 emplazamiento de Granada en las inmediaciones\u00a0del actual pueblo de Atarfe: \u201cEl t\u00e9rmino Elvira, es\u00a0simplemente la corrupci\u00f3n de las palabras \u00e1rabes <i>Al\u00a0<\/i><i>Beyrah<\/i> -la improductiva- que es el aspecto de la \u00e1rida\u00a0monta\u00f1a azotada por el viento\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1826 Sir Arthur de Capell Brooke describe la Vega:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCasi a la puesta de sol llegamos a la cumbre de las\u00a0monta\u00f1as, y una magn\u00edfica vista estall\u00f3 ante nosotros -la\u00a0rom\u00e1ntica ciudad de Granada, brillando en la distancia,\u00a0con sus torres y palacios agrupados a lo largo de las\u00a0escarpadas laderas de la Sierra. A sus pies se extend\u00eda la\u00a0deliciosa Vega, salpicada de pueblecillos, protegidos del\u00a0sol por olivares y naranjales a trav\u00e9s de los que pod\u00edan\u00a0seguirse las plateadas curvas del Genil. Bien pudo el\u00a0moro suspirar cuando contempl\u00f3 este para\u00edso por \u00faltima\u00a0vez\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richard Ford entre 1830 y 1833 tambi\u00e9n expresa\u00a0con entusiasmo la belleza de la Vega: \u201cLa Vega ofrece\u00a0todo tipo de verduras y hortalizas y es un \u2018paraje\u2019 dec\u00edan\u00a0los \u00e1rabes, \u2018superior en extensi\u00f3n y exuberancia al Valle\u00a0de Damasco\u2019. Ellos comparaban las blancas alquer\u00edas y\u00a0los cortijos que relucen entre el eterno verdor a \u201cperlas\u00a0orientales colocadas en una copa de esmeraldas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n sobre Sierra Elvira nos dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cFamosa en los anales espa\u00f1oles por la derrota de los\u00a0infantes Don Pedro y Don Juan. Ellos hab\u00edan avanzado\u00a0contra los moros con \u201ctropas tan numerosas que cubr\u00edan\u00a0la tierra\u201d Despu\u00e9s de mucha vanidosa presunci\u00f3n, se\u00a0retiraron y fueron perseguidos el 26 de junio de 1319\u00a0por unos cinco mil jinetes \u00e1rabes. Los infantes fueron\u00a0derrotados; se dice que cayeron unos cincuenta mil\u00a0entre los que se encontraban ambos infantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo\u00a0de Don Pedro fue desollado, disecado y colgado sobre la\u00a0Puerta de Elvira\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Robert Dundas Murray, Don Roberto, como le llamaban\u00a0por estas tierras, estuvo en Granada en 1840 y la describe\u00a0as\u00ed: \u201cEsa misma noche est\u00e1bamos atravesando la Vega\u00a0de Granada. Nuestros animales ya no iban resbal\u00e1ndose\u00a0y avanzando con dificultad por entre los escarpados\u00a0desfiladeros como hab\u00eda ocurrido la noche anterior, sino\u00a0que iban andando sobriamente a lo largo de los bordes\u00a0de la llanura a buen paso\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi\u00e9n hubo damas que viajaron por Espa\u00f1a\u00a0durante el siglo XIX y que nos han dejado apasionantes\u00a0descripciones de sus aventuras. Desde una perspectiva\u00a0un tanto menos rom\u00e1ntica, Lady Grosvenor en 1840\u00a0nos dice: \u201cPor primera vez vimos la cordillera de Sierra\u00a0Nevada, que se levantaba majestuosamente por encima\u00a0de Granada, con sus cumbres cubiertas de nieve y\u00a0despu\u00e9s, al poco tiempo la propia Granada ya era visible,\u00a0en el extremo de una inmensa llanura, la famosa Vega,\u00a0ahora abandonada y bald\u00eda, anteriormente cubierta con\u00a0fant\u00e1sticas huertas y con una vegetaci\u00f3n exuberante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hab\u00eda nada que pudiera ser m\u00e1s desesperante que\u00a0el estado en el que se encontraba la carretera durante\u00a0muchas millas por la Vega, solamente interrumpida por peque\u00f1os manojos de \u00e1ridos arbustos, retamas,\u00a0tomillo etc. La pista era como un lodazal arado, con\u00a0frecuencia amenazando volcarnos. Granada, siempre\u00a0tentadora, estaba ante nosotros.. pero