31 octubre 2026

Reproduzco en el día de hoy el pregón declamado el pasado domingo en el acto de homenaje del Carnaval atarfeño, organizado por la Asociación Cultural Atarfeña “La Cuchara de Palo”. Espero que lo disfruten.

«Buenas tardes, estimados amigos.
Tengo el honor de dirigirme a los presentes como presidente de la Asociación Cultural Atarfeña “La Cuchara de Palo”en este día tan emotivo para nosotros y espero que para todos vosotros también, en el que haremos realidad una vieja aspiración colectiva como es la de homenajear a nuestro carnaval con la instalación de una placa conmemorativa en este emblemático lugar.
 
Hemos decidido esta ubicación porqué es aquí donde desde hace unos años, las gentes carnavaleras de Atarfe se reúnen para proclamar a los cuatro vientos las singularidades de este nuestro pueblo. Con chispa, con ironía, con humor fino aunque sin despreciar un exabrupto, Atarfe muestra su carnaval de calle en esta tribuna. El carnaval es la fiesta del pueblo y este decide cuales son los lugares en donde hay que estar.
 
Hace ya algunos años, más de treinta, los miembros de esta asociación decidimos recuperar las fiestas carnestolendas que antiguamente se celebraban en Atarfe, echándonos a la calle para colorear con nuestros disfraces los tonos grises del final del invierno.En nuestra niñez, estamos todos entre los cincuenta y poned vosotros el límite superior, los carnavales no se celebraban en nuestro pueblo. Teníamos noción por los más mayores, que en tiempos de la República, existía en Atarfe, una comparsa llamada “LIBERTAD” que durante años hicieron reír con sus coplillas a nuestros antepasados.
 
