“Bajo el balcón de Ada Colau” por Iñaki Gabilondo
GRA262. BARCELONA, 14/06/2015.- La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, junto a su hijo Luca, y el número dos de su candidatura, Gerardo Pisarello (i), en el balcón del ayuntamiento durante la diada castellera que se ha celebrado en la plaza de Sant Jaume con motivo del aniversario de los Castellers de Barcelona. EFE/Alberto Estévez

“Bajo el balcón de Ada Colau” por Iñaki Gabilondo

Si se produce el empate que muchos sondeos vaticinan para Cataluña veremos rondar bajo el balcón de Ada Colau, con trinos y requiebros, a muchos de los que hoy la cubren de insultos

En el larguísimo serial de elecciones encadenadas en los últimos 3 años, con sus correspondientes precampañas y campañas, asistimos a tantos zigzagueos de los partidos que aprendimos a no descartar nada ni a dar nada por supuesto. Ninguna formación política resistiría enfrentarse con su pasado, con sus afirmaciones categóricas, sus compromisos rotundos, sus ‘nuncas’, sus ‘siempres’.

Ciudadanos pasó de socialdemócrata a liberal progresista; luego, solo a liberal; y luego, a simplemente español. Ya es casi más una bandera que un partido. El PSOE dio tantos tumbos que cuando por fin se detuvo no sabía exactamente dónde estaba, sigue tratando de averiguarlo. De su hermano, el PSC, no digo nada salvo que ha querido ser dos cosas contrarias a la vez, aunque últimamente parece haber hecho las paces consigo mismo -no así con los barones del PSOE-. Mientras que Podemos, que llegó con la claridad por bandera, es hoy más difícil de descifrar que un jeroglífico egipcio. El PP es la única pista segura. Hará siempre lo que prometa, a no ser que haga lo contrario de lo que prometió porque le venga bien.

Sobre esta base inestable es imposible hacer ningún pronóstico para las elecciones en Cataluña. En el soberanismo los enigmas son menos porque, aunque los hay, y muchos, respecto a los líderes sobre todo, y aunque todos los partidos andan a la greña, se da por seguro que si pueden sumar, sumarán. Ahora bien, si la matemática no lo resuelve a la primera y si se produce el empate que muchos sondeos vaticinan, adquirirá un gran protagonismo Xavi Domènech y sus Comunes, y el denostadísimo universo podemita. Y en busca de intermediación veremos rondar bajo el balcón de Ada Colau, con trinos y requiebros, a muchos de los que hoy la cubren de insultos. Al tiempo.