La desobediencia en los niños entre los 6 y los 12 años

La desobediencia en los niños entre los 6 y los 12 años

La desobediencia en los niños de entre 6 y 12 años es un comportamiento en el que los padres nos debemos centrar, pues de extenderse les acarrearía problemas en la escuela y con los amigos, no solo en casa; del mismo modo, de no cambiar este carácter indisciplinado, estos podrían desarrollar graves problemas de conducta que les perjudicarían mucho en un futuro.

¿Qué hacer para evitar que desobedezcan?

Pese a que no se puede asegurar que un niño no vaya a desobedecer, hay ciertas pautas que los padres podemos seguir para intentar evitar al máximo que nuestros pequeños adopten esta actitud.

– Establecer normas claras: tener unas normas en casa desde el primero momento y no dejar que se pasen es esencial si queremos intentar evitar esta conducta.

– Diálogo: debemos tener mucho diálogo con ellos para que nos escuchen, confíen en nosotros y nos obedezcan cuando deben.

– Dar instrucciones claras y pocas a la misma vez.

– Explicarles por qué tienen que obedecer cuando se les dice algo.

– Elogiarles cuando cumplen con lo que se les pide.

¿Por qué desobedecen los niños de esta edad?

Normalmente, los de esta edad desobedecen porque no quieren hacer lo que se les pide, por frustración, saben que nosotros acabaremos llevando a cabo lo que les pedimos si ellos no lo hacen porque no nos están escuchando. Por ello, debemos actuar contra esta rebeldía infantil: cuando les demos una orden, tenemos que asegurarnos de que tenemos su atención.

Hay muchas maneras en las que estos pueden desobedecer, pues no lloran como cuando son más pequeños. Las más habituales son:

– Hacer ver que no nos oyen.

– Decirnos “que sí”, pero no cumplir lo que se les pide.

– Comportamientos extremos.

– Dar excusas.

En este momento es cuando los padres debemos actuar y no permitir este tipo de conductas.

¿Qué hacer cuando desobedecen?

– Nunca hagamos por ellos lo que les pedimos que hagan.

– A esta edad podemos intentar razonar con ellos explicándoles los beneficios de obedecer y los privilegios que van a perder si no lo hacen.

– Asegurarnos de que han entendido lo que les pedimos y explicarles por qué deben hacerlo.

– No aceptar excusas para nada.

– Castigarlos un tiempo solos en su cuarto para que reflexionen.

Es importante que los padres nos mantengamos firmes en este apartado de la educación de nuestros hijos, ya que es uno de los eslabones básicos para su desarrollo individual en personas equilibradas y adaptadas a la sociedad.

Equipo Superpadres.com