12 octubre 2026

Atarfe ¿en el documento  del Diccionario histórico de la lengua española (1933-1936)?

Los fragmentos que aporta este documento  del Diccionario histórico de la lengua española (1933-1936) demuestran la evolución lingüística del castellano antiguo, donde «atarfe», «atarte», «taray» y «tamariz» son, en realidad, exactamente la misma planta (el árbol del género Tamarix).

 
El texto funciona como una perfecta cadena de equivalencias etimológicas y regionales:
 
El origen de la palabra: del árabe al castellano antiguo
En la evolución del español, conviven dos raíces para este mismo árbol:
    • La raíz latina: Del latín tamarix derivaron palabras como tamariz o tamarisco.
    • La raíz árabe: Del árabe hispánico aṭṭárfa (y este del árabe clásico ṭarfāh) nació el término atarfe.

Con el paso de los siglos, por la pérdida de la «a» inicial (aféresis) y la variación de la consonante, atarfe evolucionó localmente a formas como tarfe, tarahe, taraje y, finalmente, el término estándar que usamos hoy en día: taray.

Explicación de los fragmentos que aporta el documento

  • Nebrija (Diccionario Latín-Español, 1492):

    «ATARFE… Taray… por el atarte o tarahe, árbol noto.»

    Elio Antonio de Nebrija (el primer gran gramático del castellano) documenta que en su época la palabra latina Myrica se traducía en español indistintamente como atarfe, taray, tarahe o atarte. La palabra «atarte» es simplemente una variante o errata de transcripción antigua de atarfe/tarfe.

  • Zúñiga y Sotomayor (Libro de Cetrería):

    «Es muy bueno hacer moler hojas de atarte…»

    Aquí se utiliza la variante «atarte» como un ingrediente botánico común en los manuales de caza y cuidado de halcones para realizar remedios en la cabeza de las aves.

  • Gabriel Alonso de Herrera (Agricultura General, 1513):

    «En el agua les echen rayces de tamariz… que otros llaman taray y otros atarte de agua.»

    Gabriel Alonso de Herrera constata formalmente que, dependiendo de la región de España en la que uno se encontrase, los campesinos llamaban al mismo árbol de los ríos de tres maneras distintas: los de herencia latina lo llamaban tamariz, otros lo llamaban taray y otros usaban la forma arabesca atarte (atarfe) de agua.

    La captura de este documento pertenece exactamente al Diccionario histórico de la lengua española (edición de 1933-1936), gestionado por la Real Academia Española (RAE).
    Si nos  fijamos en la columna derecha de la imagen, la entrada ATARFE recopila de forma cronológica cómo los sabios de la lengua documentaban sus distintos usos:
    • La definición principal: El diccionario señala explícitamente (De l ar. atarfe.) f. ant. Taray., confirmando que es un arabismo femenino antiguo para designar al taray.
    • La equivalencia con el latín: Justo debajo cita la obra de Nebrija (Dict. Lat.-Esp.) traduciendo la palabra latina Myrica como «el atarte o tarahe, árbol noto«.
    • El uso medicinal: Sigue con la cita de Zúñiga y Sotomayor (Cetrería) sobre moler sus hojas para remedios de la cabeza.
    • La variación geográfica: Finaliza con el fragmento de Gabriel Alonso de Herrera (Agricultura General) que explica cómo en unos sitios se le llamaba tamariz, en otros taray y en otros «atarte de agua».
    Es una joya de página porque condensa siglos de evolución lingüística en un solo bloque. El término «atarte» que aparece impreso en los textos de Herrera y Nebrija es, con toda probabilidad, una variante gráfica (una evolución fonética local o una simple errata de imprenta medieval consolidada al cambiar la f por la t) derivada del original atarfe.

¿Este documento que tiene que ver con  el nombre de nuestro pueblo: ATARFE?

Es importante no confundir el nombre del árbol con el municipio de Atarfe (Granada). Aunque se escriben igual, los lingüistas e historiadores apuntan a que el nombre del pueblo granadino proviene de otra raíz árabe (al-tarf), que significa «el límite» o «el puntal», debido a que marcaba la frontera o las afueras de la antigua Medina Elvira. Nota histórica sobre el pueblo de Atarfe (Granada)

En resumen: en el documento  del Diccionario histórico de la lengua española (1933-1936) , atarfe y atarte son sinónimos medievales y renacentistas de taray no del pueblo de ATARFE