{"id":85245,"date":"2026-07-11T08:27:55","date_gmt":"2026-07-11T06:27:55","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=85245"},"modified":"2026-07-07T12:31:26","modified_gmt":"2026-07-07T10:31:26","slug":"la-sociedad-narcisista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=85245","title":{"rendered":"La sociedad narcisista"},"content":{"rendered":"<section class=\"et-especial-header \n \"><\/section>\n<section class=\"et-especial-precontent et-fx et-fx--hide-ty et-fx--show-scroll et-fx--loaded\">\n<h3 class=\"et-especial-precontent__entradilla\">Si Narciso hubiera existido hoy, en lugar de zambullirse en el agua, se hubiera golpeado contra el cristal de una pantalla. Analizamos por qu\u00e9 el narcisismo es uno de los rasgos dominantes en la sociedad de la imagen.<\/h3>\n<div class=\"et-especial-precontent__autor-para\">\n<h3 class=\"et-especial-precontent__autor-para-element\" style=\"text-align: justify;\">POR: Esther Pe\u00f1as<\/h3>\n<\/div>\n<\/section>\n<section class=\"et-especial-blocks\">\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Desde la antig\u00fcedad, un mito nos previene de las letales consecuencias de contemplarse en exceso: Narciso y su mort\u00edfero amor a s\u00ed mismo. Acaso Caravaggio fue quien mejor retrat\u00f3 esa fascinaci\u00f3n seductora de quien queda prendado de su propio reflejo, hasta el punto de morir ahogado y convertirse en flor. Hoy, <strong>es la mejor representaci\u00f3n de nuestra sociedad, que ha reemplazado la vida por la imagen.<\/strong><\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Noventa y cinco millones de fotograf\u00edas se suben cada d\u00eda a <em>Instagram<\/em>, seg\u00fan datos de la propia red. Muchas de ellas, como sucede en otras plataformas, son an\u00e9cdotas que carecen de la menor importancia: \u00abYo, comiendo en este restaurante\u00bb, \u00abYo, con mi mejor amiga\u00bb, \u00abYo y mi perro\u00bb, \u00abYo, a solas\u00bb\u2026; el <a href=\"https:\/\/ethic.es\/2024\/04\/las-dos-caras-del-narcisismo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" data-wpel-link=\"internal\">yo en may\u00fascula<\/a> se ha convertido en una imagen fractal hueca. <strong>Si cada cosa que hacemos es lo suficientemente importante para compartirla en el ciberespacio, ninguna lo es.<\/strong> Pero esta sociedad nos obliga a ser empresarios de nosotros mismos, a venderse, a autopromocionarse, porque el narcisismo \u00abes el dar a ver y hacerse mirar\u00bb, como asegura la psicoanalista <a href=\"https:\/\/elpsicoanalisis.elp.org.es\/author\/constanmeyer\/\" rel=\"nofollow external\" data-wpel-link=\"external\">Constanza Mayer.<\/a><\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Esa imagen que proyectamos rinde culto a los gimnasios, a las sonrisas forzadas, a los tratamientos de est\u00e9tica, a la esclavitud de la moda, consume experiencias con ansiedad bul\u00edmica (exposiciones, pel\u00edculas, series, viajes, gastronom\u00eda\u2026). <strong>El negocio de la belleza mueve en Espa\u00f1a 9.250 millones de euros<\/strong>, y exporta m\u00e1s que el vino, el calzado o el aceite de oliva. El pa\u00eds es el segundo expendedor mundial de perfumes y el d\u00e9cimo de cosm\u00e9ticos. El cuerpo como s\u00edmbolo, como valor a\u00f1adido socialmente, como envase y dise\u00f1o publicitario.<\/p>\n<section class=\"et-block et-block-quote-image et-block-quote-image--derecha \">\n<div class=\"et-block-quote-image__content\">\n<blockquote class=\"et-block-quote-image__quote\">\n<div class=\"fx-wrapper et-fx et-fx--hide-ty et-fx--show-scroll et-fx--loaded\"><strong>En medio de la autopromoci\u00f3n, las redes sociales nos obligan a ser empresarios de nosotros mismos<\/strong><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">En su <a href=\"https:\/\/www.edicionescristiandad.es\/product\/la-epidemia-del-narcisimo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener nofollow external\" data-wpel-link=\"external\">ensayo<\/a>\u00a0<em>La epidemia del narcisismo<\/em>, los psic\u00f3logos norteamericanos Jean Twenge y Keith Campbell comparan el origen del narcisismo con un taburete de cuatro patas. Una, la educaci\u00f3n permisiva en la que cada uno aprende a ocupar su lugar sin preocuparse por los dem\u00e1s; la segunda, <strong>la cultura de la celebraci\u00f3n instant\u00e1nea<\/strong>; la tercera, internet y las redes sociales, y, la \u00faltima, el consumo y dinero f\u00e1cil, que llevan a pensar que todos los sue\u00f1os pueden hacerse realidad.