Son ya 14 mujeres, una niña y un niño: decid sus nombres
Escribo esto el lunes 23 de febrero. Hace nada empezó este año 2026, hace tan poquito que seguramente no has tenido tiempo aún de olvidarte de tus propósitos de fin de año. Hace nada, y 15 hombres ya han asesinado en España a 14 mujeres, una niña y un niño.
Algunas entran en lo que se denominan “cifras oficiales” y otras, no. Algunas habían denunciado y otras, no. La gran mayoría tenía en el momento del crimen o había tenido relación afectiva con el criminal, eran familia. Efeminista da la cifra de 10 mujeres porque no incluye a dos asesinadas por sus respectivos hijos ni a una asesinada por su padre, como tampoco a una chica que no tenía relación conocida con el joven que la mató. Yo he decidido incluirlas.
Lo único en lo que todas coinciden es en que un hombre las ha matado. En lo que llevamos de año, que es casi nada, 15 asesinos han acabado con la vida de las mujeres que cito a continuación:
El domingo 4 de enero, su ex pareja mató a cuchilladas a Pilar Sánchez, una mujer de 38 años. Sucedió en Quesada (Jaén), y los servicios de emergencias encontraron su cadáver tirado en un camino del lugar conocido como Los Molinos. El asesino tiene 61 años, es vecino de la localidad y tenía una orden de alejamiento. Ambos estaban en el VioGén
DOS DÍAS DESPUÉS, el martes 6 de enero, su marido mató a Czarina, una mujer de 43 años, en Las Palmas de Gran Canaria. La degolló con un arma blanca y después se suicidó. Fue uno de sus hijos quien alertó a la policía, al no recibir respuesta por su parte. Este y su hermano, menores de edad, quedan huérfanos. Czarina había denunciado a su marido en 2024 por malos tratos, denuncia que quedó archivada en el sistema VioGén.
TRES DÍAS DESPUÉS, el viernes 9 de enero, un hombre llamado Pedro R. le pegó tal paliza a su esposa, María del Carmen Díaz, que la mandó al hospital, con todo el cuerpo magullado y un gran golpe en la cabeza, donde acabaría muriendo. Él tiene 81 años y ella tenía 78. Sucedió en la barriada de San Roque, de Badajoz. Fueron los vecinos quienes alertaron a la Policía Nacional. Al criminal se le impuso una orden de alejamiento, que incumplió inmediatamente, presentándose en el centro médico.
DOS DÍAS DESPUÉS, el domingo 11 de enero, fue también una hija la que avisó, en este caso del asesinato de su madre, María Isabel, en el piso de Olvera (Cádiz) que compartía con su marido. Él la asesinó sobre la 1 de la madrugada, no tenemos noticia de cómo. María Isabel tenía 58 años y su marido, que fe detenido, 60.
AL DÍA SIGUIENTE, el lunes 12 de enero, María del Carmen Díaz fallecía a causa de la brutal paliza que le había pegado Pedro R., su marido.
DIEZ DÍAS DESPUÉS, el jueves 22 de enero, un hombre con antecedentes penales asesinó a puñaladas a una mujer cuyo nombre no conocemos en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). El hombre, de 22 años, fue detenido al día siguiente.
DOS DÍAS DESPUÉS, el sábado 24 de enero, hacia las 11 y media de la mañana, un hombre que responde a las iniciales J.A.R. asesinó a cuchilladas a su es esposa, Victoria H., de 33 años delante de sus hijos menores, de 7 y 11 años. Sucedió en la Urbanización La Paca de Alhaurín el Grande (Málaga). Victoria ya había denunciado a su ex marido por violencia machista y su caso se encontraba en el VioGén clasificado como de bajo riesgo. Pese a tener orden de alejamiento, su ex la asesinó dentro de su propia casa.
AL DÍA SIGUIENTE, el domingo 25 de enero, Mario Casterás Aznar, de 65 años, se presentó en una comisaría de los Mossos en Lleida para confesar que había asesinado a las mujer con la que convivía, de la cual sólo nos consta que tenía 53 años. Sí consta que la mujer falleció apuñalada con “extrema violencia”.
DOS DÍAS DESPUÉS, el martes 27 de enero, pasadas las 21h, un hombre de unos 65 años mató a su hija, de 31 en Córdoba, supuestamente por estrangulamiento con un cinturón u otro objeto semejante. La mujer, con un trastorno del espectro autista, ya había fallecido cuando llegó la Policía Nacional alertada por el vecindario. El padre y la madre de la asesinada estaban separados, y en el momento del crimen, la joven estaba viviendo con él.
TRES DÍAS DESPUÉS, el viernes 30 de enero, hacia las 23h, un hombre de 45 años asesinó a puñaladas a su propia madre en Algeciras (Cádiz). No consta el nombre de la mujer, pero sí que tenía 75 años y vivía con su marido, y padre del asesino, en la barriada de Pescadores, lugar donde se perpetró el crimen. El cadáver presentaba heridas de arma blanca por todo el cuerpo y cabeza.
