{"id":84836,"date":"2026-06-23T10:00:48","date_gmt":"2026-06-23T08:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=84836"},"modified":"2026-06-16T16:39:38","modified_gmt":"2026-06-16T14:39:38","slug":"el-poder-que-no-votamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=84836","title":{"rendered":"El poder que no votamos"},"content":{"rendered":"<div class=\"container\">\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/h1>\n<div class=\"description-author--block\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"autor\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"description-author\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"image-header-caption\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"thumbnail-caption\">\n<div class=\"container\">\n<h3>Decenas de personas durante la cadena humana por la sanidad p\u00fablica, en la Puerta del Sol, a 7 de abril de 2024, en Madrid. Matias Chiofalo \/ Europa Press<\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<header class=\"entry-header\"><\/header>\n<div class=\"entry-content\">\n<div class=\"container\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante d\u00e9cadas se nos ha repetido que vivimos en democracias consolidadas. Votamos, elegimos representantes, cambiamos gobiernos. Sin embargo, mientras la pol\u00edtica se reduc\u00eda progresivamente a un ritual electoral, el poder real se desplazaba hacia otros espacios: los mercados financieros, las infraestructuras digitales, los centros de datos, los algoritmos que organizan la econom\u00eda y la vida cotidiana. Hoy, muchas de las decisiones que determinan c\u00f3mo vivimos ya no pasan por parlamentos ni por urnas, sino por estructuras privadas que nadie ha votado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este desplazamiento no es nuevo. Comenz\u00f3 con la <b>financiarizaci\u00f3n<\/b> de la econom\u00eda, cuando el capital financiero empez\u00f3 a imponer l\u00edmites estrictos a la pol\u00edtica democr\u00e1tica. Lo que s\u00ed es nuevo es la aparici\u00f3n de un actor que no se conforma con condicionar la democracia, sino que aspira a reemplazarla: <b>el capitalismo tecnol\u00f3gico libertario<\/b>. Su irrupci\u00f3n no elimina el poder financiero tradicional, pero lo acelera, lo reconfigura y lo lleva a un nuevo estadio, donde la pol\u00edtica deja de ser necesaria incluso como mediaci\u00f3n.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>De la financiarizaci\u00f3n al tecnolibertarismo<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante a\u00f1os, el poder financiero vaci\u00f3 de contenido a los Estados sin necesidad de destruirlos. Bastaba con imponer disciplina fiscal, desregular los mercados y convertir la econom\u00eda en un espacio t\u00e9cnico inaccesible para la ciudadan\u00eda. Hoy, el capitalismo tecnol\u00f3gico libertario va m\u00e1s all\u00e1: no necesita Estados debilitados, sino <b>Estados irrelevantes<\/b>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este proyecto se apoya en una corriente filos\u00f3fica donde la democracia no es un logro que perfeccionar, sino un error hist\u00f3rico; la igualdad, un error catastr\u00f3fico; y la deliberaci\u00f3n colectiva, un obst\u00e1culo para la eficiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lugar de ciudadan\u00eda propone usuarios. En lugar de leyes debatidas, reglas inscritas en c\u00f3digo inform\u00e1tico. En lugar de pol\u00edtica, sistemas de gesti\u00f3n privada. El ideal no es el autogobierno, sino la optimizaci\u00f3n; no el conflicto democr\u00e1tico, sino la administraci\u00f3n t\u00e9cnica de la sociedad por \u00e9lites que se consideran m\u00e1s capacitadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de mejorar la democracia, sino de cerrar el par\u00e9ntesis democr\u00e1tico abierto en los \u00faltimos dos siglos.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>La demolici\u00f3n institucional como m\u00e9todo<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este proyecto no puede imponerse en sociedades con instituciones s\u00f3lidas y legitimidad p\u00fablica. Para sustituir la pol\u00edtica por sistemas autom\u00e1ticos de decisi\u00f3n es necesario, antes, debilitar la confianza en lo com\u00fan. Por eso necesita gobernantes que act\u00faen como <b>agentes de demolici\u00f3n<\/b>: l\u00edderes dispuestos a erosionar desde dentro aquello que dicen gobernar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El patr\u00f3n se repite: ataques a la justicia, a la ciencia, a la prensa, a la administraci\u00f3n p\u00fablica; degradaci\u00f3n deliberada del debate pol\u00edtico; polarizaci\u00f3n permanente; crisis constantes que paralizan la acci\u00f3n colectiva. No se trata de incompetencia ni de caos accidental, sino de una estrategia. Cuando las instituciones dejan de funcionar, la ciudadan\u00eda se vuelve m\u00e1s receptiva a soluciones autoritarias o tecnocr\u00e1ticas presentadas como inevitables, aunque anteriormente las habr\u00eda rechazado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El colapso institucional no es un efecto secundario: es una condici\u00f3n necesaria. All\u00ed donde la pol\u00edtica se percibe como in\u00fatil, la tecnolog\u00eda aparece como neutral y eficiente. Pero no lo es: responde a intereses concretos y concentra poder en manos privadas.