Guía de neologismos para no perderse en la lectura de la prensa. I: Vida social. Por Alberto Granados

Guía de neologismos para no perderse en la lectura de la prensa. I: Vida social. Por Alberto Granados

       El influjo incuestionable de internet, las redes sociales y los medios de comunicación no solo popularizan cualquier fenómeno, sino que influyen intensamente en los usos del idioma e introducen una ingente cantidad de neologismos, siempre procedentes de un idioma colonizador, en los idiomas receptores, que se convierten con ello en idiomas colonizados.

En nuestros días, es el inglés, la lengua de estas tecnologías, la que nos invade y pasa con una innecesaria frecuencia a la prensa escrita, hasta el punto de que el lector, incluso el lector avezado en la lectura de textos en castellano, se encuentra con serias dificultades para comprender lo que lee en los titulares de la prensa.

Imagen tomada de enjoytorrevieja

Durante un tiempo, he estado recogiendo muestras de esta tendencia peligrosa para la lengua de Cervantes (en realidad, para todas las demás lenguas, aunque es la nuestra la que más me preocupa). Lo que sigue no pretende ser exhaustivo, sino una sencilla exposición del estado de la cuestión, que pasa a ser un auténtico estado de sitio a nuestra venerable lengua.

       Para ser sistemático, he agrupado muestras en núcleos más o menos significativos. Hoy traigo al blog la primera parte, que se ocupa de los términos referidos a nuestros usos y costumbres, a nuestros fenómenos sociales. En la medida de lo posible, enlazo la palabra a titulares de El País.

 01 Vida social

Bullying: El acoso escolar. El término inglés se refiere a la actuación de los matones y procede a su vez de bull (toro).

Celebrity (pl. celebrities): Persona famosa, especialmente en el mundo del espectáculo o de los medios de comunicación. Es decir, persona célebre, celebridad, alguien reconocido. Si ya resulta penoso que Belén Esteban haya llegado a ser una celebrity nacional, más penoso me resulta que usemos el anglicismo incluso en El País, y eso que el diario de PRISA tiene uno de los libros de estilo más exigentes y riguroso: lo escribió Alex Grijelmo. Un ejemplo en este enlace.

Gentrificación: Del adjetivo gentry (gentil, de clase alta, aristocrático) surge el neologismo, que remite a la mejora de estatus social que cambia la fisonomía de un barrio popular a un barrio elitista.

 Influencer: El Diccionario de Cambridge define el término como «a person or group who has the ability to influence the behaviour or opinions of others», es decir: persona o grupo que tiene la capacidad para influir en el comportamiento y las opiniones de otros. Dicho de una forma más castellana: alguien influyente en el terreno de las ideas y comportamientos. En mis tiempos eran los curas. Ahora puede ser cualquier cretino que impone modas, creencias y dogmas como si fueran chucherías.

 It girl: Una it girl es, simplemente, una chica que encierra un enorme potencial, unas dotes excepcionales que le hacen desplegar una empatía especial. Una chica que tiene ángel, diría un castizo. El origen de la expresión no es precisamente nuevo, sino de los años veinte del pasado siglo, cuando Rudyard Kipling creó un personaje femenino que tenía “eso” especial.

Littering: Del inglés litter (basura), se refiere a la degradación por acumulación de basuras de un entorno natural.

Millennial: Se llama millennials a los jóvenes que accedieron al mundo adulto a partir del cambio de milenio, es decir, los nacidos entre 1980 y 2000 (en el caso de España, en que la mayoría de edad está fijada a los dieciocho años), aunque los márgenes cronológicos son bastante relativos. En general, se les considera maleducados (o mejor: educados en unos valores absolutamente ajenos a los que tuvimos sus padres), egoístas y han viajado mucho, tienen un título universitario y varias maestrías (o másteres), dominan más de un idioma y son hijos de la tecnología. En este caso, el neologismo podría estar justificado, pues no existe una palabra nuestra que englobe con exactitud tantos matices, si no es la simplísima frase “menores de treinta años”. O dicho de otra forma: los que nos solucionan los problemas cada vez que se nos rompe un móvil y compramos otro.

