La verdad de la ciencia

La verdad de la ciencia

«Más allá de los eslóganes bienintencionados y un poco infantiles de si saldremos más fuertes o siendo mejores, hay algo que ojalá aprendamos todos: que con la ciencia no se juega», la opinión de Carles Francino

 

Ocho meses de pandemia, con sus semanas de confinamiento, sus restricciones a la movilidad y al ocio, sus broncas, sus miedos y sus efectos devastadores, tanto en la salud como en la economía, dan para pensar muchas cosas. Y más allá de los eslóganes bienintencionados y un poco infantiles de si saldremos más fuertes o siendo mejores, hay algo que ojalá aprendamos todos: que con la ciencia no se juega. Porque sólo la ciencia nos sacará de esta, y podrá prevenir futuras pandemias.

Luego la política tiene que gestionar los distintos escenarios que se planteen, atender las necesidades y velar por la cohesión social, pero si no cuidamos la ciencia nos estamos maltratando como país, como sociedad; y además eso deja el campo libre a los bulos, a las mentiras, a la seudociencia… es un cóctel que tiene un peligro brutal. No es casualidad que un personaje como Trump, enrabietado de manera patética por su más que posible derrota electoral, se haya distinguido estos cuatro años por una guerra sin cuartel contra los científicos y las agencias de salud, guerra que ha culminado con la calamitosa gestión de la pandemia. Si el campeón mundial de las mentiras está contra la ciencia, es un motivo más para apoyarla. Apoyar la ciencia y la búsqueda de la verdad, aunque algunos -muy modernos ellos- consideren que este concepto ya está superado. Por todo eso me alegra mucho hablarles hoy desde Vila-real, donde la próxima semana se celebra ‘Destaca’, una feria de transferencia de conocimiento científico y tecnológico, un espacio para divulgar y fomentar la investigación. Porque es una gran noticia que este encuentro pueda celebrarse contra viento y pandemia. Y porque es un lujo que podamos compartir una vez más una tarde de radio viendo las caras de los oyentes que están aquí en el auditori de Vila-real.

CARLES FRANCINO