{"id":916,"date":"2015-04-10T07:23:48","date_gmt":"2015-04-10T05:23:48","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=916"},"modified":"2020-06-26T13:17:27","modified_gmt":"2020-06-26T11:17:27","slug":"las-mil-caras-del-destino-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=916","title":{"rendered":"\u00abLas mil caras del destino\u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p class=\"byline\"><span class=\"sep\">Publicado <span class=\"sep\"> por <\/span> <span class=\"author vcard\"><a class=\"url fn n\" title=\"Ver todas las entradas de Alberto Granados\" href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/author\/albertogranados\/\">Alberto Granados<\/a><\/span> el <\/span> <span class=\"entry-date\"><a title=\"9:08\" href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2010\/12\/16\/las-mil-caras-del-destino\/\" rel=\"bookmark\">16 diciembre, 2010<\/a><\/span> en <span class=\"entry-categories\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/category\/relatos-mucho-cuento\/\" rel=\"category tag\">Relatos (Mucho cuento)<\/a><\/span><!--more--><\/p>\n<div class=\"entry-content\">\n<div id=\"pd_rate_4006262_post_1274\" class=\"rating-icons\">\n<div id=\"PDRTJS_4006262_post_1274_msg\" class=\"rating-msg\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0CARA 1<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso hubiera podido remolonear, hacerse el despistado o decir abiertamente que no, pero Susana quer\u00eda esos dulces y, venciendo la pereza, sali\u00f3 hacia aquella insignificante pasteler\u00eda del m\u00ednimo pueblecito donde llevaban veraneando m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Ese fr\u00edo fin de semana hab\u00edan bajado a la playa s\u00f3lo para dar una vuelta y comprobar el estado de las plantas tras el temporal. La lluvia y el viento eran insoportables y sab\u00edan que hab\u00eda sido un error venir en esas condiciones, que tal vez deber\u00edan haber dejado esa revisi\u00f3n para otro momento menos riguroso. Como no apetec\u00eda salir a dar uno de esos largos paseos por la playa, Susana prepar\u00f3 un t\u00e9 y fue cuando lanz\u00f3 la sugerencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfNo te tomar\u00edas unos almendrados?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como hab\u00eda dejado de llover, \u00e9l se puso un chubasquero y sali\u00f3 a por los deliciosos pastelillos. Al salir del apartamento hubiera podido coger el coche, pero\u00a0 le apeteci\u00f3 ver el mar y recorrer la calle llena de charcos. Los azules del verano eran ahora un gris plomizo en el cielo por donde las nubes pasaban a gran velocidad, arrastradas por el vendaval. Le agradaba ese aspecto fantasmal que ten\u00eda el pueblecito en esta \u00e9poca, con todos los bloques\u00a0 de apartamentos cerrados, algo totalmente distinto de lo que estaban acostumbrados a ver. En ese momento tal vez no hubiera all\u00ed m\u00e1s veraneantes que su mujer y \u00e9l mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que decidi\u00f3 ir andando, tom\u00f3 la calle principal, que era la que le permit\u00eda ver retazos de mar en todos los cruces. Era una calle ajardinada que hab\u00eda recorrido miles de veces para ir a por el peri\u00f3dico, hacer la compra o para dar un paseo. A lo lejos vio aparecer por una esquina las figuras de un anciano y su hijo, un chico deficiente mental, con quienes se hab\u00eda cruzado innumerables veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los salud\u00f3 al pasar y vio un rimero de libros y papeles junto a un contenedor de basura. \u00a1Irresistible! Siempre le hab\u00edan gustado los libros, de todo tipo, de toda \u00e9poca, de todo pelaje, y no era la primera vez que los recog\u00eda. Se acerc\u00f3 y