SEGUIMOS SALTANDO Y CORREMOS POR EL TRÓPICO por Manuel Jiménez

SEGUIMOS SALTANDO Y CORREMOS POR EL TRÓPICO por Manuel Jiménez

La siguiente revolución en el salto de altura esperemos tenga su sede en nuestras pistas atarfeñas pues ahora con el set de altura que ha comprado el CLUB ATLETISMO CIUDAD ATARFE contando para ello con una subvención de la Junta de Andalucía serán muchos los atletas que se pongan a ello

Hoy continuamos analizando la prueba de salto de altura centrándonos en las chicas. El record mundial lo ostenta desde un lejano 30 de agosto de 1987 en el Mundial de Roma la búlgara Stefka Kostadinova con 2.09. Stefka fue una elegante atleta que consiguió el primado olímpico (Atlanta 1996), doble mundial (Roma ’87 y Goteborg ‘95) y europeo (Stuttgart ’86). Además fue subcampeona olímpica en Seúl 1988, cinco veces campeona mundial indoor y cuatro veces campeona europea indoor, esto es, dominó el salto vertical a nivel mundial durante más de una docena de años. Suyos fueron también las plusmarcas mundiales sobre 2.07 (igualando a su compatriota Andonova) y 2.08

La primera mujer que superó la barrera de los 2 metros fue la germana Ackermann en 1977, atleta que llevó el tope mundial desde 1.94 hasta los citados dos metros. A nivel nacional huelga decir por sabido que la plusmarquista es Ruth Beitia con 2.02, la mejor atleta española de todos los tiempos, campeona olímpica en Río de Janeiro 2016 y bronce en Londres 2012. Acumula Ruth otras 15 medallas a nivel internacional: 3 veces campeona de Europa al aire libre y una vez indoor; bronce mundial al aire libre más dos platas y dos bronces indoor. Y a nivel europeo indoor cuatro platas y un bronce.

El palmarés de Ruth como vemos es abrumador, ha sido 65 veces internacional absoluta, la atleta con más internacionalidades y 13 veces campeona de España Absoluta al aire libre y 16 en pista cubierta. Además sigue siendo la plusmarquista nacional en categorías juvenil, junior y promesa. Repasando la historia mundial del salto de longitud nos tenemos que detener en la rumana Iolanda Balas que llevó el record mundial desde los 1.75 conseguidos en 1956 hasta 1.91 en 1961. Se le conocía como la “tijera humana” pues su técnica de salto era una variante algo sofisticada del viejo «estilo tijera», en lugar del «rodillo ventral», mucho más popular en su época y más eficiente desde el punto de vista biomecánico. Sin embargo, según ella misma decía: «Mi estilo es quizá obsoleto, pero es el que se adecúa mejor a la estructura de mi cuerpo».

Y es que el salto de altura ha sido una de las modalidades atléticas en que la técnica más ha evolucionado a lo largo de la historia. Se considera que el primer Salto de Altura se realizó en Escocia en el siglo XIX aunque en 1793 ya se mencionaba en un libro alemán sobre gimnasia. Aquellos primeros saltadores tenían una técnica muy distinta a la actual. Algo tan simple como saltar de frente o costado, doblando las piernas bajo su cuerpo y con el torso prácticamente en posición vertical. Con esta técnica se marcó el primer Récord Mundial del Salto de Altura, establecido por el inglés Marshall Brooks en 1874: 1,89 metros.

La técnica no tardó en evolucionar al conocido como Estilo Tijera. En él, el saltador se colocaba de manera paralela al listón y pasaba primero la pierna más cercana a este y a continuación la otra. El torso se inclinaba ligeramente hacia adelante para facilitar el salto. Ambos estilos podían practicarse con carrera previa o sin ella.


A fines del siglo XIX, el estadounidense Michael Sweeney marcó el primer punto de inflexión en el Salto de Altura. Por un lado, empezó a prestar atención a la carrera de acercamiento, una parte del salto desatendida hasta entonces. Y por otro, comenzó a practicar el Salto de Tijera inclinando la espalda ligeramente hacia atrás al cruzar el listón. En 1895 saltó 1,97 metros.


El siguiente paso en la evolución del salto de altura vino de la mano de George Horine quien en 1912 superó la barrera de los 2 metros por primera vez. Lo hizo con una técnica que se denominó Rodillo Californiano o Rodillo Costal, la técnica era similar a la de Sweeney pero añadía un pequeño giro del cuerpo tras el salto lo que facilitaba el franqueo del listón.
Ya en la década de 1940 se produjo la siguiente mejora al popularizarse una nueva técnica que se denominó Rodillo Ventral, parecido al costal pero en este caso el saltador franqueaba el listón boca abajo, pasando alrededor de este casi a horcajadas. Con esta nueva técnica los récords empezaron a superarse poco a poco y en 1960 ya estaba en 2,23 metros.