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>Trump como operador pol\u00edtico de un proyecto ajeno<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este marco se entiende mejor el papel de figuras como Donald Trump. No son los arquitectos intelectuales del proyecto, sino sus ejecutores pol\u00edticos. Su funci\u00f3n no es construir alternativas, sino romper normas, desacreditar mediaciones y convertir la pol\u00edtica en un espect\u00e1culo continuo que impide cualquier respuesta colectiva coherente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El episodio de Groenlandia ilustra bien este mecanismo. Presentado como una extravagancia personal, respond\u00eda en realidad a intereses estrat\u00e9gicos de sectores tecnol\u00f3gicos. El \u00c1rtico ofrece condiciones \u00f3ptimas para centros de datos: clima fr\u00edo, energ\u00eda relativamente barata, aislamiento geogr\u00e1fico y marcos jur\u00eddicos difusos desde los que operar lejos del control democr\u00e1tico. Trump no dise\u00f1\u00f3 esa estrategia; simplemente la hizo visible.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>Finanzas privadas: la gran victoria silenciosa<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras el ruido pol\u00edtico ocupaba el espacio p\u00fablico, el capitalismo tecnol\u00f3gico libertario avanzaba en uno de sus frentes m\u00e1s decisivos: <b>el control del dinero<\/b>. La expansi\u00f3n de las <b>finanzas distribuidas<\/b> <b>(DeFi)<\/b> y de las <b><i>stablecoins<\/i><\/b>, presentadas como herramientas de libertad individual, tiene un impacto pol\u00edtico profundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas tecnolog\u00edas desplazan la creaci\u00f3n y regulaci\u00f3n del dinero desde los Estados hacia plataformas privadas gobernadas por c\u00f3digo inform\u00e1tico. El dinero deja de ser un instrumento de pol\u00edtica p\u00fablica y se convierte en una infraestructura corporativa. Sin soberan\u00eda monetaria, la democracia pierde uno de sus pilares fundamentales.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>Una alianza funcional con la extrema derecha<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este proyecto no avanza solo. Ha encontrado en la extrema derecha un aliado eficaz. Aunque sus discursos difieran en apariencia, comparten un enemigo com\u00fan: cualquier forma de control democr\u00e1tico que limite al capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n es funcional. Las \u00e9lites tecnol\u00f3gicas aportan capital, infraestructuras digitales y control del espacio informativo. Las extremas derechas aportan polarizaci\u00f3n, ruptura institucional y bases sociales movilizadas contra la propia democracia. Juntas generan el clima perfecto para justificar la sustituci\u00f3n de la pol\u00edtica por sistemas de control privado.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>El agotamiento de la democracia representativa<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado es una democracia cada vez m\u00e1s vac\u00eda de contenido. La ciudadan\u00eda vota, pero no decide. Participa, pero no influye. La pol\u00edtica se percibe como un teatro sin consecuencias, mientras las decisiones reales se toman en espacios inaccesibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pregunta ya no es solo qui\u00e9n gobierna, sino d\u00f3nde puede todav\u00eda ejercerse el gobierno democr\u00e1tico.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>Biorregiones: devolver la pol\u00edtica a la vida cotidiana<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es en este punto donde el concepto de biorregi\u00f3n cobra sentido pol\u00edtico. La idea fue formulada originalmente en los a\u00f1os setenta por activistas como <b>Peter Berg<\/b>, que defend\u00edan la necesidad de reconectar la cultura, la econom\u00eda y la organizaci\u00f3n social con los sistemas naturales que sostienen la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata de una nueva frontera ni de un proyecto identitario, sino de un espacio donde coinciden ecolog\u00eda, econom\u00eda y vida cotidiana. All\u00ed donde se organizan el agua, la energ\u00eda, los alimentos, los cuidados o la movilidad, la pol\u00edtica vuelve a tener suelo. La democracia deja de ser una abstracci\u00f3n institucional y se convierte en una pr\u00e1ctica ligada a interdependencias materiales reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las biorregiones no sustituyen al Estado ni niegan la escala global, pero anclan la democracia en territorios habitados, frente a la l\u00f3gica tecnocr\u00e1tica que separa la toma de decisiones de sus consecuencias.