mir\u00f3 lo que hab\u00eda: un atlas de 1938, un tratado de biolog\u00eda de los a\u00f1os cincuenta, novelas baratas de los a\u00f1os cuarenta, unos archivadores llenos de fichas desva\u00eddas que conten\u00edan la contabilidad de alguna familia, unos grabados viejos, feos y muy estropeados\u2026 Del mont\u00f3n de papeles, cay\u00f3 un peque\u00f1o bulto blanco que rebot\u00f3 varias veces hasta que qued\u00f3 flotando en un charco. Era una bolita de un bingo infantil: el n\u00famero 73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La recogi\u00f3 y se qued\u00f3 mir\u00e1ndola. Una bolita de un bingo cay\u00e9ndole a los pies en una tarde espectral del m\u00e1s desapacible fin de semana del invierno en medio de la soledad m\u00e1s absoluta\u2026 \u00bfQu\u00e9 significaba aquello? \u00bfEra un mensaje, una broma del destino? \u00c9l pod\u00eda ser racionalista, pero la situaci\u00f3n era ins\u00f3lita. Decidi\u00f3 que el mismo lunes, en cuanto fuera al trabajo, buscar\u00eda un d\u00e9cimo para el pr\u00f3ximo sorteo de loter\u00eda. Tendr\u00eda que acabar en 73. Tambi\u00e9n decidi\u00f3 no dec\u00edrselo a Susana, no fuera a re\u00edrse de sus locuras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en efecto, tan pronto como volvi\u00f3 a la ciudad, inici\u00f3 la b\u00fasqueda de un 73 por varias administraciones de loter\u00eda, compr\u00f3 varios cupones de la ONCE terminados en 73 y marc\u00f3 el 7 y el 3 en los boletos de la Primitiva, que ahora sellaba compulsivamente. Apenas obtuvo unos reintegros, alguna terminaci\u00f3n, unos escasos euros en los sorteos semanales. La loter\u00eda de navidad tampoco le dio ganancia alguna, pero la del Ni\u00f1o fue bien generosa con \u00e9l, ya que el gordo terminaba en 73 y gan\u00f3 una peque\u00f1a fortuna que, ahora s\u00ed, tuvo que explicarle a su mujer, quien extra\u00f1ada y divertida no pod\u00eda aceptar la absurda credulidad, la vana observancia, la pura superstici\u00f3n de Alfonso, aunque celebr\u00f3 content\u00edsima el impulso de su marido y su ganancioso resultado. Ahora podr\u00edan montar la tienda de muebles y decoraci\u00f3n de <em>alto<\/em> <em>standing<\/em>, el negocio que siempre quisieron, y dejar una buena parte del dinero a buen recaudo para el futuro de los hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida les sonre\u00eda y eso hab\u00eda que celebrarlo con un capricho largamente pospuesto, as\u00ed que Susana contrat\u00f3 un viaje a Berl\u00edn, Praga y Budapest para los primeros d\u00edas de marzo: hoteles buenos y c\u00e9ntricos, por supuesto que con desayuno incluido, vuelos en compa\u00f1\u00edas fiables en clase <em>bussiness<\/em>\u2026 Alfonso y ella ten\u00edan el aire de ser absolutamente felices, unos triunfadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 la fecha y volaron hasta Berl\u00edn, donde disfrutaron del cosmopolitismo de la ciudad. Durante el vuelo a Praga, al iniciar el descenso, oyeron un fuerte ruido en un motor, hubo una gigantesca explosi\u00f3n y el fuego se los trag\u00f3 para siempre. La prensa internacional se hizo eco de la cat\u00e1strofe y los telediarios dieron cuenta del alto n\u00famero de muertos y heridos, no s\u00f3lo entre el pasaje, sino tambi\u00e9n entre la gente que esperaba en el propio aeropuerto, sobre el que cayeron los restos de la aeronave convertidos en una gigantesca bomba ardiente y cientos de mort\u00edferos fragmentos, aut\u00e9nticos\u00a0 proyectiles que provocaron una masacre de efectos nunca vistos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Susana y Alfonso nunca supieron que si aquel fin de semana del pasado invierno hubieran decidido no bajar a la playa a dar una vuelta a las plantas (se sab\u00eda que iba a hacer muy mal tiempo); que