{"id":85112,"date":"2026-07-04T09:02:33","date_gmt":"2026-07-04T07:02:33","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=85112"},"modified":"2026-07-04T09:55:59","modified_gmt":"2026-07-04T07:55:59","slug":"el-terremoto-sepulta-el-estado-fallido-de-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=85112","title":{"rendered":"El terremoto sepulta el estado fallido de Venezuela"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\">Un se\u00edsmo es inevitable, pero no las consecuencias ni la precariedad en que se ha producido, hasta el extremo de exponer la ruina de un pa\u00eds corrupto y saqueado al que Estados Unidos ha dado la espalda despu\u00e9s de haberlo \u2018okupado\u2019.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que la tierra se abre, sobreviene el recurso prosaico de la fatalidad. La pronuncian o la esgrimen los gobernantes con el semblante compungido y la conciencia aliviada, <strong>porque nada exime tanto como un cataclismo<\/strong>. Un <a href=\"https:\/\/ethic.es\/terremotos-venezuena-asi-se-produjo-doblete-sismico\" data-wpel-link=\"internal\">temblor<\/a> de 7,2 grados y otro de 7,5 separados por treinta y nueve segundos en la noche del 24 de junio bastaron para que el poder venezolano echara mano del consuelo m\u00e1s cobarde de cuantos existen, el de culpar al azar. Nos dir\u00e1n que fue la mala suerte, la loter\u00eda geol\u00f3gica, el furor de unas placas que nadie gobierna. Es mentira, o cuando menos esa media verdad disfrazada de b\u00e1lsamo que tan buenos r\u00e9ditos rinde. El fatalismo y la mala suerte son los subterfugios con que la negligencia pol\u00edtica se camufla de meteorolog\u00eda. Las placas se limitaron a dictar el veredicto. La sentencia llevaba d\u00e9cadas escrita en los presupuestos, en el hormig\u00f3n podrido y en las cuentas saqueadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene mirar el tama\u00f1o del estrago antes de que la propaganda lo maquille. La Guaira amaneci\u00f3 con un centenar de edificios convertidos en grava, rascacielos incluidos, y Caracas cont\u00f3 sus muertos por barrios enteros. El recuento oficial trep\u00f3 de las primeras cifras pudorosas a <strong>m\u00e1s de mil cuatrocientos cad\u00e1veres en apenas tres d\u00edas<\/strong>, mientras el Servicio Geol\u00f3gico norteamericano advert\u00eda que el balance podr\u00eda escalar a varios millares y m\u00e1s de cincuenta mil nombres engrosaban las listas de desaparecidos. Las primeras setenta y dos horas son el \u00fanico or\u00e1culo que no miente, la frontera exacta entre el rescate y la fosa, y Venezuela las dilapid\u00f3 en una exhibici\u00f3n de impotencia. El paisanaje excavaba con las u\u00f1as mientras la maquinaria se ausentaba. El ej\u00e9rcito que durante a\u00f1os desfil\u00f3 como t\u00f3tem del poder, como aparato represor, como peripecia bolivariana, compareci\u00f3 con una timidez sospechosa all\u00ed donde la carne gem\u00eda bajo el cemento.<\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>El Estado ya era una ruina antes del temblor porque la corrupci\u00f3n llevaba un cuarto de siglo parasitando la naci\u00f3n hasta vaciarla<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada de esto lo improvis\u00f3 el se\u00edsmo. El Estado ya era una ruina antes del temblor porque la corrupci\u00f3n llevaba un cuarto de siglo parasitando la naci\u00f3n hasta vaciarla por dentro. Los especialistas calculan el saqueo en cientos de miles de millones de d\u00f3lares, una sangr\u00eda tan colosal que se vuelve casi abstracta. La petrolera estatal, que deb\u00eda ser el granero del pa\u00eds, acab\u00f3 convertida en la caja chica de una camarilla. El esc\u00e1ndalo bautizado como Pdvsa Cripto se trag\u00f3 veinti\u00fan mil millones de d\u00f3lares que jam\u00e1s aparecieron. Bajo Maduro, seg\u00fan las auditor\u00edas, <strong>de cada dos d\u00f3lares que produc\u00eda el crudo uno se desviaba<\/strong> hacia redes privadas amparadas en empresas fantasma. El testaferro Alex Saab, el extesorero Andrade con sus relojes de colecci\u00f3n y sus caballos de competici\u00f3n, los centenares de mansiones repartidas por una veintena de pa\u00edses componen el inventario obsceno de un robo elevado a sistema de gobierno. El dinero que debi\u00f3 ser quir\u00f3fanos y puentes termin\u00f3 en yates, criptomonedas y cuentas opacas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Venezuela se sienta sobre las mayores reservas de <a href=\"https:\/\/ethic.es\/especiales-24\/hasta-cuando-necesitamos-el-petroleo\/\" data-wpel-link=\"internal\">petr\u00f3leo<\/a> del planeta y disfrut\u00f3 del mayor man\u00e1 de renta de su historia, y sin embargo se endeud\u00f3 hasta el delirio y acab\u00f3 declar\u00e1ndose en suspensi\u00f3n de pagos en 2017. <strong>La deuda venezolana no es el recibo de una inversi\u00f3n sino el comprobante de un atraco.