«ERMITA DE LOS TRES JUANES» por Juan Manuel G. Segade

«ERMITA DE LOS TRES JUANES» por Juan Manuel G. Segade

Ermita de “Los TRES JUANES” Cerro de El Castillejo 1940-1945

Sobre El Castillejo, uno de los cerros de Sierra Elvira, se alza esta exótica ermita inacabada, cuya construcción fue promovida por el vecino Juan de Dios Sánchez Pozo, entre 1940 y 1945: en el aljibe recolector de aguas con él se comunican los canales practicados en el suelo de la misma iglesia, consta la fecha de 1944. En las cercanías hay también restos de otro aljibe mucho más antiguo, muy parecido al “aljibe quebrado” al que ya he aludido en la localidad del mismo nombre.

Esta singular construcción, la más grande de las ermitas catalogadas, poco se parece a las demás, por su peculiar concepción orientalizante: su planta es de cruz latina, abrigada por un pórtico que rodea por completo el tramo más largo de la cruz, incluida la fachada; en los cierres de este pasillo se abren ventanas geminadas en su frente Noroeste y de medio punto en el Sureste.

La fábrica está hecha de piedra del mismo suelo (sus alrededores son en la actualidad enormes tajos de cantera) macizada de mortero y ladrillo. El espíritu orientalizante viene acusado por los triples ventanales, bolas de remate engastadas de azulejo, y por el conjunto de medidas y volúmenes visibles tanto en el interior como en el exterior.

Su estado de conservación es pésimo y su funcionalidad nula, no habiendo sido concluidas las obras. El espíritu de su particular promotor no tuvo continuidad en el pueblo de Atarfe, por lo que la idea murió con su dueño: las techumbres han empezado a derrumbarse por la suma del deterioro natural y las acciones incontroladas de los gamberros de turno. Juan Sánchez Pozo murió en 1949, sin concluir la construcción de la ermita: así lo corroboran sus herederos que en un escrito del 8 de Junio de 1960 solicitan al alcalde de Atarfe la retirada de los materiales sobrantes no saqueados, cuyo dominio reclaman por herencia adjuntando documentos acreditativos de propiedad.

El cimborrio estaba ya enfoscado, pero en la nave se aprecia todavía al descubierto el soporte de cañizo, que probablemente formaría los tres pliegues típicos de la “artesa mudéjar”, lo mismo que en los brazos menores de la cruz ya enlucidos. La iluminación del cimborrio se hace por medio de ventanas de medio punto situadas en los ángulos de trompas, al igual que en algunas iglesias granadinas como la de la Magdalena, o las más neomudéjares de San Agustín y Corpus Christi.

Sorprende el estudio tan aquilatado de sus monumentales proporciones, no frecuentes en ermitas conmemorativas: la altura es el doble que el ancho de las naves, y el grosor de los muros está en relación estricta con función portante, aprovechando los cuerpos más bajos del pórtico y esquinas posteriores del crucero como elementos de refuerzo, con la misma dinámica de los templos bizantinos.

En el Ayuntamiento de Atarfe existe un voluminoso expediente sobre estsa ermita que fundamentalmente desde el año 1940 hasta 1945, aunque también contenga algunos escritos posteriores, como el ya citado de los herederos de Juan Sánchez Pozo. La mayoría de los escritos se ocupan del proceso de transferencia por parte del municipio de los terrenos necesarios para la construcción de la ermita dedicada a San Juan Bautista (20.000 metros cuadrados), además de instancias-solicitud de licencia de obras incluyendo memoria y detalles del proyecto. Al parecer, el primer proyecto presentado (véase pág. 1109) lo firma Luis Suárez Campomanes, y difiere notablemente del que luego se llevó a efecto, cuyo esquema con notables defectos de perstpectiva (probablemente dibujado por el mismo Juan Sánchez Pozo) se puede ver en la pág, 1110. Lo más sobresaliente, además de los paramentos vistos con encintado de cantería, son la supresión de aleros y el cierre del pórtico que en un principio se proyecta abierto y con columnas pareadas (algo parecido hará Prieto Moreno en la nueva iglesia de San José de la Herradura). Constatadas las dificultades económicas de su promotor se comprende la simplificación llevada a efecto.

Precisamente, y coincidiendo con mi interés por la documentación de esta ermita, la Delegación de Cultura del Ayuntamiento, con su concejal Manuel Codina Valero al frente, han iniciado un expediente de recuperación del inmueble, iniciativa que a primeros de Febrero de 1984 recibía el visto bueno de la Corporación Provincial: el proyecto pretende justamente cumplir uno de los fines que el promotor y los que apoyaron la idea inicial pretendían: convertir la cima del cerro El Castillejo en un centro cultural activo en beneficio de la población de Atarfe. En efecto, todas las instancias dirigidas al Ayuntamiento en favor de la idea aducían razones de utilidad pública por motivos “religiosos y culturales”. Si bien las razones culturales no han tenido secuela, es posible que los proyectos de “recuperación cultural” abrigados por la actual Corporación de Atarfe pueden devolver a la ruina de “Los Tres Juanes” la vida que, apenas iniciada, perdió al desaparecer su promotor Juan Sánchez Pozo.

(IMÁGENES 1985 SEGADE, MEJORADAS POR MCV)
Ermita de Los TRES JUANES
Arquitecto: Tres albañiles llamados “Juan”
CANTERAS DE SIERRA ELVIRA (Atarfe). Granada
1944-45

  

JUAN MANUEL GOMEZ SEGADE DE SU TESIS: «ARTE ACTUAL Y ARQUITEXTURA RELIGIOSA/LOS TEMPLOS DE GRANADA Y SU PROVINCIA. TOMO IV PAGINAS 1108-1125