«La leyenda del Cristo del Paño de Moclín» por Marta Sánchez

Marta Pateando nos acerca la leyenda del Cristo del Paño de Moclín: Isabel la Católica y la romería que mueve multitudes. Más allá de su origen, dicha figura adquirió una fama especial debido a un supuesto milagro que realizó al párroco de la Iglesia de la Encarnación.

El municipio granadino de Moclín se prepara para vivir, un año más, una de sus celebraciones más esperadas y multitudinarias: la Romería del Cristo del Paño. Marta Pateando nos cuenta sobre esta historia, donde el próximo 5 de octubre miles de personas se darán cita en esta localidad para participar en una jornada que mezcla religión, historia, tradición y leyenda, y que cada año gana más seguidores, tanto entre los vecinos de la provincia como entre visitantes llegados de todos los rincones de España.

Un lienzo con historia real y leyenda

El Cristo del Paño es mucho más que una imagen religiosa. Se trata de un lienzo cargado de simbolismo cuya historia se remonta a finales del siglo XV, en plena época de la Reconquista. La tradición asegura que fue la reina Isabel la Católica quien lo entregó a Moclín en agradecimiento a la hospitalidad recibida tras la conquista de esta estratégica plaza en 1486.

La caída de Moclín supuso un acontecimiento fundamental para los Reyes Católicos, pues el municipio era considerado uno de los últimos bastiones defensivos del reino nazarí. Su conquista facilitó de manera decisiva el camino hacia la toma de Granada, que tendría lugar apenas seis años más tarde, en 1492. Durante aquel tiempo, los monarcas permanecieron alojados en el castillo de la localidad, acompañados de un singular huésped: Ahmed, el hijo de Boabdil.

El milagro de la vista

Más allá de su origen, el Cristo del Paño adquirió una fama especial debido a un supuesto milagro. La imagen fue custodiada durante años por el párroco de la Iglesia de la Encarnación, quien padecía cataratas, conocidas entonces como la “enfermedad del paño”. Según la tradición, un día el sacerdote tocó el lienzo y, de forma repentina, recuperó la visión. El hecho se interpretó como una curación milagrosa y se atribuyó a la intervención de Cristo a través del cuadro.

A partir de entonces, la devoción creció y el Cristo del Paño comenzó a ser considerado un intercesor especialmente poderoso en los problemas de vista y, con el tiempo, también en cuestiones de fertilidad. La fama del milagro atrajo a peregrinos y devotos, que cada 5 de octubre se desplazan hasta Moclín para rendir homenaje a la sagrada imagen.

Lo que comenzó como un acto estrictamente religioso se ha convertido en una fiesta de gran alcance popular. Durante la romería, la imagen del Cristo del Paño es sacada en procesión entre cánticos, plegarias y muestras de devoción. Las calles de Moclín se llenan de color, música y un ambiente festivo en el que conviven la espiritualidad y la celebración comunitaria.

Un patrimonio vivo

La Romería del Cristo del Paño no solo es una manifestación de fe, sino también un patrimonio cultural que refleja la identidad de Moclín. A través de los siglos, el lienzo, su leyenda y los milagros atribuidos han tejido una narrativa que conecta el pasado medieval con el presente festivo.

En tiempos en que muchas tradiciones corren el riesgo de perderse, la romería demuestra la capacidad de una comunidad para mantener viva su historia y adaptarla a los nuevos tiempos, atrayendo tanto a los devotos como a los curiosos que buscan descubrir el origen de una de las celebraciones más singulares de Granada.