<\/strong> No financi\u00f3 hospitales capaces de resistir un temblor ni carreteras capaces de soportar el paso de una ambulancia, sino el tren de vida de quienes administraban el expolio. Por eso, cuando la tierra se movi\u00f3, no hab\u00eda ni fondo de reserva ni un solo puente s\u00f3lido al que encomendarse. El pa\u00eds hab\u00eda hipotecado su porvenir para costear la fiesta de unos pocos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre esa ruina heredada reina hoy una potencia tutelar que tampoco ha estado a la altura. Desde enero, cuando un comando norteamericano captur\u00f3 a Maduro y entroniz\u00f3 una transici\u00f3n vigilada, Washington administra el pa\u00eds a distancia, controla el petr\u00f3leo y retiene los fondos. Pues bien, cuando la tierra se abri\u00f3, <a href=\"https:\/\/ethic.es\/intervencion-trump-venezuela\" data-wpel-link=\"internal\">Donald Trump<\/a> y Marco Rubio despacharon sus condolencias en Truth Social y en la red X con la misma diligencia con que se programa un tuit, mientras los atrapados se asfixiaban en el subsuelo. La ayuda, anunciada con la pompa de ciento cincuenta millones de d\u00f3lares (una miseria, una limosna), no lleg\u00f3 hasta pasadas cuarenta y ocho horas, ya consumada la ventana sagrada del rescate. Y el detalle m\u00e1s bochornoso lo firma la burocracia del propio protector. Venezuela necesit\u00f3 una licencia del Tesoro estadounidense para poder recibir auxilio, porque las sanciones que el mismo padrino hab\u00eda impuesto prohib\u00edan las transacciones humanitarias. <strong>Dif\u00edcil concebir una met\u00e1fora m\u00e1s exacta de la servidumbre<\/strong>, la de una naci\u00f3n incapaz de mover su dinero ni de recibir una manta sin el pl\u00e1cet de su capataz.<\/p>\n<blockquote class=\"right\">\n<p><strong>Venezuela necesit\u00f3 una licencia del Tesoro estadounidense para poder recibir auxilio, porque sus sanciones prohib\u00edan las transacciones humanitarias<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras vuelan siempre m\u00e1s r\u00e1pido que los cargamentos. Mientras la diplomacia se prodigaba en p\u00e9sames y la administraci\u00f3n interina promet\u00eda rescatistas que casi nunca aparec\u00edan, el aeropuerto de Maiquet\u00eda yac\u00eda cerrado por los da\u00f1os y la solidaridad del mundo se agolpaba a las puertas de un pa\u00eds sin log\u00edstica. Fueron las brigadas extranjeras llegadas de M\u00e9xico, El Salvador, Espa\u00f1a, Suiza o Alemania, y la red callada de las oeneg\u00e9s, quienes ocuparon el vac\u00edo que ni el simulacro local ni el tutor remoto supieron llenar a tiempo. La esperanza, una vez m\u00e1s, <strong>vino de fuera y vino tarde<\/strong>, pero al menos vino con palas de verdad y no con comunicados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desconfiamos de quienes invocan el destino. Los terremotos no matan solos. Matan con la desidia acumulada de quienes saquearon el granero durante veinticinco a\u00f1os y con la frialdad de quienes hoy sostienen las llaves desde la distancia y comparecen con el reloj en contra. La fatalidad es la coartada, nunca la causa. La frontera entre el accidente natural y la tragedia nacional se cincela mucho antes del espasmo, en la decencia de los presupuestos y en la honradez de quienes manejan el erario, y permanece invisible hasta el d\u00eda, siempre tard\u00edo, en que deja de serlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La reconstrucci\u00f3n que aguarda a Venezuela empieza bastante antes que el cemento.<\/strong> Exige desenterrar una verdad que no firmar\u00e1n ni los ladrones que vaciaron el pa\u00eds ni el administrador que llega con retraso. El temblor no revent\u00f3 las costuras de los edificios. Se limit\u00f3 a retirar la s\u00e1bana que cubr\u00eda un cad\u00e1ver tendido desde hac\u00eda demasiado tiempo, el de un Estado devorado primero por sus propios saqueadores y custodiado ahora por un guardi\u00e1n ajeno que acude, como casi todos, cuando ya no queda nadie a quien salvar. Debajo de los escombros, yace un Estado fallido y ex\u00e1nime.<\/p>\n<h3><a href=\"https:\/\/ethic.es\/articulistas\/ruben-amon\" data-wpel-link=\"internal\">Rub\u00e9n Am\u00f3n<\/a><\/h3>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"4fHliNcpxv\"><p><a href=\"https:\/\/ethic.es\/terremoto-sepulta-estado-fallido-venezuela\">El terremoto sepulta el estado fallido de Venezuela<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abEl terremoto sepulta el estado fallido de Venezuela\u00bb \u2014 Ethic\" src=\"https:\/\/ethic.es\/terremoto-sepulta-estado-fallido-venezuela\/embed\/#?secret=SNGAuPJeUJ#?secret=4fHliNcpxv\" data-secret=\"4fHliNcpxv\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un se\u00edsmo es inevitable, pero no las consecuencias ni la precariedad en que se ha&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":85113,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,10820,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-85112","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-emigracion","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/terremoto-venezuela-1280x768-1.jpg?fit=1280%2C768&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85112"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":85115,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85112\/revisions\/85115"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/85113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=85112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=85112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}