si ella no hubiera insistido en que \u00e9l trajera aquellos deliciosos almendrados, que tanto le gustaban, pero que engordaban irreparablemente; que si \u00e9l hubiera renunciado a ver el mar gris\u00e1ceo y el cielo cargado de nubes veloces; que si \u00e9l hubiera decidido ir en coche y hubiera recorrido la calle paralela a la principal; si hubiera visto s\u00f3lo de lejos al padre anciano y a su hijo subnormal, sin oportunidad de saludarlos\u2026 nunca se habr\u00eda encontrado con el mont\u00f3n de libros y papeles. Tampoco habr\u00eda visto la bolita del bingo con el n\u00famero 73 y jam\u00e1s le habr\u00eda entrado aquella man\u00eda de participar en los sorteos, dejando a un lado sus fr\u00edas convicciones de siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente, no habr\u00edan ganado el mont\u00f3n de millones, ni \u00e9l se habr\u00eda despedido de la compa\u00f1\u00eda de seguros, ni habr\u00eda iniciado el traspaso de un local que Susana consider\u00f3 id\u00f3neo para QMuebles (Q de <em>quality<\/em> \u2013habr\u00eda aclarado ella-), ni habr\u00edan viajado a Berl\u00edn y despu\u00e9s a Praga, donde yac\u00edan en el dep\u00f3sito de cad\u00e1veres esperando que los hijos reclamaran las pruebas para identificarlos y repatriarlos a la ciudad, cuya prensa local ya hab\u00eda dado abundantes datos sobre sus biograf\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nada de eso hubiera sucedido, Susana y Alfonso estar\u00edan vivos. O no, que eso nunca se sabe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2010\/12\/dscn4486.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1275 aligncenter\" title=\"DSCN4486\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2010\/12\/dscn4486.jpg?w=300&#038;h=225&#038;fit=300%2C225&#038;resize=300%2C225\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">CARA 2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">No le apetec\u00eda nada ir al pueblo a comprar almendrados para el t\u00e9 que su mujer estaba preparando, pero como hab\u00eda dejado de llover, en vez de rehusar la propuesta o remolonear, se puso un chubasquero y fue a la peque\u00f1a pasteler\u00eda. Al salir del apartamento, hubiera podido ir andando por la calle principal, pero el aire le hizo desistir y cogi\u00f3 el coche. Conducir\u00eda lento para comprobar ese efecto extra\u00f1o de atravesar el pueblecito, donde tal vez no hubiera m\u00e1s veraneantes que su mujer y \u00e9l mismo, equivocados al elegir un fin de semana desapacible e inapropiado para dar una vuelta a las plantas. Los bloques de apartamentos permanec\u00edan\u00a0 cerrados, lo que le daba al pueblo un aire fantasmal. Las nubes pasaban por encima, arrastradas por las rachas de viento a una imposible velocidad y el mar ten\u00eda un extra\u00f1o color plomizo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuvo que desviarse a la calle paralela, pues hab\u00eda una direcci\u00f3n prohibida. Ahora se perder\u00eda el espect\u00e1culo de divisar retazos de mar entre las distintas manzanas de casitas y chal\u00e9s, aunque aprovechar\u00eda la bajada por la calle principal para llenar las pupilas de olas. En uno de los cruces, vio de espaldas las figuras de un anciano y su hijo, un muchacho con deficiencia mental, que se dirig\u00edan a la calle que \u00e9l acababa de dejar atr\u00e1s. Le hubiera gustado saludarlos, como otras tantas veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 a la pasteler\u00eda y compr\u00f3 varios tipos de dulces: \u00e9l era goloso y la amplia variedad de pasteles era una tentaci\u00f3n, a la que sucumbi\u00f3. Esta vez hab\u00eda sido iniciativa de su mujer y no le iba a poder criticar la gula, as\u00ed que hab\u00eda que aprovechar la coyuntura, y despu\u00e9s ponerse