Así permite Facebook que se propague el negacionismo climático

Así permite Facebook que se propague el negacionismo climático

Un informe de Stop Funding Heat analiza los mecanismos de control que tiene la red social de Mark Zuckerberg para restringir contenidos que niegan la existencia de la crisis climática.

Facebook se ha convertido en un hervidero de desinformación y su CEO, Mark Zuckerberg, está tratando de solucionarlo. En los últimos años, la red social ha estrechado el cerco contra los discursos de odio y la publicación de contenidos –publicitarios o no– falsos. Tanto es así que en octubre de 2020 se prohibió y censuró todo contenido que pudiera minimizar o negar el holocausto judío. Sin embargo, la compañía no está poniendo demasiada voluntad en combatir otro tipo de discursos peligrosos como aquellos niegan la crisis climática. Así lo evidencia un informe de la organización Stop Funding Heat que denuncia la pasividad y la falta de algoritmos para controlar mensajes que contribuyan a la desinformación climática.

La investigación pone el foco sobre los estándares comunitarios de la red social, es decir, las normas que dictaminan qué se puede publicar y qué no. El cambio climático no aparece por ninguna parte y sólo hay una mención genérica a la desinformación. En cualquier caso, Facebook advierte de que no eliminará ningún contenido que sea falso desde el punto de vista informativo y simplemente penalizará su visualización en el muro de cada usuario. La compañía sólo contempla borrar contenidos en caso de que pongan en duda el holocausto, carguen contra las vacunas –medida tomada a raíz de la pandemia– o viertan mentiras sobre recuentos de votos –algo que se origina en el posicionamiento de Trump tras las elecciones de 2020–.

Pero este no es el punto más llamativo para los investigadores. Según Stop Funding Heat, la compañía fundada por Zuckerberg apenas tiene controles sobre el contenido publicitario, lo que abre las puertas a lobbies negacionistas. Sólo entre enero y junio de 2020 se detectaron en EEUU 51 anuncios que negaban que el cambio climático estuviera vinculado a la acción del hombre. En total, estos contenidos sumaron más de 8 millones de reacciones, lo que amplificó el mensaje por la red. Con todo ello, Facebook facturó, según la investigación, 42.000 dólares.

En noviembre de 2020 el diario británico The Independent desvelaba en una investigación cómo un grupo de expertos proBrexit vinculados al Centro de Estudios Galeses creó una cuenta en Facebook llamada Eco Central y gastó 3.000 libras en más de 200 anuncios que tuvieron un alcance de cerca de un millón de personas. Entre las publicaciones, se alteraba la imagen de Greta Thunberg, la activista ecologista sueca, y se calificaba como «eco-hipócrita» a David Attenborough, uno de los científicos y divulgadores naturalistas más conocidos de Reino Unido. En otra de las publicaciones difundida como contenido publicitario se afirmaba que «el cambio climático es un engaño perpetrado por políticos, medios de comunicación y celebridades».

Desde Facebook explican a Público que la desinformación relacionada con la crisis climática constituye un porcentaje muy bajo del conjunto de publicaciones que la red social detecta. Debido a la creciente preocupación social, la compañía ha realizado investigaciones para analizar las informaciones que se puedan publicar y asegura que, de todo el contenido relacionado con la emergencia climática, sólo una pequeña parte tiene un sesgo negacionista.

Si bien el informe destaca algunos errores, la empresa está tratando de avanzar y ha creado un Centro de Información de Ciencia del Clima donde una red de expertos revisa y califica los contenidos publicados para intentar penalizar aquellos que difundan mensajes que nieguen o desinformen sobre el problema climático. «Cuando califican este contenido como falso, agregamos una etiqueta de advertencia y reducimos su distribución para que menos personas puedan verlo», explica a Público un portavoz de Facebook. «También estamos tomando medidas contra las páginas, grupos y cuentas que continúan compartiendo afirmaciones falsas».

Desde Stop Funding Heat consideran que los esfuerzos que la compañía está haciendo son «débiles» y reclama que combata el negacionismo con la misma contundencia que lo hace con asuntos relacionados con el holocausto o el movimiento antivacunas. No obstante, la organización mira directamente a los Gobiernos, a quienes pide que implementen legislaciones que obliguen a plataformas como Facebook y otras redes sociales a endurecer sus mecanismos de control de desinformación.

Alejandro Tena
FOTO: Coches sumergidos bajo el agua después de las inundaciones provocadas por el huracán Iota en La Lima, Honduras, en noviembre de 2020. Jorge Cabrera / Reuters