El ‘pin parental’ y los bulos virales que difunde Vox

El ‘pin parental’ y los bulos virales que difunde Vox

La formación da como ocurridos en aulas de colegios españoles una performance en Brasil y un curso de salud sexual en Canadá. La lucha de Facebook contra las noticias falsas tumbó hace días una publicación de Santiago Abascal

La vida de un alano español llamado Curro enfrentó a las redes sociales en dos bandos en plena resaca de las elecciones andaluzas a finales de 2018. Por un lado estaban los cazadores y Vox, y por el otro los animalistas y Podemos. El perro iba a ser sacrificado por orden de un juez tras haber mordido a un jornalero rumano que trababa de robar en una casa en Huelva. La noticia tenía todos los ingredientes para correr como la pólvora por Twitter, Facebook o Whatsapp. Y así fue. Las plataformas se movilizaron en defensa del animal y sumaron más de 60.000 firmas contra el sacrificio del can. Nunca lo mataron. Tampoco existió. El bulo lo inició una web de caza minoritaria y varias cuentas del entorno de Vox provocaron que se viralizara entre grupos defensores de los animales.

El de Curro es solo un ejemplo de los riesgos de la desinformación que parece estar en auge como estrategia electoral. Porque la desinformación preocupa y además tiene las patas muy largas. Lo confirma hasta la ciencia: las ‘fake news’ se extienden más rápido que la verdad. Enganchan, generan más interacción y se comparten aún más, según un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en EE UU). Un simple tuit o WhatsApp puede causar estragos con solo unos pocos caracteres y la velocidad a la que las historias pueden viajar por el mundo a través de Internet es de vértigo. La estrategia de fabricar cabreo en las redes sigue de moda.

En los últimos días el ‘pin parental’ o ‘veto parental’, como lo ha denominado el Gobierno, se ha convertido en un tema estrella. «Un problema inventado por la ultraderecha», según calificó ayer Pedro Sánchez y del que Andalucía y Madrid, donde Vox es decisivo, se han desmarcado. «Con 1.240.000 alumnos, 53.000 docentes y 1.200 centros tenemos constancia de una queja por escrito y dos a través de Twitter. Fue la inspección y comprobó que no había pasado nada», dijo este lunes el consejero de Educación, Enrique Ossorio (PP). «Es un problema que no existe», apostilló.

En pleno debate sobre el veto parental en las aulas promovido por Vox, estos días se están compartiendo en redes vídeos y fotos de actividades que, supuestamente, se imparten en las aulas españolas. Sin embargo, dos de los más compartidos ni han sido tomados en España ni pertenecen a actividades escolares. La cuenta oficial de Vox y las de algunos de sus dirigentes han ayudado a la difusión de estos ‘fakes’ retuiteándolos. Entre ellos, han retuiteado uno que muestra cómo una niña toca a un hombre desnudo que se encuentra en el suelo, acompañado del mensaje: «¿Por qué es necesario el pin parental que Vox propone? Para que los padres puedan negarse a que a sus hijos les enseñen este tipo de burradas». El vídeo, compartido cientos de veces y retuiteado por la cuenta de Vox, es parte de una performance artística llamada ‘La Bête’, del artista brasileño Wagner Schwartz, grabada en 2017 en Brasil.

Hay dos futuros: el de estas imágenes o el del pin parental.