a plan una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dirigi\u00f3 al apartamento, esta vez por la calle que le gustaba. Junto a unos contenedores de basura, el anciano y su hijo remov\u00edan unos libros antiguos, como \u00e9l hab\u00eda hecho m\u00e1s de\u00a0 una vez. Los salud\u00f3 con un gesto y sigui\u00f3. Le pareci\u00f3 ver que algo blanco rebotaba y aquel pobre chico se agachaba a recogerlo. Aparc\u00f3 junto a su casa y entr\u00f3 victorioso llevando la bandeja de pasteles como un trofeo de guerra. Cuando su mujer vio la enorme cantidad de dulces, coment\u00f3 jocosa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Despu\u00e9s de esto, un par de kilos m\u00e1s\u2026 Ya tendr\u00e1s que ir pensando en hacer un plan de comidas, pero bien estricto \u2013le palp\u00f3 la tripa sonriendo-, que el <em>torso bajo<\/em>, como t\u00fa le llamas, est\u00e1 ya demasiado bajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el t\u00e9, Susana calcul\u00f3 para cu\u00e1ndo podr\u00edan programar unos d\u00edas de vacaciones. Propuso viajar a Berl\u00edn, Praga y Budapest, pero vieron que la econom\u00eda no les iba a permitir demasiadas alegr\u00edas. Ella qued\u00f3 encargada de buscar unos vuelos y hoteles baratos, y de este modo, a primeros de marzo, visitaron Praga. Disfrutaron de la ciudad del Moldava, del puente de Carlos, de las cervezas y del esp\u00edritu de Kafka. Lleg\u00f3 el d\u00eda de regresar y tomaron el metro al aeropuerto, facturaron el equipaje y se dirigieron a la sala de embarque. Cuando estaba llegando la hora de su vuelo, que proced\u00eda de Berl\u00edn, oyeron un fuerte ruido, una gigantesca explosi\u00f3n y el impacto apocal\u00edptico de un avi\u00f3n que se les vino encima y acab\u00f3 con sus vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Susana y Alfonso nunca supieron que, s\u00f3lo unos d\u00edas antes, el chico deficiente de la playa se sac\u00f3 del bolsillo del pantal\u00f3n una bolita blanca y se la entreg\u00f3 a su padre como si fuera un maravilloso tesoro. Era una bolita de un bingo infantil, con el n\u00famero 73. El padre, que siempre le hablaba al chico, aunque este no pod\u00eda entender gran cosa, le dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfQu\u00e9 es esto, Paquito? \u00bfDe d\u00f3nde lo has sacado? \u00a1Hombre, un 73! El a\u00f1o en que naciste\u2026 Tal vez esto signifique algo\u2026\u00a0 Mira, vamos a comprar loter\u00eda, a ver si\u2026 \u2013el chico hac\u00eda ruidos guturales mientras el padre le limpiaba la boca y le explicaba sus planes-. Ya va siendo hora de que nos toque algo bueno, \u00bfverdad, hijo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pareja, que yac\u00eda en el dep\u00f3sito de cad\u00e1veres de Praga, a la espera de la repatriaci\u00f3n, tampoco podr\u00eda saber nunca que el anciano hab\u00eda comprado varios d\u00e9cimos acabados en 73 y que pod\u00eda ganar una fortuna en el sorteo de esa misma ma\u00f1ana, la ma\u00f1ana del d\u00eda 7 de marzo, que qued\u00f3 recogida en todos los peri\u00f3dicos y telediarios del mundo por la dantesca cat\u00e1strofe a\u00e9rea de Praga. En una de las im\u00e1genes de los medios, aparec\u00eda, en mitad del horror, una pareja medio aplastada que vest\u00eda ropas similares a las que ellos llevaban ese d\u00eda. En esa imagen tambi\u00e9n se ve\u00eda un panel electr\u00f3nico de la sala de embarque en el que el tiempo hab\u00eda quedado congelado marcando un clar\u00edsimo 7 y un 3 en los cuadros correspondientes al d\u00eda y el mes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Susana y Alfonso tampoco pudieron o\u00edr la sobrecogedora carcajada que aquel chico deficiente estaba soltando a esa misma hora, a varios miles de kil\u00f3metros, al ver