Nuestros viejos cantaron con aire de jota, esto de:
“Con los mayores respetos, la comparsa Libertad, saluda a los profesores de la Escuela Nacional
Porque los maestros son almas del pueblo y son bienhechores si dan ejemplo
Ellos son los escultores de los hombres del mañana, los arquitectos morales de la España republicana
Nosotros damos un viva, tan claro que a nadie engaña, por los dignos profesores, la República y España”.
Estas reivindicaciones lúdico y festivas se cortaron de raíz con la dictadura. Durante ésta el ayuntamiento publicaba anualmente edictos en donde prohibía la celebración de los carnavales. Esta restricción no fue del todo efectiva y sabemos que algunos valientes la desafiaban y salían por estas calles con pocos perifollos y oropeles, con escasos abalorios que adornaran su disfraz, pero con una ilusión tremenda por agasajar a Don Carnal, vestidos de máscaras, que así es como llamaban a ese alicortado carnaval.
Aquellos atrevidos paisanos cantaban entre otras cosas, con ritmo de baiao:
“…a la Guacha en busca se fue/ y el borrico rebuzna a placer/ pues señores sabéis lo que hizo/ pues ponerle el pescuezo al revés/ dale zeta paca, aguardao triplicao todo eso es lo que ha recetao/ emplastao reliao aguardao triplicao todo eso es lo que ha recetao/ y que ha recetao/ que baile baiao, baiao…”
Recuperada la democracia comenzaron los intentos por las diferentes corporaciones municipales de promover y difundir el carnaval. Tarea que también se llevó a cabo en centros escolares y en el club de los Pensionistas. Fue así, como poco a poco, Atarfe cada febrero se fue llenando de disfraces en aulas y espacios cerrados, no permeando la fiesta a la calle hasta que “Pepe El Lechero” con la comparsa “La Única” salió a la calle entonando aquellas letras que decían:
“En este pueblo de Atarfe, pueblo de categoría, hay unas chicas mu guapas y todas mu presumías. Solo piensan en los chicos y los chicos no las quieren, porque son todos más fríos que los cubitos de nieve. Madres que tenéis hijas, os damos un buen consejo, que las tengáis sujeticas, QUE LES COGEN EL CONEJO”.
Cuando años más tarde nos constituimos como asociación cultural uno de nuestros primeros objetivos fue impulsar la celebración del carnaval de calle. Celebrar la alegría era nuestro objetivo y para ello teníamos como modelo el carnaval de Cádiz, el que Canal Sur comenzó a difundir entre los andaluces. Y así fue como allá por 1994 nos disfrazamos de Skipadores, un tipo singular que a nadie dejó indiferente cuando con tambores de detergente, Colón para más señas, construimos nuestras botas con las que deslizarnos por la ladera de los Tres Juanes cantando aquello de:
“Tenemos ermita nueva, está casi terminada, solo falta que le pongan, nieve de Sierra Nevada”.
No fueron una ni dos, sino muchas las veces que llegué a oír al pasar en pasacalles “Mirad que salivones”. Estos comentarios, iban acompañados de miradas fulminantes y demoledoras, las que por supuesto no nos achantaron y nos animaros a seguir años posteriores a celebrar la Boda del siglo, o salir con un tipo de pájaros multicolores, negros movilines de goma espuma o Centuriones de Nerón:
“Ave Atarfe, que vienen los romanos, Ave Peña, a ver si conviamos”
En esos primeros años LAS PALOMAS fue nuestro nido y Emilio, al que hoy queremos rendirle un homenaje nuestro mentor. Él y su Encarna dieron cobijo durante algunos años a ese carnaval que poco a poco fue creciendo y haciéndose mayor.
En este despertar carnavalero surgieron nuevas agrupaciones, algunas no cuajaron y solo salieron a la calle uno o dos años, mientras que otras, hoy con mayoría de edad, no solo se han consolidado sino que han dotado al carnaval atarfeño de una calidad y una solvencia de toma pan y moja. En orden cronológico, primero LOS NIÑOS, luego LAS NIÑAS para terminar con LES NIÑES, nada tienen que envidiar ni en voces ni en vestuario a muchas de las agrupaciones que acuden al teatro Falla, centro neurálgico del carnaval gaditano. Hoy, lo podremos comprobar con sus actuaciones.
Este ha sido el motivo que nos ha llevado a colocar esta placa en la fachada de este emblemático edificio atarfeño. Gracias al Casino de Labradores, propietario del mismo por permitirnos colocarla; Gracias a Álvaro Ruiz, padres y hermanos por también aceptar su instalación. Gracias a las agrupaciones carnavaleras de Atarfe, sin ellos no tendría sentido esta celebración; gracias a Emilio Gordo por habernos hecho crecer. Gracias al Ayuntamiento que ha permitido que se corte al tráfico la calle para poder disfrutar del momento. Gracias Atarfe, por ser tan Atarfe.
Hace algunos años, y en más de una ocasión diferentes concejales de corporaciones distintas, me invitaron a pregonar el carnaval. Nunca acepté, porque la primera vez que me lo propusieron le dije no a un amigo, que hoy no está entre nosotros y que hizo mucho por difundir esta fiesta. Hoy me desquito con estas palabras y te pido disculpas Antonio por no haber accedido a tu invitación.
Desde hoy esta esquina será un recuerdo permanente de ese febrero, en el que esperamos ansiosos la llegada de la primavera, la explosión de la luz y la vida. De esas coplillas burlescas de Los Niños, Niñas y Niñes, de confetis y serpentinas. De los carnavaleros de hoy y de los de antes. Ese es mi carnaval, en el que caben ensueños no satisfechos, caricaturas para despreciar a personajes o simplemente mascaras sonrientes con ganas de diversión. Cristobalicos gigantes movidos por una enorme mano que se alimentan de la fantasía, de la ilusión, de las ganas de vivir y de la libertad… Todo esto es mi carnaval.

Y como colofón, vamos a interpretar uno de los temas más emotivos que ha cantado esta Cucharita. La hicimos allá por el año 2001, tras la muerte de Carlos Cano. Aprovechando la música de sus habaneras de Cádiz, adaptamos la letra para rendirle un merecido homenaje al autor de la BLANCA Y VERDE y de tantas canciones que forman la banda sonora de nuestra vida. VIVA ANDALUCÍA LIBRE. VIVA EL CARNAVAL ATARFEÑO.»

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