Ya estamos en la siguiente ronda. Moreno puede apostar decididamente por Granada, no hay competencia andaluza.

Y en esas, apostamos por dotar a esta tierra de una efectiva infraestructura cultural, con espacios dignos y acordes a lo que se genera. Llegar hasta aquí justifica que no haya una excusa más para alcanzar lo merecido, espacios abiertos y abrir lo cerrado, principalmente las mentes hacia las artes: poesía, pintura, música…; poner en valor la arquitectura además de la Alhambra, facilitar las llegadas, impedir que esta ciudad sea un parque temático, que la gastronomía vaya más allá de las tapas, que nuestros políticos lo trabajen cuando están fuera representándonos, que pregunten a la gente y que la ciudad se impregne de un brillo cultural propio, que se le dé a nuestra universidad una voz además de la de siempre (hay miles de profesores de todas las enseñanzas dispuestos a sumar en ese fondo cultural de esta tierra); ahora es momento de que la ciudad regrese a su historia para conquistar su futuro, que empieza hoy de nuevo, con una nueva oportunidad que ayude a alcanzar la capitalidad cultural dentro de cada uno de sus habitantes, porque ese es el camino para que Granada sea sinónimo de cultura, dejando a un lado a quienes se creen tocados por la divinidad para decidir los que sí y quienes no, para que la gente participe en lo que venga a hacernos crecer a todos y no solo a los que siempre crecen y se van fuera a invertir y a posturear.

Granada tiene esa llave para abrir su futuro.

Sea cual sea el resultado final, la oportunidad la tenemos; generemos el  mañana desde nuestra esencia, y apartemos lo ajeno, lo copiado, lo que solo interese a quienes lo utilizan y que tan poco aportan a esta sociedad nazarí.