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>Asambleas con mandato temporal y sorteo ciudadano<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un elemento clave para que las biorregiones no reproduzcan \u00e9lites locales ni nuevas burocracias es la forma en que se organiza su deliberaci\u00f3n. Las <b>asambleas biorregionales<\/b> no estar\u00edan compuestas por representantes permanentes ni por militancias profesionales, sino por <b>ciudadanos y ciudadanas seleccionados por sorteo<\/b>, con <b>mandatos temporales, claros y no renovables<\/b>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sorteo no es un gesto simb\u00f3lico, sino una antigua y eficaz herramienta democr\u00e1tica. Reduce la captura por intereses organizados, impide la profesionalizaci\u00f3n del poder y garantiza que la diversidad social real est\u00e9 presente en la toma de decisiones. Los mandatos breves aseguran que nadie pueda convertir la asamblea en una carrera pol\u00edtica ni en una posici\u00f3n de influencia estable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas asambleas no sustituyen a las instituciones existentes ni gobiernan en abstracto. Intervienen en decisiones estrat\u00e9gicas concretas \u2014energ\u00eda, suelo, agua, vivienda, infraestructuras o uso de fondos p\u00fablicos\u2014 con capacidad de supervisi\u00f3n, correcci\u00f3n o veto. Su funci\u00f3n no es administrar, sino <b>devolver control democr\u00e1tico<\/b> all\u00ed donde las decisiones tienen consecuencias directas sobre la vida cotidiana.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><b>El poder que se ejerce<\/b><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proyecto que busca sustituir la democracia avanza apoyado en la demolici\u00f3n institucional, la privatizaci\u00f3n de las infraestructuras y la alianza entre capital tecnol\u00f3gico y autoritarismo. Frente a \u00e9l, las biorregiones y sus formas de deliberaci\u00f3n no son una utop\u00eda, sino una <b>correcci\u00f3n democr\u00e1tica concreta<\/b>: una forma de devolver el poder a los lugares donde la vida ocurre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El poder que no se ejerce se ocupa<\/b>. Y hoy, ejercerlo empieza cerca. En lo com\u00fan. En lo cotidiano. En los espacios donde todav\u00eda es posible decidir juntos.<\/p>\n<div class=\"autor\">\n<p class=\"nombre\"><strong>Paco Cantero Coordinador de ATTAC Madrid y Futuro Alternativo<\/strong><\/p>\n<p>FOTO: Decenas de personas durante la cadena humana por la sanidad p\u00fablica, en la Puerta del Sol, a 7 de abril de 2024, en Madrid. Matias Chiofalo \/ Europa Press<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"y8LyhpkjfI\"><p><a href=\"https:\/\/espacio-publico.com\/el-poder-que-no-votamos\">El poder que no votamos<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abEl poder que no votamos\u00bb \u2014 \" src=\"https:\/\/espacio-publico.com\/el-poder-que-no-votamos\/embed#?secret=ALCAOAnnDS#?secret=y8LyhpkjfI\" data-secret=\"y8LyhpkjfI\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Decenas de personas durante la cadena humana por la sanidad p\u00fablica, en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":84837,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[10797,1161,44,7671],"tags":[],"class_list":["post-84836","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-politica"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Manifestacion-sanidad-e1770380062920.jpeg?fit=990%2C483&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/84836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=84836"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/84836\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":84838,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/84836\/revisions\/84838"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/84837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=84836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=84836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=84836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}