Selfie: Del inglés self (a uno mismo) y en la estela de selfportrait (autorretrato).

 Sexting: Envío de textos o contenidos eróticos y pornográficos a través de teléfonos móviles, redes sociales o internet. El término es la suma de sex (sexo) y text (texto).

Single: En los setenta, un single era un disco que solo contenía dos canciones, una en cada cara de aquellos discos de vinilo con sonido analógico, que rápidamente fueron sustituidos por los longplays (larga duración). Actualmente, un o una single es un hombre o mujer que no tiene pareja, lo que incluye a solteros, separados y viudos. En su momento, la soltería llevaba aparejada una enorme carga de desprestigio social, especialmente en el caso de las mujeres, llamadas despectivamente solteronas. Hoy es una postura libremente asumida, que se organiza a través de las redes y organiza sus quedadas o reuniones. Existen restaurantes para singles, turismo single, agencias de emparejamientos, etc.

Celebrities tipo Telecinco en el programa Supervivientes

Tribus y tipos urbanos: La actual Sociología debería reformular sus principios epistemológicos, pues el fenómeno de las modas y sus influencias, ahora reproducidas de forma viral a través de las redes, hace que surjan grupos juveniles que intentan marcar sus diferencias a través de una marca de grupo que puede ser indumentaria, la música y los locales que frecuentan, la literatura que consumen, etc.

En los últimos años hemos asistido a la aparición de grupos conocidos como emos, hipsters, floggers, frikis (con sus variantes geeks y nerds), indies, góticos, hooligans, skinheads… que, salvo alguna excepción, se reconocen con vocablos o abreviaturas de procedencia anglosajona. Renuncio a definirlos, pero intentaré aclarar la procedencia de sus nombres.

Emos: Forma acortada del adjetivo inglés emotive (emotivo).

Hipster: Sólo he encontrado que procede del vocablo hip (cadera).

Flogger: Procede de una red social llamada Fotolog.

Friki: procede del inglés freak, que en su origen señalaba a alguien deforme o monstruoso para significar en este nuevo contexto «alguien extravagante, raro, solitario y especializado en un tema específico».

Geek y Nerd: Cuando el friki se interesa exclusivamente por la tecnología, la informática, los últimos aparatos o videojuegos. El Nerd suele tener una inteligencia extraordinaria. No he encontrado la procedencia de ambos neologismos.

Hooligan: De origen incierto, parece ser que se trata del apellido de una familia conocida en el Londres del s. XIX por su extrema violencia.

Indi: Forma acortada del vocablo independent (independiente).

Skinhead: Procede de los vocablos skin (piel) y head (cabeza, por la costumbre de ir rapados.

Youtuber: La persona que abre un canal de Youtube y muestra sus contenidos (vídeos musicales, artísticos, comentarios de moda o decoración, horticultura…), especialmente, si consigue cierto éxito y sus vídeos se convierten en virales. En casos así, el o la youtuber puede convertirse en un influencer.

    Un ejemplo de la cuestión: nuestros chicos y chicas compran ropa en Pull & Bear, para ir a un party, toman una copa en un pub y se van a la disco. Si les quedan ganas de juerga, se van a un after hours o a un chill-out y esperan a media mañana para ir al brunch de algún restaurante u hotel antes de volver a casa o, si están en una ciudad ajena, a un bed and breakfast para ducharse y descansar. Algunas sueñan con llegar a top model. Otros querrían destacar en el ámbito tech, como hacker, brocker o algo así…

       Las cosas como son.

        Sin considerarme exactamente purista, creo que muchos de estos neologismos son absolutamente innecesarios, pero a fin de cuentas, un idioma no tiene otro dueño (y a la vez, responsable) que el cuerpo social de sus hablantes, quienes pueden mantenerlo dignamente o descuidarlo. O machacarlo, simplemente.

 Publicado por Alberto Granados el en Complicidades

Alberto Granados

NOTA:

En entradas sucesivas analizaré los neologismos incorporados a otros aspectos: tecnología, economía, deportes, etc.