ATARFE: PREGÓN DE FIESTAS DE 1993 POR ANTONIO INDIAS GOTOR

HACE UNOS DÍAS CONOCÍAMOS LA NOTICIA DE LA MUERTE DEL PREGONERO DE 1993. (https://www.ideal.es/granada/muere-antonio-india-expresidente-diputacion-granada-20251216094804-nt.html)  SIRVAN SUS PALABRAS PARA RECORDARLO .

Queridos vecinas y vecinos, querido pueblo de Atarfe: otra vez podemos sentirnos felices de disfrutar las fiestas patronales. Y yo el primero, por darme la oportunidad de estar con vosotros pregonando unos días que, espero, sean de distracción, de alegría y entretenimiento.

Vosotros, pueblo de Atarfe, que sabéis tanto de historia, como de cultura y de trabajo sin reserva, también sabéis, llegada la hora de celebrar a la patrona Santa Ana, revestiros aún más de esa generosidad que os caracteriza y disfrutar de un merecido descanso de las preocupaciones y tareas diarias, para entregaros a cuantos visitantes nos acercamos a participar en una  tradición que ya tiene antecedentes en el siglo XVII.

El talante de un lugar se descubre, muchas veces, en la forma de vida de sus habitantes. En ésta, como en otras cuestiones, los avatares de la historia tienen su reflejo incuestionable.

Por eso, no debemos olvidar que las fiestas que ahora comienzan son una forma más de acercamiento a este lugar plagado de un ayer del que todos debemos sentirnos orgullosos. Es el momento de recordar aquella lejana Atharf o Al Tarf que, situada entre la Sierra Elvira y el río Genil, que baña la vega, los árabes mimaron, siempre sensibles a las bellezas del lugar. Recordar aquellos atarfes o tarajes a los que los historiadores atribuyen el nombre y que sitúan en estos parajes; eran árboles pequeños de flores blancas y rosas que formaban, en conjunto una inflorescencia compacta. Es una más de las incógnitas sobre el origen de un nombre que hoy es presente cierto.

Aquí se reunieron, allá por el siglo IV, diecinueve obispos que, huyendo de la persecución romana, celebraron el Concilio de Elvira, profusamente estudiado por su indudable trascendencia. Aquí tuvo su desenlace una decisiva lucha, la batalla de la Higueruela, en la que, por primera vez se enfrentaban dos ejércitos numerosos en una batalla en campo abierto. Tan espectacular, que mereció que de ella se hiciera una pintura que Felipe II mandó colocar en la Sala de las Batallas de El Escorial.

Desde entonces, muchas cosas han ocurrido que vosotros, mejor que nadie, podéis ver y disfrutar. Atarfe es un enclave importante de nuestra vega, un suelo que, regado de sangre en las guerras de moros y cristianos, hoy con el esfuerzo de cada uno de vosotros sabe dar buenos frutos en lucha contra los elementos.

Lejos están aquellos tiempos de difícil convivencia entre las comunidades enfrentadas; la marcha forzada de los moriscos y la llegada intensiva de inmigrantes que pusieron su empeño y, a veces, su vida, en renovar el esplendor del lugar. Más próximos están otros avatares que han conformado la personalidad de los atarfeños. Muchos de vosotros recordaréis la feria de ganado que de forma habitual se realizaba en estas mismas fechas. Entonces, los vecinos del pueblo propietarios de animales, acudían al concurso, en él que uno de los premios era para el lote con más entusiasmo y asiduidad, un dato curioso que determina, aún más, vuestra personalidad.

Decía Marañón que “hay un pasado que es sólo cementerio de la Historia. Hay otro pasado del que brota en su hondura viva, el manantial del futuro”.

Por eso sin perder de vista sus raíces, Atarfe es una apuesta decidida del mañana. Sin renunciar a lo que fuisteis, queréis continuar adelante, aprovechando todas y cada una de las posibilidades que va ofreciendo un presente, lleno de inquietudes, pero sobre todo de esperanza. Esa esperanza que os otorga vuestra Patrona Santa Ana, aquélla a la que, muchos de vosotros, miráis en los momentos más decisivos de vuestra vida y que os anima al trabajo y a ilusión. Ella también os dice que hay que disfrutar las fiestas, que hay que acogerse a los buenos momentos en los que las familias se unen, los amigos se reencuentran y todos, guiados por una misma ilusión salís a la calle para llenar cada rincón de alegría.

Una alegría que se transmite de casa en casa y llega hasta los más lejanos confines de la provincia, esta provincia granadina a la que dais buen ejemplo de actividad y de impulso. En Atarfe no hace falta que sean días de fiesta para saborear un ambiente festivo. Son muchas las actividades que se promueven durante el resto del año y que vosotros atarfeños, aprobáis con vuestra presencia. Ahora, mejor que nunca, podéis participar activamente en todos los actos que, hasta el lunes, os van a ayudar a disfrutar de unos días que, espero, os resulten inolvidables.

Yo os animo a vivir intensamente las jornadas que se avecinan; tenemos el mejor motivo para alterar el discurrir de la vida cotidiana; una ocasión única para recuperar las tertulias de café y el paseo sin prisas para coger los frescos aires, libres del mandato del reloj. Es también el momento de saborear el bacalao con ajillo, los boquerones en escabeche y las sardinas en moraga,  de olvidar la dieta con las buenas gachas de cuscurrones, la leche frita y los borrachuelos.

Y así bailando en vuestras más antiguas tradiciones, y, como en años anteriores, diréis adiós a las fiestas, sabiendo que ocasión habrá en otras fechas de derrochar la generosidad con que acogéis a quienes venimos dispuestos a compartir vuestra vida.

Gracias por permitirme compartir estos momentos con vosotros. ¡Atarfeños! Que viváis la feria con la mayor alegría y la disfrutéis como merecéis.

¡Atarfeños!  Que comiencen ya las fiestas.

Artículo editado por Corporación de Medios de Andalucía y el Ayuntamiento de Atarfe, coordinado por José Enrique Granados y tiene por nombre «Atarfe en el papel»