«YA»  por JUAN ALFREDO BELLÓN

«YA» por JUAN ALFREDO BELLÓN

YA por JUAN ALFREDO BELLÓN para EL MIRADOR DE ATARFE del domingo 22-09-2019

Ya, de repente, aunque sin conocer lo inminente e insospechado del evento.

Ya; cumpliendo con todas las expectativas y protocolos de la normalidad exigidos para la disolución de lo disoluble y la convocatoria de lo convocable y perfectiblemente convocado .

Ya; adaptándonos a lo adaptado, ciñéndonos a lo previsto y acordándonos a lo acordado.

Ya; ya están aquí, a la llamada del amor, ya se está muriendo… el todavía actual tramo de la presente Legislatura de nuestras Cortes Generales que Dios todavía guarde durante el paso fugacísimo del tiempo (todo cambia y huye) que, no obstante, permanece inerte como la cólera misma de los dioses.

Ya hemos acabado, sin saber cómo, viéndonos abocados a la disolución de lo disoluble y a la acalorada discusión sobre quién y en qué medida tiene la culpa del fracaso. El caso es que la disolución ha venido, aunque nadie sepa cómo ha sido, y que mañana los diputados y senadores nacionales tendrán la condición de dimisionarios o dimitidos. Mientras, nos hemos pasado el intermedio discutiendo sobre si son galgos o podencos y si Pedro Sánchez es culpable o no de los pecados de nuestra fragilísima democracia, siendo como es que nosotros (todos los demás) somos absolutamente inocentes, por la gloria de nuestra amantísima madre, que nos parió con la misma limpieza y santidad con que lo hizo María con su Hijo sacrosanto Jesús, loado sea Él, y tan santo como su Padre y su Espíritu. Amén.

Pero una cosa es eso y otra bien distinta que este país nuestro no tiene arreglo, como decía Frasquito, quien, por cierto (EL PAÍS, viernes pasado, última pág.) espera nueva sepultura y que siempre acabemos metiendo la pata, como los gitanos, que si no la hacen a la entrada, la hacen a la salida; que con esto enlaza lo que ha pasado en Otura, donde han elegido Reina de estas Fiestas a una menor de edad de la raza calé y digo yo, como el periodista, con perdón de Vox ¿Es que de entre los cristianos de Otura no tienen vista para elegir una Reina de sus Fiestas más guapa y más lucida que una morilla menor de edad? ¡Habráse visto y habrá que verlo!

Y luego, va la tía, digo la mora va y se deprime porque les dice a sus padres que le ponen pegas los nacionales, que son los que están en su casa sin meterse con nadie y más tranquilicos que tó. O sea, que ná. Y encima tienen ellos que achantarse y tragárselas como puños. Esto no hay quién lo aguante (debe decir Vox). Por eso, digo yo que esto de las elecciones debe ser un engorro pero que, ya que las han convocado, vamos a por ellas, que aunque a nosotros no nos va ni nos viene eso de las urnas, no podemos desperdiciar lo y, de camino, ponerle coto por todas partes a nuestros enemigos en espera de tiempos más felices, que tienen que llegar.

Y si eso lo piensan los de Vox, figúrense lo que pensarán los demás, convertidos todos, como alguien ha dicho, en aprendices de brujo. Los peperos, soñando que de esta pueden ganar o perder pero subiendo porcentaje y sustanciando sus cuentas con la justicia y pajaricos con la madre; los de Ciudadanos, tan ciegos como ilusos, pensando en que, con su radicalidad y ambigüedad camaleónicas, ganan en todos los escenarios; los independentistas-nacionalistas, creen que pactando y negociando podrán mantener sus privilegios y aumentar sus expectativas: y los de Vox soñando con que Santiago Matamoros venga y cierre España y, descontándome yo de mis cuentas con el fisco en proporción con la longitud de mis apellidos, ancha es Castilla, Espinosa de los Monteros; en tanto que Errejón, unido o no a Carmena, piensa no tener nada que perder.

Y quien se llama solo Pedro Sánchez, sin más perifollos de alcurnia, feliz y contento con recordar lo que estudió en la asignatura de Ciencia Política en la Facultad, de modo que a quien Dios me las dé, san Pedro me las bendiga y de estas salgo cum laudem y con cuadro de honor y. para como estaba…, Madrid bien vale ya una misa y hagan juego, señoras y señores, a ver quién sale mejor de estas.

Y a ver también quién mejora estas expectativas y recibe más apostando menos: -Oigan, ésta es la rifa de los huevos del Califa y la tómbola de El Cubo, que premia y regala; a quien no le toque un pito, le toca un caramelito y ganan todos y todas… Hagan juego, señoras y señores que, en esta ocasión, los resultados se conocerán en una semana, a partir del 10 de noviembre.