<\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Adquiere dimensiones tan desproporcionadas que no importa nada m\u00e1s que uno mismo. \u00abLa aut\u00e9ntica tragedia de Narciso no es que se enamorase de s\u00ed mismo, sino que no ve al otro, el otro se convierte en un objeto que utiliza a su antojo, deja de verlo como a un igual, como a un ser humano\u00bb, explica el psic\u00f3logo Rodolfo Acosta. Y esto tiene consecuencias terribles. \u00ab<strong>El yo\u00edsmo feroz desde\u00f1a el amor y los v\u00ednculos sociales, imposibilita establecer lazos con los otros<\/strong>, ya que, si nada hace falta, no en el sentido de necesidad sino de la ausencia de algo, poco lugar se deja al v\u00ednculo y al amor hacia los otros\u00bb, contin\u00faa Mayer, quien avisa del riesgo: \u00abLa exaltaci\u00f3n de un \u00abyo fuerte\u00bb implica el riesgo de la megaloman\u00eda, como se ve en los dirigentes pol\u00edticos, que son elegidos por su audacia para potenciar el individualismo a ultranza en las coordenadas de la ley de la selva, y el totalitarismo como sistema, que excluye la diferencia y la diversidad entre las personas, promoviendo la segregaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Si los otros est\u00e1n ausentes, porque los hemos desterrado de nuestra intimidad, no podremos preguntarnos c\u00f3mo cambiar el mundo, preocupados \u00fanicamente en contarnos a nosotros mismos sin distancia cr\u00edtica. <strong>Nos alejaremos de la vida p\u00fablica, volc\u00e1ndonos en preocupaciones meramente personales.<\/strong><\/p>\n<h3 class=\"wp-block-heading et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">El amor, el ant\u00eddoto<\/h3>\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\">El narcisismo como patolog\u00eda fue descrito por Freud. Una cosa es la autoestima, o un \u00absano narcisismo\u00bb, esa visi\u00f3n ben\u00e9vola de uno mismo gracias a la cual se pueden desplegar los propios talentos y que se consigue con atenci\u00f3n y afecto de los otros, y otra muy distinta es el narcisismo, \u00abuna relaci\u00f3n consigo mismo exagerada y patol\u00f3gicamente recargada\u00bb, en el decir del fil\u00f3sofo coreano <a href=\"https:\/\/ethic.es\/2023\/05\/el-esplendor-de-la-inactividad-byung-chul-han\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" data-wpel-link=\"internal\">Byung-Chul Han<\/a>. De ah\u00ed que debilite la idea de lo colectivo. <strong>Hay narcisismo cuando fracasa la confianza en el \u00abt\u00fa\u00bb.<\/strong> El sujeto ser\u00e1 su \u00fanico cuidador y su jefe absoluto. No necesita nada, tampoco a nadie. \u00ab<strong>Esa fantas\u00eda de autosuficiencia denota una gran fragilidad y una inmensa carencia<\/strong>. Y tampoco es cierto que no necesite de los otros: necesita, por encima de todo, su reconocimiento y admiraci\u00f3n\u00bb, puntualiza Acosta.<\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\"><strong>Los narcisistas se sienten seres excepcionales, importantes, \u00fanicos. Pero lo cierto es que solo lo somos para aquellos que nos quieren. El amor es salir al encuentro del otro.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\">Si uno se queda recostado en s\u00ed mismo, no habr\u00e1 posibilidad de relaci\u00f3n alguna; tampoco afecto real. <strong>Se requiere tiempo para construir relaciones, y esta sociedad, en la que priman la inmediatez y el r\u00e9dito, nos lo hurta.<\/strong><\/p>\n<p class=\"has-text-align-left wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\">Zygmunt Bauman nos recuerda que el compromiso es necesario para que una relaci\u00f3n sea duradera, aunque cualquiera que se comprometa sin reservas corre el riesgo de quedar da\u00f1ado si la relaci\u00f3n se rompe. Pero la habremos vivido. <strong>La sociedad de nuestros d\u00edas no permite el duelo, la tregua, la parsimonia que requiere lo importante.<\/strong> \u00abHoy se promueve la exaltaci\u00f3n del yo. Si el individuo conf\u00eda en s\u00ed, se supone que progresar\u00e1, tendr\u00e1 \u00e9xito. Esta posici\u00f3n hace que se abandone el inter\u00e9s por lo com\u00fan, por los otros, por todo lo que no sea \u00e9l mismo, y ello se refleja en lo familiar, lo social y lo pol\u00edtico. El narcisista genera la paranoia de sentirse manejado por otro que quiere quitarle lo suyo, ah\u00ed est\u00e1 el peligro narcisista\u00bb, expone la psicoanalista Carmen Berm\u00fadez. Esta estructura paranoide, que desconf\u00eda por defecto del otro, que nos mantiene siempre al acecho, e incluso invita a atacar primero, est\u00e1 sostenida por el narcisismo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<h3 class=\"wp-block-heading et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Un mundo de espejos<\/h3>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os 70, el soci\u00f3logo norteamericano Christopher Lasch ya advert\u00eda en\u00a0<em>La cultura del narcisismo\u00a0<\/em>que la neurosis y la histeria que caracterizaban a las sociedades de principios del siglo XX hab\u00edan dado paso al culto del individuo y la b\u00fasqueda fan\u00e1tica e insaciable del \u00e9xito personal.