El fútbol femenino golea en gradas y audiencias cuestionando el tópico de que «no interesa»
Sin equipararse aún en cifras al fútbol masculino, el contexto para clubes y jugadoras ha mejorado gracias al éxito en los grandes torneos y una mayor visibilidad mediática.
El fútbol femenino ha tenido que convivir durante demasiado tiempo con un relato que lo situaba en los márgenes, cuestionando su interés, su viabilidad económica y su capacidad para atraer público estable. La disciplina ha crecido con una exigencia añadida: la de justificar cada progreso bajo la comparación permanente con su homólogo masculino.
Ya desde 2019 se venía observando esta dinámica, pero los datos más recientes, tanto en España como en Europa, desmontan definitivamente esa narrativa y el fútbol femenino crece en asistencia, en audiencia televisiva y en seguimiento social.
Grandes torneos, grandes cifras
En 2024, un estudio internacional de Visa detectó un crecimiento sostenido de la disciplina durante los últimos cinco años. Según el informe de la multinacional, más del 50% de los fans se aficionaron al fútbol femenino durante los tres años previos a la encuesta. Asegura que las marcas juegan un papel fundamental en la transformación del deporte y pone sobre la mesa una cuestión básica: una mayor inversión podría ayudar al fútbol femenino a alcanzar su máximo potencial.
La revalidación del título de la Selección Española Femenina en la UEFA Women’s Nations League 2025, tras imponerse con un 3-0 a Alemania en la vuelta de la final disputada en Madrid, es un buen punto de partida para entender este fenómeno.
Fue un éxito deportivo frente a una de las grandes potencias del continente y un evento con impacto mediático y social porque demostró que el fútbol femenino podía ocupar espacios centrales en la conversación deportiva: según RTVE, fue lo más visto ese día en la cadena y el encuentro más seguido de la historia de dicha competición.
Una encuesta publicada por YouGov lo ilustra en el caso concreto de la Eurocopa. Según sus datos, en 2025 y tras la campaña de Inglaterra, el interés por el fútbol femenino creció en Inglaterra de forma notable: el porcentaje de personas que declaró estar bastante interesado en la disciplina aumentó de un 17% a un 31% después de la Eurocopa.
En esta encuesta, el crecimiento no distingue entre mujeres y hombres, sino que es compartido. Sobre todo, se refuerza la idea de que los grandes torneos generan picos de atención, pero también amplían el público potencial del fútbol femenino, más allá del entusiasmo puntual de la competición.
Más allá del «efecto torneo»
Según un estudio realizado por Nielsen Sports y PepsiCo en junio de 2025, se estima el crecimiento de los seguidores de fútbol femenino en un 38%: que la disciplina pasará de unos 500 millones a más de 800 millones de seguidores en 2030. Contando con este aumento, el fútbol femenino podría alcanzar el top 5 mundial de deportes, con la previsión de que la mayoría de esos nuevos aficionados sean mujeres —aproximadamente el 60%—.
Este impulso también responde a una mayor cobertura mediática, que incrementa la visibilidad y se traduce en un aumento significativo de la inversión en los clubes, mejores condiciones profesionales para las jugadoras y más capacidad para consolidar proyectos deportivos estables.
En este sentido, la televisión ha sido el otro gran termómetro. En España, los partidos de la selección femenina durante la Eurocopa registraron audiencias muy elevadas. El España–Italia alcanzó aproximadamente 1,85 millones de espectadores, con un 20,7% de cuota de pantalla, una cifra que en el ecosistema audiovisual actual solo logran los grandes eventos deportivos o determinados programas de entretenimiento en prime time.
La final se convirtió en la segunda emisión de fútbol femenino más vista de la historia —por detrás del Mundial— con más de 6 millones de espectadores de audiencia media y un 58% de cuota de pantalla en el conjunto de la cobertura, incluyendo la prórroga y el tiempo extra tras los 90 minutos reglamentarios. La tanda de penaltis, en la que Inglaterra aseguró el bicampeonato, rozó los 6,5 millones de espectadores.
Uno de los argumentos más habituales para minimizar estos datos es atribuirlos a un efecto temporal relacionado con los grandes eventos deportivos, pero el crecimiento no se limita a los grandes campeonatos internacionales.
La asistencia como termómetro de éxito
La UEFA Women’s Euro 2025 ha sido un torneo histórico en términos de público: la fase final superó los 657.291 espectadores presenciales, con una media superior a 20.000 asistentes por partido por primera vez desde que existe la competición. No se trata de un dato menor: en un contexto de inflación, encarecimiento de entradas y competencia de múltiples ofertas de ocio, llenar estadios de manera regular es uno de los indicadores más sólidos de interés real.
Este récord de asistencia confirma una tendencia que se viene observando desde hace varios ciclos y es que cuando el fútbol femenino se presenta como un producto deportivo de primer nivel, el público responde.
A nivel doméstico, la Liga Femenina de España muestra una evolución sostenida. Durante la temporada 2024–2025, la asistencia acumulada en los estadios rozó los 400.000 espectadores, lo que supone un incremento del 7% respecto a la temporada anterior. No es una explosión puntual, sino un crecimiento progresivo que apunta a una base de público cada vez más estable. La regularidad, en este sentido, es clave: el público se fideliza cuando hay continuidad, no solo cuando se celebran finales.
En el conjunto de Europa, la tendencia es incluso más clara. En la temporada 2023–2024, las principales ligas femeninas del continente registraron una media de crecimiento del 24% en asistencia respecto al ciclo previo. Países como Inglaterra, Alemania, Francia o España concentran buena parte de este aumento, pero el fenómeno no es exclusivo de las grandes potencias. El fútbol femenino se está consolidando como una oferta deportiva con recorrido propio.
En conjunto, las cifras de asistencia y audiencia dibujan un escenario imposible de seguir ignorando, que el crecimiento del fútbol femenino no es un fenómeno espontáneo ni una situación coyuntural, sino la consecuencia directa de haber empezado a tratarlo como lo que es: un deporte profesional con público en potencia. La ausencia de condiciones se ha venido confundiendo, históricamente, con desinterés.
El reto ahora ya no es comprobar si el fútbol femenino interesa, sino preguntarse si los engranajes van a estar a la altura de una realidad que los datos llevan años confirmando.
Lara García Rodríguez
FOTO: Las jugadoras de la selección española celebran la victoria en la Women’s Nations League el pasado 2 de diciembre de 2025.EFE/ JuanJo Martín
https://www.publico.es/mujer/futbol-femenino-golea-gradas-audiencias-cuestionando-topico-interesa.html