parec\u00eda que nunca\u00a0la alcanzar\u00edamos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra dama, esta vez Dora Quillinan en 1845 lamenta\u00a0haber pasado por la Vega sin ver nada, lloviendo a\u00a0c\u00e1ntaros y envuelta en la oscuridad de la noche tanto\u00a0cuando vino a Granada como cuando se fue rumbo\u00a0a M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1850 Lady Tenison se instal\u00f3 para pasar una\u00a0temporada en un carmen en el Mauror y nos describe las\u00a0vistas en estos t\u00e9rminos: \u201cTen\u00edamos una terraza con un\u00a0emparrado, donde pas\u00e1bamos nuestros d\u00edas a la sombra\u00a0del exuberante follaje. Era un lugar precioso desde el\u00a0que contemplar el magn\u00edfico paisaje, ba\u00f1ado por los\u00a0brillantes tonos del sol poniente cuando se ocultaba por\u00a0detr\u00e1s de Sierra Elvira, vistiendo las monta\u00f1as con un\u00a0manto p\u00farpura y arrojando un torrente de luz dorada\u00a0 sobre La Vega\u201d. Visitaron el Soto de Roma y a su vuelta\u00a0esta viajera nos dice: \u201cAl volver del Soto de Roma la\u00a0carretera va bordeando la base de la monta\u00f1a volc\u00e1nica\u00a0de Sierra Elvira, que se levanta como un centinela en\u00a0la llanura, exenta y aislada de las dem\u00e1s monta\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus\u00a0\u00e1ridas cumbres contrastan con la alegre vega alrededor,\u00a0e incluso aqu\u00ed, en su cara sur, se levant\u00f3 la gran ciudad\u00a0romana de <i>Illiberis<\/i>. Gradualmente fue perdiendo\u00a0 importancia ante las mayores ventajas que ofrec\u00eda la\u00a0floreciente ciudad de Granada y, ahora ha desaparecido\u00a0completamente y no existe ni un s\u00f3lo vestigio que\u00a0marque el lugar en el que se encontraba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un lugar elevado, detr\u00e1s del cual se supone que se\u00a0encontraba la ciudad, se descubri\u00f3 un gran cementerio\u00a0hace unos cuantos a\u00f1os; fueron abiertas m\u00e1s de\u00a0doscientas sepulturas, y se descubrieron algunos restos\u00a0de los cimientos de antiguos edificios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de\u00a0los sepulcros conten\u00edan esqueletos. Se descubrieron\u00a0anillos de sello, magn\u00edficos brazaletes de oro y plata,\u00a0\u00e1nforas y otros objetos. Todo esto, sin embargo ha\u00a0desaparecido. Los campesinos de los pueblos del\u00a0alrededor han encontrado en los joyeros el modo m\u00e1s\u00a0lucrativo de disponer de sus tesoros, y estos a cambio\u00a0los han fundido para hacer adornos modernos, sin tener\u00a0en cuenta otra cosa aparte de su valor intr\u00ednseco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sepulcros al haber sido violados de sus contenidos, han\u00a0proporcionado una ventajosa ocupaci\u00f3n durante un a\u00f1o\u00a0de sequ\u00eda, los han vuelto a tapar con tierra, y para el que\u00a0pasa por all\u00ed, dif\u00edcilmente puede ver algo de inter\u00e9s en los\u00a0peque\u00f1os agujeros que est\u00e1n salpicados sobre un trozo\u00a0de terreno bald\u00edo, sin que existan ningunas viviendas en\u00a0los alrededores, <i>salvo el horrible pueblo de Atarfe<\/i>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">William Edward Baxter entre 1850 y 51 cabalgando por\u00a0las tierras de la Vega mientras entreten\u00eda su mente con\u00a0hist\u00f3ricas enso\u00f1aciones nos dice: \u201cEn pleno centro de la\u00a0Vega el caballero \u00e1rabe Tarfe, saltando por encima de las\u00a0barreras del campamento, arroj\u00f3 su lanza tan cerca del\u00a0pabell\u00f3n real, que se estremeci\u00f3 en la tierra a o\u00eddos de\u00a0los soberanos; all\u00ed Fernando P\u00e9rez del Pulgar respondi\u00f3\u00a0pegando sobre la principal mezquita de Granada una\u00a0tablilla, con las palabras \u201cAve Mar\u00eda\u201d; all\u00ed Garcilaso de\u00a0la Vega, en un \u00fanico combate, mat\u00f3 a los m\u00e1s valientes\u00a0guerreros musulmanes; all\u00ed se escuch\u00f3 el poderoso\u00a0grito de \u201cSantiago, Santiago\u201d, cuando la corte cristiana\u00a0y el ej\u00e9rcito vieron la cruz de plata, el monumento a la\u00a0victoria, brillando con los rayos del sol, sobre la inmensa\u00a0torre de la Alhambra. Con esta y otras haza\u00f1as estaba\u00a0ocupada mi mente mientras que \u00edbamos pisando este\u00a0honroso terreno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parec\u00eda como si la \u00e9poca de las haza\u00f1as caballerescas hubiese vuelto; como si el Generalife pudiese una vez m\u00e1s exhibir el estandarte de la media luna, y los vi\u00f1edos de la llanura otra vez proporcionaran\u00a0lugar de acampada para los empenachados guerreros,\u00a0los imp\u00e1vidos h\u00e9roes que hab\u00edan dejado sus huellas tan\u00a0profundamente impresas \u201cen las arenas del tiempo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mismo a\u00f1o, George John Cayley se sinti\u00f3\u00a0en un principio defraudado al acercarse a la Vega:\u00a0\u201cDif\u00edcilmente pudimos distinguir la Alhambra de la\u00a0ladera de la colina. La famosa Vega, sobre una de cuyas\u00a0esquinas la est\u00e1bamos contemplando, era de un verde\u00a0deslucido. El d\u00eda estaba nublado, y el magn\u00edfico anfiteatro\u00a0de monta\u00f1as ten\u00eda un aspecto fr\u00edo y mon\u00f3tono; adem\u00e1s,\u00a0nosotros est\u00e1bamos acostumbrados a las monta\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, cuando nos \u00edbamos acercando, algunos\u00a0rayos de sol encendieron destellos p\u00farpura entre los\u00a0lejanos picos, y rociaron luces esmeralda sobre la Vega,\u00a0y aqu\u00ed y all\u00ed, sac\u00f3 a relucir brillantes torres y chapiteles,\u00a0haciendo resaltar los pueblecillos que hab\u00eda salpicados\u00a0por toda la llanura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lector habr\u00e1 observado que, si tenemos en cuenta los\u00a0relatos de viajeros ingleses escritos en la primera mitad\u00a0del XIX, s\u00f3lo Lady Tenison hace referencia al pueblo\u00a0de Atarfe, y, para hacerlo con la frase \u201c<i>salvo el horrible\u00a0<\/i><i>pueblo de Atarfe<\/i>\u201d, posiblemente hubiese sido preferible\u00a0que no lo citara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que Lady Tenison no justifica\u00a0su opini\u00f3n, es dif\u00edcil concluir por qu\u00e9 llega a ella, pero,\u00a0con toda seguridad, habr\u00eda sido bien distinta de haber\u00a0realizado su viaje en la actualidad, y haber contemplado\u00a0el ordenado crecimiento urban\u00edstico, empresarial,\u00a0industrial etc.. del que es uno de los pueblos m\u00e1s activos\u00a0de nuestra provincia.<\/p>\n<p>FOTO:\u00a0Plumilla de M. Antonia L\u00f3pez-Burgos<\/p>\n<h3>Art\u00edculo editado por Corporaci\u00f3n de Medios de Andaluc\u00eda y el Ayuntamiento de Atarfe, coordinado por Jos\u00e9 Enrique Granados y tiene por nombre \u00abAtarfe en el papel\u00bb<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la necesidad que siempre ha sentido el ser humano\u00a0de viajar se ha unido la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":85074,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[2,1161,1225,44],"tags":[],"class_list":["post-83973","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-atarfe","category-ciudadania","category-ha-de-atarfe","category-noticias-de-hoy"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Captura20260629230810.png?fit=304%2C203&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/83973","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=83973"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/83973\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":85075,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/83973\/revisions\/85075"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/85074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=83973"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=83973"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=83973"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}