«Crujen las bielas por la calor » por Juan de Dios Villanueva Roa
Crujen las bielas por el calor de estos días. Tenían razón quienes el verano pasado vaticinaban que sería más fresco que los siguientes.
En aquel ya lejano 2025 los incendios asolaron España, esta España nuestra, de todas y todos, que ardió por sus cuatro costados. Fueron lacerantes las carencias en inversión pública de las autonomías, responsables de la cosa de montes y su mantenimiento, como de educación, sanidad, vivienda…, y 400.000 hectáreas cayeron abrasadas por las llamas.
Luego vinieron las elecciones y los pobladores, esos a quienes sus campos y montes les ardieron, quienes lloraban ante sus casas y campos quemados, volvieron a votar a políticos que se habían ido de fiesta mientras la UME, los bomberos y esos trabajadores que eran despedidos en invierno de su trabajo de mantenimiento de masas forestales y campos arriesgaban sus vidas para apagar los fuegos.
La vida es así, la culpa de todo la tienen Sánchez y su mujer, y los inmigrantes y los que se dan de baja cuando están enfermos, y desde la semana pasada, las mujeres españolas, que trabajan mucho fuera de casa y tienen pocos hijos. Y así vamos.
Y mientras los mismos que dicen esas groserías niegan el cambio climático y apuestan por los toros, que pastan en dehesas donde el fuego afortunadamente no llega, nuestra España se quema inmisericordemente.
Disculpe usted, querido lector, pero es que se están viendo tantas mojigaterías impropias de mentes sanas que solo los calores que hoy vamos a soportar pueden justificarlas. Estamos perdiendo el sentido, porque el Norte ya hace tiempo que desapareció del horizonte. Solo nos queda intentar llegar de nuevo al aún lejano otoño mientras descansamos de tanta basura verbal extendida por quienes deberían proponer alternativas verídicas, para que no tuviésemos que suponer que en realidad esa alternativa empieza y acaba en ellos mismos.