Los Premios Meridiana distinguen dieciocho trayectorias y reconocen a título póstumo a Ana Orantes

Su hija Raquel recordó algunos detalles precisamente junto a la persona que entrevistó a su madre en aquel diciembre de 1997, la periodista Irma Soriano, que también fue galardonada

Habrá quien, por juventud o despiste, no recuerde la historia de Ana Orantes. Pero, para muchas personas, su valentía tal vez les haya salvado la vida. Ana fue a un programa de televisión a contar la violencia a la que su marido, del que se había divorciado, la había sometido durante décadas. Y poco después, él la quemó viva.

Una de sus hijas, Raquel, fue la encargada de recoger el galardón de Honor Carmen Olmedo Checa, que «reconoce a las personas o entidades por su especial trayectoria en defensa de los derechos humanos de las mujeres». Y es que las declaraciones de su madre –cuya imagen lucía en la camiseta y a la que lanzó un beso mirando al cielo– y la tragedia de su asesinato no cayeron en vano, sino que significaron el impulso de cambios legislativos y, lo más importante, un revulsivo para la sociedad, que empezó a entender el grave problema al que aún nos enfrentamos.

Raquel recordó algunos detalles precisamente junto a la persona que entrevistó a su madre en aquel diciembre de 1997, la periodista Irma Soriano, que también fue galardonada en la 29 edición de los Premios Meridiana, que tienen carácter andaluz y tuvieron en esta ocasión a Granada como centro.

Ambas hablaron del miedo que «acompañaba cada día» a tantas mujeres, y dejaron claro que el trabajo que se sigue haciendo va «por todas las Anas Orantes», cuya memoria «pone en valor su valentía», haciendo que la violencia machista dejara de estar normalizada y, por fin, se pudiera «llamar a las cosas por su nombre».

Fue, sin duda, uno de los momentos más emotivos del acto celebrado en el Parque de las Ciencias, al que acudió Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, horas después de anunciar la convocatoria de elecciones, y que cerró el acto felicitando a todas las premiadas, «dieciocho grandes historias» con capacidad para cambiar el mundo, porque ese cambio es «fruto de la perseverancia de personas anónimas».

Junto al presidente estaban la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo, que fue la encargada de dar la bienvenida, y las consejeras de Inclusión Social, Loles López, y la de Fomento, Rocío Díaz, además de otros representantes de instituciones locales, autonómicas y nacionales, así como de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional tuvieron también su reconocimiento. En este último caso, se premió a la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de Málaga; y por parte de la Benemérita, a Mª Dolores Gimeno, primera mujer coronel de la Guardia Civil, que no pudo acudir y estuvo representada por dos compañeras, Belén Otero y Victoria Moreno.

Se habló de mujeres «fuertes y libres que trabajan por Andalucía», entre las que se encuentran Josefa Torres, por su defensa de las mujeres gitanas; Paloma Saborido, que promueve la igualdad dentro del mundo cofrade; Josefa Cano, artista comprometida con la igualdad en el arte y la cultura, al igual que Lourdes Pastor y la diseñadora Juana Martín. Premio igualmente para representantes del mundo económico como María del Carmen Cano, Estefanía Ferrer, las asociaciones andaluzas de mujeres empresarias del Medio Ambiente y del ámbito pesquero, sectores históricamente masculinos —algo que se va superando— como la minería, representada por la firma Sandfire Matsa, cerrando los galardones el Cádiz CF Fundación y la Escuela de Arte y Diseño en Andalucía ESADA.

Granada tuvo otra representación en el ámbito educativo con el premio al IES Los Neveros, con un proyecto comprometido con «la educación en valores de igualdad, respeto y convivencia». Lo recogieron Juan de Dios Rodríguez y Ana Belén Kayser. Otro centro, el IES Padre Coloma de Jerez de la Frontera, también fue distinguido.

Hubo emoción y hubo música; y se escucharon relatos de «lecciones de vida», con un presente en el que se notan avances pero, siempre, «con el anhelo de un futuro mejor». Y es que, para el presidente de la Junta, la pregunta es clara: «qué sociedad queremos para la próxima década». La respuesta la dará el tiempo.