La siguiente revolución vino con el soviético Valery Brumel en los 50, prestó más atención a la carrera de acercamiento que aceleraron como nunca antes se había hecho. También el salto empezó a ser menos lateral y la parte superior del cuerpo pasaba ligeramente antes por el listón. Esta nueva variante del Salto Ventral se denominó Técnica Straddle. Con ella Brumel alcanzó los 2,28 metros en 1963 y ganó el Oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964.


Por fin y gracias a la evolución de los materiales del área de caída (pasamos de montones de viruta y arena a superficies altas y blandas) se permite que se marque un último gran punto de inflexión de este deporte hasta ahora. Dick Fosbury practicaba Salto de Altura desde muy joven, pero tenía serios problemas para aplicar la técnica del momento, que le parecía demasiado complicada. Cuando tenía 16 años se propuso experimentar otras para encontrar la mejor para él. Así fue como, mientras estudiaba en la universidad, probó una nueva técnica basada en el Rodillo Costal. Igual que en aquella, debía acercarse al listón de manera transversal, pero a la hora de franquearlo añadía un nuevo giro. En lugar de saltar de manera lateral, Fosbury se colocaba de espaldas al listón y pasaba primero la cabeza y los hombros.

Aunque en aquel momento no lo sabía, había encontrado la forma más eficiente de realizar el salto, dejando menos espacio entre el centro de gravedad del cuerpo y la propia barra.
Al principio su nuevo estilo parecía rudimentario, poco sofisticado e incluso tuvo que aguantar ciertas burlas. Pero cuando en México 1968 ganó el Oro, las cosas empezaron a cambiar. Otros saltadores comenzaron a fijarse en aquella técnica y practicarla. En 1973, Dwight Stones superó los 2,30 metros con esta técnica.


Confiemos en que la siguiente revolución tenga su sede en nuestras pistas atarfeñas pues ahora con el set de altura que ha comprado el CLUB ATLETISMO CIUDAD ATARFE contando para ello con una subvención de la Junta de Andalucía serán muchos los atletas que se pongan a ello.

Nueva entrega del Gran Premio Diputación de Fondo en esta ocasión con la disputa del XXXI PRUEBA DE FONDO TRÓPICO DE EUROPA en Almuñécar.

Hasta allí se desplazaron bastantes atletas atarfeños en representación de los tres clubs locales con intereses en la ruta. Especial mención al cuarto puesto de la general y primer junior de Manuel Jiménez López, atleta de la Escuela Atletismo Atarfe encuadrado en el Nerja Atletismo consiguiendo un interesante crono de 33.24 a una media de 3.20/km.

Buena reentré de Manu en la competición en un otoño/invierno donde luchará por ganarse una plaza para representar a España en el Campeonato Europeo de Cross a disputar en Lisboa el 8 de diciembre.

Segundo en línea de meta fue José Antonio Justicia Ruiz 16º (7) bajando de 35 minutos algo más retrasado de lo que él mismo esperaba aquejado de problemas de flato en la última parte de la carrera.

A continuación y en representación de ATLETISMO CIUDAD ATARFE se clasificaron Carlos Lucena Martín 72 (7); 224 (43) Francisco Javier Villalba Parra, 232 (44) Francisco Javier Polo Galindo, 260 Antonio López Madero, 560 (9ª) Teresa Rica Tellado, 647 (117) Antonio M Carrillo Sánchez, 797 (21ª) Elisabeth Lafuente Luzón, 886 (32) Francisco J Maroto Gallego.

Gran representación por parte del Triatarfe con dos puestos de pódium en grupos de edad. Sofía Oliva fue 2ª promesa (32 de la general) y Manuel Puertas 2º en Veterano F (222).

El resto por orden de llegada fueron Sergio Fuentes (45, 13), José Fco Fuentes Sánchez (48,12), Marcos Granado (194, 4), , Carmelo Molina (500, 5), Luis M Bayo (504, 95), Reme Perez (601, 10), Sergio Granados (768, 128). Los montañeros también enviaron representantes así por parte del Atletismo y Montaña Atarfe se clasificaron Rafael Sánchez Cid (283, 12), Juan Fco Pérez (395, 62) y Cristian