la cara ilusionada de su padre, feliz por una vez, porque estaba convencido de que en esta ocasi\u00f3n la suerte les iba a sonre\u00edr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">CARA 3 (y sucesivas)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Remedios, que llevaba tantos a\u00f1os de asistenta con el padre de Paquito, hizo sus n\u00fameros cuando padre e hijo se fueron a una selecta residencia de la ciudad. Ten\u00eda ahorrados unos miles de euros y era el momento de darles una salida definitiva. Ya estaba harta de fregar casas ajenas, as\u00ed que la desaparici\u00f3n de esas dos buenas almas fue el pistoletazo de salida para su futuro. Ambos estar\u00edan bien atendidos y\u00a0 ella quedaba liberada de una responsabilidad que se hab\u00eda echado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empez\u00f3 a darle vueltas a su antiguo proyecto: con esos ahorros podr\u00eda abrir en la ciudad un local para vender bocadillos, <em>paninis<\/em>, ensaladas y pollos asados. Tal vez era su gran oportunidad y, tras muchas gestiones, s\u00f3lo cuatro meses despu\u00e9s abri\u00f3 \u201cEl Asadero\u201d. Aunque ella no lo sab\u00eda, era el mismo local al que Susana le hab\u00eda echado el ojo para cuando pudiera abrir su so\u00f1ada tienda de muebles. El negocio de Remedios fue r\u00e1pidamente todo un \u00e9xito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fernando, el novio de su hija Paqui, le ayudaba en el mostrador esos primeros d\u00edas, ya que estaba de vacaciones. Era un buen chico, siempre atento con Remedios. Con lo que \u00e9sta le pagara y sus propios ahorros, quer\u00eda regalarle una moto de segunda mano a Juan Ram\u00f3n, su hermano peque\u00f1o, para que fuera a la Facultad con m\u00e1s rapidez y comodidad, aunque no pod\u00eda imaginar en aquellos momentos las consecuencias del accidente que, s\u00f3lo unos meses despu\u00e9s, llevar\u00eda a Juan Ram\u00f3n a las manos del mismo masajista que atend\u00eda en la residencia a Paquito, el chico que encontr\u00f3 la bolita con el 73 el invierno anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este masajista trabajaba por las tardes para ganar un dinero extra que pensaba donar a la ONG en la que trabajaba. Trataban de construir una escuela y un pozo con sus canalizaciones en un poblado del \u00c1frica subsahariana, aunque por entonces nadie pod\u00eda sospechar que varios a\u00f1os despu\u00e9s uno de aquellos chicos de esa escuela vendr\u00eda como inmigrante ilegal a la ciudad y m\u00e1s de un d\u00eda vender\u00eda sus baratijas delante del local de Remedios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella bolita de un bingo infantil que apareci\u00f3 entre unos libros una tarde rigurosa de un invierno ya olvidado hab\u00eda enlazado muchas vidas, de la mano de las mil posibilidades de eso que solemos llamar destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relato comprendido en mi libro electr\u00f3nico \u201cCabos sueltos\u201d,\u00a0disponible en el servicio de descargas de <a class=\"skimlinks-unlinked\" title=\"\" href=\"https:\/\/Amazon.es\" data-skimwords-word=\"Amazon.es\" data-skim-creative=\"500005\">Amazon.es<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por Alberto Granados el 16 diciembre, 2010 en Relatos (Mucho cuento)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,44,6937,15],"tags":[395],"class_list":["post-916","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-caras"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=916"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/916\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":917,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/916\/revisions\/917"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}