Lorente afirma que en violencia de género «está fallando todo» porque los políticos no toman la iniciativa

Lorente afirma que en violencia de género «está fallando todo» porque los políticos no toman la iniciativa

El experto forense y ex delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha afirmado este martes que «está fallando todo» en esta materia porque los políticos no están tomando la iniciativa y asumiendo la responsabilidad de luchar decididamente contra esta lacra y hacer ver a la sociedad que se trata de un problema de extrema gravedad.

«Cuando la política no toma como referencia una situación tan grave como es que cada año son asesinadas más de 60 mujeres y que cada año hay 700.000 mujeres maltratadas quiere decir que está fallando todo, porque al final la política es el reflejo de lo que la sociedad exige y demanda y sabemos a través del CIS que sólo el 0,6% considera que es un problema grave», ha comentado en declaraciones a los medios en el marco de los Cursos de la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial.

El experto forense y ex delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha afirmado este martes que «está fallando todo» en esta materia porque los políticos no están tomando la iniciativa y asumiendo la responsabilidad de luchar decididamente contra esta lacra y hacer ver a la sociedad que se trata de un problema de extrema gravedad.

«Cuando la política no toma como referencia una situación tan grave como es que cada año son asesinadas más de 60 mujeres y que cada año hay 700.000 mujeres maltratadas quiere decir que está fallando todo, porque al final la política es el reflejo de lo que la sociedad exige y demanda y sabemos a través del CIS que sólo el 0,6% considera que es un problema grave», ha comentado en declaraciones a los medios en el marco de los Cursos de la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial.

En este sentido, ha explicado que «si la sociedad no considera que esas 60 mujeres asesinadas cada año y esas 700.000 mujeres maltratadas cada año son un problema grave, y la política no toma la iniciativa y asume responsabilidad para hacer ver a la sociedad que es un problema dramático y terrible» al final lo que se consigue es que «el tiempo siga imponiendo su dinámica», que es de «machismo, desigualdad, violencia y homicidio».

Lorente ha recordado que cuando en 2004 se aprobó la Ley Integral de Violencia de Género no fue porque la sociedad lo reclamase, sino porque «había una parte de la sociedad, las organizaciones de mujeres y el feminismo que estaban conociendo a fondo el problema y lo pusieron sobre la mesa», unos medios de comunicación que se dieron cuenta de su importancia y «un partido que asumió esa responsabilidad con independencia de la percepción y la demanda social».

«Si no se asumen esas responsabilidades en violencia de género y en otros tantos temas relacionados con la estructuración de la sociedad sobre determinadas ideas y creencias, la sociedad siempre será igual (…) El tiempo que se tarde en erradicar la violencia será inversamente proporcional a los medios que pongamos para cambiar esta realidad», ha asegurado.

Cita como ejemplo el caso de los jóvenes, que están reproduciendo las conductas machistas de control y de violencia «porque no se está haciendo lo suficiente en concienciación social ni en educación» y cuando se ha hecho, «una parte de la sociedad» ha entendido que «transmitir valores de igualdad y convivencia es adoctrinamiento».

El experto considera que se está produciendo una «transformación asimétrica» en la sociedad, con un mayor cambio en los roles impulsado más por las mujeres que por los hombres, que «está dando lugar a un cambio en los chicos jóvenes y se está manifestando en más violencia».

«La identidad masculina está construida sobre la negación de los femenino, de modo que ser hombre, básicamente, es no ser mujer. Cuando los chicos llegan a la adolescencia y las chicas ya no son lo que eran, ellos ya no saben muy bien lo que son porque su forma de entender las relaciones se basa en no hacer lo que ellas hacen y ser ellos quienes marcan la pauta. En esa situación, los chicos retroceden a posiciones más machistas para no ser iguales y tratan de ejercer ese control sobre ellas», ha sentenciado.