«Las españolas son muchos más libres que sus abuelas»

«Las españolas son muchos más libres que sus abuelas»

La relación simbólica entre el cuerpo del estado y el de la nación encarnado en el cuerpo de una mujer centra el libro de la  profesora Aurora Morcillo, nacida en Granada, catedrática en la Universidad de Florida.

 zoom

Share

Francisco Franco consideró la Guerra Civil española como una lucha «entre los hijos del mismo pueblo, de la misma madre patria». Él mismo se definía como «jefe y salvador» mientras que España era «mujer, madre e indefensa». El libro de la profesora Aurora Morcillo Gómez En cuerpo y alma. Ser mujer en tiempos de Franco (Editorial Siglo XXI) aborda la relación simbólica entre el estado dictatorial de Franco y el cuerpo alegórico femenino de la nación. Recorre desde el primer periodo autárquico de la década de los cuarenta, hasta los años del consumismo y el aperturismo de finales de los cincuenta y los sesenta. En este trabajo, Aurora Morcillo analiza cómo la nación española se transmuta en la figura física de una mujer que es madre, vulnerable y fértil. La profesora granadina se marchó a Estados Unidos hace 27 años. Primero a la Universidad de Nuevo México, donde permaneció más de una década. Actualmente, es catedrática en la Universidad Internacional de Florida, desde 2011.

-¿Qué queda en nuestro país de la mujer franquista? ¿Pervive algún rasgo en las nuevas generaciones?

-Las mujeres españolas son mucho más libres que sus abuelas franquistas. El desafío es mantener los logros legales y sociales que tuvieron que pelear sus predecesoras. Aún existe una misoginia solapada que se traduce en la violencia de género que vivimos hoy día.

-¿En esa evolución hacia la libertad de la mujer se han cometido fallos o todo se ha hecho correctamente?

-Nada que merezca la pena se consigue rápido o sin retrocesos y fracasos. Las españolas ahora tienen ante sí el desafío de mantener un equilibrio entre lo deseado y lo posible de las condiciones económicas y para eso los hombres han de ser cómplices también.

-¿Esa mentalidad machista de la época continúa ahora de alguna manera?

-Sí, aunque solapada como he mencionado. A veces las mismas mujeres la perpetúan. En tiempos franquistas las mujeres desempeñaban un papel central en el imaginario político, y controlarlas era una herramienta esencial del ‘biopoder’ del régimen para la consecución de sus fines totalitarios.

-¿Puede equipararse la situación de las mujeres en la España actual a la de otros países de Europa en las libertades y la igualdad?

-Las mujeres en el mundo occidental tienen los mismos desafíos. La sociedad de consumo nos normaliza mucho más que nos libera pero es seductora.

-¿La mujer franquista era más machista que los propios hombres de su tiempo?

-La obra de Federico García Lorca La Casa de Bernarda Alba, muestra cómo el patriarcado es un sistema social y cultural que hace que lo masculino se prefiera sobre lo femenino independientemente de los cuerpos.

-¿Cuál fue el papel de mujeres tan emblemáticas de la época como Sara Montiel o Aurora Bautista?

-Estas dos actrices representan los modelos opuestos de mujer que el régimen franquista quiso imponer. Una pura y sacrificada y la otra seductora y pecadora.

-¿Y la sección femenina, cuál fue su principal aportación?

-La Sección femenina cuenta con un extenso capítulo en mi libro En Cuerpo y alma ser mujer en tiempos de Franco. Fue la única organización de mujeres que el régimen tolera y sobrevivirá al dictador pues se disuelve en 1977. Como organización estatal proporcionaba el adoctrinamiento de las mujeres en la escuela y a través del Servicio Social obligatorio para obtener, desde un diploma de bachillerato a un pasaporte.

-¿Conclusiones o mensajes de su libro En cuerpo y alma?

-El libro se centra sobre todo en las décadas de los 50 y 60 cuando el turismo y la emigración van a empezar a cuestionar los presupuestos franquistas del régimen. La sociedad española con los dólares americanos se moderniza y empieza la sociedad de consumo. Con la muerte del dictador las mujeres han de empezar a pelear por una porción de poder político dentro de la democracia.

-¿Se ha estudiado lo suficiente esta época que parece ya tan lejana en el tiempo?

 -Hay que hacer mucha más investigación sobre el tardofranquismo pero ya empieza a haber bastante interés y los historiadores y críticos culturales están aportando trabajos muy interesantes.