{"id":979,"date":"2015-01-06T15:24:48","date_gmt":"2015-01-06T14:24:48","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=979"},"modified":"2022-06-07T14:23:06","modified_gmt":"2022-06-07T12:23:06","slug":"la-matanza-por-manuel-sierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=979","title":{"rendered":"\u00abLA MATANZA\u00bb Por Manuel Sierra"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Siempre que llega el invierno, acuden a mi memoria olores a mantecado reci\u00e9n hecho, a casta\u00f1as, a matanza, sabores de anis dulce, bolas de coco o alfajores; im\u00e1genes de la escopeta de plomos, cuando \u00edbamos a cazar, de nieve, de hacer mu\u00f1ecos con ella, sensaciones de libertad, de vacaciones, de familia, de unidad.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo que las matanzas eran el punto de uni\u00f3n de las familias, de los vecinos, y evoco las reuniones en el patio de mi antigua casa, con aqu\u00e9l fr\u00edo intenso que la lumbre, en la que se herv\u00eda el agua para las cebollas, apenas lograba atemperar. C\u00f3mo se preparaba la casa, comprando las tripas para el embutido, las especias para la mezcla, colocando todos los artilugios con los que se cortar\u00edan las cebollas en un ritual de golpeteo r\u00edtmico y hechizante, se rellenar\u00edan las tripas de embutido, se cocinar\u00edan partes del animal, se dispondr\u00eda de tiempo para compartir, tiempo en familia. Era llegar la Inmaculada, a principios de diciembre, que entonces, ser\u00e1 porque a\u00fan no hab\u00eda cambio clim\u00e1tico o qu\u00e9 se yo, lo recuerdo m\u00e1s fr\u00edo que ahora, tiempo para curar jamones y espantar a las moscas del cuerpo colgante del marrano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando llegaba Salvador el matancero, mi padre ya hab\u00eda preparado la caja donde se acostar\u00eda al verraco, y donde finalmente morir\u00eda el animal, entre intensos dolores, tras el certero deg\u00fcello, sin juicio ni abogado. Yo lo pasaba mal, al menos en mi recuerdo no es agradable rememorar el chillido que cortaba el aire y nos petrificaba totalmente cuando era m\u00e1s peque\u00f1o, porque adem\u00e1s lo hab\u00eda estado cuidando durante los dos o tres meses anteriores, d\u00e1ndole de comer, limpi\u00e1ndole la cama en la chiquera, y saber que lo iban a matar (y de qu\u00e9 manera) no era agradable, y aunque en s\u00ed la cuchillada era una muestra de pericia, destreza y nervios de acero, lo que peor llevaba era el trayecto desde la chiquera hasta el caj\u00f3n, cuando el matancero hund\u00eda un gancho afilado y curvo en las narices o el paladar del animal y tiraba de \u00e9l hacia fuera en un forcejeo terrible que alguna vez estuvo a punto de no acabar como se presum\u00eda, cuando el cerdo pasaba de unas dimensiones normales, que algunos los recuerdo como si fueran toros (por lo grandes).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/matanza-1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-981\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/matanza-1.jpg?resize=240%2C136&#038;ssl=1\" alt=\"matanza 1\" width=\"240\" height=\"136\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera vez que v\u00ed c\u00f3mo el profesional hund\u00eda con maestr\u00eda el <em>peaso cuchillo<\/em> en el cuello del marrano me qued\u00e9 consternado con la fuerza de la bestia, que a duras penas lograban entre varios hombres estabilizar y mantener encima de la caja donde le hab\u00edan acostado, delante de la cual una zofaina grande recog\u00eda la sangre que le manaba abundantemente desde la herida en su cuello y que mi madre no paraba de mover y mover para que los embutidos salieran con lo mejor de la bestia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, y antes del sacrificio, los ni\u00f1os ten\u00edamos faena: picar la cebolla en cajas de madera donde se met\u00edan peladas y donde se les golpeaba con una maza en forma de aspa en cruz de unos treinta cent\u00edmetros de alto en la que se engarzaba un astid de madera de un metro m\u00e1s o menos, con un metesaca r\u00edtmico, regular y controlado, ya que si te pasabas romp\u00edas el caj\u00f3n y los votos se pod\u00edan escuchar en Moncloa (y como entonces no se pod\u00eda votar, porque est\u00e1bamos en dictadura, pues, mejor no tentar la suerte&#8230;)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la muerte del animal, toda la gente se afanaba en hacer la matanza de forma r\u00e1pida y diligente. Todo el mundo ayudaba en las tareas, siempre a la orden de mi madre, que sab\u00eda c\u00f3mo, cu\u00e1nto, cu\u00e1ndo hab\u00eda que echar de cada cosa para la morcilla, el chorizo, la salchicha, y todo lo que se sacaba del marrano, que era todo el marrano, salvo las pezu\u00f1as (\u00a1y no se si con ellas se hac\u00eda algo, aunque no comestible, claro!).