<strong> \u00abPara la personalidad narcisista, solo cuentan los derechos, sus derechos, y esto puede derivar en la perversi\u00f3n de hacer el mal al otro por el placer de verle sometido\u00bb<\/strong>, comenta Francesc S\u00e1inz, psicoanalista y profesor de la Universidad de Barcelona. De ah\u00ed que la intolerancia a la frustraci\u00f3n tenga que ver con el narcisismo.<\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Si el otro solo existe en tanto que espejo que devuelva una imagen grandiosa de nosotros, si se convierte en un valor log\u00edstico, se produce una falta de sensibilidad para las necesidades y deseos de los dem\u00e1s, una incapacidad de amar y respetar al otro en tanto que distinto. El narcisismo provoca un \u00abminimalismo moral\u00bb, en palabras de Lasch.<\/p>\n<section class=\"et-block et-block-quote-image et-block-quote-image--izquierda \">\n<div class=\"et-block-quote-image__content\">\n<blockquote class=\"et-block-quote-image__quote\">\n<div class=\"fx-wrapper et-fx et-fx--hide-ty et-fx--show-scroll et-fx--loaded\"><strong>Las sociedades en las que se estimula a los ciudadanos solo a consumir alteran la percepci\u00f3n del ego<\/strong><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Las sociedades en las que se estimula a los ciudadanos no a satisfacer sus necesidades sino a consumir alteran la percepci\u00f3n del ego, generando un mundo de espejos. <strong>Una cultura cuyo eje sea el consumismo entrona al narcisismo<\/strong>, \u00abpero no porque nos haga ambiciosos y autoafirmados, sino porque nos vuelve d\u00e9biles y dependientes, porque mina la confianza en la propia capacidad para entender y modificar el mundo y proyectar necesidades propias y comunes\u00bb, escribe Lasch. Esta sociedad nos infantiliza e incapacita emocionalmente.<\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">Una sociedad de consumistas contempla la elecci\u00f3n no como un acto de libertad, sino como la posibilidad de elegir cualquier cosa y en el acto. Pero la libertad es algo m\u00e1s que escoger la marca que vestimos, aunque el narcisista no lo vea.<\/p>\n<p class=\"wp-block-p et-fx et-fx--show-scroll et-fx--hide-ty et-fx--loaded\" style=\"text-align: justify;\">La transformaci\u00f3n de la pol\u00edtica en gesti\u00f3n, el reemplazo del trabajo cualificado por maquinaria sofisticada, la redefinici\u00f3n de la educaci\u00f3n como conjunto de capacitaciones laborales y, en definitiva, la absoluta asimilaci\u00f3n de toda actividad a las exigencias del mercado, asegura Lasch, han generado una nueva y peligrosa forma de \u00abser uno mismo\u00bb.<\/p>\n<\/section>\n<section id=\"redux-especial-header\" class=\"et-especial-fixed-header\">\n<div class=\"et-especial-fixed-header__wrapper\">\n<div class=\"et-especial-fixed-header__ants\"><a href=\"https:\/\/ethic.es\" data-wpel-link=\"internal\">ETHIC<\/a> \/ <span class=\"et-especial-fixed-header__ants-title\">La sociedad narcisista<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"et-especial-fixed-header__logo\">https:\/\/ethic.es\/especiales-24\/la-sociedad-narcisista\/?_gl=1*100isws*_up*MQ..*_ga*NzI4NTQ0NTI4LjE3ODM0MTk1Njg.*_ga_0LL6WCT924*czE3ODM0MTk1NjckbzEkZzAkdDE3ODM0MTk1NjckajYwJGwwJGg0ODE3OTkzNDQ.<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si Narciso hubiera existido hoy, en lugar de zambullirse en el agua, se hubiera golpeado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":85246,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[10797,1161,44,6937],"tags":[],"class_list":["post-85245","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/sociedad-narcisista.jpg?fit=1500%2C900&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85245","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85245"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85245\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":85247,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85245\/revisions\/85247"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/85246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85245"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=85245"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=85245"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}