Preguntas y respuestas sobre las consecuencias del contagio de Trump

Preguntas y respuestas sobre las consecuencias del contagio de Trump

El contagio presidencial abre un sinfín de interrogantes médicos, políticos, económicos y hasta psicológicos

En medio de una de las campañas presidenciales más tensas que se recuerdan en Estados Unidos, el contagio de Donald Trump abre un sinfín de interrogantes. Médicos, políticos, económicos y hasta psicológicos… y no todos tienen una respuesta clara.

¿Qué peligro corre Trump?

Su edad (74 años), peso (110 kg por su 1,90 metros de altura, lo que supone un IMC superior a 30, definición clínica de obesidad) e incluso su sexo masculino son tres factores que colocan a Donald Trump, al menos sobre el papel, dentro del colectivo de riesgo.

La proporción de pacientes que necesitan hospitalización se dispara con la edad, como apuntó ya un estudio realizado en China en febrero con centenares de pacientes: el 0,04% para los de 10-19 años, 4,3% para los de 40-49, 16,6% para los de 70-79 y 18,4% para los mayores de 80 años. Otros estudios han demostrado que la obesidad aumenta las posibilidades de ir a la UCI e incluso de muerte, mientras que un 60% de los fallecidos en el Reino Unido eran hombres.

Los factores de riesgo están ahí, pero eso no significa que ningún médico pueda predecir si el presidente acabará desarrollando una infección grave. Lo que no cabe duda, en todo caso, es que tendrá la mejor asistencia sanitaria.

¿Quién toma las riendas si se pone demasiado enfermo?

Por el momento Trump solo presenta “síntomas leves”, pero si su estado empeorase hasta el punto de que no pudiese gobernar, el vicepresidente, Mike Pence, tomaría las riendas. A diferencia del Reino Unido, donde la hospitalización de Boris Johnson en marzo abrió un vacío de poder y planteó dudas jurídicas sobre quién debía sustituirle, la Constitución de Estados Unidos es muy clara sobre la línea de sucesión. Si Pence, que ayer dio negativo, también cayese enfermo, el poder pasaría a la demócrata Nancy Pelosi, la tercera autoridad del país como presidenta de la Cámara de Representantes.

¿Qué pasa con la campaña?

A 32 días de las elecciones del 3 de noviembre, la infección de Trump pone la campaña patas arriba. Aunque se encuentre bien, deberá permanecer aislado en la Casa Blanca por un periodo indefinido, por lo que solo podrá participar de forma virtual en los actos de campaña. Está en el aire la celebración de los dos debates que tenía pendientes con Joe Biden, el 15 y el 22 de octubre.

Si Trump cayese enfermo, podría plantearse incluso si deberían cancelarse las elecciones, y hay dudas jurídicas sobre qué ocurriría si muriese antes.

En todo caso, Trump ve tambalearse un argumento central de su campaña: que Joe Biden, de 77 años, no está en buenas condiciones físicas y mentales para ser presidente. Ahora es su salud que tiene al país en vilo.

¿Qué precedentes hay?

Ningún presidente en la historia moderna de EE.UU. ha caído enfermo en plena campaña por su reelección. En 1981, dos meses después de haber sido investido, Reagan sufrió un intento de asesinato y un tiro le perforó el pulmón, por lo que fue tuvo que ser operado de urgencia. Dwight D. Eisenhower sufrió un ataque de corazón en 1955, pero fue más de un año antes de las elecciones para el segundo mandato.

¿Cambiará la actitud de Trump con la pandemia?

Ya sea por motivos electorales o por convicción, Trump ha minimizado repetidamente la amenaza de la pandemia, ha disputado las afirmaciones de sus propios científicos y puesto en duda la eficacia de las mascarillas. Vivir la enfermedad en primera persona podría cambiar su actitud. Ocurrió con Boris Johnson, cuyo discurso sobre el coronavirus dio un vuelco tras su paso por la uci. Pero también podría repetirse el caso del brasileño Bolsonaro, que vio validadas sus teorías de que la Covid-19 es una “gripecita” cuando se infectó y lo pasó de forma leve.

¿Afectará a la economía?

Los mercados financieros recibieron ayer la noticia con suaves descensos (de un 1% al inicio de la mañana, más mitigados después) y el repliegue de las inversiones de mayor riesgo. Dentro del clima de desconcierto que ha creado la pandemia y la extraña campaña, la energía agresiva y la aparente seguridad de Trump era una de las escasas referencias para muchos inversores.

La noticia del contagio llegó justo el día en que se difundieron datos sobre creación de empleo (661.000 en septiembre, para 1,6 millones en agosto), en una lenta recuperación de la economía que es el principal activo del candidato republicano.

FOTO: Donald Trump y Hope Hicks, la persona que le ha contagiado (CARLOS BARRIA / Reuters)

https://www.lavanguardia.com/internacional/20201003/483804897440/preguntas-respuestas-consecuencias-contagio-trump.html