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, el matancero y algunos hombres hab\u00edan pasado al cerdo muerto a una pila de madera, llena de agua caliente, donde lo pelar\u00edan, con unas cuchillas de afeitar que cortaban hasta la respiraci\u00f3n, dej\u00e1ndole el cuerpo como \u201c<em>er culo un ni\u00f1o chico<\/em>\u201d. Tras el afeitado, el cuerpo se colgaba de una percha de madera en forma de cruz, suficientemente gruesa para resistir el impresionante peso del animal, con una cuerda que se pasaba por los tendones de los tobillos de las patas traseras, dej\u00e1ndolo cabeza abajo, \u201c<em>para que escurriera<\/em>\u201d. Entonces se abr\u00eda en canal para extraerle las v\u00edsceras y \u00f3rganos internos, dej\u00e1ndolo solo en huesos y carne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pasaba la noche, y mientras tanto, toda la gente cenaba celebrando la buena suerte de la matanza, a base de morcilla caliente, careta y asadurilla frita con ajillos,&#8230;\u00a1uhmmm! Para quien no lo sepa, la asadura es el h\u00edgado. A\u00fan puedo saborear esos platos en mi memoria, pese al tiempo transcurrido, o quiz\u00e1s gracias a ese tiempo pasado, que aumenta con los a\u00f1os las buenas sensaciones vividas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/matanza-3.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-982\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/matanza-3.jpg?resize=268%2C188&#038;ssl=1\" alt=\"matanza 3\" width=\"268\" height=\"188\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los matanceros, porque a veces ven\u00edan en pareja, se les preparaba secreto. No es que no se pueda contar, es que esa era la parte del marrano que m\u00e1s les gustaba o que por tradici\u00f3n, se les guardaba a ellos. No toda, obviamente, pero eran los primeros en probarla. Creo que la llamaban \u201czurrapa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La chiquiller\u00eda disfrut\u00e1bamos d\u00e1ndole vuelta al rabo del marrano mientras lo estaban matando (yo lo hice una vez, y como Santo Tom\u00e1s, una y no m\u00e1s), y haciendo recados de \u00faltima hora, que si matalauva, que se me ha olvidado, que tr\u00e1ete m\u00e1s piment\u00f3n, <em>que paece que es poco, <\/em>en fin, haciendo de ni\u00f1os, y jugando en mitad de todo y recibiendo por ello las reprimendas habituales, que si os vais a caer en la olla, que si vais a darle una pat\u00e1 a la sangre, que si quereis iros a la calle, y dejar el sitio a los mayores?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguro que a m\u00e1s de uno esto os suena a vivido, porque entonces la matanza era una actividad habitual, y los requisitos sanitarios eran m\u00ednimos; bastaba con que el matarife se llevara al laboratorio una muestra para ver si ten\u00eda o no triquinosis. Y en caso negativo, a disfrutar todo el a\u00f1o de jam\u00f3n, morcilla, chorizo, panceta, careta, costillas, etc. que del marrano, como ya he dicho, hasta los andares se aprovechaban.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre que llega el invierno, acuden a mi memoria olores a mantecado reci\u00e9n hecho, a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":980,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[37,9],"tags":[1784],"class_list":["post-979","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-manuel-sierra","category-medio-ambiente","tag-matanza"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/matanza-2-.jpg?fit=274%2C184&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=979"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":985,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/979\/revisions\/985"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/980"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}