Los aprietos de poseer el bastón de mando en minoría

Los aprietos de poseer el bastón de mando en minoría

El PSOE intenta poner en ‘jaque’ al alcalde de Atarfe por una imputación que el Juzgado niega · Los presupuestos serán el gran examen del Gobierno local

Lo que las urnas decidieron no siempre tienen que ver con la solución cuadriculada de lo que a veces necesita un Ayuntamiento para garantizar la gobernabilidad de un municipio. Tras los resultados de los pasados comicios municipales en mayo hay consistorios donde sus alcaldes poseen el bastón de mando en minoría, lo que les está generando en más de una ocasión algún que otro aprieto del que, por ahora, han salido como han podido.

Le ocurrió el pasado viernes, por ejemplo, al nuevo alcalde de Atarfe, Francisco Rodríguez Quesada, de Por Atarfe Sí, formación que vinculada a Podemos gobierna en minoría con seis de los diecisiete concejales que componen la corporación municipal. Con casi un tercio de los ediles, el regidor se enfrentó a un pleno extraordinario convocado por el PSOE (5 concejales) para pedir su dimisión por una presunta imputación.

Hay que remontarse al pleno de abril de 2004 cuando todos los concejales del Ayuntamiento (10 del PSOE, 5 de IU -entre los que se encontraba el actual alcalde- y 2 del PP) apoyaron la aprobación definitiva de un estudio de detalle del Plan Parcial SR7. Entonces, los ediles fueron citados por la Guarda Civil en calidad de “imputados”.

En el pleno de septiembre, el PSOE preguntó si el alcalde estaba imputado en alguna causa y, tras considerar que el regidor les mintió por la citación de los agentes del Instituto Armado, por la que tuvo que declarar el pasado 4 de septiembre; y decidió convocar el pleno extraordinario este viernes para exigir su dimisión al considerar que no cumplía así con lo que dice el programa y el código ético de Por Atarfe Sí.

Un pleno intenso

Durante el pleno celebrado, el portavoz del grupo del PSOE, Óscar González, afirmó que el actual alcalde de Atarfe “incumplió” el código ético de su partido y, tras leer la citación de la Guardia Civil, insistió en la necesidad de que dimitiera. En la misma línea se mostró el edil y portavoz del PP, Antonio Díaz, cuyo partido además fue el que denunció estos hechos hace años. Así, reclamó lo que entendía que dicen los estatutos de Por Atarfe Sí, recalcando que Francisco Rodríguez Quesada había “engañado” a sus votantes. Mientras la concejal de Ganemos, Silvia Lara, censuró la actitud del PSOE, el portavoz de Ciudadanos, Antonio Pascual, lamentó que los problemas del municipio quedasen en “un segundo plano”.
La votación sobre petición de dimisión quedó rechazada con el voto de calidad del alcalde, al contar con siete posiciones en contra (Por Atarfe Sí y Ganemos) ante las siete a favor (PSOE y PP) y las dos abstenciones de Ciudadanos. “Se ha intentado revertir la voluntad popular del resultado de las elecciones”, defendió la portavoz del Gobierno local, Rosa Félix, visiblemente molesta con la convocatoria de un pleno extraordinario porque los socialistas “no tienen coherencia”.

Acabó el pleno el propio alcalde, que aseguró que presentaría su renuncia si el Juez de Instrucción 6 de Granada -actualmente a la espera de que reciba un nuevo magistrado- decide imputarle por estos hechos en los que él, añadió, “siguió el criterio” de su partido y se apoyó en el “informe favorable” de los técnicos municipales.

Después hizo al secretario municipal leer un documento oficial del Juzgado en el que se especifica que el primer edil de Atarfe “no aparece imputado ni cualquier otra condición”. Después les recordó a los grupos que apoyaron la petición de dimisión que intentaban dar “un golpe de Estado” y les instó a registrar una moción de censura para desbancarlo de la Alcaldía.
Pese a que el primer edil salió airoso de la situación, lo cierto es que ésta es solo la demostración de los cuatro años largos y extensos que le quedan por gestionar un ayuntamiento en minoría. El equipo de gobierno tendrá un examen mucho más complicado con la aprobación de los Presupuestos 2016. Entonces, de no ser aprobados, el alcalde será sometido a una moción de confianza. Nadie dijo que obtener el bastón de mando tras el 22 de mayo iba a ser un camino de rosas.
| 19 octubre, 2015 | 7:00 El Ayuntamiento de Atarfe es el fiel reflejo de la situación de inestabilidad en algunos municipios del Área Metropolitana. Fotomontaje: Luis F. Ruiz