DOS DÍAS DESPUÉS, el domingo 1 de este mismo mes, febrero, su propio hijo, de 50 años, asesinó a tiros a Heitrum Hellwing, ciudadana alemana, en Arona (Tenerife). La mató de madrugada, pero el cadáver de Heittrum, de 78 años, se encontró sobre las 11:30 en su residencia de la urbanización Sunflower, con al menos cuatro balazos. El asesino, que dejó una nota, se entregó voluntariamente horas más tarde.
DOS HORAS DESPUÉS de que la policía encontrara el cadáver de Heitrum Hellwing, aquel mismo 1 de febrero hacia las 13:30h., un hombre de 57 años asesinó a su ex pareja, María Belén Fernández, de 52, en su vivienda del municipio de Mos (Pontevedra). Fue su hermana, que vivía en el piso de arriba, quien dio la voz de alarma. Encontraron el cuerpo en el suelo con múltiples heridas de arma blanca. María Belén y su asesino llevaban algunos meses separados tras lo que se suele llamar una relación sentimental. Ya no convivían. Horas después, el asesino, cercado por la Guardia Civil, se suicidó.
DOS SEMANAS DESPUÉS, el lunes 16 de febrero, un odontólogo conocido en la población, expareja de Ana María, enfermera, se acercó hasta el centro de salud de Benicàssim donde ella trabajaba y la atacó con “un arma blanca de grandes dimensiones”. Ella tenía 64 años, rozando ya la edad de jubilación, y él, 70. Hacia las 12.30 del mediodía, el hombre la acuchilló varias veces hasta que la dejó muy malherida. Pocas horas después, Ana María fallecía en el mismo centro donde trabajaba. Fueron los pacientes y el personal del centro quienes retuvieron al asesino.
AL DÍA SIGUIENTE, el martes 17, se conoció el asesinato de María José Bou, de 47 años, y su hija Noemí, de solo 12 en Xilxes (Castelló). El hombre, llamado Abdelkader B., expareja de la primera y padre de la cría, las acuchilló y degolló a ambas. Lo hizo dentro de la casa donde vivían madre e hija, y a la que él tenía prohibido acercarse por una orden de alejamiento en vigor que, por lo que relatan las crónicas, infringía habitualmente. El hombre tenía además antecedentes policiales y penales por violencia machista. La madre se encontraba en el sistema VioGén y recientemente se le había realizado una valoración de “riesgo medio”.
AL DÍA SIGUIENTE, el miércoles 18, un hombre llamado Christian, de 34 años, asesinó en Madrid a su expareja, Petronila B. F., de 33. Hacia las 15.00 horas, el hombre le confesó a una patrulla de la Policía Nacional en el barrio de Tetuán el feminicidio. Había estrangulado a Petronila, cuyo cadáver encontraron dentro del domicilio en el barrio de Hortaleza. Christian tenía, como Abdelkader B., una orden de alejamiento en vigor por violencia machista contra Petronila. La hija de esta, de dos años, no se encontraba en la vivienda. Ella era una mujer en situación de extrema vulnerabilidad.
DOS DÍAS DESPUÉS, hacia la 1 de la madrugada del pasado viernes día 20, un hombre de 35 años mató a su hijo de 10 años, Yared, asestándole machetazos en la cabeza con un arma de unos 60 centímetros en la localidad de Arona (Tenerife). Dejó gravemente herida a Almudena, madre del niño y pareja del asesino, de 26 años. Según informó el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, la mujer se encontraba en un estado “tremendo, espantoso, con heridas en sus extremidades”. Cuando fue detenido, el hombre todavía llevaba el machete en la mano.
EL MISMO DÍA 20 de febrero, el hombre de 30 años llamado Jesús Borja acuchilló a su esposa, Tatiana Rodríguez, de 28, quien falleció poco después debido a las heridas. Sucedió en la localidad de Sarriguren, en el Valle de Egüés (Navarra). Jesús y Tatiana estaban en trámites de separación. En aquel momento, también estaba en la vivienda al menos uno de los hijos que tenían en común, de 9 años, y la madre del asesino y suegra de Tatiana, a quien también hirió de gravedad. Según la prensa local, Jesús Borja se entregó poco después tras hablar por teléfono con la Policía Foral.
Todavía respira, pero en estado de muerte cerebral, la joven agredida por su expareja el pasado 8 de enero en un bloque de pisos turísticos de la localidad barcelonesa de Calella. El hombre golpeó repetidamente en la cabeza con una olla a la mujer y a la madre de esta, dejándolas a ambas inconscientes.
Ahora propongo un ejercicio: volver al principio del artículo y leer las mayúsculas, sólo las mayúsculas con las que arranca cada párrafo. Es una buena muestra de la frecuencia, la normalidad, la insoportable cotidianía del asesinato de mujeres.
Espero que en las horas que pasan entre que entrego este artículo y se publica no haya crecido esta nómina del horror.
Los datos para la elaboración de este artículo parten de informaciones recogidas en Efeminista, diversos medios de comunicación locales y estatales y el portal Feminicidio.net.
FOTO: Manifestación contra la violencia machista en Madrid. Imagen de archivo.Ricardo Rubio (Europa Press)
https://www.publico.es/opinion/columnas/son-14-mujeres-nina-nino-decid-nombres.html