El movimiento feminista de Granada llama a la participación el 8M: «No pensamos retroceder»
Derechos y justicia para todas: alianzas y acciones feministas contra el patriarcado imperialista» es el lema de la manifestación que se celebra el domingo, a partir de las 12.00 horas, desde el Triunfo al Salón.
Las reivindicaciones siguen intactas. «Vamos a seguir luchando y no pensamos retroceder», ha advertido Paqui Fuillerat, portavoz de la Plataforma 8M/25N, que organiza, junto al Espacio Feminista Unitario de Graná, la manifestación del 8M en Granada. Un año más, a pesar de las diferencias y de que cada espacio y plataforma lleva su propio manifiesto, la marcha será conjunta, en una demostración de fuerza del movimiento feminista granadino.
Juntas para proteger unos derechos que, a pesar de haber sido consolidados, están en peligro, como ha alertado Paqui Fuillerat. Juntas, tejiendo alianzas, más necesarias que nunca en un contexto en el que acechan los retrocesos y la incertidumbre provocada por las guerras.
Ante esta situación, la plataforma llama a la acción y a ocupar las calles el 8M, una fecha que no es una celebración es una conmemoración de un día en el que organizamos una manifestación y le damos oportunidad a grupos feministas y grupos que se identifiquen con nuestras reivindicaciones a marchar con nosotras, ha explicado.
Un año más las reivindicaciones se mantienen. Porque, como ha afirmado la portavoz de la Plataforma 8M/25N, «si fuéramos lógicas, leeríamos el manifiesto del año pasado. Por desgracia, las discriminaciones siguen intactas y agravadas» con la irrupción de otras formas de violencia, amparadas por las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.
Fuillerat, que ha recordado la lucha de las mujeres de la Asociación AMAMA, más fuerte que nunca tras el escándalo de los cribados del cáncer de mama, se ha referido a la brecha salarial se mantiene, lo que afecta también a las cuantías de las pensiones que perciben las mujeres, y que la corresponsabilidad sigue siendo «una asignatura pendiente».
En ese sentido, ha reivindicado «tiempo el libertad» para las mujeres que, además de sus trabajos, son las que cargan la responsabilidad de los cuidados.
«Vamos a seguir luchando y no pensamos retroceder y sobre todo avisamos a grupos patriarcales, reaccionarios y antifeministas: no pensamos bajar la guardia»
«Vamos a seguir luchando y no pensamos retroceder y sobre todo avisamos a grupos patriarcales, reaccionarios y antifeministas: no pensamos bajar la guardia. Esto es un camino que dura siglos, nuestras antepasadas dejaron parte de su vida para conseguir el grado de igualdad que tenemos, todavía deficiente», ha añadido Paqui Fuillerat para insistir en que los derechos consolidados están en «peligro, como se puede ver en gobiernos autonómicos donde la ultraderecha lleva la batuta.
«Quieren que las mujeres volvamos a nuestras casas», ha alertado para advertir de que, frente a esos retrocesos, el movimiento feminista saldrá a la calle el próximo 8M.

El lema de este año, consensuando entre la Plataforma 8M/25N y el Espacio Feminista Unitario de Graná, es «Derechos y justicia para todas: alianzas feministas contra el patriarcado feminista».
La manifestación partirá el domingo, 8 de marzo, a las 12.00 horas de los jardines del Triunfo y marchará, por Gran Vía, hacia Puerta Real. En el quiosco de la música del Salón, como es habitual, se leerán los manifiestos y habrá otras acciones reivindicativas.
Por su parte, Laia Sosa, portavoz del Espacio Feminista Unitario de Graná, ha incidido en ese lema de la movilización. «Saldremos a las calles haciendo especial hincapié en la relación entre patriarcado e imperialismo, temas que siguen condicionando nuestras vidas y que además, en los últimos tiempos se ha visto reforzado por el auge de las fuerzas reaccionarias», ha manifestado.
«Las violencias machistas siguen y son un crimen político relacionado con la violencia estructural», ha enfatizado para referirse a que, en el terreno laboral, «sigue existiendo brecha laboral, sigue habiendo desigual reparto de oportunidades, sigue habiendo desigual reparto de cuidados, reconocidos o no reconocidos, remunerados o no reumunerados».
Tras alertar de las dificultades de las personas trans para acceder al mercado laboral, ha resaltado que lo sectores «más precarizados» son, a su vez, «los más feminizados» y los que cuentan con más personas migrantes y racializadas. Al respecto, ha urgido la regularización anunciada por el Gobierno.
También ha subrayado que el feminismo «no puede desvincularse de los problemas globales». El genocidio en Gaza, las mujeres de Sudán y tantas y tantas otras que sufren guerras. «Nuestra lucha no tiene fronteras», ha manifestado para incidir en la importancia de «tejer alianzas feministas, antirracistas y de clase»